Picasso: ¿Innovación o Versión? Un Análisis Crítico desde el Museo de Málaga
Hola, soy Antonio García Villarán, y en este vídeo vamos a reflexionar sobre la figura de Pablo Picasso. ¿Realmente este gran pintor y artista del siglo XX hizo algo verdaderamente innovador e interesante, o se dedicó a versionar lo ya existente?
Recientemente, durante una visita a Málaga, tuve la oportunidad de recorrer la exposición «El Sur de Picasso: Referencias Andaluzas» en el Museo Picasso de Málaga. Lo primero que me llamó la atención fue la inmensa cola para acceder, una clara señal de que el arte sigue atrayendo a muchísima gente, a pesar de lo que algunos puedan pensar.
Dentro del museo, como suele ocurrir en muchos, me encontré con la restrictiva política de no permitir vídeos en las salas, solo fotografías. ¡Y ni siquiera selfies con tu cuadro favorito! Piénsese en la publicidad que generaría para el museo, la obra y el arte en general. Recuerdo una ocasión anterior en este mismo museo cuando intenté hacerme un selfie y una agente de seguridad me lo impidió, alegando una razón sorprendente: «No sabes la de gente que ha muerto haciéndose selfies». Contó historias de caídas por acantilados, una justificación un tanto descabellada en el contexto de una sala de museo, sugiriendo que podría caerme de espaldas y romper una obra. Una locura, como si anduviéramos sin control.
Picasso: ¿El Gran Innovador del Siglo XX o un Maestro de las Versiones?
La exposición en sí me pareció algo redundante para alguien que, como yo, ha visto ya muchas obras y exposiciones de Picasso. Sin embargo, reconozco que para quienes no están tan familiarizados con su obra, ofrece una valiosa información didáctica que permite comprender de dónde extraía sus ideas. Y esto me llevó a una profunda reflexión que es el eje de este vídeo: ¿Picasso, considerado el mayor artista del siglo XX, realmente innovó en algo, o se dedicó a hacer versiones, «covers artísticos» de lo ya existente?
Sabemos que Picasso, junto con Braque y Juan Gris, fueron los padres del Cubismo. Pero, ¿no es el Cubismo, en esencia, una versión del arte africano? ¿No es la occidentalización del arte étnico? Si unimos la simplificación de los mosaicos romanos (anteriores a Cristo) con la perspectiva de la escultura y pintura africana, el resultado es el Cubismo. Entonces, ¿esto es innovar o es versionar?
Obras «Menores»: ¿Bocetos Exhibidos como Obras Maestras?
Además, Picasso cuenta con una vasta «obra menor». A menudo, en estas exposiciones, se muestran trabajos como este que yo llamo la «oreja pestillo». Es un extraño ensayo, un rostro inacabado que nos sugiere un boceto o una obra no terminada. Sin embargo, se expone como una gran obra. Esto puede llevar a la gente a pensar: «Esto puedo hacerlo yo, me salen cosas parecidas», sin percatarse de que quizás Picasso tuviera estas piezas arrumbadas en su estudio por no considerarlas logradas. Al menos, es lo que yo creo.
Otra obra que, si bien es interesante desde el análisis formal, me parece inacabada. Parece un ensayo, algo que se convertiría en otra cosa en el futuro. Está bien que se muestre, por supuesto, para ver el proceso creativo, pero debería presentarse como parte de ese proceso, no como una obra final, o al menos con esa aclaración.
El Picasso Clásico y Autobiográfico
Picasso era un clásico. Le encantaban los faunos, las ninfas, todo el ideario romano y griego que supo copiar casi al dedillo. Sus vasijas y ánforas demuestran una limpieza de línea y dibujo exquisita, incluso en las temáticas. Picasso lo hizo muy bien, pero de nuevo, hizo una versión, y me atrevería a decir que casi una copia.
En los grabados de la Suite Vollard, vemos a Picasso dibujando sátiros con atributos griegos y romanos, ninfas de los árboles y las aguas, casi siempre narrando historias amorosas. Como ya mencioné en otro vídeo sobre este artista, prácticamente toda su obra es autobiográfica. Cuando Picasso pinta un minotauro, él es el minotauro; cuando pinta un escultor, él es ese escultor, o al menos dibuja lo que le hubiera gustado que pasara.
A Picasso le fascinaban los toros, un símbolo recurrente en la historia del arte por representar la fuerza física y sexual. Se decía de él que era muy activo sexualmente y un «salvaje» como los toros bravos. En una serie de obras, Picasso realizó una asombrosa simplificación del toro, una deconstrucción que llega a cuatro líneas que revelan perfectamente la estructura y la esencia de este animal. ¡Muy bien Picasso, muy bien!
Bodegones y Vanitas: La Mirada de Picasso a los Clásicos
Otro tema recurrente en su obra son los bodegones, un género presente a lo largo de toda la historia del arte. Picasso los pasa por su filtro, a menudo transformándolos en bodegones cubistas, que a mí particularmente me resultan muy interesantes. Esta forma, por ejemplo, la de la vela, parece una monja, una doble imagen que encuentro bastante intrigante.
