Frida Kahlo: ¿Reina del Arte o del Merchandising? Un Análisis Crítico con Antonio García Villarán
Hace tiempo que mis seguidores me pedían, incluso acusándome de machista, que hablara de Frida Kahlo. Hoy, por fin, desgranaremos su figura y su obra. Se ha dicho que no me gusta Frida Kahlo, y eso lo aclararemos a lo largo de este análisis. También se me ha acusado de atacar a México o a Sudamérica, algo que considero una tontería. ¿Acaso México es solo Frida Kahlo? En mi opinión, no. Frida Kahlo no es la reina del arte, sino la reina del merchandising.
La gente está loca; muchos ni siquiera saben quién fue Frida Kahlo. Me encontré con una amiga que llevaba una camiseta suya y, al preguntarle, me dijo: «¡Hombre, sí, soy súper fan! Tengo todos sus discos». ¿Discos de quién? Frida Kahlo se ha convertido en el producto perfecto por varias razones clave:
- Estética Reconocible: Su imagen es inconfundible. La gente se disfraza de Frida Kahlo en Halloween, se hacen outfits, ¡hasta los niños!
- Símbolo Feminista (Cuestionable): A partir de los años 80, se convirtió en un símbolo del feminismo. ¿Del feminismo de qué? Desde mi punto de vista, es todo lo contrario a una feminista, como veremos más adelante.
- Pocas Obras: Esto es clave. Tener pocas obras es buenísimo para el mercado, ya que cuantas menos piezas existen, más caras se pueden vender. Un cuadro suyo fue subastado en Nueva York por más de ocho millones de dólares, un récord para artistas mexicanas. En toda su vida, pintó alrededor de 200 obras, o incluso menos.
- Temas Nacionales: Pinta tópicos típicos de México. Esto es beneficioso tanto para las autoridades como para los propios mexicanos, que pueden reivindicar su país a través de ella.
- Una Vida de Novela: Conocemos mucho de su vida; se han hecho películas. La de Salma Hayek, por cierto, ¿quería convertirse en símbolo nacional mexicano poniéndose en la piel de Frida Kahlo? Su vida está llena de tragedias, lo que la hace sumamente interesante, como una novela, pero de las malas.
- La Figura de la Mártir: Y lo más importante: Frida Kahlo es una mártir, y los mártires funcionan muy bien en el arte y en la historia en general. Ser mártir te coloca en la cima. En la religión, todos los santos son mártires. Por lo tanto, mucha gente ve a Frida Kahlo como una santa.
La Sombra de Frida: Opacando Otros Talentos
Pero hay algo que me molesta profundamente, y no es culpa de Frida Kahlo, sino de sus seguidores: su sombra es tan alargada que lo ocupa todo, opacando la obra de artistas interesantísimas como María Izquierdo, Remedios Varo o Leonora Carrington. Paradójicamente, figuras públicas como Beyoncé o Madonna se disfrazan de Frida Kahlo, casi como un rito de paso para ser consideradas íconos.
El Diario de Frida Kahlo: Una Decepción Inesperada
Recuerdo cuando era estudiante y salió el famoso diario de Frida Kahlo. No pude comprarlo en ese momento, pero hace poco me hice con él. Lo recibí con mucha ilusión y lo he leído entero. ¿Qué ha pasado? Una decepción tremenda. Yo pensaba que Frida Kahlo era una intelectual, que encontraría frases para la historia, pero no, no encontré nada de eso. Incluso me decepcionaron sus dibujos, que son muchos ‘muñequitos’, justamente lo que digo en mis clases que se debe evitar: caritas con los ojos todos iguales, sin profundidad.
Lo que más me ha sorprendido del diario es que es un símbolo del antifeminismo. Ella era una persona sumisa, tan enamorada de Diego Rivera que, como todos sabemos, él le ponía los cuernos constantemente, incluso con su hermana. Y ella, inexplicablemente, lo amaba y se sometía a él. Se dice que hacía lo que quería, que se iba con mujeres, fumaba… ¿Es eso ser feminista? No os parece que quizás hacía esas cosas por despecho, dada la pasión y el amor que sentía por Diego:
«Te amo con todos los amores. Te daré el bosque con una casita dentro. Nadie sabrá jamás como quiero a Diego porque le llamo mi Diego. Nunca fue ni será mío. Es del mismo Diego. Estoy sola.»
