El Desafío Definitivo: ¿Cuál Elige Antonio García Villarán? Artistas Frente a Frente
¡Hola a todos! Soy Antonio García Villarán y, en esta ocasión tan especial, me embarco en un reto que he visto hacer a grandes youtubers, como el admirado Soundtrack (cuyo trabajo sigo de cerca y con quien tengo una colaboración pendiente) y Jared de The Hard Times. La idea es sencilla, pero la ejecución… ¡es para echar humo por la cabeza!
Vosotros y vosotras, mi increíble comunidad de Instagram, me habéis propuesto más de 500 parejas de artistas u obras. El desafío consiste en elegir solo una entre dos opciones que tengan una conexión, un punto en común. Nada de comparaciones descabelladas, ¡eh! He seleccionado las 20 más intrigantes, aunque la tentación de hacer una segunda y tercera parte es grande si este vídeo os gusta tanto como a mí. Así que, sin más preámbulos, ¡vamos a ello!
1. Banksy o Yoko Ono
Aquí la cosa empieza fuerte. Sé que mis seguidores son, en fin, simpáticos. Para mí, ambas son grandes artistas. Sin embargo, en esta ocasión, me quedo con Banksy. Yoko Ono es muy divertida, hace reír con sus obras, pero ¿una manzana como obra de arte? Eso es, en parte, puro puro puro concepto. Banksy, al menos, compone imágenes; algunas no están nada mal como carteles o publicidad. Reconozco que Banksy es realmente un gran publicista y ha conseguido introducirse en el mercado del arte de una manera original, generando polémica y conversación. En este caso, me quedo con Banksy, ¡seguro que ahora me diréis lo contrario!
2. Monet o Manet
¡Aquí hay más tela que cortar! Me inclino un poco más hacia Manet. Monet es fantástico, hace un uso del color brutal y es uno de los impresionistas que más me interesan, incluso sus temas me parecen muy buenos. Pero Manet… Manet toma toda la pintura clásica y le da una vuelta. Creo que es uno de los precursores de la pintura moderna. No sé, se me acerca un poquito más Manet que Monet, aunque Monet para mí es un diez.
3. Leonora Carrington o Remedios Varo
¡Aquí sí que hay que mojarse! Para ser justo, debería decir un cincuenta-cincuenta, pero como hay que tomar una decisión, me inclinaré un poquito más por Leonora Carrington. Remedios Varo es, para mí, muy correcta; tiene una técnica brutal, sus personajes me gustan mucho (muy de cuento, muy de fantasía, a veces incluso preciosista). Pero a mí me atraen mucho las imperfecciones de Leonora Carrington, su mundo interior. Tiene algo que me atrae un poquito más que Remedios Varo. Ambas son difíciles de elegir, pero un puntito más se lo daría a Carrington.
4. Almuerzo sobre la hierba de Monet o de Manet
¡Otra vez enfrentando a Monet y Manet! Será por el nombre, pero bueno… Me quedo con Manet otra vez. No es por despreciar a Monet; su cuadro de “Almuerzo sobre la hierba” es fantástico, no tienen más que verlo. Es una composición muy naturalista, muy bien solucionada, incluso con un encuadre fotográfico. Pero el cuadro de Manet va más allá, lo veo menos superficial. Es una composición, desde mi punto de vista, muy estudiada para conseguir el mensaje que quería transmitir. Es un cuadro que a mucha gente le puede parecer incómodo, lógicamente, pero una de las cosas que me gusta mucho de Manet y que hace aquí es que basa su obra en un cuadro clásico de Tiziano, “El concierto campestre”. Los dos son muy buenos, pero de nuevo, me quedo con Manet, ¡qué quieres que haga!
5. Jenny Saville o Lucian Freud
¿Cómo podéis hacerme esto? Es que me encantan los dos. Jenny Saville… hace poco me compré un libro con toda su obra hasta 2018, y me parece una pintora espectacular, de las artistas vivas más cotizadas, y se lo merece. Sus obras son carnales, llenas de violencia y dulzura a la vez, con un manejo de la pintura, el color y el dibujo brutal. Pero Lucian Freud… lo admiro mucho, me inspiro mucho en él. La psicología detrás de sus retratos es inmejorable. La manera de utilizar el óleo, esos empastes, incluso las poses clásicas de gente descansando que consigue estremecer… Me parece que ha conseguido traer a la época contemporánea todo lo bueno del arte clásico, pero dándole su personalidad y un aire nuevo. Jenny Saville, lo siento mucho, me encanta tu obra y la pongo casi al mismo nivel que Lucian Freud, e incluso diría que de Bacon, ¡que ya son palabras mayores! Pero en esta ocasión, tengo que quedarme con Lucian Freud.
