Abril Linares en Zona Maco: ¿Un Accidente Artístico o una Performance Inesperada?
Hola, soy Antonio García Villarán, y hoy vamos a analizar el polémico incidente que ha sacudido Zona Maco, una de las ferias de arte contemporáneo más importantes del mundo. Un suceso que ha vuelto a poner sobre la mesa los límites, o la ausencia de ellos, en el arte actual.
El Incidente de Zona Maco: Cristal Roto y Debate Abierto
Todo gira en torno a la influencer y youtuber Abril Linares y una obra de Gabriel Rico. Según su propio testimonio, Abril se acercó a la instalación, que consistía en un fino cristal con una pelota, una piedra y unas plumas, con la intención de colocar una lata de Coca-Cola junto a la piedra. Lo sorprendente, dice ella, es que antes de llegar a tocarla, la obra “explosionó o implosionó”, rompiéndose en mil pedazos. Una situación que ella compara, quizás con ironía, con el efecto de una voz aguda que rompe copas de cristal.
Mi opinión es clara: si bien es cierto que ella sostiene que no la rompió intencionadamente, su acción de acercarse con una lata y la intención de colocarla junto a la obra ya es, de por sí, cuestionable. Sobre todo, considerando su postura hacia ciertas manifestaciones artísticas.
Crítica al «An-Arte» y la Falta de Respeto
Abril Linares ha manifestado en varias ocasiones su mofa hacia obras que ella y yo denominamos “an-arte”. Para mí, el “an-arte” es una manifestación que, aunque pueda considerarse arte, no requiere talento técnico y cuyo valor económico debería ser nulo. Sin embargo, una cosa es mi crítica o la suya a este tipo de obras, y otra muy distinta es interactuar con ellas de una manera que pueda llevar a su destrucción.
Imaginen por un momento si un incidente similar hubiera ocurrido con una pieza como La Piedad de Miguel Ángel. ¿Alguien cree que Abril Linares hubiera intentado poner una lata de Coca-Cola encima? Por supuesto que no. El respeto hacia la obra, independientemente de que nos guste o no –y a mí, personalmente, esta obra no me gusta nada–, es fundamental.
Precedentes Famosos: Duchamp, Banksy y un Tropiezo en ARCO
Este suceso nos trae a la memoria otros momentos polémicos en el arte contemporáneo. En 2019, en ARCO, yo mismo tropecé accidentalmente con una escultura de 30.000 euros. Afortunadamente, no pasó nada y, por supuesto, no fue intencionado ni estaba comentando esa obra en particular. Pero el caso de Abril Linares es diferente, hay una intencionalidad de interacción, por mínima que fuera.
A su favor, hay que reconocer su agudeza al comparar la situación con el famoso Gran Vidrio de Marcel Duchamp, que se rompió durante un traslado. Duchamp, lejos de lamentarlo, lo incorporó a la obra, declarando que la rotura formaba parte de ella. Hoy, esa obra se expone así.
Otro ejemplo es el de Banksy y su obra que, supuestamente, se “autodestruyó” en una subasta. Una autodestrucción que, como muchos sabemos, fue una estrategia de marketing maestra que solo hizo aumentar su valor. Estos casos sentaron precedentes, aceptando que la destrucción o el “accidente” pueden ser parte integral de la obra.
Los Límites Perdidos del Arte Contemporáneo
Aquí es donde el concepto de arte contemporáneo parece estar en un callejón sin salida. Si aceptamos que una pieza como la de Gabriel Rico es una obra de arte, ¿no deberíamos también aceptar que su rotura podría formar parte de la misma, al igual que ocurrió con Duchamp? La paradoja es que ahora, parece que los mismos galeristas y artistas que aceptaron esas «reglas del juego» con Duchamp o Banksy, no quieren aplicarlas cuando les afecta directamente.
