¿Has escuchado alguna vez expresiones como «esto es muy Dadá» o «voy a hacer algo Dadá»? Pero, ¿qué es realmente el Dadaísmo? En este artículo, el artista y escritor Antonio García Villarán te guía a través de este fascinante movimiento artístico que dinamitó todas las reglas establecidas.
Para Antonio, como estudiante de Bellas Artes, el Dadaísmo fue profundamente inspirador. Representó un espacio de libertad absoluta, donde cualquier acción surrealista o absurda podía considerarse arte. Pero, ¿qué fundamentos sustentan realmente el Dadaísmo? Te lo explicamos de manera sencilla.
¿Qué es Realmente el Dadaísmo?
Con la invención de la fotografía, los pintores tradicionales vieron su función «objetiva» obsoleta, empujándolos a buscar nuevos caminos en la plástica. Los Impresionistas se volcaron en el color y la luz; los Cubistas, en la deconstrucción de la forma; y los Futuristas, en la glorificación de la velocidad y la modernidad. Dentro de esta ebullición de «ismos» a principios del siglo XX, surgió el Dadaísmo.
El Dadaísmo se manifestó como una corriente artística radicalmente «anti»: anti-museo, anti-materialismo, anti-arte, anti-burguesía (aunque muchos de sus integrantes provenían de la burguesía) y, crucialmente, anti-guerra. No olvidemos que el Dadá emergió en 1916, en plena Primera Guerra Mundial (1914-1918).
El Contexto Histórico: Una Respuesta a la Guerra
El movimiento Dadá nació en Zúrich, Suiza, en 1916. Zúrich era una ciudad neutral, un refugio para un grupo de jóvenes artistas, poetas y dramaturgos inconformistas. Horrorizados por la destrucción y la barbarie que la humanidad estaba desatando a su alrededor, decidieron reflejar ese caos en el arte, rompiendo todas las barreras. El Dadá se convirtió así en un estado de ánimo, en una expresión de hartazgo y rebeldía.
Como dijo Jean Arp: «Dadá es para los insensatos lo que no significa tonto. Dadá es insensato como la naturaleza. Dadá está a favor de la naturaleza y contra el arte.» El Dadaísmo rechazaba cualquier tipo de regla. De hecho, el propio nombre «Dadá» no significa nada específico; hay múltiples teorías: algunos dicen que viene del «sí, sí» rumano, otros que son las primeras palabras de un niño, o incluso un caballito de madera. La esencia es la falta de significado, la ausencia de una dirección clara: «sin reglas, nadie al volante.»
El Cabaret Voltaire: Cuna del Movimiento
Todo comenzó en el Cabaret Voltaire en Zúrich en 1916. Este modesto local fue el epicentro de representaciones, lecturas de poesía, bailes y veladas dadaístas. Aunque esta aventura duró solo seis meses, su impacto resuena hasta el siglo XXI.
Instrucciones Dadaístas para Crear Poesía (Tristan Tzara)
Tristan Tzara, uno de los ideólogos clave del Dadaísmo, propuso unas instrucciones sencillas y divertidas para hacer poesía. ¡Te invitamos a probarlas!:
- Coja un periódico.
- Coja unas tijeras.
- Escoja en el periódico un artículo de la longitud que quiera darle a su poema.
- Recorte el artículo.
- Recorte enseguida con cuidado cada una de las palabras que forman el artículo y métalas en una bolsa.
- Agítela suavemente.
- Ahora saque cada recorte uno tras otro.
- Copie concienzudamente en el orden en que hayan salido de la bolsa.
El resultado, según Tzara, se parecerá a ti, y serás «un escritor infinitamente original y de una sensibilidad hechizante, aunque incomprendido del vulgo». Es sorprendente cómo el azar a veces produce cosas maravillosas. Sin embargo, esto plantea un dilema filosófico: si el azar puede crear poemas, y cualquiera puede crear un poema, ¿todo el mundo es poeta? Y si todo el mundo es poeta, ¿nadie lo es? El Dadá está lleno de contradicciones.
