El ataque a la Venus del Espejo de Velázquez: ¿Activismo o Hipocresía?
Una vez más, los activistas de Just Stop Oil han vuelto a ser noticia, protagonizando un nuevo y controvertido ataque a una obra maestra. Esta vez, la víctima ha sido la icónica Venus del Espejo de Velázquez, en la National Gallery de Londres. El incidente evoca el recuerdo del año pasado, cuando el mismo grupo lanzó sopa de tomate contra Los Girasoles de Van Gogh en la misma institución.
En esta ocasión, dos individuos, armados con pequeños martillos de emergencia —esos mismos que se usan para romper cristales en aviones o metros—, se abalanzaron sobre el cuadro. La violencia de sus golpes contra el cristal protector es sorprendente; parecen estar verdaderamente furiosos con la pintura.
¿Cuál es su verdadera motivación?
Los activistas justifican sus acciones reivindicando la necesidad de detener la extracción de petróleo para salvar el planeta. Sin embargo, surge la pregunta: ¿son estas las formas adecuadas? ¿Depende realmente la salvación del planeta de este tipo de actos? La principal crítica que se les hace es la falta de coherencia y el nulo vínculo entre sus acciones y aquello que dicen reivindicar. ¿Qué relación hay entre destrozar el cristal de la Venus del Espejo y la lucha contra el cambio climático?
A nivel personal, todo esto me resulta muy sospechoso. Cuesta creer que una institución como la National Gallery, después del incidente con Van Gogh, permita que dos personas entren con martillos a la sala 30, donde se exhibe la Venus, y la ataquen de esta manera. O bien lo permitieron, o sus medidas de seguridad son lamentables, lo cual dudo, pues cabría esperar que hubieran reforzado la vigilancia. No afirmo que sea cierto, pero es posible que exista una complicidad, una suerte de «estar en el ajo».
Y que no quede duda: aunque solo golpearan el cristal, el cuadro ha sufrido daños. Dicen que mínimos, pero al romperse un cristal con tanta fuerza, pequeños fragmentos pueden incrustarse en el lienzo, causando un daño irreparable.
Un eco del pasado: la Venus ya fue atacada antes
Resulta curioso que los activistas climáticos mencionen un ataque histórico a esta misma obra. En 1914, una sufragista rompió el cristal y le asestó varias cuchilladas a la Venus del Espejo. Fue un acto de reivindicación para exigir la liberación de Emmeline Pankhurst, una líder del movimiento sufragista. La prensa de la época trató el ataque de forma muy personal, describiendo las «heridas» infligidas a la figura femenina del cuadro, y generó un enorme revuelo.
Hoy, la historia se repite en cuanto a la difusión mediática. Si hasta yo estoy hablando de esto, es porque la noticia ha acaparado todos los titulares.
Just Stop Oil: ¿Marionetas del sistema?
Hay un dato muy relevante que merece ser analizado: estos activistas climáticos están financiados por el Fondo de Emergencia Climática. Es decir, reciben dinero para tener una web, vender sus camisetas, viajar a los lugares de sus protestas y pagar las fianzas cuando son detenidos (pues suelen grabarse a sí mismos, facilitando su identificación). Utilizan todos estos elementos derivados del petróleo para llevar a cabo su «show» o «reivindicación».
Sin embargo, a juzgar por la reacción en redes y la opinión pública, parece que están consiguiendo el efecto contrario: la gente está en su contra. Mi hipótesis, y esto es solo una opinión, es que son marionetas del propio sistema. ¿Por qué? Porque el Fondo de Emergencia Climática está compuesto por personas que, en muchos casos, provienen de las mismas industrias contra las que los activistas protestan. Por ejemplo, la nieta de Jean Paul Getty, el gran magnate del petróleo, es una de las financiadoras de dicho fondo.
¿No será que están siendo manipulados para que la sociedad vea sus actos como una estupidez, desacreditando la lucha contra el cambio climático? Es una pregunta abierta que dejo a tu consideración.
La fascinante historia de la Venus del Espejo de Velázquez
Pero, ¡aprovechemos para sacar algo bueno de todo esto! Te voy a contar un poco la brutal historia de esta obra maestra de Velázquez, un cuadro que a mí me encanta por muchísimas razones.
Para empezar, Velázquez no pintó muchos desnudos. Se le conocen obras como Las fraguas de Vulcano, que presenta semidesnudos, y esta Venus; poco más. En aquella época, pintar figuras femeninas desnudas estaba mal visto. La mayoría de los artistas representaban cuerpos copiando estatuas griegas o romanas, como la Venus de Botticelli, que tiene un aire muy escultórico. Pero si te fijas bien, esta Venus de Velázquez no parece una escultura; es un cuerpo real.