Es importante diferenciar: no es lo mismo un accidente o una rotura «incorporada» a la obra, que una destrucción intencionada con un martillo, por ejemplo. En esto, Abril Linares, queramos o no, entiende de arte y sabe el valor de las cosas. De hecho, en un video donde se disculpa (que puedes buscar en mi canal de YouTube), ella misma afirma que la obra «se puede volver a hacer». Y tiene razón. Damien Hirst, por ejemplo, ha sustituido sus famosos tiburones en formol cuando estos se pudrieron, cazando otros nuevos y volviéndolos a exhibir. ¿Por qué no podría hacerse lo mismo con el cristal de Gabriel Rico?
Incluso, y esto es una reflexión personal, viendo la obra antes y después de romperse, la imagen de los trocitos de cristal esparcidos por el suelo tiene una estética potente. Si me dijeran en Zona Maco que esa es la obra, el “cristal roto en el suelo”, no me sorprendería y, seguramente, lo creería. Como están las cosas en el arte actual, ¡cualquier cosa es posible!
¿Publicidad o Tragedia? El Papel de las Galerías y la Reacción del «Entorno»
La pregunta clave es: ¿Zona Maco o la galería tienen un seguro que cubra este tipo de accidentes? Si es así, este incidente podría haberle «venido genial» al galerista y al propio artista, Gabriel Rico, cuyo trabajo (según leo en una noticia de El País) combina irónica y poéticamente «formas naturales y no naturales que insisten en una necesaria contemplación de asimetrías y de nuestras fallas culturales y políticas.» Una descripción que, para ser sincero, es tan vaga que «esto y decir nada es lo mismo».
Gabriel Rico, que ha expuesto en la Bienal de Venecia (algo que, para mí, no justifica la calidad de una obra), ahora verá cómo su nombre y su trabajo resuenan aún más. La publicidad, incluso la negativa, es publicidad al fin y al cabo.
Silenciando la Crítica Injusta: Cuauhtémoc Medina y la «Enemiga de la Cultura»
Lo lamentable de estos incidentes es cómo surgen voces que intentan demonizar. Por ejemplo, el tuit de Cuauhtémoc Medina, quien calificó la acción de Linares como algo “peor que un ataque deliberado o un accidente”, un “resultado del odio y la ignorancia vocacional de una enemiga de la cultura”. Afirmaciones que considero falsas y excesivas.
Abril Linares no es una “enemiga de la cultura”. Simplemente tiene gustos diferentes a los de Medina y otros, pero también está generando y promocionando la cultura, aunque sea desde una perspectiva crítica. Las obras de arte, incluso el “an-arte”, no se tocan sin permiso, pero tampoco se demoniza a quien, de una forma u otra, provoca un debate en torno a ellas.
¡Participa! El Primer Anti-Concurso de An-Arte del Siglo XXI
Tomándome todo esto con cierto sentido del humor, quiero hacerte una propuesta. Te invito a participar en el primer Anti-Concurso de An-Arte del siglo XXI. Las bases son sencillas:
- Envíame tu obra de “an-arte” a mi correo electrónico.
- O, mucho mejor, crea un vídeo explicando tu obra, súbelo a YouTube y envíame el enlace.
La semana que viene, comentaré las 10 mejores obras de an-arte de mis seguidores y seguidoras. ¡Haz una obra de an-arte puro! Yo mismo le pondré un precio (simbólico, como los 20.000 dólares que supuestamente valía el cristal de Gabriel Rico).
Para aquellos interesados en el mundo del arte y la creatividad, y para todos los artistas que quieren llevar su pasión al siguiente nivel, no dudéis en visitar Crea13, un espacio donde el arte y la formación se encuentran.
Apoya ARCO 2020 y el Arte Contemporáneo
Y, por supuesto, no olvides que todavía estás a tiempo de apoyar el proyecto ARCO 2020. Serán 15 vídeos en los que recorreré las ocho ferias de arte de Madrid durante todo el mes de marzo. Tu ayuda es crucial para hacerlo posible. Puedes participar pinchando aquí y aportando lo que puedas. Y si no puedes aportar económicamente, ¡comparte el vídeo para que todo el mundo se entere!
Espero que este análisis te haya resultado interesante. ¡Nos vemos en el Anti-Concurso de An-Arte y apoyando ARCO 2020!








