¿Existe Realmente el Arte Lésbico? Descubriendo su Historia y Visibilidad
¡Hola a todos y bienvenidos a mi blog! Soy Antonio García Villarán, y como lo prometido es deuda, después de explorar el arte gay, hoy nos sumergiremos en el fascinante mundo del arte lésbico. Es una realidad que, a pesar de los intentos de negación por parte de algunos historiadores, el colectivo de mujeres lesbianas siempre ha estado presente en la sociedad y en la creación artística, y así seguirá siendo.
Para empezar, te recordaré que el término «lesbiana» proviene de la isla de Lesbos, el hogar de Safo, la célebre poeta de la mitología griega. Se cuenta que Safo vivía en esta isla rodeada de mujeres dedicadas a la literatura y la música. De ello se ha deducido que mantenían relaciones homosexuales, es decir, sentían una atracción sexual, física, emocional y sentimental únicamente hacia otras mujeres.
A lo largo de la historia, han existido numerosas artistas lesbianas, aunque sus obras no siempre abordaran temáticas explícitamente lésbicas. Es crucial diferenciar entre artistas que eran lesbianas y obras que representaban el amor o la vida lésbica.
Artistas Lesbianas con Temas Diversos
Una de las figuras más destacadas es Rosa Bonheur (1822-1899). Quizás la conozcas por la maravillosa cabeza de león que regaló al Museo del Prado en 1879. Sin embargo, su obra no giró en torno a la temática lésbica. Rosa Bonheur fue una aclamada pintora de animales, viviendo rodeada de ellos en su castillo en el campo y compartiendo su vida con dos parejas sucesivas, la última de ellas, Anna. Si te interesa, te invito a investigar más sobre su fascinante vida.
Pero Rosa Bonheur no fue la única. Muchas otras artistas lesbianas poblaron la historia del arte, aunque su trabajo se centró en otras expresiones:
- Louise Abbéma (1853-1927), impresionista de mediados del siglo XIX.
- Clertonic, artista inglesa de la misma época.
- Katherine Sophie Dreier (1877-1952), modernista estadounidense.
- Anna Catharina Nordlander (1846-1879), sueca, conocida por sus paisajes del norte de Suecia.
- Louise Catherine Breslau (1856-1927), pintora impresionista nacionalizada en Suiza.
- Anita Rée (1885-1933), artista de la vanguardia alemana nacida en Hamburgo.
- Gena Rodríguez Parra, escultora y pintora colombiana del siglo XX.
- Marisa Roësset Velasco (1904-1976), magnífica pintora figurativa española.
- Sonia Sekula (1918-1963), artista abstracta suiza de la que he hablado en otros vídeos.
Curiosamente, y hasta donde sabemos, ninguna de estas artistas se dedicó a la temática lésbica en su obra principal. Pintaron paisajes, animales, abstracciones y un sinfín de otros temas.
Obras con Temática Lésbica Explícita e Implícita
Sin embargo, desde mi punto de vista, las obras de temática lésbica sí existen. A menudo, han sido creadas con sutileza, simbolismos o incluso bajo «disfraces» narrativos para evitar la censura y la represión social.
La audacia de Courbet y el estigma social
Una de las obras más impactantes es de Gustave Courbet. Me refiero a El sueño (también conocida como El reposo de las amantes o Las durmientes), una obra del siglo XIX que me encanta y sobre la cual tengo un vídeo en mi canal. En ella, dos mujeres son sorprendidas en un momento íntimo. Esta pintura fue muy criticada en su época, pues la homosexualidad femenina se consideraba un problema médico, una desviación, una inversión de las prácticas amorosas. Existía un gran miedo a la emancipación femenina y a que las mujeres dejaran de «necesitar» a los hombres.
Observar los detalles de la obra es fascinante: las flores, una botella vacía que sugiere una noche de pasión, y las perlas que indican que son mujeres de la aristocracia. Afortunadamente, aunque aún queda mucho por hacer, la visión de estas relaciones ha evolucionado.
Símbolos y Alegorías en el Amor de Mujeres
Aunque no abundan, a lo largo de la historia encontramos cuadros de mujeres abrazándose y besándose. Por ejemplo, en el cuadro de Constantin Hanko, dos hadas se besan en un intento de «dulcificar» el arte lésbico, presentándolo de una manera menos amenazante.
Más interesante me resulta la acuarela de Simeon Solomon de 1864, titulada Safo y Erina en un jardín de Mitilene. De pequeño formato (apenas 33 x 38.1 cm), el tema central es Safo abrazando a Erina. Los detalles son cruciales: dos palomas, metáfora del amor, y un cervatillo, símbolo de inocencia. Sin embargo, la presencia de un mirlo negro entre las palomas podría sugerir que este tipo de amor no siempre era bien visto.