¿Quién fue la misteriosa mujer?
¿Quién sería esta enigmática mujer que Velázquez pintó casi al final de su vida? Como he mencionado en otros vídeos sobre el artista (puedes ver más detalles en mi canal de YouTube), no se sabe mucho de su vida personal. Sin embargo, investigaciones sugieren que durante su segundo viaje a Italia, tuvo una amante con quien tuvo un hijo, quien lamentablemente falleció joven. Se cree que esta amante fue la modelo para la Venus del Espejo.
Detalles únicos del cuadro
Hay varias particularidades en esta obra:
- Una Venus diferente: A diferencia de las Venus de Tiziano o Rubens, que suelen ser diosas rubias, esta Venus es morena y su pose no es la de una deidad, sino más bien la de una cortesana, una mujer común.
- Cupido y el espejo: La figura de Cupido sostiene el espejo, y un detalle importante es que no lleva la venda en los ojos, símbolo del amor ciego. La venda está sobre el espejo. ¿Quizás Cupido se la quitó para admirar tanta belleza?
- El rostro borroso: Las Venus suelen representarse de frente, mostrando el rostro. Aquí, sin embargo, el rostro de la Venus está deliberadamente borroso. Esto podría ser porque Velázquez quería dejar la belleza a la imaginación del espectador, o para proteger la identidad de su modelo, especialmente si era su amante.
- El juego de espejos: Velázquez era un maestro en el uso de los espejos, como vemos en Las Meninas. En la Venus del Espejo, el espejo no está colocado de forma que refleje la cabeza de la mujer hacia nosotros. Está inclinado de una manera que engaña visualmente, para acentuar el mensaje del cuadro y quizá la mirada del espectador o del propio artista.
- Una interpretación personal: Una observación curiosa es que, si se mira el cuadro en vertical, las líneas formadas por la tela y el cuerpo de la Venus pueden sugerir la forma de una vagina. Una interpretación que, quizá, Velázquez no pretendía, pero que la observación permite ver.
De vuelta a Just Stop Oil: ¿Hipocresía y violencia?
¿Qué reivindica realmente Just Stop Oil? Exigen la detención inmediata de todas las licencias para la extracción de petróleo y gas. Pero, ¿lo han pensado bien? Si esto ocurriera, mucha gente podría morir de frío sin gas en invierno. Nos quedaríamos sin iPhones, sin zapatillas deportivas, y ellos mismos no podrían vender sus camisetas. ¿No será que sus planteamientos son un tanto hipócritas y poco realistas?
Sus declaraciones son contundentes: «Las mujeres no consiguieron el voto votando. Ha llegado la hora de los hechos, no de las palabras. Es hora de detener el petróleo». Argumentan que hay que usar la fuerza para cambiar las cosas. Si aceptamos esa premisa, entonces todas las guerras y actos de violencia estarían justificados.
¿Qué aportan realmente, más allá de estas manifestaciones que generan rechazo? ¿Creen que los políticos y magnates dirán: «Ay, es verdad, han dado martillazos a la Venus del Espejo, dejaremos de ganar dinero y detendremos toda la extracción de petróleo»? Sinceramente, eso me parece una postura bastante infantil.
Este grupo se autodenomina «de resistencia civil no violenta». Pero, ¿lo son?
Mira estas imágenes:
- Hace unos meses, se embadurnaron de barro con consignas que, a mi juicio, son un tanto violentas.
- Otro activista manchó con pintura naranja la Pirámide del Louvre.
- Le dieron dos tartazos al presidente de Ryanair.
- Rompen surtidores de gasolina e irrumpen en museos.
Si esto no es violencia, no sé lo que es.
Más allá de la controversia
Te invito a ver otros vídeos de mi canal donde abordo el tema de los activistas climáticos. En uno de ellos, incluso converso con Sam, una de las activistas que se pegó a los cuadros del Prado, para entender mejor sus posturas. Puedes encontrar más contenido y apoyo para mi trabajo en crea13.com.
Evidentemente, el planeta necesita ser salvado, y es algo que todos debemos tener presente. Pero, en mi opinión, estas no son las formas.
Ahora, me gustaría saber tu opinión. ¿Estás de acuerdo con estas acciones? ¿Crees que ayudan a crear conciencia o, por el contrario, perjudican la lucha contra el cambio climático? Déjamelo en los comentarios.
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