Giuliana Notari y la Controversia de su Escultura Gigante en Brasil: ¿Arte Político o Escándalo Viral?
Una obra de arte ha desatado una fuerte polémica en Brasil, captando la atención de medios y generando un intenso debate. Soy Antonio García Villarán, y en este artículo analizaremos el reciente escándalo provocado por la artista visual Giuliana Notari y su gigantesca escultura.
Para evitar la censura y poder hablar libremente de esta obra, que representa una parte específica de la anatomía femenina, me referiré a ella con la palabra que hemos acuñado para la ocasión: la bluba. Así, ya sabes de qué estamos hablando.
La Obra en Cuestión: Una «Bluba» Gigante en Brasil
La artista brasileña Giuliana Notari ha creado lo que se describe como una escultura gigante o una pieza de Land Art. Ha intervenido un espacio, un páramo en Brasil, construyendo allí una «bluba» gigante de color rojo intenso.
Desde mi perspectiva, y al observar la pieza, mi primera impresión fue que se trataba de un fotomontaje. Luego, al analizarla más a fondo, pensé que parecía más bien un tintero rojo derramado en medio del campo. Formalmente, no me convence. Creo que, si la intención era representar esa parte de la mujer, la artista debería haber investigado un poco más a fondo su anatomía. Para mí, se asemeja más a un hoyo con una forma caprichosa que, con un poco de agua, peces y plantas acuáticas, podría convertirse en un estanque rojo curioso y decorativo. Pero de ahí a considerarla una «bluba» gigante…
El Escándalo: La Prensa y la Indignación Conservadora
¿Por qué se ha generado tanto escándalo? La prensa no ha tardado en hacerse eco. Se habló de «la colosal escultura de una vagina que generó una fuerte polémica en Brasil». Colosal escultura, digo yo, es mucho decir. La obra, a la que algunos medios se refieren como «Diva», mide 33 metros. ¿Son los metros los que definen la calidad de una escultura? Evidentemente, es una ironía.
Noticias como «Enormous Vulva Sculpture in Brazil Sparks Conservative Outrage» (Enorme escultura de vulva en Brasil desata la indignación conservadora) inundaron los titulares. Esto indica que la gente con una mentalidad más clásica, la de «toda la vida», no ha visto con buenos ojos esta representación. Paradójicamente, para la artista, esta indignación probablemente fue un triunfo, un indicio de que había conseguido su objetivo de provocar. Una trivialidad, si lo pensamos bien.
Representación Anatómica Femenina: Un Recorrido Histórico en el Arte
Pero volvamos al principio. Representar esta parte anatómica de la mujer, ya sea pintándola, esculpiéndola, modelándola o incluso a través de performances y videocreaciones, se ha hecho siempre en la historia del arte. Basta con un breve paseo para encontrar obras como El origen del mundo de Courbet, los maravillosos dibujos de Concha Laca o los de Felicia Lowenthal, y por supuesto, la última obra de Marcel Duchamp, Étant donnés, que trata de lo mismo.
Podemos ir incluso más allá. ¿Qué hay de las flores de Georgia O’Keeffe, que tanto me encantan? Son, sin duda, «blubas». E incluso existen teorías que sugieren que la Virgen de Guadalupe es una gran «bluba». Esto no es descabellado: la forma es sugerente y, al fin y al cabo, es una virgen, una mujer, y las mujeres tienen «blubas». Una cosa lleva a la otra.
Cuando el Escándalo Vende: Arte y Viralidad
En mi opinión, Giuliana Notari ha buscado el escándalo porque el escándalo vende, especialmente en estos tiempos. Esta manera de llamar la atención es la forma más rápida de aparecer en periódicos y revistas, de que se hable de tu obra en YouTube y de que una obra, quizá de baja calidad, suba como la espuma. Te pondré varios ejemplos de artistas que han trabajado con la forma de la «bluba» y que, efectivamente, se han hecho virales y reconocidas, no tanto por la calidad de su obra, sino por utilizar el escándalo para generar noticias.
