Explorando el Universo Artístico de Belin: Un Viaje por su Casa, Estudio y el Espacio Rampa
Bienvenidos a un recorrido exclusivo por el vibrante universo de Belin, uno de los artistas más reconocidos y admirados de la actualidad. En esta ocasión, Antonio García Villarán nos invita a adentrarnos en la intimidad de su hogar, la creatividad de su estudio y la magnitud de su espacio expositivo y de trabajo, Rampa, en Linares. Prepárense para descubrir la pasión, el compromiso y la diversidad que definen la trayectoria de este singular creador.
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La Casa del Artista: Un Museo Viviente
Nuestro viaje comienza en la propia casa de Belin, un espacio que, lejos de ser un simple hogar, se revela como una extensión de su alma artística, repleta de obras que cuentan historias y reflejan su trayectoria vital y creativa.
Desde la entrada, una pieza en plastilina de una amiga mexicana, Soil, nos da la bienvenida, un detalle que ya anticipa la atmósfera ecléctica que nos espera. Es un hogar donde el arte no solo se crea, sino que se vive y se colecciona.
Entre las piezas más emotivas, encontramos obras de su padre, un legado que Belin atesora. Destaca la particularidad de sus cuadros y los suyos propios: la red no logra capturar la profundidad y la textura que solo se aprecian en vivo, invitando a la reflexión sobre la experiencia sensorial del arte.
Un dibujo de una sesión en Crea13, que recrea el harakiri de Madame Butterfly con un samurái y un bailarín, se convierte en un centro de atención. La catana roja y la preparación del samurái para el acto simbolizan una serie profunda y conmovedora, un testimonio de la fuerza narrativa que Belin busca en su trabajo.
La casa también revela la fascinación por las técnicas, como el uso de rayitas en la restauración, una metodología que Belin aplica en algunos de sus propios dibujos, demostrando su constante exploración y aprendizaje. Además, encontramos serigrafías de artistas amigos como Laura de Andújar y una obra de Rubano, un grabado regalo del hijo de este artista malagueño que, según Belin, merece un mayor reconocimiento.
El Homenaje al Toro y la Diversidad de Estilos
Continuando el recorrido, Belin nos muestra una de sus colecciones más personales: un homenaje al toro. Inspirado en su infancia en el campo, rodeado de estos majestuosos animales, esta serie busca capturar la fuerza, la belleza y la elegancia del toro como ser vivo, más allá de la tauromaquia. El cuadro más grande de esta colección preside uno de los salones, una obra monumental que, al no venderse, Belin decidió conservar.
La casa de Belin es un verdadero escaparate de estilos y técnicas. Desde acrílicos hasta óleos, pasando por el graffiti que marcó sus inicios, el artista ha experimentado y dominado diversas disciplinas. Esta diversidad se refleja también en su colección privada, que incluye obras de Spock de Madrid, Day de Alemania y un «artistazo» de Úbeda, Juan Pablo Tito, quien hace serigrafías y ha compartido regalos con Belin.
Uno de los momentos más sorprendentes es cuando Belin revela una obra redonda que es, a su vez, una lámpara, fusionando arte y funcionalidad de una manera innovadora. Una pintura de su hija mayor, realizada en 2009 como parte de una colección de gestos, también destaca, mostrando la evolución de su estilo y sus temáticas a lo largo de los años.
El Santuario Creativo: El Estudio de Belin
Finalmente, llegamos al corazón creativo de Belin: su estudio. Un espacio de trabajo que describe como su «sitio favorito», donde los cuadros más recientes cobran vida. Aquí, podemos apreciar su dominio del pan de oro, cobre y plata, una técnica que aprendió de pintores mayores y que ahora integra en sus obras para añadir una dimensión de luz y lujo.
El estudio, con su imponente ventanal, goza de una luz norte ideal para pintar. Pero este espacio es más que un simple taller; forma parte de una nave de 600 metros cuadrados dedicada íntegramente al arte. La sorpresa es aún mayor al descubrir una cancha de baloncesto en el interior, un elemento que Belin conecta directamente con sus orígenes en el graffiti y la música rap. Para él, el baloncesto es parte de su identidad, un «concepto» que fusiona con su arte, reflejando su energía y dinamismo.
