El «Robo» del Inodoro de Oro de Cattelan: ¿Noticia o Estrategia de Marketing?
Un «notición» ha sacudido al mundo del arte: el supuesto robo de una obra de arte. Pero, ¿es realmente una noticia relevante o estamos ante una magistral campaña de marketing?
La verdadera noticia es que la gente del mundillo del arte ya no sabe qué hacer para llamar la atención y mantener su «chollo». Y lo peor de todo, los medios de comunicación, como de costumbre, siguen picando el anzuelo. Se reportó que unos ladrones sustrajeron una obra del artista Maurizio Cattelan de un palacio inglés, nada menos que el lugar de nacimiento de Winston Churchill.
¿Y cuál era la pieza? Un inodoro de oro macizo, valorado en un millón de libras esterlinas (aproximadamente 1,2 millones de dólares). La obra se llama “América”, aunque bien podría haberse llamado “Europa”, “Rusia” o incluso “Cuencas”. Insisto, la pieza era de oro macizo. ¿Acaso Cattelan va a creer que se la robaron por su calidad artística?
Personalmente, no considero esto tan grave. De hecho, de entrada, no me creo mucho la noticia…
El enigma de la supuesta sustracción: un insulto a la inteligencia
Edward Spencer-Churchill, había declarado al diario The Times que no sería fácil robar el inodoro porque estaba conectado a las cañerías del palacio. ¿En serio? ¿Y sin remover los tornillos que sujetan la taza? Dijo más: «Por eso no pienso montar guardia». Esto me parece un insulto a nuestra inteligencia. ¿Vas a poner un mazacote de oro en una sala de exposiciones y no vas a montar guardia?
Por otra parte, dicen que lo extrajeron y generaron una inundación, pero ¿no dejaron ninguna huella? Esto es muy raro, ¿no? Además, ¿no tenían seguro? Supongo que para poner una obra así tendrían un buen seguro, ¿verdad?
A raíz de todo esto, tengo diez puntos que destacar:
- El seguro como solución: Si tenía seguro, pues ya no es un problema. Les ha salido muy bien la jugada. Además, hablan de revisar las cámaras de seguridad. ¿Había cámaras entonces? ¿Y no los pillaron? No me lo creo. Por cierto, el palacio estaba incluido en el Patrimonio Mundial de la UNESCO y, como he dicho, es el lugar de nacimiento de Winston Churchill. Además, tenía un sofisticado sistema de seguridad y ahora van y dicen que lo tienen que revisar.
- ¿Y si fuera real? Imagina que es real y que lo han robado. Si la funden para hacer joyas, la pieza se perderá en parte, como «lágrimas en la lluvia». Pero en este caso, pongamos que yo, sin saberlo, compro un anillo de oro hecho de un trozo de esa pieza. ¿Llevaría yo una obra intervenida de Cattelan?
- ¿Es realmente una obra de arte? Te propongo un juego: dime un objeto cualquiera, el primero que se te pase por la cabeza. Bien, ahora imagínatelo hecho en oro. ¡Ya está! Ya tienes una obra de arte. Por ejemplo: un árbol (simbólico, la naturaleza es lo que importa); un becerro de oro (bíblico); un libro de oro (el conocimiento es lo más importante del mundo). Y así hasta el infinito. Sinceramente, creo que esta idea no tiene ningún valor artístico. Es muy común, Cattelan, que no eres un lumbrera, hijo. El valor lo tiene el material: el oro, y punto.
- La riqueza del comprador: Si un multimillonario ha podido comprar esta pieza de oro, ¿cuánto dinero tendrá? ¿Crees que realmente el hecho de que se la hayan robado ha sido un problema para él? Pues eso.
- La recurrencia en el arte contemporáneo: Los llamados artistas contemporáneos siguen con el juego de lo escatológico. Muy bien, muy bien, a ver si cambian el rollo, ¿no? Un poquito de imaginación.
- ¿Qué define a una obra de arte? Eso de que han robado una obra de arte… ¿Lo dicen porque lo ha mandado a hacer Cattelan? Porque si lo manda a hacer, por ejemplo, José Ramón Gómez García, entonces ¿ya no es una pieza de arte? Damos por supuesto que Cattelan es un artista, pero ¿está tocado por la varita mágica del dios del arte? De todas formas, esta no es una idea nueva. Damien Hirst ya se encargó de hacer un cráneo de diamantes, ¿lo recuerdas? O Jeff Koons, que encarga todas sus piezas a ese ejército de operarios que tiene. Dicen que es una obra de arte porque se ha comprado como tal, pero esto es muy discutible. Por ejemplo, en la mansión Versace ya había un inodoro con una tapa de oro de 24 quilates. ¿Y Kim Kardashian tiene su cuarto de baño entero de oro? Vamos, que Kim Kardashian también es una gran artista, ¿no? No solo de fe en váteres de oro, ¡faltaría más!