Y cómo no, Picasso también dedicó muchas de sus obras a las Vanitas. En el Renacimiento se hicieron muchísimas. La Vanitas, en definitiva, es la representación de la fugacidad de la vida, la inutilidad de los placeres mundanos y la conciencia de que todos vamos a morir. Los elementos clásicos de estos cuadros, además de los esqueletos, incluyen cirios, columnas derribadas, campos en ruinas, relojes de arena, guadañas, coronas, monedas, manjares, libros, medallas y galardones.
En la exposición, me detuve en un cuadro fascinante: una cabeza de mujer que a su vez parecía el cráneo de un caballo, uniendo persona y animal bajo la estética cubista y picassiana, con una simplificación de colores que le otorga gran unidad. También había otro cuadro de gran formato, también una Vanitas, pero con colores muy fuertes y al estilo de Matisse, muy simplificado y esencial. Sus pinceladas gruesas y el exceso de pintura me hicieron pensar que parecía pintado por un niño, pero un «niño grande», uno que sabía perfectamente lo que hacía.
Las Dolorosas y el Sufrimiento del Sur
Siendo de Málaga, Picasso también se inspiró en las fiestas religiosas, el sufrimiento del sur, las dolorosas y los Niños Jesús. Siempre me ha gustado el Niño Jesús de Pedro de Mena, que parece una escultura manga, súper contemporánea a pesar de ser del siglo XVII.
Picasso pinta sus dolorosas, pero ¿en qué innova? Compositivamente hace exactamente lo mismo. Respecto al color, tampoco innova mucho, ya que en el Renacimiento estas figuras se pintaban con ocres y colores oscuros, y Picasso también los usa. La verdadera innovación de Picasso radica en la forma: utiliza líneas rectas, punzantes, ángulos muy marcados que intensifican el dolor y la angustia. Sus rostros realmente sufren, lloran. Si las comparamos con las vírgenes realistas, estas últimas sufren, pero las de Picasso están torturadas.
También me llamaron la atención unas reproducciones de cartas expuestas, donde las letras de Picasso eran prácticamente dibujos, con gran diferencia entre los tipos de trazo, como si las fuera inventando sobre la marcha.
Las Meninas y la Era de los Remakes
Hay algo de Picasso que se me atraganta, casi tanto como el merchandising de Frida Kahlo: sus versiones de Las Meninas. Hizo tantísimas que, aunque algunas son muy bonitas, otras menos logradas, y otras funcionan mejor a nivel de color, Picasso realizó muchísimas, para todos los gustos.
El siglo XX fue el siglo de los remakes. Pensemos en Francis Bacon con el Retrato del Inocencio X. En música, LP versionó la canción de Beyoncé. En el cine, tenemos ejemplos como Charlie y la Fábrica de Chocolate. O el remake de Funny Games de Haneke, quien en 2007 copió plano a plano su propia película austriaca de 1997 con actores más conocidos para una versión americana.
Picasso, para esto, se entrenaba. Desde niño, fue copista en el Prado, donde estudiaba las pinceladas de Goya y Velázquez, realizando copias de los cuadros.
Sin duda, uno de los cuadros que más me gustó de la exposición fue su versión de El desayuno sobre la hierba, de 1960. Evidentemente, es un remake de la obra de Manet de 1863, famosa por ser rechazada por inmoral. Pero el propio Manet también hizo un remake, inspirándose en las fiestas galantes del último Barroco y en el Concierto Campestre de Tiziano, además de en El juicio de Paris de Rafael. ¡Aquí todos van copiando y versionando! Hasta Botero, Playmobil o Cristóbal Tabares, en la Fresh Gallery, hicieron versiones.
Conclusión: El Aporte Único de Picasso
Y surge la pregunta: ¿Esto es bueno o malo? ¿Está bien o mal? Yo pienso que a lo largo de la historia del arte se han hecho versiones y copias, pero lo más importante es que aportes algo nuevo. Y al final, tengo que decir que Picasso sí aportó algo.
Con sus cuadros, consiguió aumentar el dolor de las Vírgenes Dolorosas, dio una nueva imagen a cuadros ya trillados, como Las Meninas (aunque a mí me canse verlas tantas veces, hay que reconocerle el mérito de darles nuevas caras), y le dio la vuelta a los bodegones barrocos, enseñándonos la otra cara de este género. Todo esto, además, nos lo cuenta entrelazado con su propia vida, pintando lo que le rodeaba, lo que le gustaba o lo que le hubiera gustado hacer.
Sigo investigando para ver dónde puedo «pillar» a Picasso, o quizás no. Si tienes algo que contarme, alguna grieta por donde criticar su obra, por favor, cuéntamelo en los comentarios. Yo seguiré buscando qué me encuentro.
Muchas gracias por ver este vídeo. Suscríbete a mi canal si todavía no lo has hecho, revienta el botón de «me gusta» y nos vemos muy pronto.








