El Impacto del Arte: Una Charla Reveladora con Fabián Chaires sobre el «Zapata Gay», IA y el Futuro Creativo
¡Muy buenas! Soy Antonio García Villarán y hoy tengo el placer de recibir en mi estudio al gran Fabián Chaires. Muchos lo recordaréis por aquella controversia que se desató hace tres años, conocida como el “Zapata gay”. Aquello fue una historia que nos unió, y de hecho, podéis ver el vídeo original de nuestra primera conversación aquí en el canal.
Hoy, Fabián nos visita de nuevo y estamos listos para una charla profunda sobre cómo aquel suceso cambió su vida, su perspectiva sobre el arte y los desafíos del mundo creativo actual.
La Revolución del «Zapata Gay»: Un Antes y un Después
La obra de Fabián, un pequeño cuadro de 30×40 cm de Zapata, desató una verdadera revolución. ¿Cómo se explica un impacto tan masivo? Fabián, como estudiante de artes y pintor figurativo, siempre se encontró con la idea de que la pintura figurativa «ya estaba resuelta» y debía dedicarse a algo más experimental.
Para él, el suceso del «Zapata gay» fue una experiencia increíblemente positiva. No solo confirmó la importancia de la figuración, sino que le dio la razón: la figuración sigue teniendo poder porque es democrática. Es una forma de arte que conecta con todo el mundo, independientemente de sus conocimientos, lo que permite crear imágenes desde cero y hacer visibles universos que de otro modo no existirían.
El cuadro de Zapata en particular se convirtió en un fenómeno por su contexto y su mensaje. En una exposición homenaje a Emiliano Zapata, su obra destacó entre otras interpretaciones más ingenuas o históricas, como las de Diego Rivera. Fabián subvirtió el estereotipo del «macho mexicano» que el propio héroe había construido y que había permeado la cultura popular mexicana. Al adaptar a Zapata para el colectivo LGBTQ+, Fabián cuestionó: si otros movimientos pueden adaptar a los héroes a sus formas (como el zapatismo con el pasamontañas), ¿por qué él no?
Esta provocación, lejos de debilitar la imagen del héroe, generó un debate nacional sobre la estilización del cuello, la erección del caballo y un sinfín de detalles, poniendo sobre la mesa el tema de la diversidad. El internet jugó un papel crucial, haciendo imposible ocultar la imagen una vez que fue usada como parte de la publicidad oficial. Fabián reflexiona sobre los límites de la visibilidad LGBTQ+ en el arte y cómo su obra, al aparecer como protagonista, incomodó a muchos.
Actualmente, esta obra es más protagonista que nunca, formando parte de la prestigiosa colección Sensor en Barcelona, que próximamente será un museo, compartiendo espacio con artistas como Picasso.
Un Artista Multidisciplinar: Antes de la Fama
Antes de este boom, Fabián no se dedicaba exclusivamente a la pintura. Ha explorado diversas vertientes artísticas: ha dado clases (retomándolas ahora con una visión más madura), se dedicó al maquillaje social para fiestas y sesiones de fotos, y también hizo diseño de interiores. De hecho, su primer mural, que inspiró el «Zapata gay», fue para un bar LGBTQ+. Es fascinante cómo la misma imagen, al sacarla de su contexto original, desató una revolución.
Fabián también ha experimentado con la coreografía y la danza. Le gusta construir su obra desde múltiples aristas, tomando de otras disciplinas para enriquecer su visión. Antonio comparte esta visión, recordando su propio camino diverso antes de dedicarse plenamente al arte y la divulgación. Ambos coinciden en que el éxito artístico no llega de la noche a la mañana, y que la experiencia en diferentes campos nutre la obra. Antonio, por su parte, ahora comparte su conocimiento a través de su academia online Crea13, llegando a estudiantes de todo el mundo.
