M.C. Escher: El Genio del Dibujo Imposible y la Conexión entre Arte y Ciencia
En el arte, existen posibilidades que desafían las leyes de la física, mundos donde lo imposible cobra vida en el lienzo. Prepárate para un viaje fascinante al universo de Maurits Cornelis Escher, un autor extraordinario que nos enseñó a ver más allá de lo evidente.
Escher: El Artista Solitario y Visionario
Maurits Cornelis Escher, cuyo nombre suena a saga de fantasía, fue un artista que siempre me fascinó desde mi adolescencia. Sus figuras me hacían preguntarme: «¿Cómo es esto posible?». Escher era, a su manera, un *outsider*. Muy solitario, nunca se unió a los grupos de artistas que florecían a finales del siglo XIX y principios del XX; él siempre fue por libre.
Un dato curioso sobre su vida es que dependió económicamente de sus padres hasta 1951. Es decir, no empezó a tener éxito con sus estampas, grabados y esculturas hasta los 53 años. Considerando que murió a los 73, esto significa que solo vivió unos 20 años de su vida con cierta estabilidad económica y reconocimiento. Él mismo bromeaba diciendo que tenía «una máquina de hacer dinero», refiriéndose a su proceso de grabado, muy similar al de estampar billetes.
La Obsesión por la Técnica y el Nacimiento de lo Imposible
Escher era un hombre obsesivo. Su fijación por la técnica del grabado lo llevó a conseguir resultados verdaderamente maravillosos. Sin embargo, el dominio técnico por sí solo no fue suficiente. Una vez que alcanzó su objetivo, él mismo confesó que se le «cayó la venda de los ojos» y se dio cuenta de que su verdadera meta no era solo la técnica, sino crear mundos imposibles.
El año pasado, durante la grabación de mi vídeo sobre Vermeer, tuve la oportunidad de visitar el Museo Escher en La Haya. Aunque no es un museo enorme, es absolutamente fascinante y te recomiendo visitarlo si tienes la oportunidad.
Figuras Imposibles: Desafiando la Realidad
Es en sus obras donde vemos cosas que se pueden dibujar, pero que son físicamente imposibles. ¿Te has fijado en sus escaleras que suben y bajan al mismo tiempo? ¿O en esas columnas que parecen estar delante y detrás a la vez? ¿Y qué decir de la forma en que juega con los espacios y la gravedad?
Para entender mejor este concepto, he pedido ayuda a mi amigo Javier Santaolalla, quien nos ilumina sobre la conexión entre la ciencia y el arte en el trabajo de Escher.
La Magia Matemática de Escher, según Javier Santaolalla
Javier Santaolalla explica que en Escher encontramos la máxima expresión de las «figuras imposibles», un concepto que surge de las matemáticas. Es una bellísima conexión entre ciencia y arte, una superlativa genialidad entre Roger Penrose y el universo artístico de Maurits Escher.
Un gran ejemplo es la escalera infinita, que es física y matemáticamente imposible. Nuestro espacio tridimensional se estudia con la geometría euclidiana, desarrollada por Euclides hace más de 2000 años en su obra *Los Elementos*. A partir de cinco axiomas (enunciados lógicos que no necesitan demostración), Euclides creó la base matemática de nuestro espacio. Las figuras de Escher rompen con estos axiomas, llevando al absurdo nuestro concepto tridimensional. Son imposibles en nuestro universo con geometría euclidiana, pero ¿no es acaso una de las grandezas del arte sacarnos de nuestra realidad espacio-temporal y hacernos viajar a otras?
El Secreto Detrás de las Creaciones de Escher: Técnica y Percepción
Una de las claves de Escher era que no usaba muchos colores. La mayoría de sus dibujos están en blanco y negro, y cuando introduce color, es en muy pequeñas dosis. Él se dedicaba al dibujo puro. Su dominio técnico, visible en las escalas de grises desde sus primeras hasta sus últimas obras, era excepcional.
Esta maestría la adquirió estudiando en la Escuela de Arquitectura y Artes Decorativas de Haarlem, aunque su gran maestro fue Samuel Jessurum de Mesquita, con quien aprendió las técnicas depuradas y profundas del dibujo. No solo dominó el dibujo, sino que se convirtió en un experto en técnicas de estampación como la xilografía (grabado sobre madera) y la litografía (grabado sobre piedra).
¿Cómo se hace un grabado?
Imagina que tienes una plancha de madera. Con un buril (o un cúter, como en la demostración), haces incisiones para crear tu dibujo. Una vez terminado, pasas un rodillo con tinta por encima de la plancha. La tinta se adhiere solo a las partes elevadas de la madera. El último paso es colocar un papel y estamparlo, ejerciendo presión (en xilografía, con un tórculo). ¡Así de sencillo!
La gran ventaja de esta técnica es que, una vez hecha la plancha, puedes repetir el estampado infinitas veces, usando diferentes colores o combinando varias planchas para un solo grabado. Aunque el principio es fácil, lo que hacía Escher era extraordinariamente complejo.
Engañando al Cerebro: La Profundidad en un Mundo Bidimensional
Solo con la técnica entendemos el 50% de lo que hizo Escher. El otro 50% reside en sus técnicas de pensamiento, en cómo su mente generaba esas imágenes. Las magias del arte nos permiten no solo crear mundos con dragones o duendes, sino también doblar las leyes de la física para viajar a otros universos y realidades espacio-temporales. Escher logra esto magistralmente, aprovechando una particularidad del ser humano: no vemos con los ojos, vemos con el cerebro.
