El Fascinante Origen del Manga: Un Viaje Desde Hokusai Hasta Pokémon y Más Allá
¿Te has preguntado alguna vez de dónde viene el manga? ¿Cuál es el germen de este arte que ha conquistado el mundo? La respuesta nos lleva a un fascinante viaje por la historia del arte japonés, estrechamente ligado a uno de los artistas orientales más influyentes de todos los tiempos: Katsushika Hokusai, el maestro de «La Gran Ola».
¿Qué es el Manga?
El manga es, en esencia, un arte secuencial. Esto significa que narra una historia de forma gráfica, donde la mayoría de sus elementos son dibujos, complementados con textos que pueden ser diálogos, descripciones u otros elementos narrativos. Aunque su origen es japonés, se popularizó globalmente, y hoy en día, lo que comúnmente llamamos «cómic» en Japón se conoce como manga.
Una característica distintiva del manga japonés es que la mayoría de sus publicaciones se realizan en blanco y negro. La razón es puramente práctica: es una forma muy económica de producirlos, lo que permite sacar ediciones semanales. Para ponerlo en perspectiva, más del 40% de la industria editorial en Japón está dedicada al manga.
Como es sabido, el manga se lee de derecha a izquierda, a diferencia de los libros occidentales. Y si una serie de manga tiene éxito, los lectores pueden disfrutar de nuevas entregas durante años, ya que las historietas se publican de forma semanal o mensual.
El Fenómeno Global del Manga
El impacto del manga es innegable. Si decimos «Pokémon», seguramente te resultará familiar. Este es el manga más exitoso de la historia, lanzado en 1996, que no solo enloqueció al mundo, sino que se convirtió en la franquicia de medios más valiosa, con unos ingresos totales de más de 105.000 millones de dólares. El segundo puesto lo ocupa otra conocida franquicia: Hello Kitty.
El éxito de un manga trasciende las páginas del cómic. Se realizan ediciones especiales (a menudo a todo color), series de televisión, películas, videojuegos, figuritas de coleccionista y una infinidad de otras obras derivadas que amplifican su universo.
El Significado de «Manga» y sus Primeras Manifestaciones
Pero, ¿qué significa realmente la palabra «manga»? Su traducción literal es «bocetos» o «dibujos caprichosos». La historia es aún más fascinante. Los primeros ejemplos conocidos de lo que podemos considerar «manga» datan del siglo XI. Eran rollos de caricaturas que representaban a animalitos realizando acciones humanas. Esta idea de animales antropomórficos ha evolucionado hasta convertirse en una multimillonaria industria del entretenimiento a nivel global, como podemos ver en producciones de Disney o en películas de animales que hablan de todo el mundo.
Sin embargo, fue Katsushika Hokusai quien popularizó y usó por primera vez la palabra «manga» en el contexto que hoy conocemos. En este canal de YouTube, hemos dedicado ya dos vídeos a Hokusai, y en mi curso online sobre composición de obras de arte en Antonio García Villarán, analizo «El Libro de las Cien Vistas del Monte Fuji», destacando su maestría en la composición. Por cierto, si quieres aprender a dibujar, te invito a unirte a Crea13, mi academia online.
La Semilla del Manga: De Chōjū-giga a Ukiyo-e
El manga moderno hunde sus raíces en dos tipos principales de dibujos y publicaciones ancestrales:
Chōjū-giga: Rollos de Caricaturas de Animales
El Chōjū-giga, o «caricaturas de animales y personas», proviene del siglo XI. Se plasmaban en rollos de papel de seda de hasta 25 metros, mostrando figuras de animales o sacerdotes asistiendo a peleas de gallos y temas escatológicos. Estos rollos, atribuidos al monje budista Toba, se originaron en el templo Kōzan-ji en Kioto, y son considerados uno de los puntos de partida de la narrativa visual japonesa.
Ukiyo-e: Las Estampas del Mundo Flotante
Otra influencia fundamental son los grabados Ukiyo-e, las famosas «pinturas del mundo flotante». Estas estampas japonesas se hicieron enormemente populares entre finales del siglo XIX y principios del XX, especialmente entre los impresionistas europeos como Manet, Cézanne e incluso Van Gogh, quienes no solo las coleccionaban por cientos, sino que se inspiraron en ellas para sus propias obras. Conceptos como la «línea pura» o el uso de planos sin profundidad que se aprecian en el Ukiyo-e fueron adoptados por estos artistas.
Entre los siglos XVII y XX, el Ukiyo-e exploró temas variados como las geishas, escenas cotidianas, yokai (fantasmas japoneses), temas eróticos y paisajes, conformando así un rico universo oriental. Estas estampas eran muy accesibles y baratas, producidas en grandes tiradas para el pueblo llano, permitiendo a todos decorar sus hogares con arte.
