¿Es Arte Conceptual o «Arte»? La Polémica de Félix González-Torres
¿Alguna vez te has parado frente a una obra en un museo y te has preguntado si aquello es realmente arte? Hoy quiero que razonemos juntos por qué ciertas imágenes, como las que veremos de Félix González-Torres, no solo me parecen arte, sino que, a mi juicio, están mal ejecutadas.
Esto que puedes ver en el MOMA de Nueva York, y de hecho está allí, es una obra de Félix González-Torres. Antes de empezar, quiero dejar algo muy claro: esta es mi opinión. Analizaré estas obras desde mi punto de vista y con mis conocimientos, sin dejarme influir por el hecho de que este artista tenga piezas en instituciones tan prestigiosas como el MOMA, el Guggenheim, el Reina Sofía de Madrid o el Art Institute de Chicago.
Me encantaría que dejaras tu opinión en los comentarios. Sabes que no borro ninguno, así que generemos un debate constructivo. Si te parece arte, dímelo. Si no, también. Si crees que es «arte» (el arte de no tener talento), ponlo igualmente. ¡Vamos a ello!
El Caso de los Relojes: «Untitled (Perfect Lovers)»
La obra a la que me refiero son dos relojes reales que, sinceramente, parecen comprados en cualquier tienda de decoración, incluso en IKEA. Es decir, son relojes económicos. Y no, no es un insulto; me refiero a que no son Rolex, ni relojes de péndulo antiguos y clásicos. Son dos relojes simples, baratitos.
Lo normal es que, al pasar delante de esta obra en el MOMA, uno se pregunte: «¿Son relojes que marcan horas diferentes de distintas partes del mundo?». Porque, a menos que leas la cartela o el texto explicativo de la obra, una persona común no intuye que aquello pueda ser una pieza de arte. Y lleva toda la razón.
Sin embargo, en ese momento, te lees el texto que te dice lo que tienes que ver en esos relojes. ¿Y qué dice? Que se trata de dos relojes sincronizados que, conforme avanzan, uno se desincroniza respecto al otro. Uno irá unos segundos más adelantado, por ejemplo, porque no todo es perfecto.
Pero el texto va más allá: dice que esta obra de Félix González-Torres simboliza al artista y a su pareja, y que habla del amor, la homosexualidad, el sida y la muerte. Y yo digo: ¡espera un poquito! Vamos a analizar si realmente esta obra habla de todo eso.
¿Un Retrato Fallido?
Sinceramente, no veo nada de lo que dice el texto. Primero, si dice que son dos retratos, ¿qué es un retrato? Un retrato debe parecerse o, al menos, hacerte intuir que la persona retratada está ahí de alguna manera. Estos son dos relojes comprados en una tienda cualquiera. Creo que Félix González-Torres falló ahí, porque ¿por qué son retratos de ellos dos? ¿Solo porque él lo dice?
Si yo dijera que no, que representan un retrato mío y otro de mi abuela materna, ¿sería lo mismo? O peor aún, si González-Torres hubiese dicho que representaban a George Bush y Taylor Swift, ¿lo aceptaríamos? Por eso, pienso que la obra está mal ejecutada.
Algunos críticos argumentan: «No, es que esto es minimalismo conceptual: con lo mínimo, lo máximo». Pero por muy mínimo que sea, ¿no debería uno de los relojes parecerse a Ross Laycock, la pareja de Félix González-Torres? No hay nada que lo indique, ni siquiera un pequeño detalle, un nombre. Además, son dos relojes exactamente iguales. ¿Es que ellos dos se parecían tanto? Nadie es igual a otra persona. Lo normal hubiese sido que pusiera relojes diferentes, quizás uno más pequeño, de otro color. Las personas, aunque parezcamos iguales, no lo somos. Otro error, a mi modo de ver.
¿Dónde Está el Sida y la Homosexualidad?
La obra también se dice que habla del sida, ya que tanto él como su pareja lo padecieron. Entiendo y celebro la reivindicación de lo ocurrido, la lucha contra el abandono del gobierno estadounidense a las parejas homosexuales y al colectivo LGTBIQ+. Pero, ¿dónde se ve esto en los dos relojes? Sinceramente, por mucho que miro, no veo el sida por ningún lado.
El símbolo de la lucha contra el sida es el lazo rojo, y ni siquiera ha puesto un lazo rojo. Ni siquiera una palabra como «sida» en el reloj para hacerlo más evidente. Es un gran error. Frank Moore, artista, activista y poeta, inventó el lazo rojo como símbolo en 1991, el mismo año en que Félix González-Torres ideó estos relojes y les atribuyó este significado. La coincidencia es notoria.
