La Polémica Roca Gigante en Chile: ¿Arte o Absurdo? La Opinión de Antonio García Villarán
Una gigantesca roca ha irrumpido en el paisaje cultural de Chile, desatando una oleada de debates y controversias. Esta peculiar obra de arte, o lo que algunos consideran como tal, ha provocado reacciones que van desde la confusión hasta la indignación, especialmente al conocer su costo y la historia detrás de su creación. Antonio García Villarán, doctor en Bellas Artes, nos comparte su experta y contundente opinión sobre esta pieza que ha puesto en jaque la percepción del arte contemporáneo.
La Llegada de la «Escultura»: Un Misterio para el Público
El 14 de octubre de 2023, una enorme roca de 8 metros de largo, 4,3 metros de ancho y casi 4 metros de alto apareció inesperadamente frente al Museo Nacional de Bellas Artes de Chile. La sorpresa fue mayúscula para los transeúntes, quienes se encontraron con este monolito de aspecto inusual, adornado con cinco líneas blancas pintadas. La confusión era palpable: ¿qué era eso? ¿Mobiliario urbano? ¿Una broma? Poca gente lo identificó como una escultura.
Esta pieza es obra del artista y profesor de arte Enrique Mattei. La instalación, que ha costado cerca de 23 millones de pesos chilenos, buscaba, según su autor, abrir un diálogo y «dejarse penetrar por lo que la obra es». Sin embargo, la reacción inicial del público plantea una pregunta fundamental: si una obra de arte no es percibida como tal, ¿cumple su propósito o se convierte en un objeto más del paisaje urbano? Antonio García Villarán reflexiona sobre esta cuestión, sugiriendo que la falta de reconocimiento inicial debería invitar a la reflexión a quienes propiciaron su instalación.
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El «Fondo» de la Obra: Una Roca Falsa y un Contenido Vacuo
La indignación pública escaló cuando se reveló que la «roca» no era una piedra real traída de Isla Negra, como se creyó inicialmente, sino una estructura artificial. Fabricada por Daniel Yáñez por encargo de Mattei, esta pieza está compuesta por una armadura de hierro, varillas metálicas, cartón piedra, resina y arena. El resultado, según Antonio, es «cutre cutre», con una ejecución que «parece una roca de cartón piedra», similar a las decoraciones de belenes o parques temáticos.
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El autor justifica las líneas blancas como una reivindicación de la cultura ancestral Selk’nam de Chile, una referencia que ya ha utilizado en otras obras aplicando «fiso blanco» sobre esculturas históricas como las de Pedro de Valdivia o Andrés Bello. Sin embargo, para Antonio García Villarán, esta justificación no logra darle peso a la obra: «Me parece supercutre, por supuesto, no me transmite nada a mí. Eso sí que me parece vandalismo». Critica la pieza por ser «tan hueca como tu roca», carente de contenido y mal ejecutada.
Vandalismo o Crítica Social: La Polémica del Premio Fondart
La controversia se intensificó al conocerse que la obra había sido galardonada con el Premio Fondart de las Artes 2023. El gasto de 23 millones de pesos chilenos en una «cosa» (como muchos la han llamado) provocó reacciones adversas, incluyendo actos de vandalismo. La roca fue pintada con grafitis como «Jesús te ama», «arte penca», «hueá fea» y «autor hijo de papi», e incluso le pegaron platanitos en alusión a otras polémicas artísticas.
Ante esto, críticos de arte y el propio Enrique Mattei sugirieron que los «vándalos» carecían de conocimiento o sensibilidad artística. No obstante, Antonio García Villarán, en su autoridad como doctor en Bellas Artes, licenciado en pintura y escultura, con tesis cum laude, es tajante: «esa obra es vacua, esa obra es absurda, no solo absurda, sino que no tiene ningún contenido y encima está mal ejecutada». Para él, los actos de «vandalismo» podrían interpretarse también como una forma de crítica social, una reacción válida ante lo que el público percibe como una asignación indebida de recursos y una propuesta artística deficiente.
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¿Llamar la Atención es Arte? La Relectura del Espacio Urbano
El artista ha declarado que su intención era «llamar la atención», un objetivo que, sin duda, la obra ha logrado. Sin embargo, Antonio cuestiona si el mero hecho de captar la mirada del público es suficiente para definir algo como arte. «Si el arte es llamar la atención, pues si pones un millón de euros en el suelo, a mí me llama la atención también, e incluso una montaña de caca de caballo». Este argumento resalta que el impacto visual por sí solo no garantiza el valor artístico ni el contenido significativo.
Además, la ubicación de esta «roca» no es trivial. Anula la visión de una escultura anterior, «Unidos en la gloria y en la muerte», de la magnífica escultora chilena Rebeca Matte (donada en 1930). Este «arte conceptual» moderno, que eclipsa una obra clásica de gran belleza, genera un debate sobre la interrelación y el respeto entre las diferentes expresiones artísticas y su lugar en el espacio público. Antonio insiste en que, más allá del costo, la obra de Mattei carece del más mínimo interés, siendo «un cascarón, literalmente, una obra hueca, pero no hueca de que no hay nada dentro, sino simbólicamente hueca, hueca en contenido y mal ejecutada».
Precedentes y Originalidad: ¿Una Copia sin Profundidad?
La idea de una «roca» en el espacio público tampoco es nueva. Antonio García Villarán menciona precedentes que, a su juicio, son más sólidos y originales:
* **Ugo Rondinone y sus Siete Montañas Mágicas (2016):** Acumulaciones de rocas pintadas con colores flúor en el desierto de Nevada. Aunque algunos lo comparan con un «parque temático de los Picapiedra», tiene su contexto en el Land Art.
* **Michael Heizer y Levitated Mass (2012):** Una gigantesca roca de 340 toneladas colocada sobre un pasillo en el Museo de Arte del Condado de Los Ángeles, permitiendo al público pasar por debajo. Esta obra es un ejemplo de cómo la monumentalidad y la interacción con el espacio pueden generar un impacto artístico genuino.
(Minuto 6:20 – 8:44 del vídeo)
La propuesta de Mattei, al ser una copia de un concepto ya explorado, y además mal ejecutada con materiales pobres, pierde aún más su valor y originalidad.
Conclusión: Un Debate Abierto sobre el Arte y su Función
La «roca» de Enrique Mattei en Chile ha encendido un debate crucial sobre qué consideramos arte, cómo se financia, y el papel del público en su interpretación. Para Antonio García Villarán, esta obra es un claro ejemplo de arte que falla en su forma y en su fondo.
¿Qué opinas tú? ¿Crees que la polémica roca es una obra de arte valiosa, o compartes la crítica de Antonio? Deja tu opinión en los comentarios. Si este tipo de contenido te interesa y quieres seguir profundizando en el mundo del arte con una mirada crítica y experta, te invito a suscribirte al canal de Antonio García Villarán en YouTube y compartir este artículo. ¡Tu apoyo es fundamental!








