El Amparte: Desmontando la Farsa del Arte Contemporáneo desde el TEM Valencia
Hola, soy Antonio García Villarán y hace una semana fui invitado al TEM, el Teatro El Musical de Valencia, para hablar sobre el Amparte. No solo tuve la oportunidad de abordar el Amparte en el escenario con imágenes, ejemplos y juegos, sino que también se exhibió una pequeña exposición de mis dibujos y algunos NFTs. Además, disfruté de una charla con algunos asistentes y nos hicimos fotos; en resumen, ¡fue fantástico!
En el TEM, tenemos una programación ecléctica muy basada en contenidos de calidad y valores. Nos gusta que genere debate, que propicie la conversación y que podamos intercambiar ideas. Por eso, hemos invitado a Antonio García Villarán para que se apodere de nuestro escenario y nos hable de su concepto del Amparte, dándonos su visión sobre el arte contemporáneo. También le hemos pedido que intervenga el vestíbulo con una pequeña exposición, para que así podamos encontrarnos con él y charlar alrededor de su obra. Porque, ante todo, nos gusta que nuestros espectadores «revienten» su botón de la mente cada vez que vienen al TEM.
Muy buenas noches, ¿qué tal? ¡Tranquilidad! ¿Es esto una conferencia seria? Bueno, bienvenidos y bienvenidas. Hoy vamos a hablar de algo muy importante en la vida de todo el mundo: el Amparte.
¿Qué es el Amparte? Su origen y definición
El término «Amparte» surgió a raíz de un vídeo que publiqué hace tiempo en mi canal de YouTube, que se hizo viral y generó una auténtica revolución en la red, lo que me llevó incluso a escribir un libro para explicarlo todo. Hoy quiero desgranar ese concepto y, también, jugar con vosotros. Sé que quizás esperabais ver malabares o canto, pero hoy nos centraremos en el Amparte.
El Amparte es, básicamente, el arte que tiene valor nulo, tanto intelectual como económico. Son, en esencia, ocurrencias o «gogras», como las llamo. La sociedad nos ha enseñado que todo lo que se expone en una galería es arte, y lo aceptamos. Sin embargo, el Amparte, aunque se presente como arte, carece de un valor intrínseco.
Desmontando el «arte» contemporáneo: figuras clave del Amparte
A lo largo de la historia del arte contemporáneo, encontramos figuras y movimientos que, bajo la óptica del Amparte, revelan dinámicas de mercado y lógicas cuestionables.
Yoko Ono: Del estrellato mediático a la millonaria sin talento
Yoko Ono es un claro ejemplo de cómo el Amparte, el arte con nulo valor, puede generar mucho éxito mediático y económico. Su famoso vídeo es el más visto de mi canal de YouTube, y eso que lo hice con la intención de investigar si realmente era una artista. Descubrí que, a pesar de las críticas que recibe, su trasfondo es muy diferente a lo que la gente cree.
- Origen y dinero: Yoko Ono proviene de una familia de la aristocracia japonesa. Es una «niña bien» que ya venía de arriba, lo que demuestra que el Amparte, y el arte en general, a menudo está muy vinculado al dinero.
- Grupo Fluxus: Se unió sabiamente al Grupo Fluxus en los años 60. Este grupo afirmaba que no se necesita talento ni habilidad técnica para hacer arte. Cualquiera puede hacer cualquier cosa y considerarse «Fluxus».
- John Lennon: Su matrimonio con John Lennon fue un impulso definitivo que la catapultó a la fama. Investigando, se ve que esta «gran artista» que grita en el MoMA y tiene una legión de seguidores es, en realidad, una multimillonaria con un patrimonio que supera los 700 millones de euros.
- Obras «Amparte»: Además de discos, sus obras incluyen una simple manzana. «Es una manzana. Se acabó», dice. No hay elaboración, solo una manzana expuesta porque es Yoko Ono, multimillonaria y amiga de influyentes del mundo del arte. Un ejemplo aún más conocido es su obra donde invitas al espectador a clavar una puntilla en una tabla, o la escalera con la palabra «SÍ» pintada en el techo, que supuestamente enamoró a John Lennon.
Henry Kahnweiler: El marchante que convirtió el arte en negocio
El verdadero «culpable» de la existencia del Amparte es, en gran medida, Henry Kahnweiler. Este marchante alemán, que provenía de una familia dedicada a la bolsa, vio en el arte un gran negocio. Se dio cuenta de que un cuadro, a diferencia de otros productos, no tiene un valor fijo, sino que puede valer lo que sea si se promociona adecuadamente.
