Ampliación de Objetos: Un Ejercicio Clave para Desarrollar tu Mirada Artística
En el mundo del dibujo, la capacidad de observar y transformar lo cotidiano es una habilidad fundamental. Hoy te traemos un ejercicio práctico que te ayudará a afinar tu percepción y mejorar tu destreza: la ampliación de objetos. Este método, sencillo pero profundamente enriquecedor, consiste en tomar un objeto pequeño y cotidiano, y dibujarlo en un formato mucho mayor, explorando cada una de sus formas y estructuras.
¿Qué Objeto Elegir para la Ampliación?
La clave es seleccionar un objeto de tamaño reducido, algo que tengas fácilmente a mano. Las posibilidades son infinitas, pero algunos ejemplos ideales son:
- Un juego de llaves o un llavero
- Un lápiz o bolígrafo
- Un grupo de cinco cucharas
- Cualquier otro objeto pequeño y con formas interesantes.
La idea es que la modestia del tamaño original contraste con la grandiosidad de tu dibujo, permitiéndote concentrarte en la estructura y los detalles.
Para una demostración visual y paso a paso de este ejercicio, te invitamos a ver el siguiente video:
En el video, el profesor Antonio García Villarán te guía a través del proceso utilizando un juego de llaves. No olvides suscribirte a su canal de YouTube para más tutoriales y consejos de dibujo.
El Proceso de Encaje y Estructura: De la Observación a la Forma
1. La Observación Inicial y el Encaje
Antes de poner el lápiz sobre el papel, dedica tiempo a observar tu objeto. Colócalo de distintas maneras; un simple cambio de posición puede ofrecerte una composición completamente diferente. Luego, con el lápiz en el aire o con suaves trazos preliminares, «encaja» la forma completa. Esto significa identificar las líneas de límites generales que definen la silueta del conjunto. Imagina las rectas y curvas que conectarían los puntos más extremos de tu objeto.
Por ejemplo, en un juego de llaves, podrías ver una estructura triangular o una serie de direcciones principales que cada llave toma. No te preocupes por los detalles todavía; busca la esencia, la forma global.
2. Definiendo las Direcciones y los Espacios Negativos
Una vez que tienes el encaje general, empieza a definir las direcciones principales de cada componente. ¿Hacia dónde se inclina cada parte? ¿Cuáles son sus ejes principales?
Un truco fundamental es prestar atención a los espacios negativos. Estos son las formas que se generan *entre* las distintas partes del objeto, o el espacio que lo rodea. Al dibujar lo que no es el objeto (el espacio vacío), sorprendentemente, el objeto mismo comienza a definirse con mayor precisión. Este método es especialmente útil para asegurar proporciones y relaciones espaciales correctas.
Al inicio, es posible que el dibujo no se parezca exactamente al objeto. ¡Eso es normal y parte del proceso! Lo importante es que estás estructurando y ampliando la forma, preparándola para los detalles.
3. Control del Espacio en el Papel
A la hora de trasladar esta estructura al papel, es crucial controlar el espacio. Asegúrate de dejar márgenes adecuados alrededor de tu dibujo. Puedes usar la referencia de «un dedo» por cada lado, por arriba y por abajo, para que el objeto no quede pegado a los bordes y el dibujo tenga una composición equilibrada y controlada.
Detallando la Forma: Perspectiva y Particularidades
1. Detalles y Perspectiva
Una vez que la forma general está encajada y el espacio controlado, es momento de empezar a dibujar el objeto tal y como lo ves. Aquí es donde entran en juego la observación minuciosa de los detalles y la comprensión de la perspectiva.
Un aro, por ejemplo, que parece circular de frente, puede aparecer ovalado cuando se observa desde otro ángulo. Identifica estas distorsiones ópticas para dar profundidad y realismo a tu dibujo. Observa las líneas rectas y las curvas, cómo interactúan y definen la superficie del objeto.
2. Las Particularidades del Objeto
Cada objeto tiene sus propias características únicas. En las llaves, por ejemplo, los «dientes» son formas muy concretas y particulares, llenas de pequeñas líneas rectas y ángulos que deben ser representados con precisión. No subestimes la complejidad de estas formas; son tan interesantes de dibujar como cualquier elemento que puedas encontrar en la naturaleza o en un diseño más elaborado.
Recuerda que este ejercicio no se limita a las llaves. Puedes aplicar los mismos conceptos a cualquier objeto cotidiano, o incluso a elementos que encuentres en la calle o en la naturaleza. El objetivo es entrenar tu ojo para ver la estructura, la forma, las líneas (rectas y curvas), los espacios y la perspectiva en todo lo que te rodea.
Conclusión: Practica y Aprende a Ver
La ampliación de objetos es un ejercicio fundamental que te permitirá desarrollar una mirada más analítica y artística. Te enseñará a estructurar formas complejas, a comprender la perspectiva, a utilizar los espacios negativos y a controlar la composición en tu soporte de dibujo. La práctica constante es la clave; repite este ejercicio con diferentes objetos tantas veces como quieras.
Te animamos a intentarlo. Toma un objeto pequeño, obsérvalo, encájalo, y déjate llevar por el proceso de descubrir la complejidad en lo simple. Para más recursos y profundizar en el dibujo, visita la web de Antonio García Villarán y explora la riqueza de su contenido.








