Antonio García Villarán y Juan Perro: Un Viaje Lírico por la Poesía, la Música y la Vida Inesperada
En un recital que trascendió lo convencional, Antonio García Villarán, acompañado por la música de Juan Perro, nos sumergió en un universo de poesía, anécdotas y reflexiones que resonaron profundamente con el público. Una noche donde la lírica se entrelazó con la crítica social, el humor y la introspección, demostrando la versatilidad y el impacto del arte vivo. Este encuentro, una verdadera “performance” según las palabras de los artistas, ofreció una experiencia auténtica, alejada de lo mercantil, buscando la perdurabilidad en su esencia.
El Canto del Mirlo: Un Trovador Urbano
El recital dio comienzo con una evocadora historia sobre un mirlo. Justo a la hora sagrada de la siesta, desde la ventana del cuarto, este pájaro desgranaba su mejor repertorio. Antonio García Villarán nos llevó a un recuerdo de una película de Jean-Luc Godard, donde un personaje comentaba la llegada de los mirlos a las ciudades en el siglo XVIII, atraídos por las calefacciones y la búsqueda de alimento. Los mirlos, con su canto no tan florido como el ruiseñor, pero de una “tímbrica orquestal” y un sonido comparable a un oboe o clarinete grave, se han erigido como símbolos de compañía y canto. Sus cantos territoriales, verdaderos “hits del verano” sin necesidad de radiofórmulas, impresionaron al poeta, llevándole a dedicarles una canción:
El Mirlo del Pruno
El mirlo del Pruno es un gran trovador,
con su pico de oro fino se alimenta en una venta del camino.
Las musas furtivas así le venció oscuro,
despertaban y le daban una fiesta cada tarde a la hora de la siesta.
El mirlo del Pruno con el Carbonero,
la corneja agorera vigilaba el sendero,
urraca pilla con peineta, petirrojo con chaleco
y el gorrión medio ronco les hacía de palmero.
Reunión de cantadores…
Reflexiones Desencantadas y el Eco de Los Beatles
De la poesía de la naturaleza, el recital transitó hacia la desilusión de las promesas sociales. Antonio compartió un poema titulado Esos Malditos Escarabajos, dedicado a The Beatles. Una crítica a la falsa promesa de que «todo lo que necesitas es amor», un lema que contrasta con la cruda realidad de la vida. La experiencia personal de Antonio, doctor en Bellas Artes sin un trabajo convencional, subraya esta paradoja, agradeciendo a su compañera Claudia por ser un pilar en su vida.
Esos Malditos Escarabajos
Pagar la hipoteca que no te coman el coco y que te follen,
pasar el puente y pasar de todo.
Todo lo que necesitas no lo tienes tú.
Tirarle el móvil a la cara, acabar con el urbano,
que no te digan otra vez que «you is love baby».
Todo lo que necesitas no es Love.
Homenajes y Visiones del Mundo
Antonio García Villarán desveló fragmentos de sus «cuadernos desarticulados», compartiendo dos homenajes especiales. El primero, Tañedor de Salterio, dedicado a un colega encontrado en Cádiz, cuyo instrumento sonaba «como un pájaro en zozobra en pleno vuelo», evocando «catedrales consumidas por la luz de los desiertos». Una oda a la ciencia arcaica del músico callejero que exploraba la ciudad a través de las vibraciones. El segundo, un poema escrito en Alicante, sin título, para su amigo Santiago Auer, describiendo un paisaje humano de «esferas transparentes, jóvenes a la moda, jardines extraños y músicas de Rubí», y al propio Auer como «el que esconde laberintos de océanos en su garganta».
Del Fracaso Amoroso al Deseo Adolescente
Con un giro de humor y picardía, se presentó el poema Ligar en VIP, una sátira sobre los intentos de ligar a cierta edad, llena de ironía y situaciones cómicas. Una reflexión sobre la caducidad del estilo y la búsqueda de un amor que no siempre se encuentra en los lugares esperados. Seguidamente, se abrió paso a la pasión con la canción Luz de Mis Huesos, una pieza dedicada a la memoria del deseo adolescente, que nos recuerda la intensidad de la primera pasión:
Luz de Mis Huesos
Luz de mis huesos, ciega pasión,
hecho ceniza me dejas el corazón.
Soplan el fuego y el azolar,
que brilla en tus ojos la eternidad.
Cuando me acerco a tu portal,
el universo ya se podría apagar.
No me da miedo la oscuridad,
que soy como un pueblo blanco de cal.
Como la sabia hacia la flor va mi deseo a provocar tu ardor.
Va mi deseo igual que un tren cruzando la noche hacia tu ser.
Luz de mis huesos, ciega pasión,
dame tus besos y hazme perder la razón,
y hazme perder la razón.
«Tongo»: Una Mirada Crítica a la Sociedad
Uno de los puntos álgidos del recital fue la interpretación del poema Tongo, una pieza pasional y cruda que Agustín, un amigo del autor, recitó en una noche anterior del festival. Tongo es una poderosa denuncia de la hipocresía y las falsas promesas en todos los ámbitos de la vida: las relaciones, la hipoteca, el trabajo, la política y la justicia. Una mirada descarnada a las mentiras que nos rodean, comparando la performance con el estilo propio de artistas como Marina Abramović y Santiago León. Es una invitación a la reflexión y al cuestionamiento de lo establecido.
Tongo que yo te miro y tú me miras y ligamos
y cuando te meto la mano descubro un bulto sospechoso.
Tongo que lo peor de la hipoteca son los tres primeros años.
Tongo que si sacas la carrera tendrás trabajo fijo.
Tongo, mi amor, mi vida, te querré siempre, para siempre, mi estrella, mi luz, mi camino.