- Promotor del Cubismo: Kahnweiler invirtió en artistas como Picasso y Braque, comprando sus obras muy baratas y promocionándolas hasta hacerlos muy famosos. Fue clave en el desarrollo del movimiento cubista, que surgió a partir de obras como «Las señoritas de Aviñón» (1907) de Picasso. Él la vio antes de estar terminada y la compró, incitando a Picasso a seguir por esa línea.
- La evolución hacia el Amparte: El cubismo llevó a la incorporación de papeles pegados y luego a las «esculturitas de cartón». Así, la idea de que cualquier material podía ser arte fue creciendo hasta llegar a obras como «Work No. 88» (1995) de Martin Creed, una bola de papel arrugado expuesta en una galería, que para mí es un claro ejemplo de Amparte.
Los Dadaístas: La «anti-arte» que se volvió «arte»
Otros «culpables» del Amparte fueron los dadaístas, que abrazaron el «arte del no-arte». Este movimiento, formado por jóvenes «niños bien» que se reunían para hacer locuras y oponerse a todo lo establecido, decía ser «anti-arte». Sin embargo, con el tiempo, el mundo del arte institucional acabó por aceptar el anti-arte como una forma más de arte, lo que generó una gran confusión.
- El Cabaret Voltaire: Hugo Ball y Emmy Hennings crearon el Cabaret Voltaire, un «bareto cultureta» que duró solo seis meses. Allí se reunían los dadaístas para recitar vocales y hacer «experimentos» que hoy cualquiera podría replicar en un bar. Pero lo que no se cuenta es que fue un fenómeno muy minoritario y efímero.
Marcel Duchamp y los «Readymades»: La ruptura total
Marcel Duchamp es otra figura central. Él pensó que cualquier objeto, una vez señalado por un artista, se convertía en arte por «ciencia infusa». Sus famosos «readymades», como el urinario o la pala quitanieves, son ejemplos perfectos de esta idea.
- Autenticidad y mercado: En los años 60, cuando necesitaba dinero, Duchamp aceptó certificar seis réplicas de su urinario (el original se perdió, si es que alguna vez hubo un «original»). Esto demuestra que la autenticidad es un concepto maleable y que el mercado del arte es capaz de generar valor donde no lo hay, vendiendo «originales» que nunca lo fueron. Incluso se investiga que la idea del urinario no fue suya, sino de una amiga, la baronesa Elsa von Freytag-Loringhoven.
El Manifiesto Amparte: 5 Claves para Identificarlo
El «Manifiesto Amparte» surgió de la necesidad de clarificar el concepto. Un día, una seguidora me dijo que había visto una obra con puntos de colores y le había puesto el hashtag #amparte. Esto desató una avalancha de publicaciones con el hashtag, creando grupos y obras de «Amparte» por doquier. Ante la confusión, me vi obligado a definir qué es y qué no es Amparte.
1. Objetos fabricados en serie presentados como obra de arte
Si uno o varios objetos fabricados en serie y a la venta en el mercado son presentados como obra de arte, eso es Amparte. Por ejemplo, una pirámide de papel higiénico, como la de Martin Creed, expuesta en salas de museo donde la gente la observa con seriedad, atribuyéndole profundos significados sobre la pandemia o el consumo. Es, simplemente, una pirámide de papel higiénico.
2. La simple elección de un objeto en un espacio expositivo
Si la obra consiste simplemente en la elección de un objeto (un «found object» o «readymade») que es convertido mágicamente en obra de arte por el hecho de colocarlo en un espacio expositivo, eso es Amparte. El ejemplo más claro es la pala quitanieves de Marcel Duchamp, «Anticipo de un brazo roto», expuesta en el MoMA de Nueva York.
3. Falta de talento y lugares comunes
Si no es necesario tener talento para realizar una obra, y esta está llena de lugares comunes o ideas manidas, es Amparte. El «Vaso de agua» de Wilfredo Prieto es un caso paradigmático. El propio autor admite que no es una pieza «provocadora» ni «espectacular», sino que «surge de mi cocina» y busca «todo lo contrario». Esta obra, que no es más que un vaso de agua, se ha vendido por 20.000 euros. Cuando se compra, no se entrega el vaso, sino un certificado que permite al comprador poner un vaso de agua en su casa y decir que es una obra de Wilfredo Prieto. Lo mismo ocurre con el «Plato nudista» de Eugenio Merino.
