Cómo Valorar tus Obras de Arte: Una Guía Esencial para Artistas Emergentes
Valorar las obras de arte es una de las preguntas más frecuentes entre artistas, tanto principiantes como aquellos con varios años de experiencia. No se trata de obras de museo de artistas consagrados como Velázquez o Van Gogh, sino del trabajo de personas que están empezando, o que llevan uno, cinco o diez años pintando, dibujando o haciendo arte. La cuestión principal es: ¿qué precio debes poner a tu obra y por qué?
Antes de nada, es crucial tener clara una distinción fundamental: no debemos confundir valor y precio. Una cosa es el valor intrínseco que posee una obra de arte por sí misma, y otra muy distinta es el precio más adecuado para venderla en el mercado. El objetivo de fijar un precio a un cuadro o dibujo es que se venda, y sabemos que en el mundo del arte, los precios varían enormemente y dependen de múltiples factores. Una obra que hoy puede costar 100, 200 o 500 euros, en un futuro cercano, o dentro de 10 o 20 años, podría doblar, triplicar su valor, o incluso alcanzar cifras astronómicas. Sin embargo, no hablaremos de las obras que se venden a precios desorbitados en subastas, sino de la obra de artistas contemporáneos, incluso de aquellos que están dando sus primeros pasos y no saben si su creación vale mucho, poco, o qué precio establecer.
Estrategias Iniciales para Fijar Precios
Todos sabemos que hay obras que nos salen mejor que otras, unas que gustan más y otras menos. Un consejo sencillo para empezar es vender tus dibujos o cuadros por su medida. Así de simple: asigna un precio a la medida de la obra. Por ejemplo, los formatos A4 podrían valer ‘x’, el formato A3 ‘tanto’, y así sucesivamente. Incluso hay pintores hiperrealistas que lo hacen por centímetros. Al principio, esto podría parecer absurdo: ¿cómo se va a valorar una obra de arte por tener un centímetro más o menos? Pero, como decíamos, no es el valor intrínseco de la obra lo que se está midiendo aquí, sino el precio que hay que ponerle en el mercado para que se venda.
Errores Comunes al Subir Precios y Cómo Evitarlos
Un error frecuente, especialmente con la irrupción de las redes sociales, es subir los precios demasiado rápido. Si publicas tus obras, y la gente se interesa y ves que hay mucha demanda, evita la tentación de escalar los precios de forma precipitada. He visto a compañeros que, al empezar a crear un tipo de obra que por alguna razón gustaba mucho y se vendía bien, comenzaron a subir los precios de manera drástica. Por ejemplo, alguien que hace dibujos de gallinas y los vende a 60 euros. Al ver que se venden, los sube a 100, y luego a 300.
Hay que tener mucho cuidado con esto, porque la vida es muy larga. Puede suceder que todos los interesados en esos dibujos ya los hayan adquirido y ya no necesiten esa «mercancía» o esas obras, y tú vuelvas al punto inicial. Pero, ¿qué pasa si ya has vendido esos dibujos a 300 euros? Si un dibujo tuyo en A4 ya ha sido comprado por varias personas a 300 euros, no podrás bajar el precio sin consecuencias. Imagina que, para volver a vender, ofreces de nuevo los dibujos a 60 euros. Un comprador anterior podría sentirse estafado y pedirte la devolución del dinero.
Mi consejo es: ve despacio. Si vendes mucha obra a un precio bajo al principio, no lo subas de golpe. Es un error. Sube los precios muy poco a poco, con mesura. Esto permitirá que tu crecimiento sea sólido y sostenible en el tiempo.
Investiga el Mercado: La Clave del Éxito
Otro consejo valioso es que investigues páginas web donde se venda arte similar al tuyo y compares precios. Toma, por ejemplo, diez artistas que admires y cuya obra se asemeje a la tuya. Mira los precios que ponen a sus creaciones y haz una media. Esta media te dará una idea muy clara del precio de mercado actual.
