Censura en el Arte: ¿Ignorancia o Perversión? Del David de Miguel Ángel a la Destrucción en Mendoza
Bienvenidos a una nueva entrega de Villalesper, donde Antonio García Villarán y Avelina Lesper abordan noticias recientes que invitan a la reflexión sobre temas controvertidos en el mundo del arte. En esta primera parte, exploraremos dos casos impactantes de censura artística, mientras que la segunda parte estará disponible en el canal de Avelina Lesper, cuyo enlace se encontrará al final de este artículo.
En pleno Siglo XXI, nos encontramos con un suceso que genera profunda indignación: una profesora en Florida se ha visto forzada a dimitir por mostrar a sus alumnos de 11 y 12 años la escultura del David de Miguel Ángel, en el contexto de una clase sobre el Renacimiento.
La Indignante Censura del David de Miguel Ángel en Florida
Avelina Lesper, con cierta ironía, señala cómo este incidente es un claro ejemplo de la confluencia de extremismos en la sociedad. La dimisión de la profesora fue provocada por padres que catalogaron la obra como «pornográfica». Un estigma que, lejos de ocultar, probablemente ha incentivado a muchos a revisitar la obra maestra en la Academia de Florencia.
Avelina resalta la ironía de que incluso un conocido canal para adultos haya explorado obras del Renacimiento y el Barroco, argumentando su naturaleza erótica y sensual. Esto la lleva a una provocadora conclusión: la mentalidad de estos padres puritanos es, en cierto modo, tan perversa como la de la propia industria de la pornografía; los puritanos, en su esencia, son pervertidos.
Antonio García Villarán añade que, tras la investigación, se reveló que el 97% de los padres no manifestaron objeción alguna; solo tres se quejaron, y uno de ellos tildó la obra de «pornográfica». A pesar de que la profesora contaba con casi 30 años de experiencia y una década de especialización en estudios clásicos del Renacimiento, fue obligada a dimitir. Para Antonio, estos individuos, más allá de cualquier etiqueta religiosa, son simplemente ignorantes. El fanatismo siempre va de la mano de la ignorancia, impidiéndoles comprender la profundidad y perfección de una obra como el David, de más de cinco metros de altura, y reduciendo el cuerpo humano a una mera manifestación sexual.
Para profundizar en esta discusión, te invitamos a ver un fragmento del video original:
El Cuerpo Humano como Objeto Artístico: Una Historia Cuestionada
El cuerpo humano ha sido, desde siempre, uno de los grandes retos y objetivos del arte. Si para ciertos padres, el cuerpo humano significa pornografía, entonces, de un plumazo, toda la historia del arte sería catalogada como tal. Antonio comparte su experiencia personal: en sus años de estudiante en Bellas Artes, ya se enfrentaba a la sorpresa de algunos ante la práctica de dibujar modelos desnudos, una realidad que, para él, encierra una belleza indiscutible.
Avelina subraya una distinción crucial: la pornografía posee un lenguaje y unos objetivos muy claros. El David, en su postura tranquila y su contexto histórico, no cumple con estos parámetros. Pertenece a una secuencia de esculturas renacentistas de hombres de pie –como el Perseo con la cabeza de Medusa de Cellini o el David de Donatello– que buscaban rememorar la gloria del Imperio Romano.
Precedentes Históricos y Paralelismos con la Capilla Sixtina
Resulta irónico que la directora del centro escolar de Florida, cristiana evangélica, haya censurado el David, una obra que se suele enseñar junto a joyas como el Nacimiento de Venus de Botticelli o la Capilla Sixtina. De hecho, la Capilla Sixtina también fue objeto de censura en el siglo XVI, cuando el Papa Pío IV ordenó cubrir los genitales de las figuras, con la crítica de que «parecía un baño».
La historia del arte está plagada de ejemplos de censura. Antonio recuerda haber buscado hace años la obra «El Origen del Mundo» de Courbet en Google y encontrarla fácilmente; hoy, es difícil dar con ella. Se están eliminando y ocultando obras fundamentales bajo pretextos absurdos, lo que representa una perversidad y una perversión de la historia del arte. Censurar no resuelve el problema, sino que lo agrava, alimentando el deseo y la curiosidad. Como señala Avelina, es la mejor estrategia para que todos quieran ver lo que se prohíbe.
Para seguir explorando esta perspectiva, puedes ver otro segmento del video:
El Incidente de Mendoza: Un Bochorno Artístico y una Lección sobre Fanatismo
Otra polémica reciente surge de Mendoza, donde un grupo religioso ultracatólico destrozó una obra expuesta en una universidad. La obra en cuestión era una mujer crucificada con la cabeza de un burro. Antonio, crítico de arte, no duda en señalar la bajísima calidad artística de la pieza: una mujer amarillenta, anatómicamente incorrecta, con un cráneo de burro y tres líneas. Para él, carece de valor y no debería molestar a nadie, puesto que la crucifixión fue un castigo común en la historia, no exclusivo de una figura.
Los fanáticos, al grito de «¡irrespetuoso!», destruyeron no solo esta obra sino también otras piezas de una exposición feminista. Avelina comparte la indignación, pero también critica la obra en sí. Si bien defiende el derecho a la propiedad y la expresión, considera que esta pieza en particular es un «bodrio» y un «trabajo de primaria», que no aporta nada a la causa feminista. De hecho, obras como «La Venus del espejo» de Velázquez, según Avelina, contribuyen mucho más a la exaltación de la mujer que estas representaciones simplistas y elementales, como otras vaginas de plastilina que se vieron en la exposición.
Escuchemos la perspectiva de los artistas en el siguiente fragmento:
Ignorancia y Perversión: El Verdadero Enemigo del Arte
Para ambos, Antonio y Avelina, la ignorancia y el fanatismo son la raíz de estos actos de censura y destrucción. Aquellos que buscan pornografía, la verán en cualquier cosa, midiendo con el mismo rasero una obra maestra como el David y un «bodrio» mal pintado. El arte siempre ha sido blanco fácil de las censuras más elementales, sin un análisis profundo de la obra. Es una tendencia preocupante, con la quema y «suavizado» de libros clásicos como Agatha Christie o las hermanas Brontë, que Avelina compara con una sociedad que solo toleraría «libros con emojis».
Este fenómeno no es nuevo; los movimientos radicales, desde los «Stop Oil» que atacan obras de arte para llamar la atención, hasta los grupos religiosos puritanos, todos cargan contra el arte. Antonio recuerda que muchos de sus videos han abordado la destrucción y censura de obras de arte por parte de fanáticos. Estamos viviendo un período de gran censura, una contradicción en una era de acceso ilimitado a la información.
Finalicemos la discusión con el último segmento del video:
Reflexión Final: ¿Hacia Dónde Nos Dirigimos?
La paradoja es palpable: vivimos en un momento en que el acceso a la información es ilimitado, y cualquier niño puede acceder a contenidos diversos con un simple móvil, mientras que, por otro lado, hay quienes no soportan ver el David de Miguel Ángel o destruyen obras de arte por considerarlas ofensivas.
Antonio García Villarán invita a la reflexión: ¿Qué pensáis de este tiempo que vivimos? ¿Cómo conciliamos el acceso a la información con la creciente censura? ¿Qué es más peligroso: la obra de arte o la ignorancia que la condena? Dejad vuestros comentarios y uníos a la conversación.
No os perdáis la segunda parte de esta conversación en el canal de Avelina Lesper, donde abordaremos otros temas interesantísimos.








