La Controversia del Cartel de la Macarena de Luis Gordillo: Mi Análisis Detallado
¡Hola! Soy Antonio García Villarán, y en este artículo vamos a abordar un tema que me habéis pedido en muchísimas ocasiones: el polémico cartel de la Semana Santa de Sevilla, obra de Luis Gordillo para la Hermandad de la Macarena. Te ofrezco mi opinión y un análisis constructivo sobre esta pieza que tanto ha dado que hablar.
Reconociendo la Grandeza de Luis Gordillo (Pero el Cartel es Otra Cosa)
Antes de entrar en materia, quiero dejar algo muy claro: admiro profundamente la obra y la trayectoria de Luis Gordillo. De hecho, en mi propia colección poseo un grabado suyo. Me parece un artista con una obra sólida y una carrera coherente dentro del mundo del arte, siendo uno de los pintores abstractos más importantes e influyentes, no solo en España sino a nivel internacional.
Sin embargo, una cosa es su vasta y reconocida carrera, y otra muy distinta es el cartel que ha creado para la Macarena. A sus 90 años, Gordillo ha recibido todos los premios imaginables: el Premio Nacional de Artes Plásticas, el de Andalucía, el Velázquez, la Medalla al Mérito… es Hijo Predilecto de Andalucía. Pero en este canal y en mi blog, hacemos crítica de arte desde el respeto, sin dejarnos cegar por los currículums. Como bien sabemos tú y yo, incluso artistas de la talla de Picasso, Matisse, Louise Bourgeois o Leonora Carrington, no toda su obra tiene la misma calidad ni es igualmente buena.
Este análisis lo realizo no solo por vuestra insistencia, sino porque sé que Luis Gordillo es un artista muy autocrítico. Espero que reciba esta opinión personal y este análisis de la imagen tal como es: una crítica constructiva. A menudo, cuando un artista alcanza cierta edad y reconocimiento, su entorno tiende a adularle. Mi intención es ofrecer una perspectiva honesta, siempre desde el respeto, porque las personas inteligentes valoran las críticas constructivas, y para mí, Luis Gordillo lo es.
Desmontando las Críticas Superficiales: ¿Naíf o Abstracto?
De entrada, el cartel ha logrado un triunfo innegable: se han generado muchísimos memes. Estamos en el siglo XXI, y al igual que ocurrió con el cartel del Cristo de Salustiano, la gente ha reaccionado con humor, para bien o para mal.
Sin embargo, muchos de esos memes afirman que el cartel «parece pintado por un niño», lo cual no es del todo cierto. Este cartel no es naíf. Para realizarlo, se requieren conocimientos; basta con observar los ojos o la boca para darse cuenta de que un niño no los dibuja de esa manera, ni consigue esa carnosidad con apenas cuatro líneas. La crítica de ser un cartel naíf o infantil me parece demasiado superficial para la complejidad de la obra.
Tampoco es una obra abstracta, como he escuchado en algunos medios. Una obra abstracta es, por ejemplo, los cuadros que ves aquí, donde no puedes adivinar ningún elemento figurativo. La abstracción es lo contrario de la figuración, que es cuando reconoces lo que hay en una imagen. En este cartel, claramente se ve el rostro de una virgen, el rostro de la Macarena.
Podríamos decir que es una obra minimalista, sí, eso lo acepto. Que es más diseño que pintura, también. Que tiene factura de cartel, de acuerdo. Pero, sinceramente, para mí, parece más una postal de Navidad que un cartel de Semana Santa.
Colores, Composición y Tipografía: Un Acercamiento Crítico
¿Por qué parece una postal navideña? Los colores utilizados son el verde y el rojo, que evocan inmediatamente a Papá Noel y la Navidad. Estos colores no son los que asociamos con la Semana Santa de Sevilla. Los colores predominantes suelen ser el negro, el dorado, el naranja o amarillo de las velas, el azul del manto de la Virgen, el blanco de la pureza.
Claro, algunos argumentan: «¡No, el verde y el rojo son los colores del Sevilla y del Betis!». ¿Y qué tiene que ver el fútbol con la Macarena? Me parece una asociación forzada. Otros dicen: «El rojo es la sangre y el verde la esperanza». Podría ser, pero creo que la elección de colores no es la más acertada.
En cuanto a la composición, la encuentro demasiado básica. Se le encarga un cartel de Semana Santa para la Hermandad de la Macarena, y el resultado es el rostro de la Virgen en primer plano y la inscripción «Macarena Sevilla». En términos compositivos, es excesivamente simple para mi gusto. El otro cartel de Luis Gordillo para la Macarena, el de las cuatro cabezas de la Virgen, a nivel compositivo e incluso conceptual, me parece más interesante. Que la Virgen sea una y múltiple sí me cuadra más con la devoción; pero el cartel presentado, con solo la cabeza, resulta simple.