6. Caspar David Friedrich o Turner
De nuevo, otro gran aprieto: Friedrich o Turner. Friedrich, ya sabéis, me encanta; es un pintor romántico que sitúa a los personajes muy pequeños frente al mundo entero. Sus obras me hacen pensar muchísimo. Pero Turner… Turner tiene algo que me parece muy moderno. Parece que ha conseguido tomar el aire, domar el ambiente para pintarlos. Me gustan mucho los dos, pero me quedo con William Turner.
7. Mary Cassatt o Berthe Morisot
¡Esto son demasiados aprietos! Para mí, ambas pintoras tienen una calidad muy similar. Son pintoras impresionistas que no tienen nada que envidiar ni a Degas, ni a Monet, ni a Renoir, ni a ninguno de ellos. Dicho esto, me voy a quedar con Berthe Morisot por muy poco, y sobre todo por la temática. Aunque Mary Cassatt es una pintora cuyas obras me encantan y tienen mucha dulzura (pinta muchas veces a madres con hijos pequeños con una técnica inmejorable), Morisot me parece incluso un poquito más suelta, más arriesgada, más universal. Me quedo con Berthe Morisot.
8. Sylvester Stallone o Jim Carrey
Aquí también lo tengo difícil porque soy muy fan de los dos, pero claro, en su faceta de actores y, algunos, directores. Respecto a su obra pictórica, me tengo que quedar con Jim Carrey. Los mensajes de sus pinturas… Stallone pinta cosas para sus películas o de sus películas; me parece que su pintura forma parte de todos sus proyectos. Pero Jim Carrey va un poco más allá, hace caricaturas. Ambos deberían recibir clases de dibujo y pintura, por supuesto que sí, pero si me dan a elegir entre los dos, un poquito más Jim Carrey.
9. Da Vinci o Miguel Ángel
¡Toma ya! ¿Con qué te quedas, con Da Vinci o con Miguel Ángel? Aunque Leonardo da Vinci es, evidentemente, un artista brutal, me encanta y sus dibujos, sobre todo los de anatomía, me parecen espectaculares, me voy a quedar con Miguel Ángel. Y mira que la Capilla Sixtina es un gimnasio, también te lo digo. Pero es que Miguel Ángel tiene para mí algo más, un punto más que hace que su pintura y sus esculturas tengan vida, sean más personales. Eso de deformar la figura, de poner la cabeza pequeña y los cuerpos grandes, me gusta, creo que imprime personalidad a su obra. Además, la Gioconda de Leonardo da Vinci, ya sabes, ¡está sobrevalorada!
10. Rodin o Camille Claudel
Aquí lo tengo más o menos claro. Me quedo sin ninguna duda con Camille Claudel. Rodin es fantástico, no hay más que ver esculturas como “El pensador” o “La puerta del infierno”. Rodin es muy bueno, pero ¿qué pasa? Que en muchas de sus obras metió la mano Camille Claudel, al igual que otros ayudantes. Muchas de sus esculturas tienen partes hechas por Camille Claudel. Y las pocas esculturas que han quedado de Camille Claudel son espectaculares, brillantes. Es verdad que la mitad de su vida la pasó en un sanatorio, que tuvo muy mala suerte a lo largo de su existencia y que gran parte de su obra se destruyó. Pero me quedo con Camille Claudel por lo que podía haber sido y porque lo que ha dejado es de diez, ¡no, de doce!