Otro ejemplo extremo es una obra de Wilfredo Prieto que consiste en una cáscara de plátano, grasa animal y un pañuelo de jabón. Si el espectador no lo pisa o no lo entiende, se le dice que «no sabe de arte». Es una obra que se burla del público.
4. El valor sustentado solo por un texto teórico
Si el único valor que tiene la obra está sustentado fundamentalmente por un concienzudo texto teórico, filosófico o político que no encuentra su reflejo real en la obra, es Amparte. Puedes poner una bolita de papel y añadirle un texto grandilocuente que podría valer para cualquier otra cosa. Un ejemplo es «Caja de zapatos vacía» (1993) de Gabriel Orozco, expuesta en la Bienal de Venecia y el MoMA. Los guardias de seguridad del MoMA pensaron que alguien se había olvidado la caja. Los curadores la defienden con textos sobre la sociedad consumista, pero en el fondo, es una simple caja de zapatos.
5. Precios exorbitantes sin valor real
La fantástica y mágica atribución de valores inexistentes a objetos que son comercializados en el mercado del arte con precios desorbitados es Ampartísimo. Para justificar que estas obras son «buenas», se les ponen precios altísimos. Una caja de zapatos por 30 euros es una tontería, pero por 100.000 euros, «tiene que ser la caña». Un ejemplo es «Mi Cama» (1998) de Tracey Emin, donde la artista dice que su cama deshecha representa un mal momento de su vida. Fue premiada y, cuando se exhibe, se recrea con objetos al azar, y la artista cobra por ello.
Ampartista Puro vs. Ampartista Realista: ¿Cuál eres tú?
Un artista nunca se gana el derecho a ser artista para siempre; debe demostrarlo continuamente. Una gran obra de arte no significa que todo lo que haga sea arte. Velázquez, si se levantara de su tumba y pintara como Miró, no sería un gran artista solo por ser Velázquez. Así, un artista puede hacer Amparte, consciente o inconscientemente.
- Ampartista Puro: Es aquel que, inconscientemente, crea Amparte. Si alguien arruga una bola de papel, la pone en el salón de su casa e invita a sus amigos, convencido de que ha creado una gran obra de arte, es un Ampartista Puro.
- Ampartista Realista: Es aquel que hace Amparte de manera consciente, bien para evidenciar y denunciar lo que ocurre en el mercado del arte, o simplemente por el placer de hacerlo, porque es divertido.
¡Por cierto, hoy es el Día Internacional del Amparte! Lo declaré yo mismo el 9 de diciembre. Invité a la gente a crear sus propias obras de Amparte, etiquetarme, y las repostería. ¡Y la gente ya ha hecho muchas!
Obras «Amparte» de Antonio García Villarán (Amparte Realista)
Como Ampartista Realista, he creado varias obras para evidenciar estos conceptos:
- «Papel en blanco»: Un folio en blanco que habla de la falta de ideas, la soledad, la inmensidad o lo que el espectador quiera imaginar.
- «Plato»: Una obra filosófica y concienzuda. Me costó mucho tiempo pensarla y seleccionar el plato adecuado de mi cocina. Por ello, su precio debe ser de 200.000 euros para arriba.
- «Cuchara»: Muestra los reflejos y el tallo, su nombre lo explica todo.
- «Urinario de Duchamp re-significado»: Tomo el urinario de Duchamp y simplemente digo que lo he hecho yo, dándole un «nuevo significado».
En definitiva, si el arte no tiene talento, es Amparte. Como la «Carretera» de Wilfredo Prieto, una carretera con una planta de plástico que no tiene sentido, pues la naturaleza ya está fuera. O el «Pan con Pan» de Gabriel Orozco, una obra que se basa en un lugar común.
¡Juguemos a identificar el Amparte! (Puro o Realista)
Ahora que estamos «entrenados», vamos a poner a prueba nuestra capacidad para identificar el Amparte. Levantad la mano si creéis que es Amparte Puro o Amparte Realista.
Obras analizadas y sus categorías
- «Cinturón» de Wilfredo Prieto: Un cinturón que, para el público, parece una ocurrencia sin valor, pero se vendió por más de 20.000 euros. Amparte Puro.
