13 Curiosidades Inesperadas de Praga: Un Viaje con Antonio García Villarán
¡Hola! Soy Antonio García Villarán, y en este artículo, basado en mi experiencia de 21 días en Praga, os desvelo 13 cosas que me han llamado poderosamente la atención de esta fantástica ciudad. Algunas quizás las encontréis en las guías turísticas, pero la mayoría son observaciones personales y únicas que os invito a descubrir. Praga es un destino que ofrece muchísimo, desde museos fascinantes hasta rincones cargados de historia y arte.
Si quieres ver el video completo de mi experiencia en Praga, aquí te lo dejo:
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La edad de los guardianes de museos
Durante mis visitas a los museos y galerías de Praga, me sorprendió encontrar que el personal, tanto guardianes como vendedores de entradas, era predominantemente gente de edad muy avanzada. Personas que, en muchos casos, parecían tener dificultades para moverse o incluso levantarse de sus asientos. Aunque entiendo que esto podría ser beneficioso para ellos, genera cierta preocupación respecto a la seguridad y la capacidad de reacción ante cualquier incidente que pudiera comprometer obras de arte o la integridad del museo. (Ver minuto 0:36 en el video)
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Pizzerías por doquier
A pesar de que la gastronomía checa es famosa por el gulash y, por supuesto, por su excelente cerveza, me resultó chocante la increíble cantidad de pizzerías que hay en Praga. En casi cada calle, te encuentras con varias opciones para degustar este plato italiano. Un contraste curioso, aunque debo admitir que, además de la cerveza, los capuchinos en Praga son deliciosos en la gran mayoría de los establecimientos. (Ver minuto 1:25 en el video)
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La lavadora comunitaria
Al alojarme en un apartamento alquilado, descubrí una peculiaridad en la vida cotidiana: la lavadora era comunitaria para todo el bloque. Bajar al sótano, esperar que estuviera libre y respetar un horario estricto (de 7 de la mañana a 8 de la tarde) formaba parte de la rutina de lavado. Una experiencia que te conecta de una manera diferente con la vida local. (Ver minuto 1:59 en el video)
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Los confiados cisnes del Moldava
Una de las experiencias más encantadoras que tuve fue alimentar a los cisnes del río Moldava. A diferencia de otros lugares, estos cisnes no temen al ser humano; comen directamente de tu mano e incluso se atreven a «picarte» suavemente, sin causar ningún daño. Es un momento mágico de conexión con la naturaleza en el corazón de la ciudad. (Ver minuto 2:36 en el video)
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La cultura de la marioneta
Praga es un paraíso para los amantes de las marionetas. La ciudad está repleta de tiendas dedicadas a este arte, desde las más comerciales hasta auténticas joyas artesanales. La cultura de la marioneta en Praga es espectacular y os animo a explorar estas tiendas; encontraréis piezas preciosas y fascinantes. (Ver minuto 3:20 en el video)
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La Epopeya Eslava de Alfons Mucha
Más allá de sus conocidos carteles y diseños Art Nouveau, Praga alberga una de las obras maestras más impresionantes y menos conocidas de Alfons Mucha: la Epopeya Eslava. Se trata de casi 20 lienzos monumentales, de unos 6 por 8 metros cada uno, que narran la historia del pueblo eslavo. Es una obra fantástica, casi desconocida para el gran público, que recomiendo encarecidamente visitar. (Ver minuto 3:53 en el video)
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La belleza de sus cementerios
Una de mis aficiones en los viajes es visitar los cementerios de las ciudades, y los de Praga son verdaderamente preciosos. Destaca el famoso Cementerio Judío, con sus lápidas superpuestas y torcidas, creando espacios que parecen instalaciones artísticas. También el cementerio cristiano en la parte antigua es bellísimo, lleno de esculturas de ángeles rotos y panteones, donde la naturaleza ha reclamado su espacio, con enredaderas que envuelven las tumbas abandonadas, creando una atmósfera romántica y melancólica. ¡Incluso visité la tumba de Kafka, y apenas había nadie! (Ver minuto 4:29 en el video)
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Una ciudad de museos para todo
La cantidad y variedad de museos en Praga es asombrosa. No solo encontraréis los típicos museos regionales o pinacotecas, sino también el Museo de Apple, el Museo del Comunismo, varios museos de la tortura, museos de cera, el Museo de la Gestapo o el Museo del Chocolate, entre muchos otros. Prácticamente hay museos de todo, y la gran mayoría están excelentemente documentados y son muy recomendables. (Ver minuto 6:01 en el video)
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Absenta y productos de cannabis
Praga destaca por la proliferación de bares donde se sirve absenta, una bebida que estuvo prohibida durante mucho tiempo. Además, es común ver tiendas con símbolos de cannabis que venden chupachups, helados, pasteles y otros productos derivados. Curiosamente, he leído que los checos no son grandes consumidores de absenta ni de cannabis; su verdadera pasión es la cerveza, de la que pueden beber cantidades asombrosas en buena compañía. (Ver minuto 7:15 en el video)
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La vibrante escena del jazz
Algo que me encanta y no veo tanto en otras ciudades es la cantidad de salas de conciertos y clubes de jazz en Praga. Son espacios pequeños pero muy bien acondicionados, donde se pueden descubrir grupos fantásticos. Es fundamental reservar con antelación, ya que suelen llenarse. La música parece ser un elemento primordial en la ciudad, presente en las calles y en cada rincón. (Ver minuto 8:14 en el video)
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Un paraíso cervecero
Praga es un destino imprescindible para los amantes de la cerveza. No solo por la variedad de cervezas rubias y negras (la negra, por cierto, es sorprendentemente suave y deliciosa), sino por la cantidad de marcas y tipos disponibles. Visité un bar que ofrecía ¡más de mil tipos de cerveza! Es una experiencia que va más allá de la simple degustación. (Ver minuto 9:16 en el video)
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El excesivo capitalismo
En Praga, la comercialización lo abarca todo. Me sorprendió ver desde sombreros con insignias comunistas hasta máscaras venecianas (que poco tienen que ver con la cultura checa) y matrioshkas rusas. También se cobra por entrar a lugares sagrados como sinagogas e iglesias. Es un capitalismo muy marcado que se manifiesta en cada esquina. (Ver minuto 9:57 en el video)
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Productos nacionales en supermercados
Finalmente, algo que me llamó la atención en los supermercados es que muchos productos lucen la bandera nacional, indicando que son de producción local. Esto parece animar a los consumidores a comprarlos, y además, estos productos suelen ser muchísimo más baratos que los de marcas internacionales, a veces hasta tres o cuatro veces menos. Esta estrategia crea una competencia prácticamente nula para las marcas extranjeras. (Ver minuto 10:56 en el video)
Estas han sido las 13 cosas que más me impactaron de Praga. Tengo muchísimo material grabado de mi estancia, así que si os apetece que siga explorando la ciudad en más vlogs, contadme en los comentarios. ¡Vuestras sugerencias son muy importantes para mí!
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