Las «Artistas Cuquis» y la Provocación Amable
- Miranda Makaroff (sitio web oficial): Para mí, un cruce entre Matisse y Andy Warhol. Con pinta de influencer de moda, crea estas «blubas» gigantes que son amables, rosaditas, ideales para hacerse un selfie e invitar a amigas a unirse. Son, simplemente, «ideales».
- Roku de Nachiko (Megumi Igarashi): Esta artista japonesa hace «blubas» divertidas, de color rosa chicle, que parecen juguetes. Todo muy «cuqui». Sin embargo, en 2015 fue arrestada por la policía cuando empezó a distribuir folletos para que la gente imprimiera desde casa su propia «bluba» (la de ella). También tiene muchos objetos hechos con el molde de su propia «bluba». Te invito a investigarla, es muy divertida y «cuqui».
Los «Obscenos, Realistas e Hiperrealistas»: Performance y Debate
Luego están los artistas que se toman a sí mismos muy en serio. A este grupo los llamaría los «obscenos», los «realistas» o incluso los «hiperrealistas».
- Annie Sprinkle (sitio web oficial): En 1991, realizó una performance que me llama mucho la atención. Ella cuenta que, estando en el metro, un señor mayor se le acercó e intentó verle las piernas. Pensó: «¿Este señor querrá verme la bluba?». Decidió apartarse la falda y enseñársela. El señor se horrorizó y se fue. Entonces, pensó: «Si la gente quiere ver esta parte de mi cuerpo, la voy a enseñar». Realizó una performance donde, en un teatro, se sentaba con las piernas abiertas y la gente hacía cola para ver su «bluba», tomar fotos y conversar con ella. Como performance, me parece interesante, te hace pensar si realmente puede cambiar las cosas y normalizar este hecho.
- Deborah de Robertis (sitio web oficial): Otra performer hizo algo similar pero diferente. En el museo donde se colgaba El origen del mundo de Courbet, se colocó debajo y también enseñó su «bluba». Rápidamente, la seguridad la apartó. Aquí se genera el debate: ¿Por qué una «bluba» pintada puede verse en un museo, pero una real no? Esto también deberíamos analizarlo, pues creo que no es tanto el hecho de que no se pueda ver, sino que tengas permiso o que estés subvencionada. He visto muchas performances en museos pagadas por el estado o por quien sea, donde todo el mundo está desnudo, se ve absolutamente todo, la gente hace fotos y no pasa nada; aquello parece estar aceptado. Quizá lo que no está aceptado es hacer lo que quieres sin subvención o autorización previa.
- Anish Kapoor (sitio web oficial): Este artista, que personalmente no me gusta nada, tiene una obra que parece más bien una cutre entrada de metro, pero para él es una «bluba». Y tiene, por supuesto, otras esculturas de «blubas» gigantes tan cutres como esta. Él justifica la calidad de su obra argumentando que es una obra política, que alza la voz contra el abuso secular sufrido por la mujer a lo largo de los siglos, una cultura golpeada por el gobierno actual. Para mí, esto es una especie de «peineta» gigante. Como diciendo: «Como me habéis tratado tan mal a lo largo de la historia, os planto una ‘bluba’ gigante y la miráis». ¡Qué tonterías!
Análisis Crítico de la Escultura de Notari: Contradicciones y Calidad
Tranquilicémonos y analicemos la escultura gigante de Giuliana Notari.
Detalles Técnicos y Conceptuales
No es otra cosa que un agujero de 33 metros de largo por 6 de ancho. Ha sido excavado por operarios hombres. Si se trata de una obra conceptual que denuncia el sufrimiento femenino, ¿no deberían haberla excavado mujeres? Este es un ejemplo de cómo no se han cuidado los detalles, y conceptualmente, la obra falla.
Lo que supuestamente es la «bluba de la tierra» está hecha con resina de poliéster, un material supertóxico utilizado para tablas de surf, barcos, piscinas y esculturas. Es lo menos natural que existe. Si se busca representar a la Madre Tierra o Pachamama, ¿no sería más coherente usar flores rojas o materiales naturales del lugar, en lugar de resina de poliéster? Quizás las subvenciones facilitaron la elección del material.
