Más Allá de Van Gogh: Un Top 5 de Girasoles en la Historia del Arte
Es común escuchar a la gente expresar su admiración por «los girasoles de Van Gogh», asumiendo que se trata de una única obra. Sin embargo, permíteme aclarar dos puntos clave:
- Van Gogh no pintó solo un cuadro de girasoles; de hecho, ¡pintó once!
- Además de Van Gogh, numerosos artistas han explorado la belleza de esta flor, creando obras maestras que merecen ser conocidas.
En este artículo, exploraremos la fascinante historia de los girasoles en el arte, profundizando en las obras de Vincent van Gogh y presentándote un top cinco de los mejores cuadros de girasoles de la historia que no fueron pintados por él.
Soy Antonio García Villarán y en este vídeo, como ya he mencionado, hablaremos de girasoles, ya que Van Gogh pintó un total de once cuadros de girasoles conocidos, distribuidos en dos series distintas.
Los Girasoles de Van Gogh: Dos Series, Once Obras
Van Gogh creó sus famosos girasoles en dos periodos y estilos diferentes, reflejando su evolución artística y sus influencias.
1. La Serie de París (1887): Abstracción y Simbolismo
La primera serie fue pintada en París en 1887. En este período, Van Gogh estaba inmerso en el impresionismo y el puntillismo, corrientes que ya habían explorado los girasoles antes que él. Estos cuatro cuadros representan girasoles cortados, no dispuestos en un jarrón, y aparentemente secándose para extraer sus semillas.
Para mí, estos cuadros poseen una profunda simbología. Están pintados de dos en dos, con tres obras mostrando dos girasoles y una obra con cuatro, es decir, dos parejas. Esta disposición evoca la idea de la pareja, un anhelo constante en la vida de Van Gogh.
Personalmente, encuentro esta serie más cautivadora que los famosos girasoles en jarrones que la mayoría conoce. ¿Por qué?
- Su pincelada vibrante.
- La técnica del puntillismo, evidenciando su experimentación con las vanguardias parisinas.
- El fuerte contraste entre fondo y forma.
- Los círculos de las flores, que casi se perciben como abstracciones puras, funcionando como composiciones abstractas si olvidamos que son flores.
2. La Serie de Arlés (1888-1889): Vida y Expresión
En 1888, Van Gogh se trasladó a Arlés, instalándose en la Casa Amarilla. Entre ese año y 1889, pintó los otros siete cuadros de girasoles. Su propósito inicial era decorar la habitación donde se hospedaría su amigo Paul Gauguin, con quien, como es sabido, mantuvo una relación turbulenta.
Estas obras se caracterizan por su «empaste» o uso generoso de pintura, lo que Van Gogh se permitía gracias al apoyo económico de su hermano Theo. En esta serie, los girasoles son representados en todas las etapas de su vida: desde pequeños brotes hasta flores maduras o marchitas, todos dispuestos en un jarrón.
El Cuadro Más Famoso y Su Controversia
Existe un girasol de Van Gogh que la mayoría de la gente reconoce, no necesariamente por ser el «mejor», sino por un evento significativo: en los años 80, un magnate japonés, Yasuo Goto, pagó 39.9 millones de dólares por esta pintura. Esto estableció un récord en una subasta de Christie’s, transformando el valor de mercado de las obras de Van Gogh.
Este evento generó mucha controversia por dos razones principales:
- Se especuló que podría haber sido una estrategia para inflar los precios de los Van Gogh.
- Surgió la creencia de que este cuadro de girasoles era, en realidad, una falsificación. Se decía que había pertenecido al pintor de la época Émile Schuffenecker, uno de los primeros coleccionistas de Van Gogh y también pintor impresionista. La teoría era que Schuffenecker pudo haberlo pintado él mismo. Sin embargo, pruebas posteriores concluyeron que, si bien Schuffenecker pudo haberle dado algunos retoques para restaurarlo debido a su mal estado, la autoría original era de Van Gogh. La verdad sigue siendo un misterio en algunos aspectos.
El Origen de los Girasoles en el Arte Europeo
Antes de sumergirnos en mi top cinco, es importante entender que los girasoles no llegaron a Europa hasta que fueron traídos de América. Por lo tanto, no existen cuadros de girasoles en el arte europeo antes del siglo XVI. ¡Es una flor con una historia de migración fascinante!