11. Velázquez o Rembrandt
Esto ya espero que respondas a estas preguntas también, porque no solo yo debo sudar tinta. Esto es muy, muy, muy complicado, pero la voy a responder. He visto obras de Rembrandt en el Mauritshuis Museum en La Haya que me han dejado literalmente con las patas colgando. He visto cómo manejaba los empastes, la masa, cómo conseguía que los personajes parecieran estar vivos y, a la vez, pintados. Además, Rembrandt tiene una obra extensísima, sus autorretratos para mí son de lo mejor. Pero, ¡ay, Velázquez! Velázquez tiene unas obras que te hacen decir: “¿Cómo ha conseguido este hombre hacer esto? ¿Qué se le pasó por la cabeza? ¿Qué técnica?”. Y ves, por ejemplo, Las Meninas o Las Hilanderas, o Los Borrachos, y dices: “Mira, por poco, por poco también me quedo con Velázquez”. Tiene que ser algo con Velázquez, ¡ya está! Velázquez.
12. Resendi o Goya
¡Mira que me has puesto esto! Que sepas que sabes dónde duele. ¿Resendi o Goya? Te voy a decir que Goya, pero lo voy a razonar. A mí de Goya lo que más me interesa son sus Pinturas Negras, su última época, sus grabados, toda esa serie de Los Caprichos, Los Desastres de la Guerra. De Resendi me interesa prácticamente toda su obra, o toda la que se conoce. Pero en esta ocasión voy a elegir a Goya porque lo que tienen las Pinturas Negras, esa libertad, esa oscuridad, ese pintar lo grotesco… Resendi lo tiene, pero en Goya me parece que es más acentuado. Además, Goya estuvo antes que Resendi y consiguió un nivel de pintura expresionista espectacular. Me gustan los dos, me gustan muchísimo, ya lo sabes. ¡Goya!
13. Klimt o Schiele
Aquí lo tengo más o menos claro. Me quedo con Schiele por afinidad y porque sus dibujos me parecen espectaculares. Todavía hoy no se me agotan y sigue generando controversia en la sociedad. Aunque Gustav Klimt tiene obras espectaculares que a mí me gustan mucho (y que consiguiese traer a la época contemporánea esos fondos dorados del arte bizantino y que el preciosismo de sus obras fuese apreciado como algo nuevo), la línea de Schiele… yo me rindo a sus pies. Para mí, Schiele.
14. Villarán o Villarán
Esto sí que es complicado. Por una parte, Villarán tiene una obra que… y si lo miramos desde otro punto de vista, otra parte de las cosas que hace Villarán, pues de Villarán… ¡cómo sois! Besitos para todas. Me encanta que me digáis estas tonterías. Sé que si me decís estas cosas es porque tenéis mucho sentido del humor y sois los mejores y las mejores de toda internet.
15. Paul Klee o Kandinsky
Aquí también lo tengo muy claro. A mí Paul Klee me encanta, me gusta mucho, me interesa mucho, lo he estudiado. Eso de meter la musicalidad en la obra es algo que veo muy novedoso y ayuda mucho para conseguir entender la pintura como abstracción. Pero Kandinsky… pienso que, aunque no está claro que fuese el padre de la abstracción (porque tenemos a Hilma af Klint, que parece ser que fue la primera), Kandinsky sí aportó muchísimo, cambió el panorama pictórico. Y también me pongo a ver sus obras tranquilamente y me enseñan cosas, no se me agotan. Si tengo que elegir entre los dos, entre Klee y Kandinsky, me quedo con Kandinsky.
16. Edvard Munch o William Blake
Bueno, bueno, bueno… No creo que tengan mucho que ver, porque William Blake en su temática es muy místico y, sin embargo, Edvard Munch es simbolista. Pero si tengo que elegir entre los dos, a mí Munch me gusta mucho, pero William Blake es que me apasiona. Todo lo que él escribe, sus “Cantos de Inocencia y Experiencia”, todos sus poemas, consigue meterlo en su obra a través de la plástica, a través de esas figuras humanas que parecen salidas de otro mundo, de un mundo paralelo de dioses, de seres extraños. Las reflexiones que se hace continuamente sobre la Biblia, sobre los místicos que tenemos dentro de nosotros mismos… Me quedo con William Blake, aunque ya digo, Munch me encanta.
