El Fraude del Arte y la Cultura: Cuando el Plátano de Cattelan y la Venus de Botticelli son Víctimas del ‘Amparte’
¡Muy buenas! Aquí Antonio García Villarán, una vez más con la gran Avelina Lesper, para desmenuzar las noticias más controvertidas del mundo del arte. En esta ocasión, nos sumergimos en dos escándalos que, más allá de la anécdota, revelan la agonía del «Amparte» y la preocupante deriva de la cultura oficial. Desde el reaparecido plátano de Maurizio Cattelan hasta la indignante transformación de la Venus de Botticelli en «influencer», prepárense para una dosis de pensamiento crítico sin filtros.
El Plátano de Maurizio Cattelan: ¿Un Acto Espontáneo o un Montaje Desesperado?
No hemos parado de recibir mensajes pidiéndonos hablar de la última polémica que ha vuelto a poner al «maldito platanito de Cattelan» en el ojo del huracán. La noticia: un supuesto estudiante coreano, hambriento, se come la famosa obra de arte expuesta en un museo. Pero, ¿es esto realmente un acto espontáneo o una burda estrategia publicitaria?
Desde el primer momento, nuestra postura es clara: no nos creemos absolutamente nada. Y las razones son contundentes:
* La Grabación Perfecta: El vídeo del incidente está impecablemente grabado, encuadrado, con la luz ideal. Nadie impide la acción, nadie se acerca. Es como si todo el mundo esperara a que el joven actuara.
* Vestimenta Sospechosa: El «estudiante» aparece perfectamente vestido, como si se tratara de una «performance» planeada, recordando a otras situaciones mediáticas del arte contemporáneo.
* La Ausencia Inexplicable de Seguridad: Una obra de arte con la fama y vulnerabilidad del plátano de Cattelan debería, por rigor, tener un guardia de seguridad al lado. Como Avelina recuerda, ella misma ha visto cáscaras de plátano custodiadas por policías en Nueva York, o la caja de zapatos de Gabriel Orozco en el MoMA con guardias advirtiendo «Watch the Box». Que no hubiera seguridad para el plátano de Cattelan en una antología es, simplemente, inverosímil.
La Desesperación del «Amparte»
Creemos firmemente que este tipo de «performances» son la evidencia de la desesperación en la que se encuentran los «Ampartistas» y los artistas VIP. Necesitan generar noticias, controversia, diálogo (aunque sea de burla) para que sus obras no pasen sin pena ni gloria. El plátano ya se comió una vez; repetir la misma «performance cutre» con un supuesto estudiante alemán solo demuestra una alarmante falta de imaginación. ¿No hay variantes? ¿Cortarlo, estrujarlo, pegarle un tiro? ¿Inventar otra cosa que no sea el mismo y repetitivo plátano?
Esto no solo es una tontería superada, sino una señal de que el «Amparte» y el arte VIP no solo están muriendo, sino que están agonizando. La exposición del plátano llevaba varios días y no había generado ningún interés hasta que este «numerito» lo revivió, alimentando la retórica de que «se generó otra acción y diálogo».
Además, ¿dónde están los defensores de este arte? No hemos visto a nadie argumentar seriamente que «esto es arte por esto y por esto». Solo risas y banalidad, lo cual hace que la «historia» que se genera sea, cuanto menos, cuestionable. Sin embargo, no dudamos que ya se estén gestando tesis universitarias sobre esta «obra», lo que nos lleva a otra reflexión: el deterioro de la educación artística, que privilegia estos gestos vacíos por encima de la enseñanza de técnicas fundamentales como el dibujo.
Cuando el «Arte» Costó una Detención
Esta no es la primera vez que un plátano genera problemas en el arte. Avelina relata una experiencia en Art Basel Miami, donde una camioneta llena de plátanos de un artista brasileño, Nazareno, se exhibía. El último día de la feria, una joven fue detenida por ¡comerse uno de los plátanos! La acusaron de robo y le querían cobrar 300 dólares por una pieza de fruta que valía un dólar en el supermercado y que, además, iban a tirar a la basura en menos de dos horas. Una injusticia y una vejación, solo para demostrar que «eso era arte». Al año siguiente, el mismo artista vendía las cáscaras de naranja que se había chupado. La falta de originalidad es evidente, y la crueldad, inaceptable.
La Venus de Botticelli como ‘Influencer’: Un Fraude de Nueve Millones de Euros
Pasamos de un plátano a un icono del Renacimiento: la Venus de Botticelli. La noticia: el Ministerio de Turismo italiano la ha contratado como «influencer» en una campaña que ha costado ¡nueve millones de euros!
