El Arte del Encaje en Pintura: La Base de tu Composición
Una vez que nuestro lienzo está perfectamente seco y preparado, nos adentramos en uno de los pasos más fundamentales de la pintura: el encaje. Este proceso inicial es crucial para asegurar que nuestra composición final sea equilibrada y se mantenga dentro de los límites deseados, evitando sorpresas desagradables más adelante.
El primer principio es comprender la figura en su totalidad. Esto implica ir más allá del detalle y visualizar la pieza como un conjunto, prestando especial atención a sus límites generales.
Para ello, marcamos una señal de formato. Esta técnica nos permite establecer con precisión dónde empiezan y terminan los contornos de nuestra figura, garantizando que no se ‘escape’ por los bordes superior, inferior o laterales de nuestro lienzo.
A continuación, comenzamos a ‘encajar’ utilizando figuras geométricas básicas. Pensar en óvalos, rectángulos o triángulos nos ayuda a simplificar formas complejas. Por ejemplo, como se muestra en el proceso, la cabeza de una figura, como una canina, puede entenderse inicialmente como un óvalo. Las telas o pliegues también se abordan mediante la abstracción de formas geométricas sencillas.
Para este trabajo de encaje, es recomendable utilizar un pincel medianamente grueso. Esto facilita trazos amplios y seguros, que son los que necesitamos en esta fase preliminar, sin caer en el detalle prematuro.
Puedes ver este proceso en acción y comprender mejor cada paso en el siguiente video:
Dominar el encaje es sentar las bases sólidas para una obra de arte exitosa. ¡Te animamos a seguir explorando tu creatividad y técnica con más consejos y tutoriales en nuestro canal de YouTube de Antonio García Villarán!








