313 Platos, 313 Mundos: Un Viaje Artesanal con Antonio García Villarán
¡Bienvenidos a un fascinante recorrido por el proceso creativo del artista Antonio García Villarán! En esta ocasión, Antonio nos abre las puertas de su taller para desvelarnos la meticulosa técnica detrás de su ambicioso proyecto: la creación de 313 platos de cerámica únicos. Descubre cómo transforma la arcilla en lienzos vibrantes y la historia de una colección llena de arte, accidentes felices y mucho corazón.
Sumérgete en el mundo de la cerámica artística y acompaña a Antonio en cada paso:
La Preparación del Lienzo de Barro Blanco
El proceso comienza con el plato ya trabajado en barro blanco. Antonio enfatiza un detalle crucial: no se debe tocar la superficie con los dedos. La grasa natural de la piel puede provocar que el esmalte salte durante la cocción. Cada plato está equipado con un sistema para colgarlo, lo que facilita su manipulación sin comprometer la superficie.
El primer paso es una limpieza cuidadosa. Antonio rocía el plato con agua, tanto por delante como por detrás, para quitar el polvo y permitir que el barro se hidrate ligeramente. Tras un breve secado, el plato está listo para la siguiente fase.
La Base: El Secreto del Blanco con Historia
El siguiente componente es un polvo blanco, que Antonio mezcla con agua. Este pigmento blanco, que él describe como un «blanco con reminiscencias del siglo XVII», no es un blanco puro y luminoso como el de una pared moderna, sino un tono más sutil y evocador. La clave para una base perfecta reside en la consistencia de la mezcla.
Antonio comparte un truco personal para asegurar la densidad ideal: sumerge la mano en la mezcla. Si al sacarla la mano no queda excesivamente blanca, significa que la cobertura es la adecuada. Este método, afinado a lo largo de 25 años de experiencia, es el resultado de una práctica continua. Para aquellos que se inician, una proporción 50/50 de polvo y agua puede ser un buen punto de partida, pero Antonio prefiere la aproximación «orgánica y artesanal» del tacto y la intuición.
Una vez lista la mezcla, se vierte sobre el plato con un movimiento circular, asegurando una capa uniforme. Tras un minuto de reposo, Antonio limpia cualquier goteo o exceso de pigmento de la base del plato con una esponja. Este paso es fundamental, ya que el pigmento vitrifica en el horno y podría adherirse, arruinando la pieza. Si bien algunas imperfecciones menores pueden dejarse para añadir carácter, la base debe estar impecable para la cocción.
El Arte de Pintar sobre Cerámica: Una Técnica Similar a la Acuarela
Con la base de pigmento blanco ya asentada, el plato está listo para cobrar vida. Antonio nos advierte que en esta etapa el plato es extremadamente frágil; cualquier roce brusco o arañazo puede estropear el trabajo.
La técnica de pintura que utiliza Antonio es muy similar a la acuarela: requiere pocas pinceladas, pero muy certeras y sin titubeos. Es esencial tener una visión clara de lo que se quiere lograr antes de cada trazo.
Los Pigmentos y sus Matices
Antonio trabaja con pigmentos cerámicos de la serie CD, que ya contienen fundente (esmalte transparente). Esto significa que solo necesitan agua para ser utilizados y vitrificar correctamente en el horno.
- Intensidad del color: Más agua produce un color menos intenso, mientras que menos agua concentra el pigmento para un tono más vibrante.
- Paleta orgánica: En lugar de una paleta tradicional, Antonio prefiere extraer el pigmento directamente del recipiente: de la parte inferior para colores más intensos (donde el pigmento se asienta) y de la superficie para tonos más suaves.
El proceso de pintura comienza con manchas generales para encajar el diseño, como un fondo amarillo que crea una atmósfera envolvente para cada motivo. Antonio explica que, aunque los colores se vean transparentes y pastel en esta etapa, el horno revelará tonalidades increíbles. Cada plato, aunque comparta el mismo motivo (en este caso, una «calavera pulpo rara»), recibe un tratamiento distinto, como un fondo que no es «acuático».
Utiliza un «pincel mágico» con una punta fina para delinear y añadir detalles, como un filete turquesa o tramas en los ojos y la nariz. El azul cobalto, un color que parece morado antes de la cocción, se transforma en un azul intenso, muy usado en la cerámica portuguesa.
El Toque Final: Luces y la Firma
Un truco poco ortodoxo pero efectivo de Antonio es «sacar luces» al dibujo rayando suavemente el material con una herramienta. Esto crea líneas dentro de las líneas, dando profundidad y textura a la obra.
Finalmente, cada plato es numerado y fechado, registrando su lugar en la colección «313 de 2025».
El Horno: Donde la Magia Sucede
Una vez terminado el diseño, el plato se coloca con sumo cuidado en un casillero especial, asegurándose de que no roce con ninguna otra superficie. Este es un momento crítico, ya que cualquier golpe podría arruinar el trabajo.