Sobre la homosexualidad, la muerte y el luto: ¿Homosexualidad? Bueno, al ser dos relojes iguales, quizás… dos hombres, dos relojes. Es un poco forzado. ¿La muerte y el luto? El luto, al menos en Estados Unidos (donde vivía González-Torres) y en Europa, se simboliza con el color negro (excepto en India, donde es blanco, pero él no era indio). Los relojes no son negros. Y lo de que «el reloj simboliza el tiempo que nos queda, y uno se para y el otro sigue andando»… me parece muy cogido con pinzas.
¿Todo Vale en el Arte Conceptual?
Por todos estos argumentos, aunque esta obra esté en uno de los museos más importantes del mundo, creo que está mal ejecutada. Si nos vamos al arte figurativo, si un artista pinta un pie con cuatro dedos, decimos: «Oye, le falta un dedo». Si una pierna no está anatómicamente bien realizada, también lo criticamos. Incluso en el arte expresionista, si una obra no se ajusta a los cánones, se podría decir que está pobre o mal ejecutada.
¿Por el simple hecho de ser arte conceptual, ya vale todo? «¿No, es que esto es arte conceptual. Son dos relojes, simbolizan lo que yo quiero que simbolicen, y ya está, todo el mundo tiene que aceptarlo y decir ‘Bravo, artista’?» Pues yo creo que no. Debemos ser críticos y críticas. A mí me parece no solo una mala obra de arte, sino que pienso que está mal ejecutada y, además, es arte (el arte de no tener talento).
Simplemente ha puesto dos relojes comprados en una tienda cualquiera. No me vengan con un texto explicándome una tontería que valdría para cualquier otra obra. Y, por supuesto, no me vengan con el currículum de Félix González-Torres: que si nació en Cuba, emigró a Puerto Rico, luego a Estados Unidos, estudió en el Pratt Institute, hizo una maestría en Bellas Artes en Nueva York, y mira en qué colecciones está.
Sí, muy bien, estupendo, te aplaudo. Pero eso no valida que todo lo que haga sea una maravilla. Ni a él, ni a Picasso, ni a nadie. Incluso Picasso tiene obras que no son tan buenas, o incluso malas. Todos los artistas sabemos que no todo nos sale igual. Hay épocas mejores, épocas peores, y obras de mucha mejor calidad que otras. E incluso hay gente que se dedica a hacer «arte» por otras razones. Lo digo muy bien en el punto seis de mi Manifiesto Aparte: un artista nunca se gana el derecho a ser artista, tiene que estar continuamente trabajando y mejorando.
¿Qué pasa si alguien, por un buen currículum, expone y entra en colecciones, aunque sea porque regala obras (se han visto cosas peores)? ¿Ya todo lo que haga es oro? Si hago una línea recta en un lienzo como Miró, ¿todo el mundo tiene que decir «Oye, oye, que es un Miró»? Me niego.
Otro argumento es que «es arte porque te hace pensar». Y yo digo: «Ah, ¿todo lo que te hace pensar es arte?» Si te sientas delante de dos relojes en un museo, evidentemente te hace pensar. Pero si te sientas delante de una zanahoria en un museo, también te hace pensar. Podrías decir: «La zanahoria viene de la tierra, la han quitado de su hábitat natural, comemos zanahorias, el color naranja es el color de la comida…». Me lo acabo de inventar, basándome en la idea de poner una zanahoria en un museo. ¿Significa eso que ya es una obra de arte mía y es buena solo porque tenga yo mucho currículum o porque todo el mundo me conozca? No, es una auténtica tontería, una estupidez.
La Montaña de Caramelos: «Untitled (Portrait of Ross in L.A.)»
Hace poco se hizo viral un vídeo de un chico que cuelga una rebanada de pan y salami en un museo. Sí, esto ya lo hizo Banksy, pero él lo hace como crítica. Y hace pensar a la gente, que se pregunta: «Claro, como está en un museo, ¿será arte? ¿O será un engaño?». No, no es una pregunta, es una confirmación: es un engaño. El chaval está en el coche, abre la merienda y hace la acción. Evidentemente es un engaño. ¿Por qué lo otro no lo sería?
Félix González-Torres tiene muchas obras, y otra muy conocida es «La Montaña de Caramelos». Igualmente, creo que está mal ejecutada, mal hecha, mal conceptuada. Supuestamente, es de nuevo un retrato de su amante. Se titula «Retrato de Ross en Los Ángeles».
