Desvelando «La Virgen de María Luisa»: Un Viaje al Corazón de Mi Última Obra
Hola, soy Antonio García Villarán, y en este artículo te voy a desvelar todos los secretos de mi más reciente cuadro: «La Virgen de María Luisa». No solo te explicaré cómo lo he creado, sino que también compartiré imágenes del proceso y, por supuesto, su profundo significado. Pero la interpretación final no te la daré yo, sino que surge de las increíbles reflexiones que mis seguidores compartieron en Instagram. Quédate hasta el final, porque mostraré algunos de los dibujos que me habéis enviado vosotros.
Más Allá de los Esqueletos: Mi Evolución Artística
Antes de sumergirnos en la obra, quiero aclarar algo importante. He recibido muchos mensajes, tanto privados como públicos, preguntándome por qué pinto «otra vez esqueletos», o por qué «solo pinto esqueletos». Es crucial entender que mi obra es mucho más diversa. Mis cuadros incluyen ramas, hojas, velas, trajes de mantilla, farolillos, pañuelos y muchos otros objetos.
Además, he estado incluyendo esqueletos en mis obras desde hace aproximadamente un año y medio. Antes de eso, exploré todo tipo de temáticas y estilos. De hecho, tengo un reto para vosotros: si este vídeo llega a los 20.000 «me gusta», me comprometo aquí y ahora a crear un vídeo detallado sobre todas mis etapas artísticas, absolutamente todas. Es un gran trabajo por mi parte, pero si me apoyáis, lo haré.
La Inspiración: Simbología y Naturaleza
Para crear «La Virgen de María Luisa», mi mente se centró en elementos cercanos a mí. Las vírgenes siempre han sido una constante en mi entorno: en los pasos de Semana Santa, en las calles… Siempre me ha cautivado su composición triangular, que evoca las pirámides y nos invita a mirar hacia el cielo.
Sin embargo, quise darle una vuelta a esa tradición. Siempre me ha llamado la atención cómo las imágenes de vírgenes y deidades son adornadas con abalorios y objetos preciosos. Para mí, no hay nada más valioso que la simpleza de una hoja de árbol o la estructura de una piña; la belleza de lo que nos rodea. Ese valor lo plasmo en mi pintura.
El Proceso Creativo: Tres Tardes de Montaje
Como todo lo que hago, esta obra está pintada del natural. Me llevó tres tardes completas realizar el montaje. Primero, tuve que buscar meticulosamente las hojas, frutos y demás elementos que componen esta «virgen». Recorrí Sevilla, especialmente esas zonas de mi infancia, dejándome llevar por lo que encontraba bello y lo incorporé a la figura.
Al principio, tuve muchos problemas para que las hojas se adhirieran al «traje» de la virgen, que no es más que un lienzo. Probé con cinta de doble cara, muy potente, pero no era suficiente. Tuve que recurrir a la cola, que tardaba mucho en secar. Finalmente, descubrí que el alambre era la solución ideal; es un material fantástico que lo aguanta todo. Tuve que dedicar varias horas a crear esa extraña corona con varitas negras y hojas secas. Y por último, también sujeta con alambre, añadí ese manto blanco, que en realidad es una cortina, y los guantes de raso rojo que aportan el toque de color a toda la composición.
En cuanto a la iluminación, utilicé dos focos de luz. Uno muy sutil y de tono verde, proveniente de la parte inferior izquierda. Y el foco principal, una luz cálida y amarilla que llega desde la derecha, otorgándole a la vez un matiz un poco tétrico al iluminar desde abajo. Con todos estos elementos planteados, solo me quedaba decir: «¡Lola, empezamos a trabajar!».
Los Elementos que Dan Vida a la Virgen
Los elementos marrones que adornan la cabeza de la virgen y también la zona del pubis son los conocidos como «brachichitos rojos». Así se llama el árbol de donde provienen, y son los elementos que cobijan las semillas. Por eso, simbólicamente, se encuentran tanto en la cabeza como en la parte baja del cuerpo. Los brachichitos rojos suelen contener entre 12 y 16 semillas. Siempre los he encontrado en mi barrio y, especialmente, en el Parque de María Luisa; sus formas siempre me han gustado mucho.
Otros elementos que añadí al traje fueron lo que de pequeño llamaba «helicópteros». No son más que semillas con forma de ala que, al secarse, los niños lanzábamos al aire para verlas girar al caer. Son las semillas de la Jacarandá o de la Tipa Blanca. De estos árboles también me encantan sus florecillas naranjas, que caen y forman auténticas alfombras preciosas en el suelo. De niño, mis amigos y yo incluso nos comíamos los estambres de esas flores. Las hojas de la Tipa Blanca, con su sorprendente simetría, también me fascinan. Estos motivos geométricos son, de hecho, los que muchas bordadoras copian para sus diseños.