El objetivo, supuestamente, era atraer más visitantes a Florencia, una ciudad que, como bien señala Avelina, ya está desbordada de turistas y donde las entradas a los museos deben reservarse con meses de antelación. Esto, más que una campaña, parece una «movida» de dinero en el Ministerio.
Un Despropósito Digital y Cultural
La campaña ha sido un desastre por múltiples razones:
* Manipulación con IA y Errores de Proporción: Han recortado y vestido a la Venus utilizando inteligencia artificial o Photoshop de manera tan cutre que ha perdido toda la factura de Botticelli. El resultado es una figura desproporcionada, con un cuello demasiado largo, que parece un muñeco hinchable más que una obra maestra.
* Inexactitudes Geográficas y Culinarias: La han puesto en fondos que no son Italia, tomando una pizza que ni siquiera es un invento puramente italiano (algunos dicen que de Nueva York, otros de San Francisco). ¡Incluso aparece con unos supuestos ucranianos bebiendo vino, en un fondo genérico de archivo!
* Un Eslogan Bilingüe Ridículo: El lema «Welcome to the Marabilia» es una mezcla de inglés e italiano que carece de sentido y ha sido objeto de burlas.
* Traducciones Automáticas: Lo peor es que las traducciones a otros idiomas, como el alemán, se hicieron con el Traductor de Google, plagadas de errores.
Nueve millones de euros en un collage cutre. Es un fraude, un robo descarado al erario público. Para Antonio, si se quería hacer una campaña impactante, se podrían haber inventado ideas más provocadoras y coherentes: ¿La Venus con agua al cuello en Venecia para alertar sobre su hundimiento? ¿El David de Miguel Ángel destruido para urgir a verlo antes de una supuesta Tercera Guerra Mundial?
La Publicidad vs. el Arte Clásico
La publicidad siempre ha recurrido al arte clásico, utilizando a la Mona Lisa o al David para sus comerciales. Sin embargo, esta campaña raya en la vulgaridad. Avelina destaca cómo el arte VIP ha equiparado el arte con un objeto de consumo, desde las latas Campbell de Warhol hasta otras obras que diluyen la esencia artística en el mero producto. Esto facilita que la publicidad «tome» las obras de arte sin respeto alguno.
Para ser una agencia de publicidad, el resultado es mediocre. Se podría haber contratado a una modelo que se pareciera a la Venus, o usar la IA de manera más sofisticada para crear un personaje virtual que realmente fuera un «influencer» con su propia historia, canales de redes sociales y narrativa, tal como Antonio ha analizado en sus videos sobre la cuarta generación de youtubers virtuales. En cambio, han optado por un «copia y pega» sin alma.
Y, como colofón, la vestimenta. ¡Estamos en Italia, la cuna de la moda! ¿Cómo no vistieron a la Venus con marcas de lujo italianas como Gucci, Fendi o Ferragamo? En lugar de eso, unas «ropitas X» que ni a una Barbie le sentarían bien. Una campaña de influencers de moda la habría vestido de pies a cabeza con marcas patrocinadoras. Todo mal, un desastre absoluto.
La Agonía del ‘Amparte’ y la Necesidad de un Arte Auténtico
Estos dos incidentes son síntomas de una realidad más profunda: la agonía del «Amparte». La falta de imaginación, la repetición de fórmulas, la necesidad de escándalo para justificar su existencia, y el daño colateral a la educación artística que se ve obligada a teorizar sobre estas trivialidades.
Es fundamental mantener un pensamiento crítico y, más importante aún, buscar y disfrutar del arte de calidad.
En este sentido, queremos recomendar dos obras que nos inspiran:
* El libro de Avelina Lesper, El Fraude del Arte Contemporáneo, un texto mejorado y muy completo que desde aquí recomendamos encarecidamente.
* Una maravilla de libro de artista hecho con xilografía por Eco, un gran dibujante y artista, que Antonio ha mostrado en su Instagram y que es una verdadera preciosidad. Podéis ver su trabajo en su perfil de Instagram.
Invitamos a todos a no solo criticar lo que no funciona, sino también a buscar y apreciar a los artistas que, con honestidad y talento, están creando obras significativas en la actualidad. Hay muchísimas exposiciones, incluso virtuales, que merecen ser visitadas para apreciar el arte que realmente se está haciendo con voluntad y maestría.
Cerramos esta intensa charla. Si quieres seguir profundizando en estos temas, te invitamos a ver la continuación de nuestra conversación sobre Inteligencia Artificial en el canal de Avelina. Te dejamos el enlace directo para que no te pierdas nada: Canal de Avelina Lesper.
¡Hasta pronto!
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