¿Y qué hace que eso sea un retrato de Ross? Porque él dijo: «Ross, cuando enfermó, pesaba 79 kg, y a mí se me ha ocurrido la genial idea de comprar 79 kg de caramelo y ponerlos en una sala». ¿Dónde? «En una esquina o en el medio, me da igual». ¿Y los caramelos cómo son? «Cómpralos por ahí, los que sean». ¿Y cómo los pone? «Amontonados en una montaña». Así es la obra. Los caramelos no tienen un envoltorio especial, ni una forma especial (con la cara de Ross, por ejemplo), ni ningún otro símbolo. Son caramelos comprados en la tienda de la esquina.
Esta obra se ha expuesto en muchos lugares del mundo porque es muy fácil: coges 79 kg de caramelo, los colocas y pones «Obra de Félix González-Torres». Se acabó.
Simbolismo Forzado y Crítica a la Ejecución
¿Qué simboliza esta obra? Según la cartela, los críticos y supuestamente el artista, simboliza la fugacidad de la vida. Como pesa 79 kg y los visitantes pueden coger y comer caramelos, cada caramelo que se coge resta minutos de vida a su amante. Y el visitante debe sentirse culpable: «¡Qué rico está el caramelo, pero a la vez estoy haciendo desaparecer esta montaña!». Todo esto es lo que supuestamente tienes que reflexionar al coger un caramelo de esta «obra de arte» que, desde mi punto de vista, es «arte».
Respecto al retrato, ya lo sabes: no se parece absolutamente en nada a su pareja. Que sí, que es simbólico, que es minimalista, lo que quieras.
Segundo, los caramelos. Quizás me he vuelto un poco loco, pero yo creo que los caramelos, más que de sida o de homosexualidad, hablan de la niñez. En mi cabeza, los caramelos, las chucherías, las esponjitas, me recuerdan a la niñez. Así que esta instalación, esta escultura (porque la llaman escultura, una escultura comestible), me parece que habla más de la niñez que de lo que el artista dice que habla: la fugacidad del ser humano, la muerte. De nuevo, creo que esto está muy cogido con pinzas y está mal.
Imagínate que yo, como pintor figurativo, quiero expresar la tristeza de alguien que ha perdido a un ser querido. Y para ello, pinto a personas riéndose, bebiendo, con colores muy flúor y brillantes, tocándose unos a otros. Creo que me habría equivocado, ¿no? Sí, puede haber tristeza en esos momentos, pero normalmente una fiesta es símbolo más de alegría (aunque a veces sea falsa) que de un lugar para expresar tristeza. ¿Dónde se expresa la tristeza? En la soledad, en los funerales, y respecto al color, el negro es más triste que el rosa fucsia, ¿o no?
En fin, ese tipo de cosas son las que creo que no están bien utilizadas en muchas de las obras conceptuales. No en todas, hay obras conceptuales muy bien ejecutadas y bien hechas, pero en este caso, estas obras tan conocidas, siento la necesidad de decir esto. Primero, para que cuando tú las veas en el museo, no te sientas tonto, porque no lo eres. Cuando te digan: «No, es que usted esto no lo entiende», claro que lo entiendo. No solo lo entiendo, sino que está mal.
Es como si te hacen una pared para tu casa y te la hacen doblada, con los ladrillos medio sueltos. «Mire usted, esta pared no está bien ejecutada, está mal. Además, se me va a caer». Pues ya está.
Sé Crítico con el Arte y Desarrolla Tu Talento
Quiero que este vídeo sirva para que seamos críticos y críticas con las obras de arte que vemos, para que generemos debate. Si realmente crees que no tengo razón, dímelo en los comentarios. Si a ti te gusta aprender a dibujar, a pintar, e incluso quieres vivir de tu arte como yo lo hago, vendiendo tu obra en internet, te invito a hacer mis cursos online en mi plataforma Crea13. Tienes el enlace en el primer comentario fijado y en la caja de descripción del vídeo en mi canal de YouTube.
También quiero que me dejes en comentarios qué artista o qué obra te ha chocado más. Alguna obra que digas: «Oye, esta obra me parece muy mala y todo el mundo me dice que es buenísima, que es una obra conceptual que me la tengo que tragar». ¡Déjamelo en comentarios y generemos debate!
Gracias por ver este vídeo. Puedes apoyarme reventando el botón de like, suscribiéndote y, sobre todo, compartiéndolo. ¡Nos vemos pronto!
Visita mi web para más contenido sobre arte y formación: www.antoniogarciavillaran.es








