El Museo de Mujeres: La «Tapa» Contundente que Desafía la Historia del Arte Masculina
¡Hola! Soy Antonio García Villarán, y hoy te traigo una «tapa» muy especial y, sin duda, contundente: el «Museo de las Mujeres». No es un postre, sino un plato principal que nos invita a reflexionar sobre una realidad innegable en el mundo del arte. ¿Te has dado cuenta de que, en la mayoría de los museos, más del 95% de las obras expuestas están realizadas por hombres?
La pregunta surge de inmediato: ¿Es que las mujeres no pintaban? ¿No sabían pintar antes del siglo XX? Esta idea es completamente falsa, y a lo largo de este análisis, lo vamos a descubrir.
La Injusta Invisibilidad Femenina en Nuestros Museos
Hace unos días, lancé una pregunta en mis redes sociales: ¿Cuántas mujeres pintoras o escultoras están representadas en el Museo de Bellas Artes de Sevilla? La realidad es que nadie supo contestar con certeza. Algunos mencionaron dos o tres, pero sin fuentes ni nombres específicos. Si tú conoces la respuesta, no dudes en dejarla en los comentarios.
La situación es similar en las grandes pinacotecas. Tomemos el ejemplo del Museo del Prado, en Madrid, un espacio que alberga más de 1600 obras entre pintura y escultura. ¿Sabes cuántas de esas obras son de mujeres? Una cifra ínfima. La gran mayoría está creada por hombres. Esta realidad se repite en museos de todo el mundo, donde la presencia femenina rara vez supera el 5% o 10%. Es un hecho que, a día de hoy, los museos están profundamente masculinizados.
Ante esta abrumadora desproporción, surge una idea: ¿Tiene sentido crear un museo donde únicamente se exhiba la obra de mujeres? Algunos podrían argumentar que esto es «machismo con machismo». ¿Tú qué crees?
Cuando la Verdadera Noticia Pasa Desapercibida
El mundo del arte contemporáneo nos ofrece ejemplos claros de esta invisibilización. ¿Recuerdas el famoso incidente de la obra de Banksy que se autodestruía en la subasta? Aquella hazaña, orquestada tanto por Sotheby’s como por el misterioso artista (o colectivo), acaparó titulares y portadas en todo el mundo. Su precio se duplicó en cuestión de horas, generando innumerables vídeos y debates en YouTube.
Sin embargo, la verdadera noticia de aquella subasta, un evento histórico que deberíamos haber comentado todos, fue completamente eclipsada. Gracias a Banksy, se pasó por alto que, por primera vez en la historia, se batió el récord de venta de una obra de una artista mujer viva. Se trataba de una pieza de Jenny Saville, vendida por más de 12 millones de dólares, una cifra significativamente superior a la de Banksy. ¿Y qué pasó? Prácticamente nadie se enteró. ¿Acaso los medios de comunicación están también «compinchados» en esta ocultación?
Ojalá llegue el día en que al contemplar una obra, su calidad sea lo único que importe, sin importar si su autor es hombre o mujer. Pero hasta que eso ocurra, aún queda mucho camino por recorrer.
¿Por Qué no un Gran Museo de Mujeres Artistas?
Pensando en esta situación, me planteo: si la mayoría de los museos están dominados por obras masculinas, ¿no sería una excelente idea crear un museo donde solo haya obras de mujeres? O quizás, con una mínima representación masculina (un 5% o 10%).
Investigué al respecto y descubrí que solo existe uno en el mundo: el Museo Nacional de Mujeres Artistas, fundado en 1981 en Nueva York. ¡Hace poquísimo! Este museo se dedica exclusivamente a obras de mujeres artistas, demostrando que la idea no es descabellada.
Mucha gente en redes sociales argumenta que en los siglos XIV, XV o XVI, las mujeres no podían pintar porque no tenían acceso a los gremios y debían dedicarse a los hijos y otros menesteres. ¿Significa eso que antes del siglo XIX no hubo mujeres artistas? ¡Absolutamente falso! Hay una infinidad de artistas femeninas de épocas pasadas cuyos nombres y obras han sido deliberadamente olvidados o, peor aún, atribuidos a hombres.
Un ejemplo flagrante es el retrato de Felipe II de Sofonisba Anguissola, que estuvo en el Museo del Prado y, hasta hace muy poco, fue atribuido a Juan Pantoja de la Cruz. ¡Y eso que existían inventarios de 1686 del Alcázar de Madrid donde se indicaba claramente su autoría! Como esta, hay muchísimas historias.
Es Hora de Reescribir la Historia del Arte
Creo firmemente que hay que reescribir la historia y tomar acciones concretas. ¿No debería España, o países como México o Argentina, tener uno, dos o incluso cuatro museos dedicados exclusivamente a mujeres artistas? Es una idea que lanzo y regalo. Necesitamos hacer este tipo de cosas para que la presencia femenina en el arte se normalice.
Por suerte, en el siglo XIX y XX, empezamos a conocer a más mujeres artistas. No fue hasta 2016 (¡hace nada!) que el Museo del Prado dedicó su primera exposición a una mujer artista: Clara Peeters. Y en 2018, el Museo Picasso de Málaga también organizó una exposición de mujeres artistas surrealistas. Son pequeños avances, sí, pero creo que para legitimar plenamente a las mujeres artistas, sería conveniente crear un gran museo dedicado a ellas.
Esta «tapa» es contundente, y sé que puede «picar» a mucha gente, pero la propuesta está sobre la mesa. Es hora de dar a las mujeres artistas el reconocimiento y el espacio que merecen en la historia del arte.
Para seguir explorando estas y otras reflexiones sobre arte, cultura y sociedad, te invito a visitar mi canal de YouTube: Antonio García Villarán en YouTube. ¡Nos vemos allí!