Otras Influencias y la Consolidación de una Industria
Más allá del Chōjū-giga y el Ukiyo-e, otras formas de publicación contribuyeron al desarrollo del manga:
* Kyōshi: Novelas ilustradas de tapas amarillas que surgieron a finales del siglo XVIII, muy populares y económicas, accesibles para el público general.
* Akabon: Libros rojos, impresos con tinta de ese color, que eran publicaciones preciosas en Japón alrededor de 1940.
Toda esta evolución culminó en la figura de Osamu Tezuka, conocido como el «abuelo del manga japonés». El periodo de 1950 a 1970 fue clave, ya que el mundo del manga se desarrolló exponencialmente, transformándose en la brutal industria que conocemos hoy.
Hokusai Manga: La Contribución Genial
Pero, ¿de dónde viene esa manera de dibujar con viñetas y esas líneas cinéticas que enfatizan el movimiento o la emoción? La respuesta está en Hokusai y, concretamente, en una colección que publicó bajo el nombre de Hokusai Manga.
Un Compendio de la Vida y el Arte
Lo que conocemos como «Hokusai Manga» no fue un único libro, sino una serie de 10 pequeños volúmenes iniciales, a los que se añadirían otros 5 más tarde, sumando un total de 15 libros. Estos estaban compuestos por bocetos de personas, animales, objetos, yokais y situaciones cotidianas. Aunque no son secuenciales en el sentido narrativo actual, contienen muchos elementos visuales que hoy encontramos en el manga. Durante el periodo Edo, estos «mangas» eran bocetos o dibujos preliminares que servían de base para pinturas definitivas.
Estos 15 volúmenes, impresos en tres colores (negro, gris y un rosa pálido o salmón), contienen más de 4000 dibujos. El primer volumen fue publicado cuando Hokusai tenía 55 años, y los últimos tres se publicaron póstumamente. Algunos historiadores sugieren que el último volumen, el número 15, podría haber sido obra de sus alumnos o aprendices.
La Innovadora Técnica de Hokusai
La técnica de Hokusai para crear estos dibujos es fascinante:
1. Hokusai realizaba un dibujo inicial, por ejemplo, de un personaje de espaldas, sobre un papel de arroz transparente.
2. Luego, colocaba otro papel transparente encima para corregir errores o añadir detalles, similar a cómo se trabaja hoy en día con las «capas» en el dibujo digital. (Por cierto, si te interesa aprender dibujo digital, acaba de salir un nuevo curso de J.S. Linares en mi academia Crea13).
3. Ese segundo papel, ya con el dibujo definitivo, se pegaba sobre una plancha de madera (generalmente de cerezo).
4. Con un buril, se tallaban las zonas que no tenían líneas, dejando el relieve de la línea pura del dibujo de Hokusai.
5. Finalmente, se pasaba un rodillo con tinta sobre la plancha, de modo que la tinta quedaba solo en el relieve.
6. Este relieve se plasmaba en un papel mediante presión, creando el grabado Ukiyo-e. Este proceso se repetía numerosas veces para obtener múltiples copias. Las primeras copias solían tener mejor calidad, mientras que las últimas perdían algo de definición, un fenómeno común en todas las técnicas de grabado.
Inspiración y Aprendizaje del Gran Maestro
He tenido la oportunidad de conseguir una copia de estos 15 libritos en formato pequeño. En el volumen 1 de Hokusai Manga, por ejemplo, aparecen personas de frente, de perfil, con distintas fisonomías, realizando acciones y trabajos de la época. También hay escenas geniales como la del árbol o la cueva. El volumen 2, titulado «La vida diaria», muestra personajes en acciones cotidianas, dibujos más complejos, e incluso criaturas como pulpos gigantes y dragones. El volumen 3 se centra en figuras en movimiento, y el volumen 4 en objetos y arquitecturas, y así sucesivamente.
Para mí, estos 15 libros son más que un ideario; son una verdadera escuela para aprender a dibujar, tanto manga como dibujo en general. Te recomiendo que, además de realizar mis cursos de dibujo, copies estos libros. No solo copies libros de anatomía para la figura humana, sino también a los grandes maestros. Cuando observas cómo Hokusai logra un pie en escorzo con una sola línea, o dibuja las nubes, el agua, una montaña al fondo, y cómo distribuye todas las formas en el espacio, te das cuenta de que hay mucho que aprender de su maestría en la composición.
Un Legado Duradero
Para finalizar con una curiosidad, Hokusai nació en el año del dragón. Yo, Antonio García Villarán, nací en 1976, también el año del dragón. Una pequeña conexión entre este maestro del pasado y el presente.
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