Jenny Saville: La Artista Viva Más Cotizada que Redefine la Belleza del Cuerpo
¿Alguna vez te has preguntado quién es la artista viva más cotizada de la historia? La respuesta es Jenny Saville, una pintora británica cuya obra más destacada alcanzó la asombrosa cifra de 10.8 millones de euros. Su estilo podría definirse como «clásico» en su temática, al abordar el desnudo femenino, pero su aproximación es brutal, impactante y profundamente personal.
En este artículo, desgranaremos no solo su obra, sino también su proceso creativo, sus motivaciones y las fuentes de inspiración que la han llevado a convertirse en una figura indispensable del arte contemporáneo. Prepárate para descubrir por qué Jenny Saville no deja indiferente a nadie.
Quién es Jenny Saville: De Camarera a Leyenda del Arte
Desde muy joven, Jenny Saville supo que su destino era ser artista. Consciente de las dificultades inherentes a la carrera de pintor, asumió que, al igual que muchos de sus compañeros, tendría que trabajar en oficios como el de camarera para financiar sus estudios universitarios y su pasión por el arte. Esta humildad inicial no mermó su ambición, sino que forjó una determinación férrea.
La Visión Disruptiva de Jenny Saville: Cuerpos Reales y Sin Filtros
El eje central de la obra de Saville son los cuerpos, principalmente femeninos, aunque también ha retratado a hombres. Sin embargo, su enfoque dista mucho de la representación tradicional. A ella le interesa la deformación, la carne en su estado más orgánico y real. Utiliza técnicas como apoyar cristales sobre su propio cuerpo para crear distorsiones, generando imágenes que, si bien pueden impactar, resultan innegablemente bellas a la mirada del espectador. Es como si las pinturas de Francis Bacon cobraran vida en la carne.
El Desnudo Femenino en la Historia del Arte: Un Contraste Clásico
Jenny Saville rompe con los conceptos estereotipados de erotismo, sensualidad y belleza que históricamente se han atribuido a la mujer en el arte. Basta con observar los desnudos de maestros clásicos como Tiziano o Tintoretto, donde la mujer es idealizada, convertida en un objeto de belleza sin imperfecciones. Las mujeres de Saville, en cambio, no tienen nada que ver con la idealización de las Venus del pasado, todas ellas pintadas por hombres bajo una visión masculina.
La Mirada Femenina en su Obra
Lo verdaderamente innovador de Saville es que representa el cuerpo de la mujer desde una perspectiva femenina, la suya propia. Ella se ve a sí misma y a otras mujeres de una manera deformada, imperfecta, con sus «taras», es decir, de un modo natural. Ha afirmado en entrevistas que le gusta incluirlo todo en su pintura, incluso la tristeza y la violencia. Ante la pregunta de si no siente pudor al retratarse desnuda o miedo al qué dirán, Saville responde con una profunda conciencia de la mortalidad: su cuerpo se convertirá en ceniza, ¿qué más da si es juzgado como feo? Es feo y punto.
Curiosamente, su obra ha evolucionado con el tiempo, pasando de lo grotesco, lo feo y lo casi desagradable a una búsqueda más explícita de la belleza, aunque siempre desde su visión particular.
Formación y el Giro Inesperado: El Impulso de Saatchi
La formación artística de Jenny Saville fue sorprendentemente clásica. Desde los ocho años, su tío, también pintor, le impartió enseñanzas rigurosas, como pintar el mismo cuadrado de una casa durante un año entero, observando cómo cambiaba con la luz y las estaciones. Estos veranos también la llevaban a Venecia, donde se empapaba de los grandes maestros. Estudió en la prestigiosa Glasgow School of Art, obtuvo una beca para la Universidad de Cincinnati y finalizó su formación en la Slade School de Bellas Artes.
La Calidad No Basta: El Papel del Marchante de Arte
A pesar de su indudable talento y la calidad de su obra, esto solo no basta para alcanzar el estrellato en el mundo del arte. Muchos artistas excepcionales nunca logran vivir de su trabajo. Saville, además, tenía un «hándicap»: pintaba cuadros gigantescos desde el principio, obras de difícil venta en comparación con piezas de menor formato.
Fue un golpe de suerte, o más bien una visión de futuro, lo que impulsó su carrera. Charles y Maurice Saatchi, los influyentes hermanos publicistas y coleccionistas que lanzaron a los Young British Artists (como Damien Hirst o Tracey Emin), le ofrecieron una beca a Saville justo al salir de la escuela. Más aún, le compraron su obra completa para los dos años siguientes. Los Saatchi no solo compraban arte, sino que ejercían como marchantes con una visión audaz, animando a los artistas a explorar sus ideas más ambiciosas. Su apoyo fue crucial para que Saville pudiera dedicarse plenamente a su arte sin las presiones económicas de la venta.
Más Allá del Autorretrato: La Carne como Material de Expresión
Jenny Saville se refiere a sus obras con su propio cuerpo no como «autorretratos» en el sentido tradicional, sino como un acto de «prestarse» a sí misma. A diferencia de Rembrandt o Van Gogh, que posaban mirando al espectador, Saville utiliza fotografías que se toma a sí misma, incluso con su iPhone en el baño, buscando pliegues, movimientos y deformaciones. Le interesa cómo la carne «cuelga» y se altera cuando la cabeza está apoyada o el cuerpo adopta ciertas posturas.