Las hojas de la platanera (o del plátano, un árbol que no da plátanos, sino unas semillas peludas muy extrañas) no podían faltar. En la Alameda de Hércules de Sevilla hay muchísimos, y sus hojas son gigantescas y muy decorativas, ideales para simular las joyas de esta virgen.
Por último, las hojas del naranjo se ubican en la parte inferior de la composición, formando una media luna. Esta forma es un guiño a la tradición, pues a las vírgenes, como las de Murillo, siempre se las asocia a la luna con este símbolo. También incluí tres piñas (aunque solo se ven dos), que representan el campo, los pinares de mi pueblo, Alcaracejos, un lugar que recomiendo encarecidamente visitar. Y, cómo no, las cañas, esas que de niño recogía para hacer flautas. Estas cañas, en concreto, provienen de Málaga.
Rompiendo la Simetría: Las Caninas
Esas dos manchas oscuras en la parte inferior derecha del cuadro, que rompen la composición simétrica, son dos cabezas de mujeres de mantilla. Pero si te fijas bien, no son mujeres, ¡son caninas! Dos caninas que miran desde abajo a la virgen que se encuentra en alto. Las coloqué ahí con un doble sentido: primero, para enfatizar que la virgen está en una posición elevada, no a nuestra altura; y segundo, precisamente para romper esa geometría tan marcada.
Es importantísimo también el velo que cubre los ojos de la virgen, por supuesto, inspirado en Pahanov, mi director de cine favorito.
La Voz del Público: Interpretaciones que Sorprenden
¿Qué significan todos estos elementos? ¿Qué significa esta virgen, este cuadro? Como os prometí, no os lo diré yo, sino que os lo vais a decir vosotros. He recibido muchísimas reflexiones, tantas que podría hacer un vídeo de diez horas. Así que voy a leer algunas de las que más me han llamado la atención, agradeciendo a todos vuestras increíbles aportaciones.
Aquí tenéis algunas de las interpretaciones más destacadas:
- «La fe ciega, la devoción hacia la religión que, sin darnos cuenta, conduce a la gente al mismo sitio que a los ateos: a la muerte. Creo que es una crítica a la fe católica. Veo que es como una virgen de pasión, misma iconografía, pero en forma de esqueleto, así que no representa una esperanza en la fe, sino una manera de decir que la esperanza en ídolos no lleva a ningún lado.»
- «Representa la tradición como una ilusión de lo permanente; es decir, la religión, el folclore y las tradiciones mostradas como algo efímero e incluso muerto.»
- «Siento que intenta expresar la belleza de la muerte. ¿Por qué no? Si la vida es bella, la muerte también es bella y natural.»
- «Al esqueleto se le ve en una posición en la cual parece que estuviera pidiendo algo, quizás la vida. Lo que más me llama la atención es este tipo de falda con hojas. Puede ser que estén ahí porque el esqueleto sea uno con la naturaleza, o que intente mostrarnos tu visión de la madre naturaleza.» (Sí, tiene que ver con la Madre Naturaleza y también con el parque de María Luisa, un parque romántico donde hay árboles y personas paseando.)
- «La decadencia camuflada de catolicismo. Digo camuflada porque, incluso con la proclamación de unos valores arcaicos y retrógrados, siguen vistiendo de reina y rodeando de lujos lo que ya está muerto. Así interpreto tu obra.» (Me asombra cómo estas interpretaciones van mucho más allá de lo que yo mismo quise representar, ¡pero es que el arte es así!)
- «Por los bambús parece algo asiática. La cara hace una figura que asemeja también al Monte Fuji. Creo que hay algo muy oriental en esta pintura. ¡Excelente Antonio!» (Muchas gracias, no lo hubiera pensado, ¿pero por qué no una virgen como el Monte Fuji?)
- «Me parece una persona religiosa cegada que adora a un dios inexistente en vez de adorar a la naturaleza, que es quien nos da la vida. Bien, esta persona está tan equivocada que es un montón de huesos, es decir, parte de la naturaleza.» (¡Os habéis hecho unos filósofos increíbles!)
- «Tal vez diré una chorrada, pero tu cuadro me recuerda un poco a la Iglesia católica, específicamente al Papa con el gorro que tiene el esqueleto. O sea, ya no es una virgen, es el Papa. Los guantes y las capas me parecen símbolos de grandeza y de alcurnia. Los guantes, al ser granates, podrían representar toda la sangre que tiene en las manos la Iglesia, pero no se les condena por ello.» (¡Esa es potente!)