- Performance de tirar cubos de agua en el desierto de Gobi durante 48 horas: Para algunos, una ocurrencia; para otros, una performance. Amparte Puro.
- «Limón» de Wilfredo Prieto: Una pieza con un limón en un lienzo. Amparte Realista.
- Silla invertida: Una silla girada que se presenta como escultura contemporánea. Amparte Realista.
- Performance de Chris Burden, cinco días metido en una taquilla (1971): Un artista que se encerró en una taquilla con una botella de agua y otra para orinar. Es una obra que algunos documentarían, otros simplemente lo verían como algo excéntrico. Amparte Puro.
- Performance de Chris Burden, dispararse en un brazo: Burdern se hizo disparar en el brazo. Aunque parecía muy serio, se hizo en un local entre amigos, con pocos asistentes y la intención era solo «rozarle» el brazo y que cayera una gota de sangre, no atravesarlo. Amparte Puro.
- Cementerio de taxis chinos: Una fotografía de un cementerio de taxis, presentado como instalación. Amparte Realista.
- Performance de Annie Sprinkle (1991), enseñar el cuello uterino: Una artista que, en el metro, ante un señor que la miraba las piernas, decidió enseñarle su cuello uterino para provocar. Tuvo mucho éxito. Amparte Puro.
- Salvador Dalí, lanzar con ventiladores paja, excrementos de gallina y plumas a los asistentes de un concierto (1968): Dalí hizo esto en una fiesta en su casa. ¡Qué divertido para él, no tanto para los asistentes! Amparte Puro.
- Instalación de puntillas de Martin Creed: Un montón de puntillas clavadas en la pared. Un genio, un filósofo del siglo XXI. Amparte Puro.
- Mural «Dense Floor» (2007) en el Palais de Tokio: Un mural que parece una pintada casual, pero es una obra pagada a un artista. Amparte Puro.
- Pintura de Pigcasso (la cerda Picasso): Una cerda rescatada en Sudáfrica que «pinta» obras que han recaudado más de un millón de dólares. La dueña dice que la cerda cogió el pincel y se puso a pintar. Amparte Puro.
- «Pintura contemporánea en contextos» (2010): Un mural que parece un rincón sin acabar de pintar. Amparte Puro.
- «De grano a palomita» de Víctor Grippo: Una obra conceptual que explica cómo el calor convierte un grano en palomita. Amparte Puro.
- «Perro blanco con pata pintada de color magenta» de Pierre Huyghe: Un perro vivo con una pata pintada de color magenta expuesto en una galería, con un texto que explica el porqué. Amparte Puro.
- «Sin título» de Dalí: Unos cuadrados que parecen tarjetas con puntos negros, amarillos y blancos. Amparte Puro.
- Stelarc, implantarse una tercera oreja en el brazo izquierdo: Una obra de «body art» donde un artista se implanta una oreja para deformar su cuerpo. Artistas como Orlan también hacen esto, documentando y vendiendo todo el proceso quirúrgico. Amparte Puro.
- Ex-novio de Ricky Martin, cuadro monocromo blanco: Un lienzo colgado y «tirado» como una camiseta. Ricky Martin es un gran aficionado al arte, y su exnovio también hace una serie de obras así. Amparte Puro.
- «Dibujo borrado» de Robert Rauschenberg: Un artista pidió un dibujo a un amigo, lo borró y lo presentó como obra. Amparte Puro.
- Monocromo blanco de Piero Manzoni: El artista que, supuestamente, cagó en latas y las vendió al precio del oro. Manzoni, que rivalizaba con Yves Klein, hizo monocromos blancos. Amparte Puro.
- Azulejos en un museo: Una serie de azulejos en la pared. Amparte Realista.
- «Whitestone» de Agnes Martin: Un cuadro monocromo blanco que al principio fue rechazado, pero luego aceptado por el jurado. Amparte Puro.
- Barro en el MoMA: Una exposición de barro sin más. Muy decorativo, sin compromiso. Amparte Puro.
- Dibujo de un niño de dos años y medio (Carlos Schuman): Dibujos con falta de orden y control que se parecen a muchas obras de arte contemporáneo. Amparte Puro.
- «Composición» de Joan Miró: Un lienzo con una parte negra y un punto negro. Amparte Puro.
- «Servilleta» del MoMA: Un trozo de servilleta de papel en un soporte blanco, expuesta en el MoMA. Amparte Puro.
Preguntas y respuestas: Despejando dudas sobre el Amparte
¿Todo el arte conceptual es Amparte?