El horno se cierra y se enciende con un programa específico (P1). Tras el ciclo de cocción, que transforma los pigmentos y esmalta la pieza, Antonio, con precaución debido al calor, retira el plato. El resultado es una obra con un brillo y unos colores vibrantes que no se podían apreciar antes de la cocción. Es un momento de pura satisfacción para el artista.
La Colección «313 Platos, 313 Mundos»: Una Oportunidad Única
Esta colección nació de la petición de sus seguidores, que deseaban poseer una obra original de Antonio García Villarán a un precio más accesible. Cada uno de los 313 platos tiene un precio único de 313 €, un valor que, según el artista, subirá una vez que se agoten las tres colecciones.
La colección se compone de 24 subcolecciones, cada una con 13 platos, y un plato único. Entre ellas encontramos:
- Gatos Esfinge: Inspirados en sus tres gatos (Hanuman, Kubin y Cali).
- Las Caninas: Tres modelos únicos.
- Fantasía: Hombre sireno y mujer madre tierra.
- Los Cuatro Elementos: Simbolizados por sus manos (fuego, tierra, aire y agua).
- Los Tres Demonios: «Demonios buenos» que alejan otros males.
- El Miedo: Tres enfoques para enfrentar el miedo (aceptación, confrontación, resignación).
- Fauna y Flora: Elementos de su entorno (higos y pájaros, mantis religiosa y tomates, sapito y pimientos).
- Los Bufones: Incluye retratos de Paco Valera, el propio Villarán y un modelo inspirado en Resendy.
Los Platos Especiales y los «Bastardos»
La cerámica, al ser un proceso orgánico, a veces produce «accidentes felices». Aproximadamente seis platos han adquirido características únicas que los hacen «especiales». Estos platos se distinguen con una «E» en su numeración.
- Un plato con «cositas del horno», como pequeños estallidos de las paredes del horno durante la cocción.
- Un «sireno nocturno» donde el azul se volvió inusualmente oscuro, creando un efecto mágico.
- El plato del fuego, azul y sin numerar con esmalte, haciéndolo una pieza singular.
- El plato de la Mantis, número 252, que salió rajado. Antonio aplicó la técnica japonesa del Kinsugi, reparándolo con hilo dorado, dándole aún más valor y una «E» de especial.
- Un bufón con puntos que parecen burbujas, un efecto acuático accidental.
Pero además de los especiales, existen los «platos bastardos». Durante el verano, Antonio, inmerso en la creación, se saltó una numeración, lo que resultó en 20 platos terminados con numeración incorrecta. Aunque perfectos, no encajaban en la secuencia. Decidió llamarlos «bastardos», piezas igualmente maravillosas y deseables, distinguidas con una «B» en su numeración.
Cómo Adquirir tu Plato Único
Para hacer la experiencia más emocionante, el plato te elige a ti. Puedes comprar un plato, pero no sabrás cuál te llegará hasta que abras la caja en tu casa. Cualquier plato puede ser tuyo, incluso uno de los «especiales» si tienes suerte.
Si deseas un plato «bastardo», existen dos maneras de conseguirlo:
- Ser coleccionista de la obra de Antonio, lo que te da acceso a una sección oculta de su galería web donde puedes elegir el «bastardo» que prefieras.
- Tras adquirir uno o varios platos de la colección principal, recibirás un código que te permitirá acceder a la compra y elección de un «bastardo», si aún está disponible.
Para aquellos que desean una subcolección completa (por ejemplo, los tres bufones), pueden contactar a franartartex@gmail.com o indicarlo en la orden de compra. Recibirás un modelo de cada uno, aunque la elección específica del color o el diseño dentro del modelo seguirá siendo una sorpresa.
El último plato, la pieza número 313, será subastado entre todos los que hayan adquirido al menos un plato y sus coleccionistas, comenzando con un precio muy bajo.
¡No te Quedes sin el Tuyo!
El primer «drop», los primeros 100 platos, saldrán a la venta el 13 de septiembre a las 8 de la tarde (hora española). Los coleccionistas de la obra de Antonio García Villarán tienen una ventaja: pueden escribir a gestiarte@gmail.com para adquirir sus platos antes del lanzamiento oficial.
Este proyecto ha sido un hito para Antonio, un esfuerzo arduo pero gratificante que ha dado como resultado 313 piezas de arte únicas y muy especiales. Es una oportunidad inigualable de poseer una obra original de un artista consolidado.
No esperes más. Te invitamos a explorar más sobre esta colección en la galería online donde está el proyecto de 313 platos, 313 mundos. ¡Adelántate, porque estas piezas únicas volarán!
Gracias por acompañarnos en este viaje artístico. Descubre más obras y procesos creativos de Antonio García Villarán en su canal de YouTube y nos vemos muy pronto.