Mi Top 5 de Cuadros de Girasoles (¡No son de Van Gogh!)
Aquí te presento cinco obras maestras que demuestran la diversidad y el poder de los girasoles en el arte.
5. Paul Gauguin: Los Girasoles con Tahitiana (1901)
En el puesto número cinco, tengo la obra de Paul Gauguin, amigo y, a veces, rival de Van Gogh. Su cuadro de girasoles, muy distinto a los de Van Gogh, fue pintado en 1901 y se exhibe en el Museo del Hermitage en Rusia. Gauguin lo pintó al final de su vida.
Esta obra no es solo un cuadro de girasoles; en él, vemos el rostro de una tahitiana a través de una ventana. Es una composición arriesgada y novedosa. Para pintarlos, Gauguin hizo que le enviaran semillas de girasol desde Francia, las cultivó, y una vez que brotaron, los cortó para inmortalizarlos en su lienzo. Aunque Gauguin también tiene otro cuadro famoso de Van Gogh pintando girasoles, este en particular me atrae más por su misterio y complejidad.
4. Claude Monet: Girasoles (1881)
En el número cuatro, sitúo los girasoles de Claude Monet, pintados en 1881. ¡Recuerda que Van Gogh los pintó en 1887! Es muy probable que Van Gogh viera estas obras y se inspirara para crear las suyas. Como artistas, todos nos inspiramos en otros, y eso es algo maravilloso.
Los girasoles de Monet son completamente distintos a los de Van Gogh. Están dispuestos sobre un jarrón chino o japonés, reflejando el gusto de los impresionistas por la cultura oriental. La pintura es suelta, los colores vibrantes: el rojo del mantel contrasta magistralmente con los azules, verdes y amarillos. La pincelada está salpicada por todo el lienzo, creando una explosión de color y vida que a mí, personalmente, me encanta.
3. Maria Sibylla Merian: Girasol con Insectos (Siglos XVII-XVIII)
En el puesto número tres, incluyo este girasol que no tiene nada que ver con los anteriores. Es obra de la artista alemana Maria Sibylla Merian, una ilustradora científica de los siglos XVII y XVIII.
Los girasoles que pintaba, como puedes observar, se caracterizan por su gran precisión y un dibujo exquisito y limpio. Merian ya a los 13 años comenzó a dibujar insectos y plantas, lo que le despertó una pasión por el arte y la ciencia. Te invito a investigar más sobre esta fascinante artista, cuyo trabajo combina la belleza del arte con la rigurosidad científica.
2. Emil Nolde: Grandes Girasoles (1936)
En segundo lugar, pongo los girasoles de Emil Nolde. Este cuadro, concretamente de 1936, es casi una abstracción. Fíjate en los girasoles rojos, verdes, amarillos; más que un cuadro de girasoles, parecen fuegos artificiales.
Nolde también cultivaba girasoles en su jardín, y ya en 1926 realizó una serie entera dedicada a ellos. Sus obras tienen una atmósfera completamente diferente a todo lo que hemos visto, lo que las hace particularmente atractivas para mí. Son girasoles que evocan una energía y un color inusuales.
1. Egon Schiele: Girasoles (Principios del Siglo XX)
Y en el top uno, evidentemente, pongo los girasoles de Egon Schiele. Aunque no pintó solo un girasol, sino muchos, me parecen extraordinarios.
Los girasoles de Schiele son profundamente pesimistas, casi parecen personas tristes. Los pintó de todas las maneras posibles: a veces, un cúmulo de girasoles que abruma el lienzo; en otras ocasiones, un girasol solitario con la cabeza muy grande, las hojas marrones y marchitas, sobre un fondo blanco. Su línea es espectacular, y sus colores oscuros son increíbles. Me gustan tanto, primero, porque no se parecen a ninguno de los girasoles que he visto pintados, y segundo, porque ¿cómo se puede pintar la tristeza a través de un girasol?
Tu Turno
Cuéntame tu opinión en los comentarios: ¿Cuál de estos girasoles te ha sorprendido más? ¿Conocías la historia detrás de los girasoles de Van Gogh?
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Por último, te comparto que yo también he pintado girasoles a lo largo de mi vida e incluso los cultivo. Quizás este tema dé para otro vídeo. Si quieres que hable de mis propias obras de girasoles, házmelo saber en los comentarios.
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