Todo el diario es así, un poco pesado. También se puede ver cómo ella, casi, es una pintora naíf. Ahora cualquier estilo se nombra y es maravilloso; no se puede decir que no dibuja bien, sino que es ‘naíf’ y listo. ¡Para arriba!
Frida Kahlo: La Reina del Selfie (Antes del Selfie)
Pero además, Frida Kahlo es la reina del ‘selfie’ cuando el ‘selfie’ no existía. ¿Qué es un ‘selfie’? Hacerse una foto a uno mismo. ¿Y qué hacía ella? Autorretratos. No solo autorretratos, sino que posaba estupendamente. Hay fotos en la web del museo de Frida Kahlo que demuestran que, si hubiese tenido un móvil, habría hecho un libro de ‘selfies’ mucho antes que las Kardashian. Frida Kahlo es el ‘yoísmo’ personificado. En sus obras, solo habla de ella: yo, yo, yo. Y esto, curiosamente, no me parece mal; siempre he defendido que la mejor manera de ser universal es hablar de uno mismo.
Desmintiendo Mitos y Analizando su Obra
También me encuentro con la información, que tanto me molesta porque mitifica al personaje y al arte, de que a partir de los años 70 ella se hizo conocida. Esto no fue así: en vida, Frida Kahlo ya era conocida, no solo por Diego Rivera. Le hacían encargos, exponía en galerías, incluso en el MoMA. Me pregunto qué habría sido de Frida Kahlo si no hubiese muerto a los 47 años. Posiblemente, estaría saliendo en portadas de revistas, en programas de televisión y, por supuesto, sería youtuber. Eso lo tengo clarísimo.
Obras Simbólicas y Cuestionables
Vamos a ver algunas de sus obras:
Diego y yo (1949): Es una obra muy simbólica y bonita, pero pictóricamente deja un poco que desear. Lo que menos me gusta es su mensaje. Ella está en primer plano, llorando, y en la frente tiene a Diego, el que la maltrataba psicológicamente y jugaba con ella. Lo pone como un dios, con un tercer ojo. ¿Qué nos está diciendo Frida Kahlo? ¿Que aceptemos el dolor, que aceptemos que nos hagan daño? ¡Por favor! ¿Es este el símbolo del feminismo?
Diego en mi pensamiento (1940): De nuevo, pone a Diego en su frente. Alrededor de su cabeza hay una especie de tela de araña. Todas estas cosas simbólicas me gustan mucho, pero también hay que pensar: ¿Qué me estás contando con la obra? ¿Te gusta lo que cuenta Frida Kahlo en sus obras? ¿Estás de acuerdo con lo que cuenta Frida Kahlo en sus obras?
El Límite del Arte Naíf: El autobús
Pero si hay algo que no me gusta absolutamente nada de la obra de Frida Kahlo es que presente obras como El autobús. Para mi gusto, ni siquiera llega a lo naíf. Pintores verdaderamente naíf como las flores o las yungas, o el maestro ruso, sí tienen obras interesantes. La pintura naíf se basa en la simplicidad de la forma, en un supuesto rechazo al academicismo, es decir, pintar mal de toda la vida o sin conocimiento. Y efectivamente, esta obra, entre otras, Frida Kahlo la pinta sin conocimiento ninguno, aunque se ve que quiere tenerlo, porque en obras posteriores estas cosas no las hace.
Obras que sí merecen la pena
Sin embargo, Frida Kahlo también tenía obras buenas:
Autorretrato con collar de espinas y colibrí (1940): A mí me parece muy acertado. Tiene una mirada muy profunda, una composición central, y ha conseguido con elementos como el gato y el mono hacerla más interesante. El collar de espinas, el colibrí muerto en el pecho… todo un universo simbólico que forma Frida Kahlo. Sí, hay obras de Frida Kahlo que son realmente buenas, de calidad. No ocurre así con la mayoría de sus obras, por eso no entiendo cómo se pagan millones y millones de dólares por obras que, en parte, son así. Esta subasta se realizó en la famosa casa de subastas Christie’s.
