Adán y Eva de Masaccio: ¿La Peor Pintura de la Historia del Arte? Un Análisis Profundo de Sus ‘Errores’ y Simbolismo
La historia del arte está repleta de obras maestras que han desafiado el tiempo, pero ¿qué pasa con aquellas que, en su momento, fueron duramente criticadas o incluso consideradas ‘malas’? Hoy nos adentramos en una de ellas: la pintura de Adán y Eva de Masaccio, una obra que ha generado controversia desde su creación en el siglo XV. ¿Fue realmente la peor? Antonio García Villarán te invita a descubrirlo.
En este vídeo, Antonio García Villarán analiza a fondo esta pintura que, especialmente en su época, fue objeto de severas críticas. Se decía: «¿Cómo han podido pintar a Adán y Eva de esta manera?». Aquí te desvelaremos el porqué.
El Contexto Histórico de una Obra Polémica
Cuando Masaccio presentó este fresco en el siglo XV, pintado en la Capilla Brancacci de la Iglesia de Santa Maria del Carmine en Florencia, Italia, la gente se llevó las manos a la cabeza. Aquello fue un verdadero escándalo. Sin embargo, no fue un escándalo como los de ahora. Hoy en día, cualquier obra polémica se viraliza en redes sociales, generando miles de opiniones. En el siglo XV, estos debates quedaban circunscritos a la corte, a los pasillos de las iglesias y catedrales, entre la gente pudiente y los privilegiados que tenían acceso a estas obras. No fue hasta mediados del siglo XIX, con la popularización de la prensa, cuando estos escándalos artísticos comenzaron a trascender más allá de su ámbito minúsculo.
Hoy, la red y plataformas como YouTube han democratizado el acceso al arte y a su crítica, permitiéndonos explorar los detalles y las controversias de obras como esta de Masaccio. Prepárate para descubrir los «errores» que se le atribuyeron a este fresco de Adán y Eva expulsados del paraíso.
Error #1: El Desnudo y su Representación
Lo primero que salta a la vista es que Adán y Eva van desnudos. Y uno podría pensar: «Claro, desnudos en el paraíso, como Dios los trajo al mundo, ¿qué hay de malo?». Sin embargo, la representación del desnudo en el arte de la época era un tema delicado. Los artistas solían aprovechar temas bíblicos o mitológicos (Adán y Eva, dioses griegos o romanos) para pintar desnudos masculinos y femeninos, ya que una representación explícita sin un contexto «legitimador» habría sido censurada.
Pero la Biblia, en Génesis 3:7, narra que, tras comer del árbol de la ciencia del bien y del mal, «fueron abiertos los ojos de ambos, y conocieron que estaban desnudos; entonces cosieron hojas de higuera, y se hicieron delantales». Es decir, Adán y Eva se cubrieron. Aquí surge una reflexión interesante: si se taparon con hojas de higuera, ¿el árbol de la ciencia del bien y del mal no sería una higuera? ¿Comieron higos o brevas, y no manzanas? La «manzana» es una invención posterior; la Biblia solo habla de «fruto». ¡Un llamamiento a artistas y a empresas como Apple para cambiar su logotipo por un higo mordido!
La Censura a lo largo de la Historia
Es importante destacar que el fresco original de Masaccio tenía las hojas de higuera sobre los genitales de Adán y Eva. Sin embargo, no fueron pintadas por Masaccio. Fue una orden de Cosme III de Médici en 1670, porque en aquella época la desnudez se consideraba impúdica. Afortunadamente, en 1990, una restauración eliminó esas adiciones posteriores, devolviendo el fresco a su esplendor original, con el azul del cielo y la desnudez que Masaccio concibió.
Además, la Biblia relata en Génesis 3:21 que «Jehová Dios hizo al hombre y a su mujer túnicas de pieles, y los vistió» antes de expulsarlos. Esto implica que Adán y Eva no salieron del Paraíso desnudos, sino cubiertos con pieles de animales. La interpretación de Masaccio, al mostrarles desnudos en el momento de la expulsión, es una licencia artística.
