La Polémica Bienal de Flamenco de Sevilla: ¿Arte o Provocación? Un Análisis Crítico de Lita Cabellut y Rocío Molina
La Bienal de Flamenco de Sevilla ha vuelto a ser el centro de la atención mediática, y no precisamente por el consenso. El cartel de este año, la obra «Óleo Bailado» de Lita Cabellut y Rocío Molina, ha desatado una ola de críticas y controversias que merecen un análisis profundo. Desde los «cuadros de peluquería» de Cabellut hasta la supuesta «deconstrucción» de la obra, desgranamos los puntos clave de esta propuesta artística que ha puesto en pie de guerra a la opinión pública.
El punto de partida es la obra en sí: un cartel que, según muchos, roza la provocación. Personalmente, aunque he evitado hablar de Lita Cabellut en el pasado por considerar su obra poco atractiva y superficial, esta iniciativa de la Bienal es ineludible. Sevilla, en los últimos tiempos, parece deleitarse en generar conflicto con sus carteles, y este no es una excepción.
«Deconstruir el Cuadro»: ¿Concepto o Destrucción?
El titular que acompaña a la obra, «Deconstruir el cuadro», es una auténtica fantasía. El concepto de «deconstrucción» nos remite a la cocina de Ferran Adrià, a la idea de presentar un plato de forma innovadora sin alterar su esencia. Sin embargo, lo que se observa en esta propuesta no es una deconstrucción, sino una clara **destrucción**, o al menos un intento de ello.
La imagen muestra a Rocío Molina, la bailaora, pisando lo que será el cartel de la Bienal. Un gesto que, más allá de la intención artística, revela una falta de respeto hacia la obra. Resulta irónico que ni las propias artistas parezcan valorar el lienzo, posando sonrientes mientras lo pisan, en lugar de bailarlo, como cabría esperar de un «Óleo Bailado».
El vídeo promocional muestra a Rocío Molina «reconstruyendo» la obra original, pero la modelo pintada por Lita Cabellut, que supuestamente encarna a una mujer gitana, ha generado aún más interrogantes. La propia identidad gitana de Cabellut ha sido puesta en duda, y la modelo elegida para el cuadro, que parece sacada de una revista de moda, dista mucho de la imagen que se pretende transmitir. Lita Cabellut, al parecer, acude a agencias de modelos para seleccionar a las personas que posarán para sus retratos.
Recordemos que la luz es esencial para el color, y el color se refleja y da forma. Una frase que, viniendo de la propia Cabellut, suena a chiste, como algo que diría Joaquín Reyes en Muchachada Nuí.
Lita Cabellut: ¿La Artista Española Más Cotizada o una Habilidad de Marketing?
Se ha proclamado a Lita Cabellut como la artista española más cotizada del mundo. Pero, ¿quién lo dice? ¿Dónde están los datos? Es fácil hacer tales afirmaciones, pero la realidad del mercado del arte es inmensa y compleja. Si bien algunos portales como Artprice la incluyen en sus listas, la fiabilidad de estos datos es cuestionable, ya que se basan solo en ciertas subastas y no reflejan la totalidad del mercado.
Personalmente, dudo que Lita Cabellut sea la pintora española más cotizada en la actualidad, y si lo fuera, no sería lo más importante. Su obra, a mi parecer, es de un tipo de pintura **simplista, sencilla, y fácil de digerir**. Quizás por eso resuena con un público de «nuevos ricos» o personas con gran poder adquisitivo que buscan cuadros «bonitos», sin compromiso, que combinen con las cortinas o retraten a personajes famosos como Charles Chaplin o Marilyn Monroe, aunque estas representaciones a menudo carecen de originalidad. Sus cuadros, en su gran mayoría, son inocuos: chicas maquilladas con peinados estrambóticos, temáticas blancas y composiciones tan similares que parecen series.
Y hablando de técnica, se dice que Lita Cabellut domina una técnica muy depurada, especialmente en el craquelado. Sin embargo, el craquelado es una técnica antiquísima, y conseguir que un cuadro se craquele no requiere más que aplicar muchas capas de yeso. No hay ninguna técnica especial o maravillosa detrás de ello. Para colmo, abusa del blanco y añade esos brillos o brochazos blancos en los rostros, un detalle que para cualquier principiante de pintura resulta un error.
La Historia Personal y el Costo del Cartel
La Bienal se enorgullece de que Cabellut sea la primera mujer artista en crear el cartel. Era hora, sin duda, pero ¿no había opciones mejores? Se hace mucho hincapié en la historia de vida de Lita Cabellut, narrando su pasado de mendicidad y orfandad, como si su historia legitimara su obra. No obstante, algunas fuentes, como su propia hermana, han desmentido parte de esta narrativa, afirmando que su madre regentaba un bar y su abuela una pensión, y que Lita fue dada en adopción a una familia acomodada que le permitió estudiar arte. La historia de «sentirse gitana» tampoco es una justificación.
Y luego está el dinero. ¿Cuánto ha costado este cartel al Ayuntamiento de Sevilla? Los responsables de la Bienal han evitado responder, probablemente para evitar un escándalo. Pero si buscamos, encontramos obras de Lita Cabellut vendiéndose por cifras astronómicas, como 140.000 euros o más. Sabiendo que los fondos para la Bienal son públicos, este gasto es pagado por todos. Al final, la Bienal de Flamenco de Sevilla nos deja una estampita con un rostro sin alma y encima resquebrajado. Menos mal que no le encargaron una escultura, que suelen parecer de tiendas de decoración de las malas.
Propuestas para la Próxima Bienal
Ya que estamos en esto, y viendo el nivel, me permito hacer algunas propuestas para la próxima Bienal de Flamenco de Sevilla, con un toque de humor y modernidad:
1. Los del Río Flamencos: Invitar a Los del Río para que compongan una canción titulada «Sevilla tiene un color espectral». ¡Éxito asegurado!
2. Yoko Ono Flamenca: ¿Por qué no traer a la inigualable Yoko Ono? Canta flamenco como nadie y sería un éxito seguro.
3. Yayoi Kusama y los lunares: Invitar a Yayoi Kusama. ¿Para qué? ¡Pues para que haga cuadros de lunares! ¿Qué hay más flamenco que los lunares? Podría incluso realizar una performance donde pisotee algo, lo que sea.
4. Performance Flamenca de la Naturaleza: Mi propuesta definitiva: que mil flamencos (las aves) pisoteen toda la obra de Lita Cabellut. Sería una obra de arte preciosa y espectacular, y seguramente costaría lo mismo que el cartel actual.
Para terminar, quiero recomendaros dos canales de YouTube dedicados al arte, el de Fernando Castro Flórez y el de Rafael López Borrego, quienes también han abordado recientemente el tema de Lita Cabellut. Es gratificante ver cómo estamos en sintonía con la crítica a este cartel.
Y no olvidéis que, como dice el cante jondo:
«Coplillas del cante jondo,
soy desgraciaíto hasta pa’ andar,
que los pasitos que yo di pa’ lante
se vuelven para atrás.»
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