Tongo, reza, reza, confiésate los domingos, perdono tus pecados,
dos padres nuestros y un avemaría. Pórtate bien, irás al cielo.
Tongo que todo podría ir a peor.
Tongo que tu amiga no me pone, que tu hermana es como mi hermana,
que entre la vecina y yo no hay nada, que este negocio es redondo.
Tongo, ¿quieres a fulanito como esposo? Prometes amarlo y respetarlo hasta el resto de tus días.
Tongo, medio diario de vino o dos es bueno para la salud.
Tongo que la justicia es ciega.
Tongo que yo te quiero más, que no estás gorda, que el poder no me va a cambiar.
Tongo.
La Simplicidad del «Canto Más Sencillo»
En contraste con la intensidad de Tongo, se presentó El Canto Más Sencillo, una pieza que Antonio no consideraba apta para la radiofórmula, pero que encuentra su belleza en la humildad. Describe a dos pájaros que se responden con un simple «Estoy aquí, yo estoy aquí también», formando «un medio resistente al fragor de la autopista». Una metáfora de la conexión, la confianza y la resistencia, que al final del verano les une para volar «muy lejos por encima del mar a un Cenobio oriental de cantores viajeros».
Provocación y Memoria: «Imágenes Sexuales de España»
Uno de los momentos más atrevidos y reflexivos fue la lectura de Imágenes Sexuales de España, un poema inédito y provocador, descrito como un «ejercicio de imaginación». Con un lenguaje explícito y satírico, Antonio García Villarán nos invitó a «cerrar los ojos e imaginar» los aspectos más íntimos y a menudo ocultos de figuras públicas de la cultura, la política y la economía. La intención es clara: confrontar al oyente con una visión cruda y sin filtros de la realidad, desafiando tabúes y la hipocresía del poder. Se mencionó que en el contexto del festival, las artes escénicas se atreven cada vez más a la «absoluta naturalidad y desnudez» en «formas trabajadas de manera artesanal», buscando la posibilidad de «durar en su pequeñez» más allá del formato mercantil. La academia Crea13 promueve este tipo de exploraciones artísticas.
Poesía en el Corazón del Pueblo: La Anécdota de Cartaya
Para aligerar la atmósfera, Antonio compartió una divertida anécdota de un reportaje de «Andalucía Directo» en Cartaya, donde preguntaban a la gente qué era la poesía. Las respuestas, desde el miedo a ser multado por recoger naranjas hasta la asociación con el cuartelillo y el radar, reflejaban una distancia entre la poesía académica y la vida cotidiana. La conclusión, del poema de un hombre mayor: «El poema de este pueblo es la poesía», encapsuló la esencia de una lírica arraigada en la realidad.
Nápoles y «El Forastero»: Un Viaje Interior
El recital continuó con una historieta personal que le ocurrió en las calles de Nápoles, mientras buscaba la «estela de Garibaldi». Un encuentro con un recepcionista que le advirtió sobre las sombras de la ciudad y la visión de un muchacho en un portal. Esta experiencia le llevó a una profunda reflexión sobre su propia infancia en una calle estrecha y peligrosa de su ciudad natal, y la «cobardía» de no haberse dirigido a aquel joven. De esta introspección nació la emotiva canción El Forastero:
El Forastero
Cuando pasó por mi calle El Forastero me viró con un aire de tristeza.
Yo sonreí y apartado con su aspecto me seguí apoyando la espalda a mi puerta.
Él se alejó para no volver jamás, pero quizá me llevas en su cabeza.
Dime Forastero que atraviesas la ciudad, si a este barrio vienes a parar,
si un día yo como tú podré viajar y contemplar desde lejos la pobreza.
«Balas Perdidas»: Micropoesía de Impacto
Juan Perro, acompañando con su lira, y Antonio García Villarán presentaron una serie de micropoemas que denominaron Balas Perdidas: «cositas que se lanzan» y que impactan al oyente. Desde la ironía del patriotismo («una bandera no es un lamento es solo un trozo de tela que cambia de colores según convenga»), pasando por la cruda realidad del amor y las promesas rotas («entonces levantó con delicadeza su muñeca y le colocó suavemente las esposas»), hasta la crítica a la envidia y la falsedad («Lo matamos, lo matamos, tuvimos que hacerlo porque él era más fuerte, más guapo y más listo que todos nosotros»). Poemas cortos pero punzantes que abordan temas como el trabajo rutinario («Menú del día: trabajo, sofá, trabajo, almuerzo, sofá…») y la decepción con los maestros («jamás jamás me diste una lección»).
Epílogo Lírico: De la Lechuga a Homero
El broche final del recital mostró la ilimitada creatividad de Antonio García Villarán. Se atrevió con el poema Sexo Contra una Lechuga de 0.99€, una pieza transgresora y humorística que explora los límites de la imaginación y la experimentación. Un canto a la libertad y a lo insólito, que despierta la risa y el asombro. Finalmente, cerró con dos breves fragmentos de sus «cuadernos abiertos»: Homero, un despertar de siesta recitando al poeta griego, y Armonía, una profunda reflexión que sentencia: «La armonía es el canto de cisne del sistema solar».
Descubre Más de Antonio García Villarán
Este recital, una muestra vibrante de poesía en acción, consolidó a Antonio García Villarán como una voz única y necesaria en el panorama artístico. Su habilidad para transitar entre lo personal y lo universal, lo íntimo y lo provocador, lo convierte en un artista de nuestro tiempo. Para explorar más sobre su obra, sus pensamientos y próximos eventos, te invitamos a visitar su sitio web oficial, www.antoniogarciavillaran.es, y a seguir su canal de YouTube, Antonio García Villarán, donde podrás encontrar más contenido de sus recitales y reflexiones.








