En esta entrevista, Antonio García Villarán, reconocido artista y experto en historia del arte, comparte sus reflexiones más íntimas sobre su carrera, sus pasiones y su visión del arte. Desde sus inicios hasta sus metas más ambiciosas, Antonio aborda una variedad de temas que van desde la formación artística hasta el futuro del mundo del arte.
Un Aprendiz Constante y Apasionado
Antonio García Villarán se define como un aprendiz de muchas cosas, anhelando explorar disciplinas como la música, el piano, la guitarra y la danza. Lejos de ser una distracción, YouTube se ha convertido en una valiosa herramienta que le ha permitido aprender y crecer exponencialmente.
Para aquellos que creen no tener aptitud para el arte, Antonio es categórico: no existen personas negadas para el arte. Asegura que todo el mundo puede aprender a dibujar y a pintar; es simplemente una cuestión de tiempo, dedicación y la guía adecuada de buenos profesores. Su recomendación para empezar es clara: leer todos los manuales posibles y, sobre todo, dibujar todos los días.
El Arte como Constante Evolución y Trabajo
Cuando se le pregunta qué obra le gustaría haber creado, Antonio responde que siempre es la que está pintando en ese momento, la última, reflejando una búsqueda constante y una pasión por el presente. Para ser considerado un artista «práctico», enfatiza la importancia fundamental del trabajo. Aunque algunos descubren su vocación artística más tarde en la vida, para él, el arte fue una vocación clara desde la infancia.
Antonio tiene conocimiento del arte peruano, aunque desea profundizar más en él. Actualmente, su técnica preferida es el óleo, si bien ha tenido épocas en las que ha explorado y disfrutado de muchas otras. No se limita a un único artista favorito, posee una larga lista, aunque reconoce que no todas las obras de sus artistas predilectos le parecen igualmente buenas.
Su estilo de pintura, al igual que él, está en constante evolución, pero la esencia permanece inalterable. Si pudiera, compraría obras de maestros como El Greco, Velázquez, Goya o Artemisia Gentileschi, con el propósito de estudiarlas tranquilamente en su estudio. ¿Un castillo del siglo XII o XIII? ¿O tal vez construir uno del siglo XXI? La idea le atrae, porque, al igual que el grafiti, el arte siempre ha sido una forma de comunicación y transmisión de ideas, y siempre ha cambiado el mundo.
Metas Ambiciosas y Visiones de Futuro
Su mayor meta es cambiar el mundillo del arte, que considera «demasiado sucio» y lleno de «telarañas». Anhela visitar no solo Uruguay, sino toda Latinoamérica, Estados Unidos y el mundo entero. México, en particular, le atrae por la incertidumbre de lo que podría encontrar, una cualidad que considera muy atractiva.
Su primer cuadro fue una obra colectiva, una copia de un christmas de Navidad junto a su tía Ambrosía. Antonio reafirma que el arte se encuentra en todas partes: en la música, la danza o la cocina. Incluso sus anillos tienen un significado personal, representando su deseo de ver lo invisible.
Entre los personajes históricos que le resultan más atractivos se encuentra Gengis Kan. De pequeño dibujaba cómics, una etapa que, según él, lo acompañará para siempre. A pesar de la recurrente frase «los artistas vais a morir de hambre», Antonio subraya que él nunca se ha muerto de hambre; siempre ha trabajado.
Filosofía de Vida y Consejos para Artistas
Antonio confiesa que lleva años sin ir a la peluquería y, aunque le parece una buena iniciativa, no puede participar en retos como Inktober por falta de tiempo. Ya ha dedicado un video a su música favorita y cree firmemente que ningún artista es perfecto, «¡y menos mal!». Advierte que, para ser artista, es crucial conocer la historia y lo que sucede en el mundo, de lo contrario, el avance será muy lento.
No cambiaría absolutamente nada de su pasado, ya que considera que todo ha ocurrido por una razón. El mundo del arte le ha aportado una «sensación de infinitud», confirmándole que el arte es inagotable. Sobre el kitsch, afirma que es arte, aunque no le resulta interesante, razón por la cual no le ha dedicado ningún video en su canal de YouTube.
Los pinceles de lengua de gato son de sus favoritos, y considera que todos los estímulos, incluida la música, son importantes a la hora de pintar. Le encantaría volver a Barcelona, aunque lamenta que no lo invitan, especulando que quizás sea por algunas de sus críticas a pintores catalanes. Para desbloquearse ante el lienzo, siempre se lanza a hacer algo que nunca ha hecho, saliendo de su zona de confort y proponiéndose retos a sí mismo.