17. Hokusai o Hiroshige
¡Otra decisión super complicada! Hokusai o Hiroshige. He estudiado a los dos, y recientemente me he vuelto loco comprando libros suyos, me refiero a libros de estampa y libros teóricos para entenderlos. Me quedo con Hokusai. Todo el mundo dice que es el gran maestro del arte japonés, y yo también lo creo sinceramente. Hiroshige sí es verdad que tiene paisajes muy buenos, buenas composiciones, pero desde mi punto de vista se quedan un poco fríos. Veo un paisaje de Hiroshige y me parece que todo está quieto. Sin embargo, en Hokusai todo se mueve, todo está vivo. Las líneas de composición que hace son brutales, es un maestro en toda regla. No digo que Hiroshige no lo sea, pero Hokusai es Hokusai.
18. El Bosco o Brueghel el Viejo
Ambos me encantan. Me quedo con El Bosco porque todo su mundo onírico es algo que parece que llevo dentro. Para mí, todavía sigue siendo super enigmático, muy fantasioso, me inspira mucho. El Jardín de las Delicias, la mesa de Los Siete Pecados Capitales, el tríptico del Carro de Heno… todo eso. Sin embargo, Brueghel tiene otras obras magníficas como, por ejemplo, El Triunfo de la Muerte (que ya lo comentaba en algún vídeo mío), la “Caída de los ángeles rebeldes” (que no tienen más que verlo para comprobar que es un maestro de maestros) y, por ejemplo, la “Torre de Babel” (hizo varias versiones). Ahora me hace dudar un poco, pero mira, sigo eligiendo a El Bosco. ¡El Bosco!
19. Giorgio de Chirico o Magritte
De nuevo, te digo que no tienen mucho que ver, aunque sí entiendo que se les asocie. Giorgio de Chirico es un metafísico, y Magritte es un surrealista, bueno, supuestamente. Es verdad que ambos tienen una técnica muy de la vida, se puede decir, pero claro, si no lo pintan así no consiguen mostrarnos el mensaje tal y como ellos quieren. A mí la pintura de Giorgio de Chirico me gusta muchísimo, ese silencio que consigue, ese ambiente efectivamente metafísico que te hace decir: “Si me pongo dentro de un cuadro de Chirico, ¿en qué mundo estoy?”. Pero es que Magritte… las ideas que tiene Magritte, los juegos visuales, me parece una pintura muy inteligente. Así que me quedo con Magritte.
20. Artemisia Gentileschi o Sofonisba Anguissola
Esto ya para rematar el vídeo, ¡y no me lo podías haber puesto más difícil! Es que también yo seleccioné las más difíciles para mí, pero es porque tú me lo has propuesto. Te digo ya desde el principio que las dos son buenísimas pintoras y no me gusta que compitan entre ellas porque cada una tiene su espacio. Pero, como estamos jugando a este juego, voy a jugar. Sofonisba Anguissola me gusta mucho, pero considero que su obra quizás es más simple a nivel temático, e incluso a nivel técnico, un poquito más simple que la de Artemisia Gentileschi. No tenemos más que ver obras como esa Decapitación de Judith, ¡no me digas que no es un cuadro de lo mejorcito que hay en el Renacimiento! Te hace pensar: “¿Caravaggio? ¡Caravaggio también tiene su decapitación!”. Sí, sí, sí, pero te digo yo que me gusta mucho más la de Artemisia Gentileschi. Y luego, por ejemplo, tenemos a Susana y los viejos: ¡qué pedazo de obra, qué crítica más descarnada hace! Me quedo con Artemisia Gentileschi, pero ¡bravo por Sofonisba Anguissola!
¡Tu turno! ¿Cuál eliges tú?
Hasta aquí ha llegado este vídeo. Efectivamente, ¡he sudado tinta! Pero ya te digo, si revienta el botón de ‘me gusta’, si me pones muchos comentarios, si lo compartes y si veo que este vídeo te ha gustado, de nuevo haré ese experimento y puedo hacer una segunda parte. Pero antes, me gustaría saber qué opinas tú. ¿A cuáles de todos estos artistas eliges? ¿Cuál es tu favorita? ¿Qué artista pones por encima de otro? Déjame tus comentarios y sigamos la conversación. ¡No olvides visitar mi canal de YouTube Antonio García Villarán y la Academia Crea13 para más contenido sobre arte!
¡Gracias por ver este vídeo y nos vemos muy pronto!








