El Infierno en el Arte: Más Allá del Fuego y el Rojo
Siempre hemos asociado el infierno con el fuego y los intensos colores rojos. Sin embargo, en este viaje a través de la historia del arte, te mostraré cómo los artistas han plasmado un infierno que va mucho más allá: un lugar con hielo, fango, seres monstruosos, perros de tres cabezas y otras fantasías que desafían nuestra imaginación.
Soy Antonio García Villarán, y en este artículo te guiaré por las diversas representaciones del infierno, un espacio que, si bien nadie ha visto, ha sido fuente inagotable de inspiración para la creatividad humana. Las descripciones que tenemos de este lugar provienen de supuestos testigos oculares, de portales al más allá o de referencias bíblicas. Sin embargo, como verás, la verdadera riqueza visual del infierno reside en la inventiva de los artistas.
Dante y el Cono Invertido: La Divina Comedia
Una de las descripciones más famosas y que más ha influenciado a los artistas es la que encontramos en la obra cumbre de Dante Alighieri: la Divina Comedia. Este libro sirvió de guía para innumerables creaciones. De hecho, podemos admirar aquí un mapa del infierno pintado por Botticelli, una obra no tan conocida pero encargada por los Médici, banqueros y grandes mecenas del arte de su época.
Esta imagen de un cono invertido es solo la portada de una colección de 102 dibujos, de los cuales se conservan 92. Aunque no es de las obras más populares de Botticelli, te invito a buscarla en Google; encontrarás auténticas maravillas.
Pero, ¿cómo es este infierno dantesco? En la narración, el poeta romano Virgilio acompaña a Dante para mostrarle el cielo, el purgatorio y el infierno. Este espacio, situado bajo la tierra, se describe como un lugar con fuego y castigos crueles, pero también con hielo y muchas otras sorpresas.
El infierno dantesco es un cono invertido dividido en nueve círculos concéntricos. En lo más profundo, se encuentran los pecadores más grandes, aquellos que cometieron los peores crímenes.
Los Nueve Círculos del Infierno de Dante
1. El Limbo: El primer círculo, morada de las almas que no fueron bautizadas. Su castigo: nunca ver a Dios.
2. Los Lujuriosos: Azotados sin descanso por una tormenta infernal con vientos demoledores.
3. Los Glotones: Quienes pecaron de gula.
4. Los Avaros: Los que vivieron aferrados a sus riquezas.
5. Los Irascibles y Perezosos: Condenados por la ira o la pereza.
6. Los Herejes: Castigados por su desviación de la fe.
7. Los Violentos: Un círculo horrible para asesinos, violadores y criminales de todo tipo.
8. Los Fraudulentos: Corruptos, ladrones, falsos profetas, magos y adivinos (considerados pecadores en la época).
9. Los Traidores: El círculo más profundo y el peor de todos, destinado a los traidores. En su centro, encadenado, reside el mismísimo Satanás, también conocido como el Diablo o Belcebú. Si te interesa cómo el arte ha representado a este ser, ya dediqué un vídeo en mi canal Antonio García Villarán a este tema.
El Infierno de Giovanni de Módena: Un Contraste Cromático y Caótico
Para comprender mejor cómo los artistas han representado el infierno, te mostraré una imagen fascinante pintada en el siglo XV por Giovanni de Módena, ubicada en la Basílica de San Petronio en Bolonia, Italia. Es una obra que personalmente me encanta.
Observa que el color predominante aquí no es el rojo. El infierno no se representa con tonalidades cálidas, sino con azules, verdes y grises. Además, en la composición, el cielo siempre se sitúa en la parte superior, mientras que la parte inferior pertenece al infierno.
Compositivamente, el cielo está poblado por figuras que se alinean de manera geométrica, vestidas, cuchicheando entre ellas, pero en perfecta armonía. ¿Y qué vemos en el infierno? Un caos absoluto: líneas oblicuas, gente colgada boca abajo, demonios devorando personas. Por supuesto, en el infierno todos aparecen desnudos, ya que el desnudo se consideraba infernal; para estar con Dios, uno debe estar vestido.
Un detalle que me llama la atención es que, a pesar de la desnudez, los peinados permiten identificar a gente de la nobleza, del clero y de todos los estamentos sociales. Diría que esta obra es, en cierto modo, una oda al sufrimiento.
El personaje que más me fascina es el demonio: un gigante con dos cabezas (una sobre los hombros y otra bajo las piernas) que, aunque encadenado, no deja de engullir gente. ¿No te parece una especie de hombre lobo con tanto pelo?
El Naraka: Infiernos en Otras Culturas
La idea del infierno no es patrimonio exclusivo del cristianismo. Según el budismo, el hinduismo, el sijismo y el jainismo, también existen sus propios infiernos, conocidos como Naraka.
Según el budismo, todos los seres vivos nacemos en un Naraka, resultado de nuestros pensamientos, palabras y acciones. Una vez allí, permanecemos un tiempo determinado hasta que nuestro karma alcanza su resultado final, y entonces reencarnamos en una nueva vida (hombre, mujer, noble, vaca, etc.).
