Soy Antonio García Villarán y hoy analizamos una noticia candente que ha vuelto a poner a Banksy en el centro del debate artístico y financiero. Banksy ha pulverizado su propio récord al conseguir 21 millones de euros por una de sus obras, una pieza que, sinceramente, considero de lo más simplona y tontorrona.
Hace tres años, ya comenté sobre la obra de Banksy que supuestamente se autodestruyó. Aquella pieza, valorada entonces en 12 millones de euros, ha alcanzado ahora la asombrosa cifra de 21 millones. Una verdadera barbaridad que pone de manifiesto, una vez más, las dinámicas del mercado del arte.
La supuesta autodestrucción: ¿Una farsa orquestada?
La noticia confirma que «Niña con globo», renombrada por Banksy como «El amor está en la papelera» tras su supuesta autodestrucción en 2018 (cuando fue adjudicada por 12 millones de euros), se ha vendido ahora por 21 millones. Pero, ¿qué hay realmente detrás de esta historia?
Aquí hay varias cosas que me irritan. En primer lugar, ¿cómo un artista que se autoproclama antisistema, que dice ir contra el mercado y el capitalismo, acaba generando estas cifras astronómicas? Supuestamente, Banksy pretendía que la obra se destruyera por completo, dejando a todos en ridículo. Sin embargo, en mi opinión, esto no ocurrió así porque, sencillamente, estaba todo pactado.
No solo la obra no se autodestruyó del todo, sino que Banksy la renombró. Otro «error» en la narrativa oficial: no fue triturada por completo. La máquina la recortó cuidadosamente, dejando esa icónica cortinilla con el corazón arriba y la niña abajo. Todo estaba demasiado pensado, demasiado orquestado. Esto, lo repito, fue una estrategia de marketing en colaboración, porque Banksy, querida amiga, no es un antisistema; es el sistema.
El «show» del subastador y el montaje del «making-of»
Y lo que ya me parece un cachondeo, una burla hacia nosotros, es la frase del subastador Oliver Barker tras golpear el martillo: «¡La obra sigue allí! No puedo creerlo». Una clara referencia al supuesto susto de hace tres años. ¿En serio pretenden que creamos que aquello no estaba orquestado, que esa frase no estaba ya ensayada? Es un guion, clarísimo.
Para justificar su acción, Banksy afirmó que «el impulso de destruir es también un impulso creativo». Con esto, nos da a entender que al destruir –o intervenir– la obra, generaba una nueva, cuyo valor, por supuesto, sería infinitamente superior a la original. La misma obra, pero ‘intervenida’.
Pero hay más, mira lo que te quiero enseñar para demostrar que esto es un fake total. Si observamos el vídeo donde Banksy supuestamente prepara el mecanismo en el marco, fíjate bien: ¡está soldando con esa maquinita y agarrando con los dedos el hierro! Ese hierro debería estar al rojo vivo, más caliente que la lava de un volcán. Un engaño total.
Los planos del vídeo parecen tomados «a escondidas», y luego vemos esa manita «retocando» la máquina… ¡por favor! Y la cara del subastador, en mi opinión, está más que orquestada. Además, fíjate la rapidez con la que se llevaron la obra. ¿Por qué? Porque sabían que habían hecho su agosto. El negocio estaba hecho, el valor de la obra se había disparado.
La estrategia de marketing perfecta
Y para corroborar que es una estrategia de marketing clarísima, mira esta noticia: un día después de la puja, Christie’s licitará un díptico relacionado, también titulado «Niña con globos», dos pequeños lienzos de 30 centímetros con un precio de salida de entre 3 y 4 millones de euros. Casi nada. Es, literalmente, lo que estás viendo en pantalla, algo más facilón, tontorrón y básico imposible.
La noticia afirma que Banksy, con esta acción, «aseguró querer denunciar la mercantilización del arte, aunque a la postre los restos de su obra probablemente se revaloricen». ¿«Probablemente»? ¡Por favor! ¿Crees que Banksy no lo sabía? Sinceramente, creo que Banksy, aunque ya esté forrado de dinero, siempre querrá más. Con esta acción, ha pulverizado su récord anterior de 19.4 millones de euros por «Game Changer», logrando que sus obras alcancen valores aún mayores.
La batalla legal de Banksy: ¿Cambio de opinión?
Sin embargo, el tiro le está saliendo por la culata en otros frentes. Aquí te muestro otra noticia: Banksy lleva dos años batallando por los derechos de autor de su obra más famosa, «El hombre encapuchado tirando flores». El Tribunal de la Oficina de la Propiedad Intelectual de la Unión Europea dictaminó que no podía reclamar la obra como marca registrada a menos que fuera realmente el propietario y revelara su verdadero nombre.
¿Qué ocurre? Banksy quería que se le reconocieran los derechos de su obra, impidiendo que otros vendieran postales o imágenes basadas en ella sin su consentimiento. Llegó a los tribunales, y el tribunal fue claro: «Perfecto, los derechos son tuyos, pero tienes que decir quién eres. Si no revelas tu identidad, el sujeto no existe y la obra es de nadie».
Y sigo leyendo: curiosamente, Banksy había declarado anteriormente que «los derechos de autor eran para los perdedores» y había permitido que sus obras de arte fueran de uso y descarga libres. La sentencia también reseñó esto, afirmando que el artista había sido muy claro con su «desdén por los derechos de propiedad intelectual». ¿Qué pasa aquí? Que Banksy ha cambiado de opinión. Ha visto el dinero que genera y ha dicho: «Esto es mío, yo lo quiero». Pues, amigo, hay que ser coherente y atenerse a las consecuencias.
Y esto es muy importante: todas las marcas registradas de Banksy están en riesgo, ya que todas sus obras presentan el mismo problema. No me alegro ni me entristezco; por un lado, si Banksy ha logrado generar ese dinero con todo el revuelo que monta, le pertenece. Pero, Banksy, dinos quién eres y punto. Te pondrán alguna multa por vandalismo o por otras acciones, pero tienes suficiente para pagarlas y seguirás ingresando muchos ceros en tu cuenta.
El valor del «no-arte» y la discusión abierta
Finalmente, quiero mostrarte esta bola de papel de Martín Creed. Es una obra de arte expuesta en galerías y que se vende. Si bolas de papel, vasos de agua o un plátano pegado en la pared se exponen y venden en galerías de todo el mundo, ¿crees que Banksy no sabía que, aunque su obra se triturara completamente, los restos también serían una obra de arte y valiosa? Estará informado, ¿no crees?
Si alguien duda de que todo esto estaba más que preparado, por favor, déjamelo en los comentarios. Y si alguien sigue creyendo que Banksy es el Robin Hood del arte, bienvenido sea también a los comentarios. ¡Charlemos!
Ya he analizado a Banksy en varios vídeos de mi canal principal y de mi canal secundario. Te invito a verlos para profundizar en este fascinante personaje y en el mercado del arte contemporáneo.
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