Detrás de Cámaras: La Aventura de Producir Proyecto ARCO 2019
Después de recorrer los seis vídeos que conformaron el Proyecto ARCO 2019, es momento de adentrarnos en la aventura que lo hizo posible. ¿Cómo fue la selección del equipo? ¿Qué desafíos enfrentamos? ¿Cómo se vivieron esas intensas jornadas de trabajo? Aquí te contamos la historia detrás de cámaras, con el equipo humano, la logística, los problemas inesperados y, sobre todo, la enorme ilusión que nos impulsó.
Desde el principio, la relación con el equipo y su selección fue un proceso muy orgánico. Lo anuncié por Instagram y las propuestas no tardaron en llegar, muchas de ellas de profesionales e incluso de equipos de televisión. Aunque la mayoría ofrecía su trabajo gratuitamente, algo que agradezco enormemente, mi intención siempre fue que el esfuerzo de cada uno fuese reconocido y remunerado. Así que, como siempre, me dejé llevar por la intuición y asumí un riesgo.
Este equipo de jóvenes, talentosos y apasionados, nunca había trabajado junto en un proyecto de esta envergadura. Sin embargo, yo creí en ellos, en su potencial, y el resultado final demostró que no me equivoqué; lo hicieron y lo hicieron muy bien. Para afianzar la conexión, viajé un día antes a Madrid, y compartimos una comida y una tarde entera, hasta la noche. Este encuentro fue fundamental, nos permitió conocernos mejor, compartir la visión del proyecto y, desde el primer momento, todo fluyó con una energía increíble.
Desde el día uno, el agotamiento era palpable. Dormimos muy poco y los nervios estaban a flor de piel, pero la ilusión era aún mayor. Sin embargo, la primera jornada de grabación ya nos trajo los primeros problemas. Se nos había comunicado que podíamos entrar a las 10 de la mañana, pero una vez en la puerta, nos informaron que los medios de comunicación no tendrían acceso hasta las 12. A pesar de que no somos un medio de comunicación tradicional, tuvimos que esperar.
Enfrentando la Crítica desde el Primer Momento
Poco antes de entrar a las 12, un señor me señaló y me soltó algo así como «¡Y tú eres un payaso!». Fue un choque de realidad instantáneo. Antes de cruzar el umbral de la feria, ya sentía que la crítica y el «hate» venían a por mí. Pero, como siempre, me lo tomé con humor. De hecho, busqué a ese señor para ver si se atrevía a repetir sus palabras ante la cámara, demostrando una vez más que muchos «haters» son valientes detrás de una pantalla, pero se esfuman cara a cara.
Este incidente me reafirmó en la idea de que la red es un reflejo de la realidad, y viceversa. En mis vídeos, normalmente tengo un 98-99% de «Me gusta» frente a un ínfimo porcentaje de «No me gusta». Ese señor representó perfectamente ese pequeño porcentaje de críticas. Mi canal sigue su curso, y con cada proyecto, los «haters» son cada vez menos.
Una Jornada de Trabajo Titánica
Nuestras jornadas comenzaban temprano. Me levantaba entre las 7:30 y 8:00 de la mañana, me duchaba y desayunaba en el hotel. Después, dedicaba tiempo a solucionar asuntos de otros trabajos y a revisar noticias, vídeos y comentarios para estar al tanto de la actualidad que pudiera aportar al proyecto. Más o menos, entre las 10:00 y 10:30, el equipo me recogía en el hotel o nos reuníamos directamente en alguna de las ferias, dando inicio a una jornada intensa.
Aunque teníamos una planificación inicial sobre horarios y accesos, el Proyecto ARCO 2019 fue siempre un «proyecto vivo». Queríamos que fuese así, sin saber exactamente qué nos encontraríamos cada día, y eso es precisamente lo que intentamos mostrar en los vídeos de mi canal de YouTube.