Infancia y Orígenes Artísticos
Reflexionando sobre su infancia, Fabián se describe como una mezcla de introvertido y extrovertido. Siempre tuvo facilidad para las manualidades. Recuerda pintar figuras de yeso y sentirse fascinado por el olor al óleo y al aceite de linaza. Era el que mejor dibujaba de su clase, recibiendo tanto ánimos como críticas, lo que le impulsó a esforzarse técnicamente. A los 11 o 12 años, ya tenía un buen nivel de dibujo y nociones de proporción.
Su primer acercamiento formal fue en las «casas de la cultura» en México, donde inició con clases de piano, pero rápidamente se vio atraído por los talleres de pintura. Allí, lo que vio y experimentó le cambió la vida, marcando su camino hacia el arte, aunque las técnicas académicas llegaron más tarde en la universidad.
La Subversión de Temas Bíblicos y Mitológicos
Tanto Fabián como Antonio exploran en sus obras temas bíblicos y mitológicos, pero siempre dándoles la vuelta. Fabián confiesa que por mucho tiempo se contuvo, temiendo ser visto como alguien que solo busca escandalizar. Sin embargo, ante el auge de discursos ultraconservadores, sintió la necesidad de actuar.
Sus obras, como «La Venida del Señor» que juega con la doble moral y los dobles sentidos, o su inspiración en el éxtasis de Santa Teresa de Bernini, transforman lo sagrado en lo erótico. Él reconoce el poder imaginativo de la religión católica, pero lo utiliza para su propio discurso. Más allá de lo católico, la mitología prehispánica mexicana, vasta y rica en deidades, también le ofrece un sinfín de personajes y narrativas para explorar en su arte.
Visibilizando Cuerpos Racializados y Vulnerables
Para Fabián, es crucial reclamar la pintura como un espacio para las disidencias y las personas racializadas. La historia del arte nos ha educado con imágenes figurativas, y es momento de apropiarse de ese espacio para dignificar a quienes no han tenido esa posibilidad. La mayoría de sus protagonistas son personas morenas, porque él no creció con referentes positivos. Utiliza la pintura como una herramienta política para mostrar a estas personas como héroes, símbolos de belleza e incluso como estándar de belleza.
Fabián revierte la imagen de hipermasculinidad blanca que predominaba en los 90, mostrando una masculinidad vulnerada y emocional. Un ejemplo es su ambiciosa obra «Niño en el partido de fútbol», que le llevó dos años. A través de este cuadro, reflexiona sobre las violencias que los hombres sufren en la infancia y cómo estas se replican. Para investigar, incluso asistió a partidos de fútbol, demostrando su compromiso con la vivencia de los temas que aborda.
Además, el cuestionamiento sobre el género en su obra proviene de sus vivencias como drag queen, bajo el nombre de María Magdalena. Esta experiencia le dio la libertad de entender que el género es una ficción, una construcción, y le proporcionó material para deconstruir estos conceptos en su arte.
El Proceso Creativo y la Transparencia en el Arte
El proceso de pintura de Fabián es similar al de Antonio: empieza manchando el cuadro con un tono medio, dibuja directamente con el pincel y luego construye desde la mancha general. Utiliza una paleta extensa y vibrante, arrastrando quizá la saturación de los dibujos animados de su infancia. Compartir este proceso es fundamental para él, ya que «aterriza» al artista, lo humaniza y muestra a las nuevas generaciones que el arte es posible. Para Antonio, es la forma de compartir su conocimiento y enriquecer a la comunidad, también a través de Crea13 o su canal de YouTube. Ambos disfrutan viendo los bocetos y cambios de otros artistas, entendiendo que el arte es un camino de decisiones, errores y aciertos.
Diálogo y Crítica de Arte: Avelina Lesper
La crítica de arte, personificada en Avelina Lesper, es un tema recurrente. Fabián la considera un personaje necesario. Cuando una expresión artística domina todos los espacios, es importante cuestionarla, y la crítica mueve a los artistas de su zona de confort, propiciando el avance. Aunque no siempre está de acuerdo con las generalizaciones de Avelina, valora su capacidad de hacer ruido.
