¿Obras de Arte de Mierda? ¡Literalmente! Descubre las 10 Más Insólitas
¡Hola a todos! Soy Villarán, y hoy vamos a desentrañar un tema que te hará cuestionar qué es arte y qué no: las obras de arte… de mierda. Y cuando digo de mierda, me refiero a eso, literalmente.
En otras disciplinas, como la música, puedes decir «esta canción es una mierda», y es una opinión subjetiva. Pero en el arte plástico, cuando afirmas «esta obra de arte es una mierda», ¡podría ser una caca de verdad!
Quizás recuerdes mi otro vídeo sobre Piero Manzoni, el de la «Mierda de artista». Él envasó hasta 90 de sus propios excrementos y los vendió a precio de oro. Esas latas, curiosamente, no paran de revalorizarse. ¿Sabes por cuánto se vendió una en 2016? Por la friolera de 275.000 euros.
El Ranking de las 10 Obras de «Mierda» Más Impactantes
1. La Venus de Milo de Excrementos (Tu Jinchun)
Iniciamos nuestro top con una «reinterpretación» que te dejará boquiabierto: la Venus de Milo de excrementos. Sí, has oído bien. Si la original reside en el Louvre y atrae a millones, esta otra, hecha literalmente de heces, se exhibe en el Museo de Arte de Nanning, China.
Su creador, el artista chino Tu Jinchun, desafía las nociones tradicionales de belleza. ¿Quién compraría algo así? Pues un coleccionista suizo, que pagó 300.000 yuanes (unos 45.000 dólares) por esta pieza. No está mal para una escultura de estas características, ¿verdad? ¿Es una crítica social? Sin duda, esta obra nos invita a reflexionar sobre el valor y la percepción del arte.
2. La Fuente de Caca (Yerquis Quena)
¿Qué harías si estuvieras harto de ver excrementos de perro por la calle? El artista Yerquis Quena tuvo una idea… peculiar. Creó la Fuente de Caca, una instalación que, como su nombre indica, es una fuente con forma de excremento, ¡y de la que sale agua! La ubicó en las calles de Chicago como una evidente crítica social a la suciedad y la falta de civismo.
3. Obras con Caca de Elefante (Chris Ofili)
El artista Chris Ofili es conocido por realizar sus obras sobre una base de caca de elefante solidificada. Según dicen, una vez secas, estas piezas no huelen. Pero la fama de Ofili no llegó solo por el material. Una de sus obras más polémicas fue una Virgen María rodeada de fotos pornográficas y, por supuesto, con sus bases de excremento de elefante.
Esta creación indignó a muchos cristianos y se hizo viral, abriendo un debate sobre los límites del arte y la provocación. Pese a la controversia, hubo un intento de subastarla por 23 millones de dólares. ¿Una crítica social o simplemente un intento de llamar la atención?
4. Arte con Caca de Gato (Siobhán New)
La artista neoyorquina Siobhán New encontró su inspiración de una forma muy particular. Un día, uno de sus gatos hizo sus necesidades en un lienzo, y ella pensó: «¡Esto funciona!». Desde entonces, utiliza la caja de arena de sus felinos para crear obras de arte que pueden llegar a costar más de 1.500 dólares. Una original forma de crítica social y animalista.
5. Pinturas con Excrementos de Vaca (Joan Casals)
Desde España, el artista Joan Casals lleva el arte con excrementos a otro nivel. Él «trabaja» la caca de vaca con un palo y la extiende sobre lienzos, un método que, según él, le gustaba desde pequeño. Casals asegura que selecciona cuidadosamente los excrementos y reflexiona: «Estoy convencido de que sacar fuera esa mierda, hablar de ella y ponerla en primer plano y mirarla nos hace mejores personas. Todos, sin excepción, metemos la mano en la mierda algún día, voluntaria o involuntariamente». Claramente, otra potente crítica social.