¡En absoluto! Hay arte conceptual muy bueno que para nada es Amparte. Por ejemplo, «La peana del mundo» de Manzoni, que invierte una peana para que el mundo sea la obra de arte, me parece una buena idea. O las obras de Eugenio Merino, como la escultura de Franco metido en una nevera, o la declaración de los derechos humanos impresa en una bolsa de basura; son piezas excelentes de arte conceptual. El Amparte, en cambio, se basa en lugares comunes y ocurrencias, donde el artista no aporta inteligencia ni necesidad de expresar, sino que traslada la responsabilidad de la obra al espectador.
¿La provocación es sinónimo de arte?
Provocar es muy fácil. Poner un árbol de papel en una galería, o que un chef con estrellas Michelin sirva excremento de vaca, es provocación. Pero que algo sea provocador no significa que sea arte. El arte puede provocar o no, pero la provocación por sí sola no lo define.
¿El arte está en un callejón sin salida?
No, al contrario. Estamos en el momento de mayor libertad creativa para los artistas. Las vanguardias del siglo XX se dieron en muy pocos años y se les puso nombre a todo, incluso a cosas muy similares. Es cierto que el arte, hasta el siglo XIX, siempre fue figurativo. El siglo XX introdujo la abstracción, que es el gran cambio. Ahora, se han liberado los materiales y se entiende que casi cualquier cosa puede ser obra de arte, pero debe tener un tipo de valor. Una obra de Tàpies, por ejemplo, que utiliza tela metálica o tela de saco, es arte porque hay una intención, una identidad, plasticidad y composición. Sin embargo, un mismo artista puede hacer obras de arte y Amparte.
El papel de las redes sociales y la honestidad en el arte
Antes, los estudiantes de arte no podían cuestionar lo que leían en las revistas. Ahora, las redes sociales permiten que todo el mundo opine. Mis vídeos sobre el arte tienen un 98-99% de «me gusta», lo que indica que esta crítica resuena con el sentir popular. Muchos curadores de galerías, que trabajan «a sueldo», escriben textos grandilocuentes que no cuentan nada sobre el Amparte, porque son mercenarios.
Mi motivación para hablar del Amparte es que no le debo nada a nadie. No estoy en ninguna galería ni quiero exponer en ARCO. Detrás de cámaras, los propios artistas, con un par de copas, te confiesan lo mismo que yo digo en mis vídeos, pero en público, fingen interés. Al principio, recibía correos amenazantes de galeristas, pero mis abogados me aseguraron que opinar sobre arte no es delito. Con el tiempo, la gente ha empezado a querer salir en mis vídeos, incluso para ser criticados, porque saben que cualquier publicidad es buena y genera visibilidad.
El incidente de Melina ElEsper y la falta de valor del «Amparte»
Mi amiga Melina ElEsper, una crítica de arte mexicana, que piensa que las videocreaciones, las instalaciones y las performances no son arte (aunque yo no comparto esa visión radical, sí creo que hay pocas buenas), tuvo un incidente muy revelador. En una feria de arte en México (Zona Maco, similar a ARCO), se acercó a una obra de cristal muy fino con plumas. Dice que estaba bebiendo una Coca-Cola y, al ir a explicar la diferencia entre la Coca-Cola y el cristal, la obra se rompió. Curiosamente, la galerista nunca le pidió que pagara la obra, a pesar de que Melina se declaró insolvente. Esto me lleva a pensar que ni los propios galeristas creen que esas obras tienen un valor real. Si no valía nada, ¿por qué pedirle que la pagara?
Conclusión: La crítica necesaria al Amparte
Mi labor divulgativa busca ofrecer otro punto de vista. Los textos de los dadaístas, por ejemplo, los he leído todos, y cuando investigas en diversas fuentes, te das cuenta de que lo que se nos presenta en los libros de arte como un gran movimiento, fue en realidad algo muy minoritario e inflado para justificar obras como las de Duchamp en los museos. Ellos mismos pensaban que hacían «anti-arte». Es como si dijéramos «vamos a hacer la anticomida, comamos piedras», y luego las piedras se encontraran en un menú gourmet. Algunos se las comerán, pero yo no.
Espero que hayáis comprendido mejor qué es el Amparte y por qué es fundamental cuestionar y analizar el arte contemporáneo desde una perspectiva crítica y honesta.