De hecho, Fabián esperaba una crítica más «profunda» de Avelina sobre el «Zapata gay», lo que habla de su apertura al diálogo. En el panorama artístico mexicano, hay bandos, como los «figurativos» y los «conceptuales». Curiosamente, Fabián, que se consideraba figurativo, fue criticado por este bando y apoyado por los conceptuales, como Cuauhtémoc Medina. Este apoyo incluso llevó a un interés por adquirir su obra para el Museo Nacional de la UNAM.
La importancia del diálogo y la controversia es clave para construir una sociedad más pensante e incluyente. Para Fabián, la crítica, incluso si es lasciva, puede construir y aportar mucho al discurso y la obra de un artista. Antonio coincide, abierto a hablar con quienes le critican de manera fundamentada.
Un Juego de Elecciones: Artistas que Inspiran
En un divertido ejercicio, Fabián y Antonio eligieron entre pares de artistas, revelando sus preferencias y fundamentos:
- Goya o Velázquez: Fabián se decanta por Velázquez, inspirándose en su pincelada para sus pinturas de temática católica. Antonio elige Goya por su nervio, pasión y oscuridad, que conectan más con su personalidad y exploran lo psicológico.
- Monet o Van Gogh: Fabián prefiere Van Gogh por el drama de su historia, el impacto de sus obras como fenómeno de mercado y la paleta de colores. Antonio, si bien valora a Van Gogh, se decanta por Monet por la superioridad técnica de su pintura.
- Kusama o Dalí: Fabián no se decide, encontrando el robot de Kusama absurdo y el culto alrededor del artista (como Dalí) fascinante por su capacidad de generar misterio. Antonio no se siente conmovido por el robot ni por los puntitos de Kusama, criticando el «culto» al personaje más allá de la obra.
- Pollock o Rothko: Fabián elige a Rothko, fascinado por su evolución de lo figurativo a lo abstracto y su pensamiento. Antonio coincide, valorando la inmersión que ofrecen sus cuadros y su filosofía.
- El Greco o Sorolla: Fabián opta por El Greco por sus formatos, composiciones, paleta y estilización de la figura, aunque también admira la vibrante paleta de Sorolla. Antonio también elige a El Greco, encontrando su obra más mágica e intencional, mientras que algunos motivos de Sorolla le resultan menos cautivadores.
- Remedios Varo o Leonora Carrington: Ambos eligen a Leonora Carrington por su fuerza visual y porque gran parte de su obra importante se gestó en México.
- Frida Kahlo o Botero: Fabián elige rotundamente a Frida Kahlo por sus composiciones, elementos oníricos y el valor de una mujer hablando en primera persona de temas tan personales. Antonio está de acuerdo, criticando la repetitividad y las deficiencias técnicas de Botero.
- Julio Romero de Torres o Murillo: Fabián, al descubrir a Julio Romero de Torres, se inclina por él, destacando su influencia en artistas mexicanos como Ángel Zárraga y Saturnino Herrán. Antonio aprecia a Murillo pero lo encuentra demasiado «amable.»
Reflexiones sobre el Hiperrealismo
Sobre el hiperrealismo, Fabián y Antonio debaten sobre la técnica versus el concepto. Si bien una representación fiel puede ser interesante si conecta con un fondo conceptual, el hiperrealismo por el hiperrealismo, especialmente las representaciones repetitivas de objetos o figuras «de revista», les aburre. Señalan la trampa del arte en redes sociales, donde el éxito viral de una técnica o tema lleva a una ola de imitadores, estancando la evolución artística. Ambos buscan obras que hablen de un contexto, que tengan profundidad y trasciendan lo meramente estético.
El Mercado del Arte: Transparencia, Acceso y Galerías
Fabián utiliza los *prints* y el *merchandising* de su obra no solo como una fuente de ingresos adicional, sino como una herramienta de difusión. Le gusta que su arte sea accesible, que la gente pueda tener pósteres y obras de calidad en papel algodón, rompiendo la idea del «artista inalcanzable». Lo ve como una forma de contrarrestar los medios que realzan la hipermasculinidad blanca, dignificando los cuerpos y temas que aborda. También realiza series limitadas de esculturas en bronce, buscando siempre hacer el arte más asequible.