Promete un «house tour» completo cuando su estudio esté terminado. Su consejo para comprender el arte es leer varios libros de historia del arte, sacar las propias conclusiones y, por supuesto, leer su propio libro.
Vocación, Felicidad y Perspectiva
Nunca se planteó otra profesión, siempre quiso dedicarse al arte. Para quien desee ser youtuber, su consejo es empezar ya, aprender de los errores y, simplemente, «haz cosas». No tiene planes de tener hijos, y recuerda con cariño cómo de niño se levantaba temprano para escuchar a los pájaros en el corral de su pueblo.
Aunque tiene momentos bajos donde piensa que su obra o sus videos no valen nada, su optimismo innato siempre lo impulsa a seguir adelante. Entre Leonora Carrington y Remedios Varo, se inclina un poco más por Leonora. Destaca que nunca es tarde para instruirse en el arte o para hacer cualquier cosa que uno se proponga.
Sobre el arte digital, lo considera una herramienta más; lo verdaderamente importante es la obra en sí. Lidia con el sinsentido de la existencia con mucho sentido del humor. Se siente orgulloso de sí mismo y luce su perilla, que lleva desde 1999, ahora más larga.
Conoció a Claudio en 2012 y comenzaron a vivir juntos en 2013, un año que considera muy bueno. No sufre al pintar; disfruta haciendo arte. Muchos libros han cambiado el rumbo de su vida. Pinta exactamente lo que le gusta, aquello que le gustaría tener en su casa o ver en los museos. Además de sus videos, sus cursos en Crea13 y su libro ofrecen más profundidad en su pensamiento artístico.
El Mundo del Arte: Críticas y Aspiraciones
Confiesa que algunos artistas que antes admiraba, ahora no le parecen tan relevantes, invitando a sus seguidores a detectar cuáles en sus videos. No detesta a nadie y respeta todo tipo de obras y artistas, aunque siempre se reserva su opinión sobre ellos. Su técnica favorita sigue siendo el óleo.
Quienes niegan que el kitsch es arte, son, en su opinión, «haters o ignorantes» que no se han enterado de nada. Respecto a sus ingresos, no tiene problema en hablar de ello, y afirma que, si tuviera hijos con Claudio (dos, tres o cinco), los cuidaría perfectamente. Su sueño antes de morir es ver todas las obras posibles y visitar galerías, museos y pinacotecas de todo el mundo.
No es alérgico al pelo de gato. Para él, el pouring (arte de derramamiento) sirve principalmente para videos de satisfacción, y nada más. Estudió bachillerato artístico cuando era experimental, siendo parte de la tercera generación de ese «experimento educativo». Siempre recomienda estudiar, a pesar de las deficiencias del sistema actual.
Si tuviera que elegir tres autorretratos, serían los de plasma, Krishna y Vishnu, invitando a la investigación sobre ellos. Reitera que el precio no define la calidad de una obra de arte, diferenciando claramente entre valor y precio, tal como decía el poeta.
Reflexiones Finales y el Valor del Arte
Solo le tiene miedo al dolor. Entre sus filósofos favoritos menciona a Epicuro y Nietzsche. La Monalisa, para él, no es tan importante. Afirma que todo el que hace arte ya es artista; que sea bueno o malo es otra cuestión. Fue un estudiante notable-sobresaliente.
No tiene tatuajes, pero le gusta verlos en otras personas. Planea visitar la Casa Azul de Frida Kahlo en México en abril de 2020. Cree que está viviendo uno de los mejores momentos de su vida y, con el apoyo de sus seguidores, espera seguir creando mucho más.
El proceso de creación, como el que vive actualmente con ARCO y Claudio, es lo verdaderamente bonito. Le encantan los huesos y cree que no todo está inventado, ni en el arte ni en la vida. Ser youtuber no es una enfermedad del ego, sino un trabajo muy difícil. El arte te hace pensar, algo que a los sistemas y empresas no les interesa.
En el pasado probó dejarse bigote, pero no le gustó. Le encanta el olor a aguarrás y a gasolina. Intentó tocar la guitarra eléctrica y en el instituto se le daba muy bien el piano. No usa un champú concreto, va cambiando. No tiene ningún ritual antes de pintar, ya que tiene la capacidad de cambiar de una cosa a otra con facilidad. Para ser artista y vender tu obra, no es necesaria ninguna carrera; lo importante es trabajar y crear una buena obra.
Para Antonio, el arte es todo, una conclusión que resuena profundamente en cada una de sus palabras y acciones.








