Jan Hakon Erichsen: ¿Arte, Tontería o Estrategia Viral? El Análisis de Antonio García Villarán
En el mundo del arte contemporáneo, a menudo surge la pregunta de qué es realmente arte y qué es una simple provocación. Hoy, en www.antoniogarciavillaran.es, analizaremos el caso de un artista noruego que ha desatado un debate intenso: Jan Hakon Erichsen. ¿Es su obra una profunda expresión creativa o una serie de acciones absurdas que han sabido aprovechar la visibilidad de las redes?
El Enigma de Jan Hakon Erichsen: ¿Artista o Bromista?
Cuando uno se topa por primera vez con los vídeos de Jan Hakon Erichsen, la reacción inicial puede ser de incredulidad. Sus acciones, como explotar globos o romper espagueti, parecen a primera vista meras tonterías caseras. Sin embargo, una visita a su web o una breve investigación revela una faceta distinta: un artista con becas internacionales y una presencia en numerosas exposiciones.
Es aquí donde surge la primera paradoja. Su web lo presenta como artista (probablemente escrito por él mismo), y su currículum incluye una beca de creación de tres años. Aunque ha participado en exposiciones, muchas son de videocreación, un formato que, como sabemos en Crea13, permite una participación sencilla y de bajo coste. Enviar un vídeo por email a un «festival de arte» en Honolulu puede sonar prestigioso, pero la barrera de entrada es mínima.
¿Quién es Jan Hakon Erichsen y Qué Hay Detrás de Su Obra?
Jan Hakon Erichsen es un artista noruego cuya biografía afirma que trabaja temas como la ira, el miedo y la frustración. Sin embargo, al observar sus vídeos, donde destruye objetos cotidianos de formas, a priori, absurdas, es difícil encontrar un nexo con estas emociones profundas. ¿Miedo a que te explote un globo? Más bien parece generar metáforas sobre lo efímero de las redes sociales, donde cualquier tontería puede hacerse viral.
Curiosamente, Erichsen a menudo utiliza un fondo blanco, creando la ilusión de un «espacio expositivo», lo que, según la sabiduría popular en el arte, tiende a elevar cualquier objeto o acción a la categoría de obra artística.
En su biografía también se menciona que lleva años perfeccionando una «estética del bricolaje» usando «objetos encontrados». Pero, ¿es pegar plátanos en la cabeza o explotar globos con cuchillos realmente bricolaje, o más bien un tipo de humor absurdo, casi infantil?
La Perversidad del Relato Artístico y la Búsqueda de Sentido Crítico
La facilidad con la que un artista puede construir una narrativa en línea y ser validado por ella es, en palabras de Antonio García Villarán, «perverso». Las afirmaciones sobre el bricolaje, el miedo o la ira pueden ser falsas, pero la gente se las cree, lo invitan a festivales y escriben sobre su obra. Precisamente por ello, en mi canal de YouTube y en este blog, busco fomentar el sentido crítico y cuestionar todo lo que vemos en la red.
Erichsen publica vídeos cortos de destrucción en Instagram y ha creado un Patreon para mantener su «trabajo». Aunque la libertad de creación y apoyo es innegable, su Patreon, que ofrece el «making of» y supuestos «accidentes» con sangre, no parece ofrecer un contenido particularmente interesante más allá de la curiosidad morbosa.
Sus vídeos se han hecho virales, a menudo comparados con fenómenos como el ASMR o los vídeos «satisfactorios» de destrucción. En una entrevista con la revista Vice, Hakon Erichsen admitió que sus acciones nacieron del aburrimiento en su estudio: simplemente destruía objetos sobrantes con su móvil y los subía. Sin embargo, en otras entrevistas, se le ha visto reivindicar una mayor profundidad, sugiriendo una estrategia para capitalizar su éxito.
Referencias de Hakon: ¿Arte o Espectáculo?
Jan Hakon Erichsen se presenta como artista, no como humorista. Entre sus referentes, menciona a Chris Burden, un artista de performance de los años 70 conocido por obras como dejarse disparar en el brazo o encerrarse cinco días en una taquilla de universidad. Acciones que, si bien arriesgaban la integridad física, generaban un debate sobre los límites del arte.
Sin embargo, Antonio García Villarán sugiere otros referentes más cercanos a la realidad de Erichsen:
* Las piñatas de cumpleaños de los niños.
* Los Jackass, con Johnny Knoxville a la cabeza, quienes arriesgaban su integridad física de forma explícita por el humor y el espectáculo. La versión de Hakon sería una «Jackass descafeinado».
* Lucio Fontana, con sus «cuadros rajados».
* Gustav Metzger, pionero del arte autodestructivo, que documentaba la ruptura de objetos como forma de expresión.
Cuando el periodista Brian Feldman le preguntó el sentido de su obra, Erichsen elude una respuesta profunda, limitándose a decir que busca «nuevas formas de utilizar objetos cotidianos». Su obsesión con los cuchillos (llegó a tener 500 para una instalación) o la incorporación de plátanos (en referencia al plátano de Cattelan y su connotación cómica) refuerzan la idea de que se concentra en el aspecto cómico y las «payasadas», algo que él mismo ha reconocido.
¿Destrucción como «Lado Oscuro de la Creatividad» o Pura Trivialidad?
Erichsen afirma pensar en la destrucción como «el lado oscuro de la creatividad». Pero al ver vídeos suyos como la quema de una «iglesia de papel» o una representación «cutre» de las Torres Gemelas con un avión de papel, la pretensión de profundidad se desvanece. Estas acciones, mal iluminadas y grabadas con baja calidad, difícilmente pueden considerarse un arte trascendente.
Antonio García Villarán advierte del peligro de dar importancia a este tipo de «amp-artistas», ya que puede equivocar a muchas personas que se inician en el mundo del arte, creyendo que pueden alcanzar la fama con acciones igualmente superficiales.
Aunque algunos teóricos intenten conectar su obra con herencias del Dadaísmo, el Surrealismo o el Fluxus, para Antonio García Villarán, las acciones de Jan Hakon Erichsen son «auténticas tonterías» que no tienen más interés que el de ofrecer un rato divertido, o no. Es hipnótico al principio, pero rápidamente se vuelve soporífero.
Más Allá de lo Absurdo: Alternativas Interesantes
Afortunadamente, existen artistas que exploran la performance y la videocreación con mucha más calidad e interés. Antonio García Villarán menciona dos ejemplos notables:
* Oliver de Sagazan: Sus performances, donde utiliza barro y pigmentos en su rostro para crear monstruos sobrecogedores, demuestran que con elementos sencillos se puede lograr una profundidad y un impacto mucho mayores.
* El artista de Instagram David Henry Nobody: Aunque tiene similitudes con Jan Hakon Erichsen, sus acciones son más elaboradas y contienen un contenido visual más rico y reflexivo.
Tu Opinión Importa: ¿Arte o Tontería?
Es fundamental mantener un espíritu crítico y no creer todo lo que se presenta como «arte» en la red. Artistas como Jan Hakon Erichsen nos obligan a reflexionar sobre la naturaleza del arte, la fama y el impacto de las redes sociales.
Ahora nos gustaría saber tu opinión. ¿Qué te parece el trabajo de Jan Hakon Erichsen? ¿Crees que es arte, o simplemente una hábil forma de generar engagement a través del humor absurdo y la destrucción efímera?
Deja tus comentarios y comparte este análisis. Nos vemos muy pronto en antoniogarciavillaran.es y en mi canal de YouTube.