El Naraka se presenta con múltiples variaciones y tormentos. Una de las clasificaciones más populares es la de los ocho Narakas helados y los ocho Narakas ardientes. Existe, por ejemplo, el Kalasutra (no confundir con el Kamasutra, que es otra cosa). Otro es el Naraka de las Líneas Negras, donde se dibujan finas líneas negras por todo el cuerpo del condenado, para luego ser cortado con sierras y hachas ardientes a lo largo de cada línea. Una tortura que puede durar billones de años antes de la liberación y reencarnación.
¿Qué Dice la Biblia Realmente del Infierno?
Las representaciones artísticas del infierno suelen mostrarlo como un poblado de demonios, con un jefe que controla los castigos. Sin embargo, el infierno que conocemos a través del arte no es el que describe la Biblia. Aquí te leo algunos pasajes para que lo compruebes:
* Mateo 25:41: «Entonces dirá también a los de la izquierda: Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles.» Aquí se menciona el diablo y el fuego, pero no se describe nada más.
* Mateo 13:49-50: «Así será el fin del mundo. Vendrán los ángeles y apartarán a los malos de entre los justos, para arrojarlos en el horno de fuego; allí habrá llanto y rechinar de dientes.» De nuevo, el fuego, el llanto y el rechinar de dientes.
He leído la Biblia y encuentro pocas referencias detalladas sobre el infierno. Estas fantasías, como la que vemos en el arte, provienen de nuestra más profunda imaginación.
El Jardín de las Delicias y el Infierno de El Bosco
La tercera parte del tríptico del Jardín de las Delicias, de El Bosco, es otra magnífica representación del infierno, que he explicado en varias ocasiones en mi canal de YouTube y en otros medios.
En esta imagen, el color predominante no es el rojo, sino el marrón y el negro. Aunque hay fuego, la obra se centra en la representación de castigos para los pecados capitales. Podemos ver a personas con espadas clavadas en las manos, o una oreja con un cuchillo, reflejo de las mutilaciones que se aplicaban como castigo en aquella época. Incluso se sugiere que escuchar cierto tipo de música era pecado, con personajes crucificados sobre un arpa.
El infierno es, en definitiva, un lugar donde la creatividad se utiliza para castigar. Me pregunto si estas representaciones, donde se quema o se mutila a la gente, tienen mucho que ver con la Inquisición. Quizás los artistas no tenían tanta imaginación como pensamos, y simplemente plasmaban aquello que veían en la época que les tocó vivir, trasladándolo a su visión del averno.
Elementos Comunes en las Representaciones del Infierno
A pesar de la inmensa diversidad, la mayoría de las representaciones del infierno comparten ciertos elementos comunes:
1. El Juicio Final: El momento en que Dios decide quiénes son los buenos que irán con Él y quiénes los malos, destinados al infierno.
2. Las Puertas del Infierno: Pueden ser una cueva por donde se desciende, o, una de las representaciones más impactantes, la boca de un animal gigante (perro, dragón o pez) a través de la cual se llega al infierno.
3. Los Demonios: El infierno está lleno de estos seres sobrenaturales. A veces del tamaño de las personas, otras más grandes o pequeños, son híbridos grotescos de animales y humanoides. Tienen colmillos, cabezas de jabalí, cuernos, patas de cabra y una fantasía descomunal en sus colores (verde, azul, negro, celeste, etc.).
4. El Fuego: Efectivamente, el fuego es un elemento recurrente, pero no es un fuego descontrolado que lo quema todo. Parece tener vida propia, controlado, a veces solo en los pies de los personajes o a su lado, como un fuego purificador. Y lo curioso es que, en muchas de estas escenas, el semblante de los condenados es de resignación, como si nada estuviera pasando.
5. El Desorden: El infierno se representa con líneas curvas, oblicuas, personajes en posiciones poco habituales, mirando en todas direcciones, creando ese caos que es su esencia. En algunas obras, encontramos construcciones en ruinas, bóvedas caídas, arcos destruidos; en definitiva, desorden, dejadez y destrucción.
6. El Inframundo: El infierno no está en otro lugar que no sea la Tierra. Para llegar a él, hay que realizar un viaje al centro de la Tierra, meterse en una cueva, escarbar. Está aquí, cerca de nosotros.
7. El Demonio Jefe: Siempre más grande y grotesco que los demás, a menudo con varias cabezas, como ya expliqué en mi vídeo sobre el rostro del demonio disponible en mi canal.
En definitiva, aunque hay muchísimas representaciones del infierno —y cada vez que veo una, me encanta analizarla—, vemos que es un sitio donde la gente va desnuda y se quema. ¿Serán las playas nudistas el infierno del siglo XXI?
Tu Visión del Infierno: ¡Deja tu Comentario!
Ahora me gustaría saber qué opinas tú. ¿Cómo te imaginas el infierno? ¿Crees que existe? ¿Qué elementos habría en tu infierno particular? Déjamelo todo en los comentarios.
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