Hay muchas plataformas donde puedes ver el trabajo y los precios de otros artistas. En mi caso, por ejemplo, tengo mis dibujos en Artelista, una web que alberga una gran cantidad de obras y artistas. Es una excelente opción para hojear y ver en cuánto se están vendiendo obras parecidas a las tuyas.
El Valor de tu Currículum Artístico
Desgraciadamente, en nuestra sociedad, la gente a menudo revisa el currículum de un artista antes de comprar su obra. ¿Qué podemos hacer al respecto? Si has expuesto mucho, si has trabajado en proyectos relevantes, o si has realizado algún tipo de estudio en arte o cualquier otra actividad que puedas incluir en tu currículum, esto animará al comprador a adquirir tu obra con mayor facilidad. Si bien la obra debería valer por sí misma, y un cuadro maravilloso debería tener un gran valor, la realidad es que el mundo no funciona siempre así.
La Autoevaluación Sincera: ¿Cuánto Pagarías Tú?
El punto más importante para valorar tu obra es este: ¿cuánto estarías dispuesto tú a pagar por una obra tuya si no la hubieras hecho tú? Hay que ser completamente sincero con esto y considerar tus propios ingresos. A veces, pensamos que nuestras obras valen mucho, y por supuesto que lo valen, pero ¿cuánto estaría dispuesta a pagar la gente por ellas? ¿Pagarías 50 euros por un dibujo tuyo? ¿O 500 euros? Piénsalo, reflexiona y seguro que llegarás a una conclusión muy acertada.
El Círculo Cercano: Una Fuente de Información Valiosa
Otro ejercicio que te propongo es seleccionar a cinco, seis o siete amigos de tu círculo más cercano. Envíales una o varias obras tuyas y pídeles, por favor, que sean sinceros y te digan cuánto estarían dispuestos a pagar. ¿Por qué digo esto? Porque normalmente, nuestras primeras ventas, y a menudo gran parte de ellas, se producen entre nuestro círculo de amigos y conocidos. Es lo más normal del mundo que amigos y gente que te conoce te compren obra. Estas personas tienen un nivel adquisitivo concreto, y ellos están dispuestos a pagar una cantidad ‘x’ por tu obra. Esto te esclarecerá mucho sobre qué precio es el correcto para animar a que compren tus cuadros o dibujos.
Tu Galería Virtual: La Clave para Vender
Por último, y no menos importante, mi consejo final es que tengas tu obra publicada en la red. No solo para que la gente la vea, o para que te sirva de escaparate o galería virtual, sino para que la gente sepa cuánto vale esa obra. Es fundamental, e incluso muy cómodo, que cuando alguien te pregunte el precio de un dibujo tuyo, puedas decirle: «vale tanto», o mejor aún, «mira mis dibujos en esta web» o «te paso el enlace para que veas todas mis obras y sus precios».
De esta forma, el cliente ve que hay un precio establecido, lo que confiere seriedad a tu trabajo. Él mismo decidirá si va a comprarlo, si ahorrará para adquirir un cuadro tuyo, etc. En definitiva, es algo muy positivo y te invito encarecidamente a que lo hagas. Para explorar más sobre mi trabajo y mi perspectiva artística, te invito a visitar mi web.
Con estas propuestas, conseguirás establecer un precio adecuado para tus obras. Ahora te pregunto: ¿qué precio crees tú que debería costar un dibujo en formato A4 o A3? ¿Y un cuadro al óleo o al acrílico? ¿Qué otros consejos se le pueden dar a la gente para que ponga un precio real a su obra, uno que les ayude a vender?
Si te ha gustado este contenido, te agradecería mucho que lo compartieras. Si crees que puede ayudar a más gente en su camino artístico, te invito a suscribirte a mi canal de YouTube. Tu apoyo me anima a seguir creando y compartiendo conocimiento. ¡Nos vemos muy pronto!