Obras «Tontorronas» y la Asociación Simplista
También tiene Frida Kahlo obras que, desde mi punto de vista, son muy «tontorronas», muy facilonas. Por ejemplo:
La columna rota (1944): Como tiene la columna rota, se pinta con una columna agónica, rota. Fíjate, asociación de ideas simplonas. Es como si tengo el corazón partido y pinto un corazón roto en pedacitos.
Simbolismo y Repetición de Conceptos
Otra obra que sí me gusta mucho, la veo muy simbolista y a la vez un poco rusa, es El venado herido. Me hace mucha gracia porque es un venado con flechas clavadas y la cara de Frida no tiene expresión. Le pueden hacer lo que sea, y ella está con la misma cara de todos sus autorretratos, así, seria. No llega a las caritas de Botero, pero se acerca peligrosamente.
Pero, ¿qué pasa cuando se habla de la obra de Frida Kahlo? Prueba a decirle a alguien: «Dime cuatro o cinco obras de Frida Kahlo». Seguro que se queda en blanco. No sabe decir ni dos. ¡Ahora, merchandising mucho!
Una de sus obras más conocidas y que yo también considero una buena obra es Las dos Fridas (1939). Pasa lo mismo: aunque tiene errores de dibujo (esas dos manos que se cogen tienen los dedos un poco largos, mientras que las otras dos están correctas), todo ese universo simbólico creo que está muy bien representado. Ahora, el mensaje sigue sin gustarme, porque de nuevo uno de los corazones está conectado a Diego. Se ve que ella trabajaba con pocos conceptos, cuatro o cinco, y eso lo llevó pintando toda la vida. Al igual que esta composición, que es una composición clásica, muy trabajada, muy usada en el Barroco, por ejemplo.
En otro cuadro, utiliza un recurso también del Barroco, pero llevándolo a su terreno: esa idea de traspasar los límites del cuadro, poniendo una mano por delante que parezca que está por delante, es decir, un trampantojo. Esto lo sabían muy bien, por ejemplo, Murillo o Pere Borrell.
Los Exvotos: La Piedra Angular de su Obra
Pero en definitiva, lo que yo creo que es la piedra angular de la obra de Frida Kahlo son los exvotos. Diego y ella coleccionaban exvotos mexicanos. ¿Qué es un exvoto? Es un objeto ofrecido a la divinidad cuando alguien le hace una promesa a un santo. Se encarga ese voto, se lo ponen al santo o a la santa, y se pretende con esto conseguir un beneficio que no se puede adquirir de manera natural. Es una pinturita, una imagen con la cual tú le pides un favor a un santo. Es algo surrealista, desde mi punto de vista, pero es así.
Si analizamos bien los exvotos, vamos a ver que se parecen muchísimo a las pinturas de Frida Kahlo. Ella se inspiró muchísimo en ellos. ¿Y qué ha pasado? Mágicamente, por mediación de la fe popular, Frida Kahlo se ha convertido en santa y sus cuadros en exvotos, que se repiten en llaveros, mecheros y tazas, en todo tipo de cosas: la «Santa Frida Kahlo».
Conclusión: ¿Qué piensas tú?
Sinceramente, considero que Frida Kahlo no fue una artista de primer nivel, aunque tuviera obras interesantes e incluso algunas realmente buenas. Creo que es necesario revisar críticamente su imagen popular, especialmente en lo que respecta a su supuesto feminismo. Pero, lo más importante de todo: ¿Tú qué piensas de Frida Kahlo? Este análisis nació de vuestras peticiones. Espero que te haya resultado interesante y te invite a la reflexión.
Si te ha gustado, te animo a compartir este artículo y el vídeo, para que sigamos debatiendo y hablando de arte en www.antoniogarciavillaran.es y en mi canal de YouTube. ¡Nos vemos muy pronto!