Respecto a la tipografía, tampoco me convence. Es temblorosa y, de nuevo, simple. Sevilla, y en especial su Semana Santa, es barroca, no minimalista. No digo que no se pueda lograr algo barroco con una sola línea, pero esta tipografía, con muchos trazos, consigue un mensaje poco adecuado para la Semana Santa. Parece casi de una «casa del terror».
¿Un Cartel Abstracto Hubiera Sido Mejor? Ejemplos Inspiradores
Sinceramente, creo que Luis Gordillo, siendo un gran pintor abstracto, debería haberse decantado por un cartel abstracto que simbolizara la Macarena. Eso, para mí, habría sido brutal y posiblemente un acierto.
Para ilustrar mi punto, te mostraré dos ejemplos de carteles que, aunque no son abstractos puros, ofrecen una visión innovadora y profunda:
1. **Ignacio Tobar (2014):** Una maravilla que, a primera vista, puede parecer abstracta. Pero no lo es. Representa el manto de la Virgen visto desde atrás, formando un triángulo, símbolo de la espiritualidad. Es figurativo, es un manto, pero sin rostros ni manos. Una imagen atrayente que para mí es un 10 de 10.
2. **Maireles (1995):** Un cartel también muy acertado, con una composición sencilla. Vemos el ojo de la Virgen, pero al acercarse, descubrimos que la Virgen está mirando la Giralda de Sevilla, que se refleja en su ojo. El mensaje conceptual y la imagen en sí son, para mí, un excelente cartel de Semana Santa.
Comparaciones Modernas: Saldaña, Maestranza y el «No-Cartel»
Quiero hablarte también del cartel que sustituye al de Salustiano del año pasado (sobre el cual ya hice un vídeo completo criticándolo, que puedes ver en mi canal de YouTube Antonio García Villarán o en mi blog www.antoniogarciavillaran.es). Este año, para «no pillarse los dedos», se lo han encargado a Virginia Saldaña. Y sinceramente, tengo que decir que este cartel me gusta todavía menos que el de Gordillo.
Es un cartel con una composición bastante sencilla, la cara de la Virgen de nuevo, con un tratamiento técnico excelente, no hay duda. Pero conceptualmente, no aporta absolutamente nada. Es *vacuo*. La gente lo olvidará al minuto. Un cartel es bueno si llama la atención, si se queda en el subconsciente y, lo más importante, si cumple su función: hablar de aquello que representa. Por eso, el cartel de Luis Gordillo tampoco representa aquello de lo que habla, porque seamos claros, la Macarena no tiene esa cara.
No estoy haciendo una crítica ramplona; estamos hablando de un cartel, no de una obra de arte. Un cuadro es una cosa, un cartel es otra. Si observamos el rostro de la Macarena, no encontraremos esas líneas temblorosas. Su cara es más ancha, más redonda, más suave. No digo que no usara otro lenguaje, pero esas líneas tal como están tratadas no muestran la dulzura del rostro de la Macarena.
Aquí entra otro punto importante: cuando se encarga un cartel a un artista, se espera que ponga su impronta en la imagen. Pero a veces, los artistas olvidamos que no estamos creando una obra de manera libre, sino un cartel, algo que debe representar su temática. Si yo hago un cartel para la Fiesta de la Naranja Amarga y pongo manzanas y zanahorias, el cartel está mal porque no representa la fiesta.
Sin embargo, debo decir que el cartel de Gordillo me parece muy original en cuanto a su factura: cuatro líneas sobre fondo blanco, dos colores. Aunque algunos dicen que parece hecho con Paint de Windows 95, el propio Gordillo ha aclarado que está hecho con acrílico, y se puede hacer algo muy sencillo con cuatro líneas y que sea una maravilla.
Las redes sociales también comentaron la tardanza en los aplausos durante la presentación, pensando que era una inocentada. La gente, acostumbrada a ver el rostro tradicional de la Macarena, se quedó anonadada. Se ha dicho que parecía más un cartel de carnaval o la versión femenina del *Ecce Homo* de Borja. Las redes son muy divertidas, y si yo fuera el autor, estas críticas no me enfadarían, sino que las vería con sentido del humor.