Grabación, Edición y Publicación en Tiempo Récord
Las horas de grabación variaban enormemente. Hubo días de cuatro horas y media intensas, como en ARCO, y otros de una o dos. Todo ese material, luego, debía ser editado y montado para publicarse el mismo día. Fue un trabajo titánico. Muchas noches terminábamos a la 1:30 o 2:00 de la madrugada.
Después de grabar, íbamos a un bar para comer algo, pues durante la feria apenas teníamos tiempo. Allí, comentábamos lo vivido, anotábamos conclusiones, y yo grababa mis impresiones destacadas desde mi punto de vista, generalmente de camino al hotel o en el taxi. El equipo se dirigía a su «cuartel general» en su piso, donde comenzaban la labor de montaje, mientras yo intentaba descansar en el hotel, aunque a menudo me dedicaba a investigar, escribir y sacar más conclusiones. Mis cuadernos estaban llenos de anotaciones que enriquecerían el proyecto.
La comunicación con el equipo era constante y a distancia. Me enviaban las gráficas y miniaturas, que yo revisaba y corregía desde el móvil. Desechamos muchas ideas hasta dar con la correcta. Para despejarme de tanta información, salía a tomar un café o a pasear, y aunque me encontraba con seguidores, esos momentos me servían para ver las cosas con perspectiva.
Por las noches, mi rutina de cena era siempre la misma: patatas con huevo y setas en el mismo sitio. Era una decisión consciente para no «comerse la cabeza» con la comida y asegurar una ingesta potente, ya que durante el día comíamos muy poco. «¡Hay que comer, que si no, caemos enfermos y de eso nada!», me decía.
Alrededor de las 21:30 o 22:00, el equipo me llamaba para que me uniera a ellos en el cuartel general. Tras un viaje de media hora en taxi, revisábamos lo que habían montado. Apuntaba mejoras, ellos mismos detectaban errores, y a veces, las correcciones nos llevaban hasta las 2:00 de la madrugada, ¡el primer día incluso hasta las 3:30 para subir el vídeo de ARCO! Una vez terminado y publicado, compartíamos la noticia en Instagram en tiempo real. Ellos se quedaban a dormir allí, y yo volvía al hotel en otro Uber para intentar descansar, sabiendo que a las 8:00 de la mañana, la rutina volvía a empezar, aunque cada día fuese diferente.
En el taxi de vuelta al hotel, la curiosidad me invadía. Quería saber qué comentarios se publicaban en los vídeos, si surgían noticias interesantes… ¡Realmente no dejábamos de trabajar casi en ningún momento! A pesar del cansancio extremo, la ilusión y el fantástico equipo me mantenían en pie. ¡Son los «cuatro jinetes del apocalipsis»!
Anécdotas que Marcan la Diferencia
Aunque tuve muchas anécdotas con seguidores, hay tres que destaco por ser especialmente bonitas y significativas:
- El Mecenas Inesperado: El primer día, mientras cenaba y pensaba en el título para el primer vídeo (que debía ser potente para atraer clics), se me acercó un chico. «¡Yo te conozco, y he sido mecenas de este proyecto!», me dijo. Era Francisco, un verdadero mecenas. La alegría fue inmensa. Lo invité a tomar algo y le propuse que me ayudara a pulir el título que ya había preseleccionado. Lo vi como un símbolo de todas las personas que habían hecho posible este proyecto. Hablamos de cómo hacer llegar el arte a un público global. Propuestas como «ARCO le falta contenido y le sobra el 80% de lo expuesto» o «Me insultan y me quieren a la vez en ARCO 2019» no me convencían. La noticia de la obra del Rey y la polémica me dieron la idea de darle la vuelta para atraer a la gente y mostrarles muchísimas otras obras. Al final, con su ayuda, dimos con el título perfecto que hoy conocéis.