- Falta de creatividad en la promoción: Si lo que querían era relanzar la carrera de este artista, ya deberían haber sido un poco más creativos. Han usado la misma fórmula que con la Mona Lisa, o incluso con la piedra de Yoko Ono, ¡la que le robaron! Hay que ser cutre, hay que ser cutre…
- El provocador predecible: Mira que Maurizio ha hecho obras como la del Papa del meteorito, que era muy divertida (la vi en ARCO, lo recuerdo), y otras que no me parecieron tan graciosas, como las de los animales disecados o los caballos que cuelgan del techo. Sí, es un provocador, pero un provocador sencillo, de ideas básicas, según mi criterio. Te voy a dar la solución, amigo Maurizio. ¿Cómo te hiciste famoso con el tiburón? Mandaste capturar otros tiburones, los metiste en formol y ya está. ¡Manda a hacer otro inodoro de oro!
- La revalorización de la obra: ¡Sorpresa! El váter de Cattelan ya ha aumentado de valor. Según el director del palacio de donde fue robado, el inodoro valía entre 5 y 6 millones de dólares. ¡Qué bien! Y así, queridos alumnos y alumnas, es como se consigue revalorizar una obra de arte en el siglo XXI. Esta es una obra muy significativa porque representa a Maurizio Cattelan irrumpiendo en el mundo del arte como un ladrón, casi sorprendiéndose a sí mismo. Eso es muy representativo de todo su trabajo.
- ¿Estrategia promocional? Y por último, lo más importante: ¿no será esta una estrategia para promocionar la exposición de Cattelan? Spencer-Churchill ha dicho que es una lástima que se haya tomado un artículo tan precioso, pero que todavía tenemos tesoros fascinantes en el palacio y los artículos restantes de la exposición para compartir. ¡Sorpresa! Tras permanecer cerrado el sábado del robo, el domingo volvió a abrir sus puertas. Es decir, de nuevo se podía ver la exposición de Cattelan. ¡Y no solo eso! Es la primera individual que se ha hecho en el Reino Unido en dos décadas. Dicen que no tiene su pieza estrella, pero digo yo, si la pieza estrella es esa misma, ¿ha sido el robo el «cutre» robo, o, mejor dicho, la gran pieza, la performance de decir que han robado este mazacote de oro para dar publicidad a la exposición? ¿O qué crees tú?
No lo digo yo, Spencer-Churchill también ha dicho lo siguiente: «Estamos muy agradecidos con nuestro personal y con la policía de Thames Valley por sus reacciones rápidas y valientes. Sabíamos que había un gran interés por la exposición de arte contemporáneo de Maurizio Cattelan y además había muchas personas listas para disfrutar de las instalaciones». ¡Llevo razón o no!
¡No engañen más! ¡No engañen más! Que todos hacéis lo mismo para salir en la noticia. ¡Qué bajón! Lo del váter de oro no es una noticia, por favor. La exposición que van a hacer en el Prado de las pintoras Sofonisba Anguissola y Lavinia Fontana, eso sí que es un notición. ¡Eso hay que contarlo!
Las Declaraciones de Maurizio Cattelan: entre la Sátira y el Sarcasmo
Maurizio Cattelan también ha hecho sus declaraciones, no quería quedarse atrás. El artista pretendía que el inodoro fuese una sátira sobre la riqueza excesiva. Él dijo: «Tomes lo que tomes, un almuerzo de 200 dólares o una salchicha de 2 dólares, termina en el inodoro. El resultado es el mismo». Esto es lo que dijo él en una ocasión. Muy profundo, muy inteligente y todo lo que tú quieras, pero esto es más fuerte: llegó a decir «Cuando me despertaron para darme la noticia, pensé que era una broma. ¿Quién va a ser tan idiota como para robar un inodoro?». Después dijo que se había olvidado que el inodoro era de oro macizo. Claro, todo muy sarcástico, todo muy sarcástico. Pero encima, es que Maurizio Cattelan seguirá con sus bromas, es muy divertido. El artista, que por lo visto es un amante de las películas de atracos y todo esto, quiso mandarle un mensaje a los ladrones: «Queridos ladrones, por favor, si estáis leyendo esto, díganme si les ha gustado la obra, además de cómo se siente al hacer pis sobre oro». ¡Vayan al circo!
En fin, que esto es una etapa que, de seguro, no vas a querer probar más… Una etapa que cuesta ya más de 6 millones de dólares. ¿Quién va a pagar eso? Bueno, el origen de Cattelan es humilde. Aquí se le ve a los 25 años. Con sus impactantes instalaciones se ganó un espacio en el mundo del arte.
¿Qué opinas tú de este controvertido «robo» y la estrategia detrás del arte contemporáneo? Déjanos tus comentarios y no olvides visitar mi canal de YouTube Antonio García Villarán para más análisis críticos y reflexiones sobre el arte.