Esta escultura gigante se encuentra en el Parque Museo Usina das Artes en Brasil, un museo al aire libre con unas 30 hectáreas de terreno. Tenemos, entonces, a una artista con un currículum extenso, que es la ideóloga de esta obra construida por operarios.
Reacciones y Justificaciones de la Artista
Desde que la obra apareció en redes sociales, ha recibido muchísimas críticas, como cualquier noticia viral. La propia Notari se ha mostrado satisfecha, atribuyendo los ataques «reaccionarios» a seguidores de Bolsonaro y a evangélicos con cierto fascismo. Digo yo, este tipo de gente es fácilmente escandalizable: les pones un pene o una «bluba», cualquier cosa, y se indignan. Eso, en sí mismo, no es un mérito artístico.
Además, ¿no debería ser un poco más humilde? Quizás su obra no es tan buena, es solo una ocurrencia, carece de contenido o formalmente es cutre. Que la artista diga que esta obra es un ataque contra el patriarcado y demás, es algo que solo ella se creerá. Sinceramente, no veo absolutamente nada de eso. Para mí, es como si le diera a un niño una piedra y le dijera que tiene poderes mágicos del ojo de un dragón.
Me parece bien que se hagan obras de arte con elementos anatómicos; esto se ha hecho a lo largo de la historia y hay que normalizar los desnudos, lo cual siempre he defendido en mi canal de YouTube. Lo triste es usar estos argumentos para crear obras que son auténticos bodrios.
Otras Obras de Giuliana Notari: ¿»Arte Puro» o Provocación Vacía?
Al investigar la obra de Notari, que sinceramente no conocía, y al revisar su currículum y su web y canal de YouTube, he llegado a la conclusión de que esta artista hace «arte puro».
- Performance del martillo y la piqueta: En una performance, Notari coge un martillo y una piqueta y hace un agujero en una pared, que, por supuesto, es una «bluba». Luego le echa lo que dice ser sangre menstrual, pero que, tras investigar, resulta ser sangre ovina (de vaca). Esto lo ha hecho en museos de todo el mundo, en una gira europea, siempre previo pago.
- Videocreaciones: Tiene otras «videocreaciones», por llamarlas de alguna manera, en las que simplemente gira la cámara. Y eso, al haberlo hecho una artista, ya es una obra de arte.
- Quema de objetos: También quema un objeto cubierto de pelo humano, que no encuentro mucho sentido ni resulta agradable.
- Camino de cristales rotos: En otra performance, aparece descalza frente a un camino de cristales rotos. Uno piensa que será una metáfora del dolor, al estilo de los faquires, muy bien preparada. Pero cuando empieza, simplemente aparta los cristales con el pie y pasa por el medio del camino. ¿Es una metáfora de cómo se puede apartar el mal? Sí, pero ¿te parece eso interesante o digno de un museo donde tanta gente mira y aplaude?
Ella tiene la libertad de hacer esto, por supuesto, y si quiere llamarlo arte, es arte. Pero para mí, es «arte puro» y no puede pedir que la tomemos en serio. Es libre, pero mi pensamiento también lo es. Quizás quiere ser la nueva Marina Abramović de Brasil, aunque creo que se parece un poco más a la Yoko Ono de Brasil. Te dejo su canal y web para que la veas y juzgues por ti mismo.
Reflexión Final: ¿Arte o la Búsqueda de Viralidad?
Lo diré con el máximo respeto, pero de la forma más clara posible: ¿No estarán algunos artistas utilizando la etiqueta de «arte político» para justificar obras de poca calidad? Si antes todo lo que se colgaba en las paredes de un museo o galería era considerado arte, hoy las puertas y paredes del museo han desaparecido. Lo que parece interesar es generar una noticia viral.
Casos como el «platanito» de Maurizio Cattelan o las obras de Banksy son claros ejemplos. Me pregunto si los artistas no se están preocupando más por generar una noticia viral, que todo el mundo hable de ella y que salga en todos los medios de comunicación posibles, que por hacer una obra con buen contenido, interesante, técnicamente óptima y que, en fin, merezca la pena. Si estás interesado en cómo el arte se relaciona con la sociedad y la cultura, te invito a visitar Crea13, una plataforma que explora a fondo estos temas.
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