Luis Antonio Gasparetto: ¿El Genio de la Pintura Mediúmnica o un Astuto Showman?
¡Hola! Soy Antonio García Villarán y en este artículo quiero presentarte un fenómeno que causó un gran revuelo en los años 80: Luis Antonio Gasparetto. Este médium brasileño afirmaba entrar en trance y pintar obras maestras al estilo de genios como Van Gogh, Rembrandt, Modigliani o Toulouse-Lautrec. Su historia fue tan impactante que la BBC de Londres le dedicó varias entrevistas, e incluso en España, el conocido Jiménez del Oso se interesó por su caso. Acompáñame a desentrañar este fascinante misterio del arte y el espiritismo.
Antes de continuar, te invito a ver el vídeo completo donde exploro a fondo este caso:
Los Orígenes de un «Médium del Arte»
La historia de Luis Antonio Gasparetto es singular. Desde su niñez, su peculiaridad fue potenciada, especialmente por su madre, quien también era médium. Según relatos, cuando Gasparetto tenía solo cuatro meses, su madre entró en trance y comenzó a hablar en alemán, un idioma que supuestamente no dominaba. Sin embargo, como bien sabemos, sin documentación que lo respalde, estas historias entran en el terreno de la leyenda.
El Primer Contacto: Rafael Sanzio y Manet
La «verdadera» historia de Gasparetto, según la narran, comienza a los 13 años. Empezó a sentir un fuerte dolor en el brazo, que se movía solo, provocándole llanto y una especie de ataque de ansiedad. Su madre, con una hoja y un lápiz, lo animó a dibujar. El resultado fue, supuestamente, un autorretrato idéntico al de Rafael Sanzio de Urbino, el genio del Renacimiento.
Otra leyenda, también de cuando tenía 13 años, cuenta que pintó en menos de tres minutos una réplica exacta de un cuadro de Manet. Personalmente, me cuesta creer que ni el propio Manet pudiera replicar una de sus obras en tan poco tiempo, y mucho menos un adolescente. Se dice también que a muy temprana edad pintaba como Rembrandt o incluso como Monet, el impresionista.
La Influencia de Chico Xavier
Ante estos sucesos, la madre de Gasparetto decidió buscar ayuda y lo llevó ante la presencia de Chico Xavier, considerado el mayor líder espiritual de Brasil. Es probable que Xavier, viendo el potencial de este joven, le aconsejara cómo encauzar y «profesionalizar» su «don». Quizás le sugirió estudiar un poco de arte y atribuir sus creaciones a pintores famosos, lo cual, desde mi punto de vista, formaba parte de un «negocio» bien establecido dentro del mundo de los médiums.
El Espectáculo de Gasparetto: Arte, Trance y Contradicciones
Gasparetto alcanzó su fama gracias a sus reuniones mensuales, que se celebraban en el Centro Cívico Osca Miñeiros. Estos eventos eran verdaderos espectáculos, donde él era la estrella principal. La puesta en escena era impresionante: Gasparetto se sentaba con varios papeles, lápices y pinturas desordenadas, con su madre a un lado. Pedía silencio al público y, supuestamente, entraba en trance «cuando quería».
Verlo en los vídeos es impactante. Se tapaba los ojos, hacía gestos extraños para «ver» el dibujo y, a veces, incluso se reía. Esto me lleva a cuestionar: si estaba canalizando a artistas como Van Gogh o Toulouse-Lautrec, quienes vivieron vidas de profundo sufrimiento, ¿cómo podía Gasparetto reírse o mostrar tal jovialidad durante el proceso? A nivel pictórico, y lo digo con sinceridad, sus obras no alcanzaban el nivel de los grandes maestros que afirmaba canalizar. Para mí, era un show, muy bien montado, por cierto.
Análisis Artístico: Simplicidad y Colores Básicos
Al analizar la obra de Gasparetto, es evidente una característica clave: la simplicidad. No realizaba composiciones complejas, como los óleos detallados de Rembrandt. Sus creaciones se centraban en rostros de perfil o de frente, jarrones de flores o paisajes sencillos. Afirmaba, por ejemplo, que un paisaje sencillo era obra de Van Gogh.
En el caso de Modigliani, Gasparetto solía hacer una mancha general como base para encajar la figura. Los rasgos distintivos de Modigliani (ojos almendrados, narices rectas y bocas pequeñas) son relativamente sencillos de replicar una vez se domina el estilo. Además, utilizaba colores básicos. Grandes artistas como Delacroix, por ejemplo, eran maestros en la mezcla de colores y en la complejidad de sus dibujos. Es inverosímil pensar que el espíritu de un maestro renunciara a su técnica sofisticada para pintar con colores primarios.
El Éxito y la Riqueza: Rompiendo con la Tradición Mediúmnica
A diferencia de muchos médiums de su época que donaban todas sus ganancias, Gasparetto rompió con esa tradición. Se convirtió en un hombre muy rico, trabajando incansablemente y cobrando por sus servicios. Aparecía en televisión, daba charlas motivacionales (todavía se pueden ver vídeos en YouTube de sus intervenciones), y fundó varias compañías de música y teatro con las que realizó giras por Europa y Estados Unidos.
Su verdadero auge económico llegó en los años 80, cuando su figura se catapultó gracias a su presencia constante en los medios de comunicación. Sin embargo, su mayor fuente de ingresos provino de su editorial. Escribió numerosos libros y tuvo su propia editorial familiar, a través de la cual generó una considerable fortuna, demostrando que su «trabajo» era también un negocio lucrativo.
Sanación Espiritual: Otra Promesa de Gasparetto
Como muchos gurús, Gasparetto también prometía la sanación. Afirmaba que muchas personas con historiales de depresión de más de diez años habían sanado al escucharle hablar, al verle pintar o al experimentar su espiritualidad. No se adhería a ninguna religión específica, como el cristianismo o el budismo, sino que seguía su propia orientación espiritual, basada en los espíritus de Brasil. Aquí surge la pregunta crucial: ¿realmente crees que los espíritus se manifestaban a través de él para pintar, o era todo parte de un elaborado espectáculo?
¿Showman o Canal Espiritual? La Pregunta Sigue Abierta
Sinceramente, creo que Luis Antonio Gasparetto tenía mucho más de showman que de otra cosa. El problema no radicaba en su talento para entretener, sino en cómo vendía su «arte» y la cantidad de gente que lo creyó, quizás incluso él mismo. Sin embargo, la pintura mediúmnica no es un fenómeno exclusivo de Gasparetto. Todavía hoy existen médiums que realizan espectáculos similares, como Florencia Anton Neto, Agustín Lessache, Germano Redder o Mariluz Vasconcelos, quienes también crean «pinturitas» sencillas bajo la influencia de supuestos espíritus.
Esto me lleva a reflexionar: ¿es todo un gran show del arte? ¿Realmente existe vida más allá, o la muerte es el final? Si Bob Ross pintara rápido, ¿también sería un médium del arte con sus «happy accidents»?
Déjame tus comentarios y opiniones al respecto. ¿Qué piensas tú sobre Luis Antonio Gasparetto y la pintura mediúmnica? Si quieres apoyarme para que yo mismo intente hacer una «pintura médium» a lo Van Gogh, revienta el botón de like en mi canal de YouTube, ¡y compártelo!
Nos vemos muy pronto.