Otro ejemplo es La unión de la Pintura y la Escultura de Jean-François de Troy (1679-1752). En ocasiones, los artistas justificaban escenas lésbicas con alegorías, como la unión de dos Musas. Pero la realidad es que el pintor representa lo que quiere. Los detalles son reveladores: una cabeza esculpida en la parte superior izquierda, una pintura de la Justicia a la derecha que no es ciega, y las dos figuras semidesnudas. ¿Nos pregunta el pintor si es justo que la pintura y la escultura se unan, o si es justo el amor entre dos mujeres?
El cuadro de Louis Léopold Boilly de finales del siglo XVIII es más suave, mostrando a dos chicas besándose con los ojos abiertos, plenamente conscientes de su afecto. Una de ellas, con un vestido verde, abraza con ternura a la otra. Las rosas y una botella vacía sugieren un presente y una noche compartida. Creo que este es un claro ejemplo de arte lésbico.
Finalmente, La caída del gato de Jean Alphonse Roehn (1799-1864) es una obra divertida que utiliza la excusa de un gato que se cae para retratar a dos mujeres en un momento íntimo. El incidente sirve de pretexto para pintar una temática lésbica que, aunque no tan explícita como la de Courbet, sugiere un momento de amor y pasión.
La Ternura de Toulouse-Lautrec y la Estética de Schiele
De todas las obras que representan el cariño y el amor entre mujeres, las de Henri de Toulouse-Lautrec y Egon Schiele son mis favoritas. En particular, Toulouse-Lautrec tiene cuadros de una ternura brutal, como el que representa el amor entre dos prostitutas besándose bajo una manta. La intimidad y la belleza de la escena son conmovedoras. Toulouse-Lautrec, al vivir entre las prostitutas, capturó estas escenas cotidianas con una profunda empatía.
Además, este cuadro es un excelente ejemplo de la «ley del marco» compositiva, donde el tema principal (las dos cabezas besándose) está enmarcado por las mantas, guiando la mirada del espectador. Si te interesan las leyes compositivas y quieres aprender a aplicarlas en tu arte, te invito a conocer mi curso online en Crea13, diseñado para artistas, dibujantes, escultores, fotógrafos y creativos de todo tipo.
Otro detalle interesante es que una de las mujeres tiene el pelo largo y la otra corto, algo revolucionario para la época, ya que el pelo corto solía ser exclusivo de los hombres. Aunque sus obras eran consideradas escandalosas, ¿qué hay más escandaloso que el amor?
Por otro lado, Egon Schiele, uno de mis dibujantes favoritos, también creó escenas de parejas de lesbianas. Su enfoque era principalmente estético, buscando la belleza del cuerpo humano en diversas posturas, sin distinción de género. Para él, la belleza del amor lésbico también era digna de representación.
El Baño Turco de Ingres: ¿Arte Lésbico?
Finalmente, quiero hablar de El baño turco de Jean-Auguste-Dominique Ingres (1780-1867). Esta obra, pintada cuando el artista tenía 82 años, muestra un grupo de mujeres desnudas en un harén. Aunque podría parecer erótica, su tratamiento es tan suave que no generó polémica en su época. Curiosamente, me recuerda a las esculturas de los templos eróticos de Khajuraho, en la India, por el modelado y las posturas de los cuerpos.
Se le considera arte lésbico por la interacción entre dos de las mujeres a la derecha, una de ellas tocando el pecho de la otra, lo que sugiere una gran intimidad o, para muchos, una relación amorosa. Esta sutil pero potente interacción es lo que muchos interpretan como la temática lésbica de la obra.
La Visibilidad del Amor Lésbico a Través del Arte
En el arte contemporáneo, a veces se tiende a la representación explícita, como la obra de Juliana Notari que menciona la video transcripción. Sin embargo, existen maneras más sutiles y estéticas de abordar el tema. Las enormes flores de Georgia O’Keeffe, por ejemplo, pueden interpretarse como representaciones sensuales y abstractas de la sexualidad femenina, con una gran calidad artística en el trazo, el color y la composición.
¿Y por qué es importante este vídeo y la visibilización del arte lésbico hoy día? Porque, literalmente, en el pasado se mataba a quienes mantenían relaciones homosexuales. En la Edad Media, era un delito juzgado por la Iglesia, como el caso de una tal Caterina Hellselsdorfer, condenada a morir ahogada por mantener relaciones con otra mujer. Cualquier forma de amor que no sirviera para procrear se consideraba sodomía y era perseguida.
Como ya mencioné en el vídeo dedicado al arte gay, en muchos países aún hoy se encarcela y se quita la vida a personas por el simple hecho de amar a alguien de su mismo sexo. El arte tiene un poder inmenso para hacer una gran labor de visibilización y promover la libertad y el respeto hacia todo tipo de colectivo. Si conoces otros cuadros, esculturas o representaciones artísticas de arte lésbico, gay o de cualquier otro tipo, ¡compártelos en los comentarios! Me encantaría echarles un vistazo.
Si te ha gustado este vídeo, no olvides reventar el botón de «Me gusta», suscribirte a mi canal y, sobre todo, compartirlo. Tu apoyo es fundamental para seguir creando contenido como este. ¡Gracias por verme y nos vemos muy pronto!








