La Anciana Artista: El Debate del Arte Contemporáneo Tras el Insólito «Robo» en el Museo Picasso
Hola, soy Antonio García Villarán, y en este artículo te voy a desgranar un suceso que ha sacudido el mundo del arte: una anciana de 72 años robó una chaqueta por equivocación, que resultó ser una obra de arte en un museo de París. Lo que parecía un simple incidente, abrió un profundo debate sobre la naturaleza del arte contemporáneo y la intervención artística.
El insólito «robo» en el Museo Picasso de París
Todo comenzó en el prestigioso Museo Picasso de París. Una anciana de 72 años, asidua a los museos, paseaba por una de sus exposiciones cuando observó una chaqueta azul colgada en la pared. Convencida de que alguien la había olvidado o no la quería, y gustándole mucho, decidió llevársela a casa. Los medios lo reportaron como un robo, pero la historia es mucho más compleja.
La pieza en cuestión, titulada «Paul Master», es obra del artista catalán Oriol Vilanova. Literalmente, se trataba de una chaqueta azul, aparentemente comprada en cualquier tienda común, sin que el artista la hubiera confeccionado. En uno de sus bolsillos, contenía postales impresas con obras de artistas icónicos del siglo XX y XXI.
Una intervención artística involuntaria
Una vez en casa, la anciana se probó la chaqueta y la encontró un poco larga. Decidida a usarla, la llevó a un sastre de su barrio para que le acortara 30 centímetros de la manga. ¡Imagínate que esto ocurriera con «La Joven de la Perla»! Que alguien se la lleve a casa, no le cabe sobre el sofá y le recorta 30 centímetros. Por supuesto, la diferencia es que de «La Joven de la Perla» solo hay un ejemplar, mientras que chaquetas azules hay millones.
La seguridad del museo, que ya había sido cuestionada por el robo de una carpeta de dibujos de Picasso tiempo atrás, tardó días en darse cuenta de la ausencia de la chaqueta. Al revisar las cámaras, vieron a la señora descolgando la pieza con total naturalidad. La policía, al no encontrar antecedentes en su ficha, la consideraron una «ladrona de guante blanco».
Pero aquí viene el giro argumental: la anciana, amante del arte, regresó al museo días después. Los guardias la reconocieron y la detuvieron. Ella, completamente sorprendida, no entendía por qué la acusaban de robar una obra de arte. Declaró que no sabía que era una pieza artística.
Finalmente, la mujer solo pasó unas horas en fiscalía. Devolvió la chaqueta, eso sí, con los 30 centímetros ya cortados. El museo, reconociendo su buena fe y la naturaleza «inconsciente» del acto, decidió no presentar cargos y la puso en libertad.
¿Co-creación o destrucción? El arte contemporáneo en el punto de mira
Este incidente nos invita a reflexionar: si aceptamos las reglas del arte contemporáneo, ¿no habrá esta señora intervenido la obra? «Paul Master» debería considerarse una obra conjunta. Es decir, los derechos generados por la pieza deberían ser la mitad para Oriol Vilanova y la otra mitad para la anciana de 72 años. Tal como hicieron Basquiat y Warhol, que pintaron juntos en el mismo cuadro.
Si profundizamos, Oriol Vilanova simplemente eligió la chaqueta y las postales, elementos diseñados, confeccionados, fotografiados e impresos por otras personas. Su «obra» fue la elección y el discurso. Pero la anciana, al tomarla, adaptarla y hacerla suya, también la intervino y la convirtió en otra pieza de arte. Desde aquí, exijo al Museo Picasso que le ponga en la etiqueta: «Obra de la abuela de 72 años» (con su nombre, por supuesto).
¡Hago un llamado a que invitéis más a las personas mayores a visitar los museos! ¿Recordáis a la que robó una piedra de una instalación de Yoko Ono, o a Doña Cecilia y su famoso «Ecce Homo»? Estas «intervenciones» han enriquecido el diálogo artístico y nos han regalado momentos inolvidables. ¡Visitad los museos y haced lo que os nazca!
Oriol Vilanova: El artista de la investigación
Pero, ¿quién es Oriol Vilanova? Es un artista contemporáneo que se dedica a la investigación, donde la obra es más el proceso que el resultado final. A menudo, sus exposiciones consisten en papeles y fotocopias que documentan sus indagaciones. Personalmente, me pregunto: si la obra es la investigación, ¿dónde está el arte tangible? ¿Puedo ir a un archivo, fotocopiar algo y decir que tengo una obra de arte?
Vilanova tiene obras visualmente atractivas, como una instalación de postales expuesta en el Museo Tàpies de Barcelona. Él mismo afirma que la elección de estas postales es «aleatoria» y «personal», sin un discurso premeditado. Esto me lleva a cuestionar la profundidad de algunas propuestas artísticas: ¿ir a un rastro, comprar postales y colgarlas en un museo es arte?
Otras intervenciones de Vilanova incluyen dividir una habitación del Museo Miró con un simple panel, explorando ideas de representación e ideología.
Sin embargo, hay una obra suya que sí me gusta y que recomiendo: una colección de vitrinas de museos, expuestas vacías, donde antes habían contenido obras de arte. Vilanova pone el foco en el «envase» de la obra, cuestionando si el arte existiría sin un marco o una vitrina que lo contenga. Se ha dicho muchas veces que «el marco hace la obra de arte», pero yo pienso que no, que hay mucho más allá. Hay que tener sentido crítico, visitar las exposiciones y atreverse a preguntar y a no estar de acuerdo si algo no nos convence.
Tu opinión importa: ¿Qué te parece esta historia?
¿Qué opinas sobre la anciana que «robó» la chaqueta? ¿Crees que fue una intervención artística involuntaria? ¿O simplemente un error? Deja tu comentario aquí abajo.
Y hablando de arte contemporáneo, ¡mira lo que ha hecho Indra, mi perrita artista!
Aquí tenemos su obra: un zapato rojo, un tapón de corcho mordisqueado y un poco de hierba. ¿Qué nos quiere decir Indra con esto? Podríamos interpretarlo como una crítica al consumismo (el zapato), a la contaminación (la hierba) o quizás al escapismo (el corcho del alcohol). ¡Indra, una verdadera artista conceptual!
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