- «Simboliza el paso del tiempo. Es una calavera vestida de novia. Creo que tiene referencias a la Catrina mexicana. La calavera tiene un vestido de novia y está unida con el paisaje, como si fuese parte de este, como si las enredaderas fuesen apoderándose de la figura. Todo esto simboliza que el tiempo avanza.» (Fíjate, yo puse esas hojas como decoración, ¡pero aquí me estás diciendo que son enredaderas creciendo! Muy buena interpretación.)
- «Me transmite la sensación de lo lejano que se siente algo que adoramos. El que esté vestida de blanco y las damas estén abajo de negro me hacen pensar en cuando idealizamos a alguien hasta el punto de verlo puro. Los guantes de raso largo y sensual le llaman la atención y muestran clase, lo que aleja todavía más al personaje. Las hojas secas y enredaderas me hacen sentir cierto abandono o soledad, y que el encaje le cubra los ojos me hace pensar que no ve el mundo de la misma forma.»
- «Mi cuadro me dice mucho sobre la pureza y la feminidad, pero a la vez la sensualidad que hay en las mismas. En primer lugar, ¿por qué has decidido pintar a una virgen? Muy interesante. Su esqueleto, en específico su esternón, parece conectarse con las hojas que, al mismo tiempo, conforman su vestido. Estas hojas le dan mucha estructura al mismo y son hojas secas que parecen estar expandidas en el piso. Es muy importante esta apreciación, porque el esqueleto es de madera, es de un elemento natural. Representa la naturaleza otoñal de un parque cercano a tu casa en el que te inspiras. Lola de modelo, caduca y sin miradas, y esas hojas y ramas recogidas como restos secos del Parque María Luisa. María Lola Macarena, huesuda, sin flores ni joyas, seca de lágrimas y de esperanza, sí, intacta y sin vista, sombra y permanencia, sin aliento.» (¡Qué poesía!)
- «El manto blanco de la canina cubriendo sus ojos representa que está cegada por la pureza. Las hojas de arriba, por un lado la vida y por el otro la muerte. Sus guantes rojos, el deseo y el poder. Su manto blanco de atrás, que está vestida como la novia de la vida. Y las doce varas de bambú, los doce meses del año.» (Muy buena apreciación, pueden ser los doce meses del año, ¿pero también los doce apóstoles? ¿Y quién falta y quién es esa persona que está en medio?)
- «La virgen que se hizo pobre. No es una virgen que ostenta adornos de oro y ropa de seda, apenas con el velo de papel y una corona de hojas secas que cubren y tapan su cuerpo. Parece de poesía, amarrada con cuerdas como prisionera y con los ojos vendados para que no vea la desgracia de María Luisa. Quizás, la virgen de María Luisa es como se ve realmente una virgen, sin filtros, quieta y sin poder hacer nada. ¡Toma ya!» (Saludos desde Perú).
- «No representa nada en realidad, es otra falsificación de una obra de Tàpies, y la romperá de nuevo en directo.» (¡Llevas toda la razón!).
- «El matrimonio es la muerte.» (¡Muy bien, muy conciso!).
- «La virgen de Fátima abriendo sus manos, mostrando una versión del inframundo.» (¡Cortito y potente!).
- «Mi último cuadro representa una diosa o dios de la naturaleza que recobró vida por accidente y lleva esos guantes, ya que todo lo que toca lo convierte en plantas o en ondas que mar. ¡Maravilloso! Me encanta la fantasía que le estás dando.»
- «Para mí, tu última obra representa el deseo. El deseo que sigue revistiendo al cuerpo a pesar de la vejez. El deseo que no entiende de caducidades. Es el deseo que, con el ser, forma el matrimonio indisoluble hasta la muerte.»
- «Me ha gustado cómo no tiene cielo, tal vez está en él.» (Es verdad, en el fondo no he pintado nada, está vacío).
- «La figura muestra una naturaleza frágil y cadavérica. Puede significar el ascenso de la naturaleza, la cual hemos ido matando, a los cielos.»
Muchísimas gracias de verdad por todas estas interpretaciones. Me gustaría que aquí en los comentarios me dejéis vuestra propia interpretación del cuadro. Con esto no solo demostraremos que una imagen puede tener infinitos significados, sino que además aprenderemos mucho, sobre todo yo.
Si quieres ver todos los datos y detalles de este cuadro, te dejo la dirección de mi nueva web: www.antoniogarciavillaran.es.
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