Por cierto, Antonio García Villarán ha grabado un manifiesto Dadá en vídeo oculto. ¡No olvides buscarlo en la descripción del vídeo original para un regalo especial!
La Paradoja del Azar en el Arte Dadá
Los dadaístas utilizaron la espontaneidad y el azar como instrumentos para crear lo que ellos llamaban «antiarte». Jean Arp, por ejemplo, recortaba cartulinas con formas caprichosas, las dejaba caer sobre un papel y el resultado era la obra. Esto puede recordar a los chorreones de Jackson Pollock, pero Antonio García Villarán plantea una crítica: ¿es todo azar? Las cartulinas se cortaron con una forma específica, se tiraron desde una distancia elegida. El azar es solo una parte de la obra; el artista sigue tomando decisiones, lo que implica que algunas obras serán mejores que otras.
La Estética Dadaísta: Negación de la Razón
Los dadaístas defendían el «no» frente al «sí», el caos frente al orden, y la imperfección contra la perfección. Para ellos, la imperfección era maravillosa, bella en sí misma. El Dadaísmo se oponía a todos los movimientos anteriores: Modernismo, Cubismo, Impresionismo, Expresionismo, Futurismo, etc. Consideraban que todos ellos eran meros «sucedáneos» que no aportaban nada verdaderamente nuevo.
La estética dadaísta negaba la razón, el sentido y la construcción consciente. Si algo se pensaba, significaba o tenía un propósito lógico, para ellos no era Dadá. El Dadaísmo era caos puro. Antonio García Villarán observa que esta actitud de ir «contra todo», de cuestionar el mundo, tiene un tinte muy adolescente, una etapa de mucha fuerza creativa y transgresión que puede ser muy inspiradora si se mira desde fuera.
Duchamp y los «Ready-mades»: ¿Arte o Antiarte?
En 1920, la primera exposición dadaísta desafió todas las convenciones: maniquíes en el techo, cuadros por todas partes que eran frases, manifiestos o recortes de periódicos; un verdadero «gazpacho Dadá».
Una de las obras más icónicas y controvertidas es La Fuente de Marcel Duchamp. Esta pieza es un ready-made, un objeto manufacturado que el artista elige y eleva a la categoría de arte simplemente por su selección. La teoría de Duchamp era que el artista, al elegir un objeto, lo transformaba mágicamente en arte. Antonio disiente, argumentando que no es una verdad absoluta. Para él, es como si un cocinero presentara arena, una piedra y una hoja seca como «alta cocina». Los dadaístas lo veían como «antiarte», pero la historia del arte lo ha validado como arte, incluso si ellos mismos lo consideraban una provocación.
Otro ejemplo de la irreverencia de Duchamp es su intervención sobre una postal de la Mona Lisa, a la que le pintó un bigote y le añadió las iniciales «L.H.O.O.Q.» (que en francés suena como «Ella tiene el culo caliente»). Una broma adolescente que hoy se considera una gran obra de arte.
El Legado Duradero del Dadaísmo
Las consecuencias del Dadaísmo fueron profundas. Validó prácticas artísticas como la performance, el videoarte (no solo el de calidad, sino cualquier manifestación, incluso grabaciones con un móvil) y, especialmente, el arte conceptual. Obras como la bolita de papel, el vaso de agua medio lleno o el platanito pegado a la pared encuentran su justificación en la semilla dadaísta.
Sin embargo, este artículo no pretende ser una crítica negativa. El Dadaísmo tuvo aspectos muy positivos: no solo es fácil de hacer, ¡sino que es divertidísimo! Inspira a la investigación y a la experimentación personal. De hecho, fue una inspiración directa para el Surrealismo y sigue siendo una fuente de ideas para muchos artistas.
Los «Soldados de Dadá»: Figuras Clave
Aquí te presentamos algunos de los «soldados de Dadá» que puedes investigar para profundizar en el movimiento:
- Tristan Tzara: Ideólogo fundamental, autor de manifiestos.
- Hannah Höch: Pionera del fotomontaje dadaísta.
- Hans Arp: Escultor dadaísta y surrealista, experimentó con el azar.
- