Activismo Climático vs. Patrimonio: El Ataque al Cuadro de Colón y su Restauración en el Museo Naval
Una vez más, la polémica rodea al mundo del arte y el activismo. En un acto que ha generado un debate encendido, dos activistas han vuelto a lanzar pintura sobre una obra de arte histórica. Soy Antonio García Villarán, y en este artículo, basado en mi análisis en vídeo, profundizo en lo ocurrido el pasado 12 de octubre en el Museo Naval de Madrid.
Te invito a ver el análisis completo de este incidente:
El Ataque: ¿Qué Sucedió el Día de la Hispanidad?
El 12 de octubre, Día de la Hispanidad, dos mujeres irrumpieron en el Museo Naval de Madrid. Sobre las dos de la tarde, sacaron botes de pintura roja y los arrojaron sobre el cuadro que conmemora el primer homenaje a Cristóbal Colón, pintado en 1892 por José Santiago. Desplegaron una pancarta con el lema: «12 de octubre, nada que celebrar, justicia ecosocial», y denunciaban el «genocidio histórico y el neocolonialismo extractivista».
Este acto fue, sin duda, premeditado. Utilizaron pintura roja —color sangre— sobre un cuadro grande y llamativo, eligiendo el Día de la Hispanidad, una jornada festiva con gran afluencia y cámaras. Todo quedó grabado, no solo por su grupo ecologista, sino también por el público presente, cuyas reacciones de indignación se escuchan claramente: «¡Calle la boca!», «¡Inculta!», «¡Rata!».
La inmediatez de la acción fue clave. Unas 20 personas, incluyendo agentes de seguridad, inmovilizaron rápidamente a las activistas. Inmediatamente se avisó al equipo de restauración, que actuó con una velocidad sorprendente, logrando retirar gran parte de la pintura para las ocho de la tarde.
La «Visión Artística» del Vandalismo: Una Crítica desde las Bellas Artes
Tras el incidente, ha surgido un debate insólito: algunos sugieren que, desde una perspectiva de arte contemporáneo, el cuadro «queda mejor así» o «más contemporáneo». Como doctor en Bellas Artes, no puedo aceptar esta afirmación. Analicemos el acto desde un punto de vista puramente artístico:
- Fallo en el objetivo: Si la intención era tapar a Cristóbal Colón, el tiro fue errado. La mancha de pintura no lo cubre, y la figura del navegante sigue siendo perfectamente visible. Faltó ensayo.
- Ausencia de técnica: El dripping, una técnica conocida, requiere intención y habilidad. Lo que se observa aquí es una aplicación fortuita, sin forma ni discurso. Podrían haber creado triángulos o cualquier otra forma con significado, pero el resultado fue un mero desastre.
- Incoherencia tonal y compositiva: La mancha no está integrada en el cuadro. El rojo chillón, más cercano al pop art que a la sangre, contrasta de forma agresiva. Lo más grave, sin embargo, es la ruptura de la composición: las dos manchas en una esquina desequilibran por completo la obra, haciéndola «caer» hacia un lado.
No, la obra no queda mejor. De hecho, ha sido dañada estéticamente, y cualquier pretensión de enriquecerla con «historia contemporánea» es, desde esta perspectiva, infundada. Es como si quienes lo hicieron no tuvieran ni idea de arte.
Para un análisis más profundo de estos puntos, te invito a seguir viendo mi vídeo a partir del minuto 3:00, donde desgloso cada detalle de la supuesta «obra» de las activistas:
La Reacción Social: Indignación y Rechazo
Como era de esperar, la acción de Futuro Vegetal generó una avalancha de reacciones en redes sociales. Aunque hubo voces que apoyaban la protesta, argumentando que destacaba la opresión y visibilizaba a los pueblos oprimidos, la gran mayoría expresó un profundo rechazo.
En la cuenta de Twitter (ahora X) de Futuro Vegetal, donde las activistas declararon: «Protestar molesta» y «Cuando los poderosos arrasan vidas, comunidades, especies y territorios, las formas tranquilas pueden no bastar», las respuestas fueron demoledoras:
- Fritanga Lover: «A mí me molestáis vosotros. La cantidad de rechazo que generáis hacia los veganos es inmedible…»
- Conrado: «¿Cuándo decís que vais a pagar los desperfectos que por cierto son permanentes?»
- Manuel Barcia Osunan: «Tendríais que leer un libro de historia alguna que otra vez, a poder ser que no esté influenciado por la historiografía marxista…»
Las críticas se multiplicaron, tildándolas de «terroristas», «incultas» y acusándolas de vandalismo. Un sentir generalizado que pone en entredicho la efectividad de sus métodos.
El Complejo Proceso de Restauración: Un Trabajo Contra Reloj
Las activistas, en un intento de justificación, afirmaron que la pintura utilizada era «orgánica». Sin embargo, como explica Berta Gaska, directora técnica del Museo Naval, «ningún material sobre otro material es inocuo», especialmente cuando el cuadro no tenía cristal y la pintura cayó directamente sobre el óleo decimonónico.
La celeridad fue crucial. Tras el aviso, se activó una red de restauradoras. Algunas compañeras, incluyendo una que se cruzó con las detenidas, llegaron inmediatamente. Incluso se consultó a otras profesionales que habían enfrentado situaciones similares en sus museos, lo que permitió una actuación coordinada y eficaz. Restauradoras de fuera del museo, voluntariamente y de manera altruista, se sumaron a la labor. Esta respuesta colaborativa fue esencial para minimizar el daño.
Para más detalles sobre la delicada tarea de las restauradoras, no te pierdas la explicación en mi vídeo a partir del minuto 9:00:
Daños Irreversibles y el Futuro de la Obra
Aunque se retiró gran parte de la pintura, los daños son complejos:
- Grietas: La pintura roja se introdujo en las grietas naturales del óleo decimonónico, haciendo imposible su eliminación completa con una limpieza superficial. Se requerirá una restauración más exhaustiva.
- Barniz: La humedad de la pintura afectó el barniz original, dejándolo blanquecino. Será necesario retirarlo por completo y aplicar uno nuevo.
- Restauraciones anteriores: La obra ya había sido intervenida con reintegraciones de acuarela. Al limpiar, estas zonas se perdieron, dejando áreas blancas que evidencian el estuco subyacente. Un trabajo de restauración, por norma, debe ser reversible, para que futuras intervenciones puedan deshacerse sin perjudicar la original. Este acto destruyó restauraciones previas hechas bajo ese principio.
El «favor» de usar pintura «biodegradable» se traduce en un gran daño a un bien cultural que nos pertenece a todos, tal como lo establece la ley, y que es un medio fundamental para hablar de nuestro pasado.
¿Cómo Burlaron la Seguridad? El «Truco» del Pigmento
La pregunta obvia es: ¿cómo lograron introducir esos botes de pintura en el museo? La respuesta es simple y astuta: no entraron con botes de pintura líquida. Ingresaron con pigmento en polvo y aglutinante. Una vez dentro, en los servicios, mezclaron el pigmento con agua de las botellas que llenaron, creando así la pintura roja con la que llevaron a cabo el «dripping».
¿Qué Han Conseguido Realmente?
Más allá de las intenciones, es crucial analizar los resultados de este tipo de activismo. ¿Han parado el cambio climático? ¿Han generado conciencia positiva?
Desde mi perspectiva, los «logros» de las activistas son los siguientes:
- Generar Odio y Demonización: Lejos de sensibilizar, la acción ha provocado un rechazo masivo y una profunda frustración en la sociedad, demonizando su causa.
- Crear Ansiedad: Personas sensibles al arte han experimentado una gran ansiedad y angustia al ver cómo se destroza una obra histórica.
- Tratar el Arte como Publicidad: Convertir una obra de arte en una valla publicitaria para un mensaje político es un desprecio al arte en sí mismo.
- Aumentar la Polarización: En un momento donde la sociedad necesita unidad, acciones como esta solo profundizan las divisiones.
- Gastar Dinero Público: La costosa restauración, que correrá a cargo de los impuestos de todos, desvía recursos que podrían destinarse a otras necesidades.
- Generar un Debate Erróneo: Se ha generado un debate mundial, sí, pero no sobre sus reivindicaciones, sino sobre cómo proteger mejor las obras de arte de futuros ataques. Esto se traduce en más cristales, menos cercanía al público, y una barrera entre el espectador y la obra, algo profundamente negativo para los amantes y estudiosos del arte.
Para una reflexión final sobre estas consecuencias, te invito a seguir viendo mi vídeo desde el minuto 14:00:
Consecuencias Legales y el Mensaje a la Sociedad
Las activistas se enfrentan a una petición de 3 años de cárcel y el pago de los desperfectos. Si este tipo de delitos contra el patrimonio cultural quedan impunes, ¿qué mensaje enviamos a la sociedad? Se podría sentar un precedente peligroso que invite a más actos vandálicos contra el arte, incluso contra obras tan irremplazables como las pinturas negras de Goya. ¡Esas no las toquéis!
¿Qué opinas tú? ¿Crees que estas acciones son efectivas o contraproducentes? Déjame tus comentarios y abramos un debate constructivo.
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