Influencias y la Superposición de Realidades
Sus influencias son vastas, desde los maestros clásicos como Miguel Ángel o Caravaggio, hasta contemporáneos como Picasso y Willem de Kooning. Saville es una estudiosa de la historia del arte. Sus dibujos, a menudo múltiples, con líneas que se escapan y «arrepentimientos» visibles, crean una sensación de movimiento y presentan diferentes realidades de una misma cosa. Esta técnica de superponer imágenes, utilizada ya por surrealistas como Francis Picabia, refleja en cierto modo la sobrecarga de información visual de nuestra era, donde múltiples imágenes y realidades convergen en una misma «pantalla» o cuadro.
La Técnica de Saville: Entre lo Bello y lo Grotesco
Saville juega constantemente con el límite entre lo bello y lo feo. Su proceso creativo a menudo implica una especie de «collage» de imágenes: fotografías de obras clásicas, imágenes que ella misma toma, fotos de cadáveres, de liposucciones o de cirugías plásticas. Toda esta manipulación de la carne y el cuerpo la fascina. A veces, sus figuras resultan en representaciones casi hermafroditas, con cabezas de una persona y genitales de otra, uniendo fragmentos para crear una figura que, según ella, es más real, pues refleja la complejidad de identidades dentro de un mismo ser humano, incluyendo partes femeninas, masculinas y otras indefinibles.
La Pintura como Cirugía: Explorando la Manipulación de la Carne
Su técnica es la de una pintora clásica: trabaja al óleo, pero también utiliza carboncillo y pastel. Se deja llevar por las cosas que ve en el día a día, como los colores vibrantes de las zapatillas fluorescentes de su hija, que luego incorpora en sus cuadros. Su obra es profundamente autobiográfica, aunque trasciende lo personal.
Trabaja tanto la línea como la mancha, con pinceladas gestuales, a veces incluso violentas, imprimiendo una fuerza inmensa a su pintura. Técnicamente, sorprende con dualidades como la de pintar un ojo con exquisito detalle y luego una parte de la cara con brochazos casi descuidados, lo que hace que su obra sea impredecible y atractiva.
Una de sus mayores fascinaciones ha sido la cirugía estética. Ha llegado a entrar en quirófanos para observar cómo los cirujanos manipulaban la carne, impactada por la imagen de un puño de cirujano dentro del pecho de una mujer. Para ella, si los cirujanos son «escultores de la carne», ella es la «pintora de la carne», operando el cuerpo con sus pinceles. Esta analogía se extiende a su proceso, similar a cómo un cirujano toma un trozo de carne de una parte del cuerpo para reconstruir otra. En su pintura, Saville raspa, acumula grumos o, por el contrario, acaricia y cuida la superficie.
También es famosa por una serie de fotografías en la que, junto al fotógrafo Glen Luchford, se coloca láminas de plexiglás o cristal sobre su propio cuerpo. Al mover el cristal, se generaban deformaciones que, tras un poco de retoque digital con Photoshop (ella misma defiende el uso de las nuevas herramientas contemporáneas), consideró obras de arte por sí mismas, sin necesidad de ser pintadas.
El Significado de la Gran Escala: Un Acto Feminista
Las inspiraciones de Jenny Saville son crudas y vitales: desde cadáveres putrefactos y los colores de los moratones, hasta personas ciegas u obesas. Todo aquello que forma parte de la vida, incluso lo más difícil, se convierte en el germen de su pintura. Curiosamente, tras tener hijos, su percepción cambió, y el mundo ya no le pareció tan «feo», lo que la llevó a una búsqueda más explícita de la belleza.
Otra cuestión relevante es el tamaño descomunal de sus cuadros. Saville afirma que no puede evitar pintar en grande. Observó en sus viajes a Italia que los grandes maestros como Tintoretto o Miguel Ángel eran tomados en serio precisamente por la grandiosidad de sus obras. Para algunos, pintar a gran escala por parte de una mujer es un acto feminista, una declaración de presencia y capacidad. A pesar de que los cuadros grandes son más difíciles de vender, es evidente que su compromiso con el arte es profundo y sincero.
Un Catálogo Imprescindible para Profundizar
Si te ha picado la curiosidad por la obra de Jenny Saville, te recomiendo encarecidamente su catálogo más completo. Es una obra algo costosa, pero sus ilustraciones son magníficas y las explicaciones muy detalladas (está en inglés). Sin duda, una inversión para cualquier amante del arte.
Jenny Saville vs. Rubens y Botero: Un Análisis Comparativo
Al comparar a las «gordas» de Saville con las de Rubens, notamos que Rubens las idealizaba. Y con las de Botero, la diferencia es aún mayor, ya que las figuras de Botero, con su volumen exagerado, a menudo parecen una caricatura. Las mujeres de Saville, en cambio, son viscerales, palpables, reales.
¿Qué Opina el Público? Comparte tu Visión sobre Jenny Saville
Y tú, ¿qué te parece Jenny Saville? ¿Te gusta su obra? ¿Te repugna o te apasiona? ¿Tendrías uno de sus cuadros en tu casa? Deja tu opinión en los comentarios y suscríbete a mi canal de YouTube si aún no lo has hecho. ¡Nos vemos muy pronto!