6. La Performance de «Comer Mierda» (Fernando Pertúz)
Esta es quizás la performance más impactante y escatológica de nuestra lista. El artista colombiano Fernando Pertúz llevó al extremo la expresión popular «comer mierda». En una galería de arte, defecó en un plato, orinó en un vaso, untó sus propios excrementos en un sándwich y se lo comió, bebiéndose después su orina. El objetivo de esta brutal acción era representar la pobreza extrema y las condiciones de vida insostenibles en su país, donde «comer mierda» significa estar en una situación desesperada.
Una crítica social indudablemente potente, aunque uno se pregunte si era necesario llegar a tales extremos.
7. La Caca Hinchable Gigante (Paul McCarthy)
¿Qué ocurre cuando una «obra de arte» de más de 20 metros se convierte en una amenaza pública? El artista Paul McCarthy creó «Complex Shit«, una enorme caca de perro hinchable. En 2006, expuesta en el Museo de Arte de Berna (Suiza), un golpe de viento la desprendió, causando destrozos y generando titulares de prensa hilarantes como: «Una mierda gigante siembra el caos en Suiza».
Aunque el catálogo de la exposición la describía con un lenguaje pomposo y vacío, su mensaje como crítica social a la pretenciosidad del arte contemporáneo es innegable. ¡Vaya «mierda» de lío!
8. El Retrato de «Mierda» (Leopoldo Emperador)
En España, donde los políticos a menudo se retratan con óleos y técnicas tradicionales al salir del cargo, el artista madrileño Leopoldo Emperador decidió innovar. Realizó un retrato del político Santiago Abascal utilizando sus propios excrementos. La obra generó un intenso debate: ¿era arte o una broma de mal gusto?
A pesar de la polémica, fue expuesta en la feria de arte contemporáneo Estampa en 2019. El autor llegó a describirla como una obra «ecológica, no contaminante, reciclable y orgánica». Sin duda, una clarísima crítica social al panorama político.
9. Cloaca (Wim Delvoye)
Seguramente recordarás a Wim Delvoye, el artista belga que tatuaba cerdos vivos y vendía sus pieles. Pues bien, su obra «Cloaca» es igualmente impactante. Delvoye pasó ocho años fabricando una máquina que simulaba el aparato digestivo humano. Se alimentaba dos veces al día, y sus enzimas convertían los alimentos en… excrementos, que luego eran envasados al vacío y vendidos como obras de arte.
Aunque Delvoye no fue el primero en esta idea (Jacques de Vaucanson ya creó un pato autómata que defecaba en el siglo XVIII), su «Cloaca» es una profunda crítica social y una reflexión sobre el consumo, la producción y el valor de lo que consideramos arte.
10. El Limón de la «Mierda» (Justin Pulse)
Para terminar con un toque más amable y divertido, te presento al artista Justin Pulse. Él se propuso recrear el famoso «limón de la mierda» de 50 maneras diferentes. ¿Cómo? Con figuritas de Lego, cera, puré de patatas e incluso ¡lo convirtió en una especie de bola de discoteca! Una demostración ingeniosa de cómo la creatividad puede transformar incluso lo más escatológico en algo sorprendentemente original.
¿Arte o Provocación? ¡Tú Decides!
Después de este recorrido por las obras de arte más insólitas y, en muchos casos, literalmente hechas de excrementos, estoy seguro de que tu percepción sobre el arte contemporáneo ha cambiado. La próxima vez que digas «esta obra de arte es una mierda», ¡recuerda que podría serlo de verdad!
Ahora quiero saber tu opinión:
- ¿Te gustan estas obras?
- ¿Las consideras arte o una simple provocación?
- ¿Conoces alguna otra obra de «mierda» que no haya mencionado?
- O mejor aún, ¡inventa tú una y déjamela en los comentarios!
Muchas gracias por ver este vídeo. Espero que te haya gustado, divertido y, sobre todo, que hayas aprendido algo nuevo. Si es así, no olvides reventar el botón de «me gusta» y suscribirte al canal de Antonio García Villarán para no perderte más contenido fascinante sobre arte. ¡Nos vemos muy pronto!