Y no estoy diciendo que Luis Gordillo no sepa hacer carteles. Hizo un cartel maravilloso, muy contemporáneo y acertado en técnica y mensaje, en 2010 para la Maestranza de Sevilla. Parecía un collage con imágenes troceadas de toreros y toros, algunas boca abajo, y transmitía un mensaje claro y potente sobre las corridas.
Por otro lado, el cartel de la Maestranza de este año, creado por Marta Jung, me parece el peor. No aparecen los toros por ningún sitio; es una mancha abstracta morada. Lo más preocupante es que se trata de un trozo de una obra que la artista ya presentó en el Guggenheim hace años. Es decir, no se ha molestado en crear algo nuevo y específico para los toros. Para mí, el cartel de la Maestranza de 2022 es un «no-cartel», que sirve lo mismo para los toros que para una verbena o para estampar cortinas, no dice absolutamente nada.
Las Declaraciones del Artista y el Debate sobre el Rol del Cartel
Las declaraciones de Luis Gordillo al presentar el cartel también son reveladoras. Subió al púlpito y dijo: «Bueno, para mostrar el cartel algo tengo que decir», como si hablara por compromiso. Me habría gustado que nos explicara su obra. También afirmó que «no es fácil entender el estilo con el que él pinta», lo cual no comparto. Es bastante fácil de entender la abstracción y esa cara de la virgen.
Cuando se puso místico, diciendo cosas como «como si Dios te llamara y te dijera: ‘Vamos allá, vamos a hacer algo'», sinceramente, creo que sobraba y le resta credibilidad. Llegó a decir que «algo divino se apoderó de él y lo llevó en sus brazos», muy propio del artista místico con un halo celestial. Yo, que también me dedico a pintar y hacer arte, no soy tan místico y no me creo mucho ese tipo de cosas. Incluso mencionó que se produjo un milagro en la creación del cartel. Se le ha llegado a comparar con la paloma de Picasso, pero para mí, la paloma de Picasso y la Macarena de Luis Gordillo no tienen nada que ver.
Preguntas Abiertas: Reflexiones sobre Vanguardia, Tradición y Belleza
Todos y cada uno de los carteles que se hacen, no solo en Sevilla sino en todo el mundo, van a ser criticados. Los artistas no deben esperar que su obra no genere opiniones. A mí me parece muy sano opinar y escuchar las opiniones de los demás, es la única manera de crecer.
Este tipo de cuestiones me generan muchas preguntas:
* ¿Tiene sentido que se hagan carteles «vanguardistas» para fiestas clásicas y tradicionales, o simplemente los artistas encargados deben hacer un buen cartel, sea cual sea el estilo?
* Si un cartel no es del gusto de la hermandad o de la mayoría de la gente, ¿habría que repetirlo? Y si es así, ¿debería repetirlo el mismo artista o sería lícito elegir a otro? Estamos hablando de un cartel, no de una obra de arte, que el artista crea libremente y donde no hay repetición que valga.
* ¿Todo lo que hace un artista de renombre es bueno? Ya te respondo yo: no.
Para concluir, diré que la segunda versión del cartel de Gordillo, como concepto (el de poner cuatro imágenes de la misma virgen), me parece mucho mejor que la primera. Es una idea novedosa y la aplaudo. Como idea, está bien, aunque creo que debería haberla trabajado un poco más, incluso con esas pocas líneas, pero mejor ordenadas.
Tampoco estoy de acuerdo con algunas críticas que he escuchado, del tipo: «Es que la Virgen no es tan guapa como la Macarena», o «La Macarena es la más guapa», «No, la Esperanza de Triana es la más guapa». Amigos y amigas, ¿qué tiene que ver la belleza de la Virgen? ¿Tiene que ser guapa? ¿Tiene que ser una modelo? Esta rivalidad de «la mía es más guapa que la tuya» me parece lamentable, especialmente para quienes sentís de verdad la fe cristiana. Pensad qué significado tiene decir que una virgen es «más guapa» que otra.
Reflexión Final y Próximos Pasos
Este vídeo y este artículo, evidentemente, no representan la obra de Luis Gordillo en su totalidad. De hecho, me gustaría desde aquí lanzar un mensaje a Luis Gordillo: sería genial poder hacer un vídeo, de una o dos horas, visitando su estudio, hablando con él sobre su obra, su trayectoria, su pensamiento, y mostrando todo lo que hace. Me encantaría hacerlo, porque, como ya he dicho, este artículo no le hace justicia a su inmensa obra.
Te invito a que veas la obra de Luis Gordillo porque, como he reiterado, soy fan, me encanta. Otra cosa es el cartel, pero su obra en general, ¡chapeau!
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