- La Juventud Interesada en el Arte: Una mañana, saliendo del ascensor del hotel, escuché un grito: «¡Antonio!». Era una chica, estudiante de instituto, que había venido a ver ARCO. Su entusiasmo me llenó de ilusión, pues simbolizaba el interés de la juventud por este tipo de contenidos. Se acercó para pedir una foto y quiso regalarme un zumito. Agradecí mucho su gesto, pero le expliqué que con su cariño ya era suficiente. Si me estás viendo, ¡un saludo!
- El Regalo Desinteresado en el Thyssen: Una de las últimas tardes, fui al Thyssen para «desintoxicarme» de tanto arte contemporáneo, a ver la exposición de Balthus. Mientras compraba mi entrada, la chica de la taquilla me felicitó por el canal. Como no podía entrar hasta las 18:45, fui a ver libros. Al rato, la misma chica apareció y quiso regalarme la entrada, pagándola de su bolsillo. Su gesto era en agradecimiento a todos los vídeos que había visto y lo mucho que le habían aportado. Le agradecí enormemente, pero le dije que no, que la pagaría yo, pues era un detalle personal y no algo institucional del museo. Estos gestos, de verdad, son los que más valoro.
El Equipo: El Corazón del Proyecto
En cuanto al equipo técnico, utilizamos cámaras específicas para la grabación, dispositivos para la captación de sonido, programas de edición especializados y diversas aplicaciones para la comunicación y el envío de archivos. Reconozco que siempre se puede mejorar en el aspecto técnico: mejores cámaras, mejor sonido, quizás un sonidista profesional. Pero en cuanto al equipo humano, debo decir, sin lugar a dudas, que era inmejorable.
Trabajaron incansablemente, pusieron toda su creatividad, su esfuerzo, su alegría… ¡auténticos profesionales! Este equipo, al que cariñosamente llamo los «cuatro jinetes del apocalipsis», lo dio todo. ¿Podríamos haber hecho más con más personas? Evidentemente. Con más personal para seleccionar datos de artistas, más montadores de vídeo… sí, siempre hay margen de mejora, y aprendo mucho de los comentarios de la audiencia. Pero la calidad humana de este equipo fue insuperable.
Mirando al Futuro: Ideas y Sueños
Espero sinceramente que este sea solo el comienzo de muchos proyectos que hagamos juntos. Ya se me ocurren muchísimas ideas, como una serie de vídeos en el Museo del Prado, mostrando, por ejemplo, los siete mejores pintores o las siete mejores pinturas de esta gran pinacoteca.
Otra idea es visitar, una vez al mes o cada dos meses, uno de los museos más importantes de España o del mundo con el equipo, y contar la experiencia, mostrar todo lo que vemos allí. Ideas no me faltan, pero si tú tienes alguna, ¡déjamela en los comentarios! Estoy convencido de que este viaje apenas comienza.
Un Mensaje Especial para los Productores
Tenemos un trato. Si te convertías en un «productor Vishnu Shiva», tendrías acceso a este vídeo en privado. Y aquí lo tienes. Pero ahora te hago una propuesta: ¿te parece bien que en un futuro, quizás dentro de uno o dos meses, publiquemos este vídeo en mi canal para que todos los seguidores puedan disfrutarlo? Tu opinión es clave, todo dependerá de lo que salga en la votación.
Hoy es lunes, y mi estancia en Madrid llega a su fin. Ayer subimos el quinto vídeo, y al final serán seis, con alguna sorpresa adicional, porque este proyecto da para mucho. Me siento muy relajado y contento. ¡Al final lo hemos logrado! Muchísimas gracias por haber apoyado este proyecto.
Me da mucha curiosidad saber qué pasará el año que viene: ¿encontraré a los mismos artistas? ¿Las ferias estarán más llenas o más vacías? Falta mucho tiempo y cualquier cosa puede pasar. Gracias, de nuevo, por hacerlo posible. ¡Nos vemos muy pronto en mi canal y en www.antoniogarciavillaran.es!