Rampa: Un Espacio de Exposición y Colaboración
El recorrido nos lleva a Rampa, el espacio expositivo y de trabajo que Belin ha creado. En este momento, Rampa acoge la exposición de Juan Pablo Tito, un alfarero de tercera generación de Úbeda, cuyo trabajo se describe como «muy personal» y «un maestro». La muestra incluye piezas de cerámica que desafían las convenciones, como un plato que representa un parto, rememorando prácticas ancestrales donde las mujeres daban a luz directamente sobre el barro. Esta pieza, que invita a ser tocada, resalta la importancia de la cerámica como arte tangible y profundamente humano.
Tito también rescata objetos con siglos de antigüedad, como el enigmático «Chupacharcos», una invención femenina diseñada para extraer agua de charcos en épocas de sequía. Estas piezas no solo demuestran la funcionalidad del arte, sino también su capacidad para contar historias de ingenio y supervivencia.
La Colección Personal y los Orígenes de Belin
Dentro de Rampa, en lo que Belin denomina el «espacio Belin», encontramos más obras de su colección personal. Destaca un cuadro de sus inicios al óleo, donde arrastraba la pintura, y un retrato a lápiz de su hijo Bruno de 2011, la única obra que ha realizado con esta técnica. También sus primeros cuadros pintados con spray en 2004-2005, piezas únicas que marcan el comienzo de su trayectoria.
Una de sus obras más reflexivas es un cuadro donde tapa los ojos de la figura para enfatizar que la expresión no solo reside en la mirada, sino también en la boca, la nariz y las arrugas, un desafío a la percepción común del realismo.
Detrás de Escena: Oficina, Laboratorio y Equipo de Rampa
El recorrido por Rampa nos lleva más allá de la superficie artística, revelando la estructura y el trabajo que sustentan el universo de Belin. En la oficina, el equipo de Belin se encarga de la gestión, la logística y la preparación de envíos, un testimonio del meticuloso trabajo detrás de cada obra y exposición.
Un personaje singular en el estudio es la escultura «El Tío Agua», la primera pieza realista que Belin realizó, inspirada en un colega que leía contadores de agua, con una mirada perdida que invita a la reflexión. Esta escultura, compuesta por elementos encontrados en fábricas, aún espera ser completada, simbolizando el proceso continuo de creación.
El «laboratorio» de Rampa es otro espacio fascinante, donde la experimentación industrial se une al arte. Aquí, se desarrollan productos comercializables, como bisutería, llaveros y otros objetos, que buscan democratizar el acceso al arte ofreciendo piezas a diferentes rangos de precio. En este laboratorio, colaboran artistas como Bosca de Málaga y un fotógrafo, músico y diseñador 3D, mostrando la sinergia y el talento que confluyen en Rampa. Un llavero «maceto man» de un cactus es un ejemplo de esta creatividad compartida, un prototipo que, aunque todavía no está a la venta, ilustra el potencial de este espacio.
El Compromiso del Artista y su Equipo
El tour concluye con una poderosa reflexión sobre el arte y el trabajo. Belin enfatiza que dedicarse al arte va mucho más allá de pintar un cuadro en solitario; requiere un compromiso absoluto, trabajo diario y, sobre todo, un equipo sólido. Rampa es el claro ejemplo de ello: un lugar donde la colaboración y el espíritu de familia son clave para el éxito.
Los miembros del equipo de Belin reafirman su pasión y felicidad por formar parte de este proyecto, destacando la importancia de la evolución constante y la negación del conformismo. Sin Belin, el proyecto no sería posible, pero el apoyo mutuo y la ayuda entre todos son fundamentales para lograr los objetivos. Este ambiente de camaradería y profesionalismo se respira en cada rincón de Rampa, un lugar vibrante y lleno de energía.
La visita a Rampa con Antonio García Villarán es una invitación abierta a Linares para conocer de cerca el trabajo de Belin y su fantástico equipo. Es una oportunidad única para experimentar el arte en todas sus facetas, desde la creación individual hasta la producción en equipo, y para comprender el profundo compromiso que implica la vida de un artista.