Un papel es un espacio bidimensional (alto y ancho). Nosotros vivimos en un mundo tridimensional, con la dimensión adicional de la profundidad. ¿Cómo pintamos algo tridimensional en un papel bidimensional? Engañando al cerebro. Nuestro ojo recibe una imagen plana sin profundidad. Vemos tridimensionalmente gracias a que tenemos dos ojos, cada uno enviando una imagen ligeramente diferente al cerebro. El cerebro procesa ambas, extrayendo el sentido de profundidad. La profundidad es una propiedad cerebral. De este procesamiento nacen conceptos como la perspectiva o el punto de fuga.
El pintor, sabiendo que no puede pintar profundidad directamente, imita el trabajo del cerebro, haciendo que procese un dibujo plano como si tuviera profundidad. Así nacen obras con un excelente uso de la perspectiva y las sombras. Pero Escher va un paso más allá: ¿qué ocurre si le doy al cerebro una perspectiva «trucada» o falseada? El cerebro crea una realidad tridimensional ajena a la nuestra. Viajamos a otro universo con una estructura geométrica diferente, un distinto sentido de profundidad. Este es el mundo imaginario que Escher crea, una nueva forma de entender el espacio.
Las Fuentes de Inspiración de Escher
Escher tuvo dos grandes pilares de inspiración: Piranesi y la Alhambra de Granada.
A los 24 años, Escher viajó a Italia, donde se centró en temas paisajísticos. Allí, seguramente conoció los grabados de Giovanni Battista Piranesi, con sus «Cárceles imposibles» y sus imágenes románticas que tanto lo inspiraron. Piranesi, arqueólogo, arquitecto, investigador y grabador, inspiró a Escher y, aún hoy, sigue inspirando a creadores de videojuegos, como se puede apreciar en estas imágenes:
Por otra parte, la Alhambra de Granada fue crucial. Escher la visitó dos veces, la segunda con un ojo más analítico, obsesionándose con la arquitectura árabe, especialmente con la azulejería y sus motivos geométricos infinitos. Llegó a decir: «Aunque no dispongo de una formación en las ciencias exactas ni de conocimientos especializados, a menudo me siento más próximo a los matemáticos que a mis colegas de profesión.»
Una de sus grandes aportaciones fue introducir la figuración dentro de estos patrones geométricos del arte árabe, algo prohibido en la religión islámica. En cierto modo, Escher occidentalizó la idea artística del infinito presente en la iconografía árabe.
Teselados y la Dualidad de Escher, con Santaolalla
Javier Santaolalla nos explica otro elemento fascinante de las matemáticas que Escher dominaba: el teselado. Escher decía que se divertía mucho haciendo estos «juegos», pero los llamaba «juegos serios», reflejando su dualidad: diversión/seriedad, día/noche, posible/imposible.
El teselado consiste en llenar un espacio con figuras de tal forma que no se dejen huecos entre ellas ni se superpongan. Se ha estudiado desde tiempos remotos, dando lugar a patrones regulares (figuras geométricas que se repiten), semirregulares (combinaciones regulares) e irregulares. Escher llevó esta idea más allá, incluyendo el teselado hiperbólico, donde no hay una repetición constante del mismo patrón, elevando el arte a otra dimensión.
«Reptiles»: Un Viaje de la Bidimensionalidad a la Existencia
Una imagen icónica de Escher es la de los «Reptiles». En ella, un dibujo geométrico bidimensional cobra vida. El reptil se cansa de ser bidimensional, saca una patita y empieza a trepar, liberándose de esa planitud. Sube por un libro (curiosamente, un tratado de zoología, ¡Escher hilaba muy fino!) y asciende por un triángulo plano hasta la cúspide de la geometría, simbolizada por un dodecaedro, un poliedro de 12 caras. Finalmente, llega a la cima de su existencia, exhala y luego comienza su descenso hasta volver a convertirse en un elemento bidimensional.
Sincronías: Escher, la Física y la Conservación de la Energía
Este ciclo de transformación nos recuerda a una ley fundamental de la física: la ley de la conservación de la energía. Javier Santaolalla nos aclara que esta no es cualquier ley, sino la «ley de leyes», la que permite que el resto de las leyes existan. Las leyes de conservación provienen de las simetrías (espaciales, temporales o abstractas).
¿Qué es una simetría? Es algo que se repite. Por ejemplo, la gravedad funciona hoy y funcionará mañana. Esta es la simetría de traslación temporal: las leyes de la física se repiten en el tiempo. Y las simetrías están asociadas con leyes de conservación. Se puede demostrar que esta simetría temporal lleva a la conservación de la energía. Gracias a esta ley, no tenemos que estudiar física desde cero cada día. ¡Vaya alivio!
Conclusión
Escher nos invita a un mundo donde las leyes de la física se doblan, donde lo imposible es posible y donde el arte se fusiona con la ciencia y las matemáticas de una manera que explota la cabeza. Te invito a seguir descubriendo la obra de Escher y a sumergirte en sus mundos. Hay muchísimos libros sobre su obra que te permitirán adentrarte en su fascinante universo.
Además, te animo a visitar el canal de mi amigo Javier Santaolalla en YouTube, donde hemos profundizado aún más sobre las figuras imposibles de Escher y Penrose.
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¡Muchas gracias por verlo y nos vemos muy pronto!