Antonio, por su parte, se centra en la venta de originales, con un rango de precios que va desde dibujos asequibles hasta obras de gran formato. Fabián señala cómo sus obras más antiguas han incrementado su valor, recompensando la inversión de los primeros coleccionistas.
En cuanto a las galerías de arte, Fabián mantiene una postura cautelosa. Cree que algunas son beneficiosas, pero otras pueden ser abusivas, exigiendo porcentajes muy altos sin aportar un valor real. Él defiende el valor de su trabajo y negocia porcentajes que le beneficien para seguir creciendo como artista y financiar proyectos de apoyo a otras comunidades, como becas para personas trans. Antonio coincide, señalando que muchas galerías aún no se han adaptado a la era digital. Por eso, Antonio ha optado por gestionar sus propias exposiciones, como la exposición «Vanagloria» en Madrid, obteniendo excelentes resultados.
El Fenómeno del «Niño Picasso» y la IA en el Arte
Ambos artistas abordan el fenómeno recurrente del «Niño Picasso». Fabián cuestiona la autenticidad y la experiencia de un niño que, por su edad, no puede equipararse al contexto y la trayectoria de un Picasso real. Antonio, que ha dedicado varios vídeos en su canal a este tema, señala que no hay «Niños Rembrandt», y que este fenómeno es un reflejo de la sed de noticias y lo efímero de la fama en internet. Subrayan la importancia de los intereses parentales y los riesgos de la exposición temprana para estos niños.
Respecto a la Inteligencia Artificial (IA) en el arte, el tema está candente. Mientras algunos auguran la pérdida de trabajos, otros ven oportunidades, comparando su irrupción con la de la fotografía. La IA, como el internet, no sustituirá por completo lo preexistente, sino que convivirá con ello.
Sin embargo, surge una preocupación ética crucial: el uso de obras de artistas para «alimentar» la IA sin permiso ni reconocimiento. Antonio plantea la cuestión de los derechos de autor y las regalías. Si una IA es capaz de generar obras «al estilo de Antonio García Villarán» o «a lo Fabián Chaires» usando sus nombres para monetizar, ¿no deberían los artistas recibir una compensación, al igual que los músicos por sus derechos de autor? Fabián considera que la ética de generar imágenes rápidamente y sin este reconocimiento es cuestionable. Ambos coinciden en que la IA podría desvalorizar el arte si no se regula, pero al mismo tiempo, el arte hecho por humanos podría cobrar aún más valor como contraposición a este «bombardeo de imágenes». Es un ciclo en evolución, y es vital reflexionar y, si es necesario, organizarse para el futuro.
Arte Viral y Performance en Redes Sociales
Finalmente, se aborda el fenómeno del arte viral en redes sociales. Fabián distingue entre ser «viralizado» y buscar intencionalmente la viralidad. Critica a los «cachartistas» o «mamado artistas» que obtienen muchos likes por su atractivo físico o por mostrarse semidesnudos, mientras sus obras obtienen escasa atención. Considera que mucho de este contenido es para entretener, no para aportar. Antonio comparte la visión, advirtiendo a los jóvenes artistas sobre la frustración que puede generar la búsqueda de validación en las redes, instándolos a recordar que el camino artístico es largo y personal.
Como artistas, es fundamental discernir entre el entretenimiento y el arte que busca la reflexión. La creación debe ser un proceso íntimo, y si se comparte, que sea con una intención, no solo por el *click* fácil.
Conclusión
Esta charla con Fabián Chaires ha sido un viaje fascinante por el arte, la sociedad y el futuro creativo. Agradecemos su generosidad al compartir su experiencia y sus valiosas reflexiones. ¡Esperamos que os haya gustado mucho y que volvamos a vernos pronto!
¡No dudéis en dejarnos vuestros comentarios! Nos interesa mucho saber vuestra opinión sobre estos temas: ¿Creéis que los artistas deberíamos recibir regalías por el uso de nuestra obra en la IA? ¿Qué opináis del arte viral? ¡Generemos debate!