Error #2: La Representación del Ángel
El segundo «error» que percibieron los contemporáneos de Masaccio fue la figura del ángel. Según la Biblia, Adán y Eva fueron expulsados por querubines y una espada zigzagueante. Masaccio, en cambio, pinta un ángel exterminador rojo, que desciende del cielo con una espada, echándolos del Paraíso con una agresividad y una fuerza inusitadas. Su figura es imponente y dramática, muy diferente a la concepción más serena o simbólica que se esperaba.
Error #3: La Puerta del Paraíso
Un tercer punto de discordia fue la puerta por la que Adán y Eva salen del Paraíso. Masaccio pinta un arco medieval, una puerta de piedra. Pero, ¿dónde pone en la Biblia que el Paraíso tenía una puerta de piedra? No lo menciona. Masaccio parece haber tomado otra licencia artística, quizás para dar una salida física y visual a la escena, anclándola en una arquitectura reconocible.
Error #4: Cuerpos Demasiado Humanos
Más que un error, fue algo que no gustó en la época: los cuerpos de Adán y Eva son demasiado humanos, demasiado imperfectos. En ese tiempo, imperaba el canon clásico griego y romano, que buscaba la perfección idealizada. Aunque las figuras de Masaccio se inspiran en obras clásicas como el Laocoonte o en las Venus Púdicas, sus cuerpos son algo deformes, expresivos, incluso expresionistas. La boca de Eva parece un hueco, sus ojos dos rayas negras con una fuerza brutal. La nariz afilada, la oreja casi inexistente. Adán, con el rostro cubierto por la vergüenza y el llanto, muestra un cuerpo compungido y estremecido. Esta búsqueda de la expresividad por encima de la belleza idealizada fue algo innovador y chocante para la época.
Error #5: El Enigmático Ombligo
Finalmente, un error minúsculo pero primordial: Masaccio pinta a Adán y Eva con ombligo. Según la narrativa bíblica, Dios modeló a Adán del polvo y creó a Eva de su costilla. Ninguno de los dos nació del vientre de una mujer, por lo que no deberían tener cordón umbilical ni, por ende, ombligo. Este detalle, que para la teología es un anacronismo, es recurrente en la historia del arte.
Artistas posteriores como Durero (siglo XVI), Tiziano y su copia por Rubens (ambos en el Museo del Prado), o incluso las diminutas figuras de El jardín de las delicias de El Bosco, todos representan a Adán y Eva con ombligo. Era un «error» muy común, quizás por la dificultad de imaginar un cuerpo humano sin esta característica.
¿Licencia Artística o Genio Incomprendido?
Las críticas a Masaccio, ¿tenían razón? ¿O Masaccio pintó así porque quería expresar otras cosas, tomando licencias artísticas para dar más expresividad y humanidad a la escena? Puso a Adán y Eva desnudos para acentuar su vergüenza, y la puerta para indicar una salida física de algún lugar.
Otros artistas, como Miguel Ángel en la Capilla Sixtina, también se tomaron libertades. Sus Adán y Eva son cuerpos musculosos, casi salidos del gimnasio, y el Paraíso que los rodea es un páramo desolado, no el edén lleno de vida que uno esperaría. Al igual que Masaccio, Miguel Ángel también incluye un ángel exterminador con túnica roja y espada. Parece que los grandes maestros siempre han hecho lo que han querido, buscando un significado y un impacto más allá de la literalidad.
Al final, todas estas «libertades» tienen un sentido y un significado profundo. Lo que sí está claro es que la obra de Masaccio fue revolucionaria y sentó las bases para el naturalismo y el realismo en el arte del Renacimiento. Más que una «mala pintura», es una obra de inmenso valor histórico y artístico que desafió las convenciones de su tiempo.
¿Qué opinas tú? ¿Te gusta este cuadro? ¿Crees que es el peor, o quizás uno de los más interesantes de la historia de Adán y Eva? Déjanos tus comentarios aquí y no olvides visitar el canal de Antonio García Villarán para más análisis fascinantes sobre arte: Antonio García Villarán en YouTube. Si te ha gustado, revienta el botón de ‘me gusta’, suscríbete y nos vemos muy pronto en un nuevo vídeo.
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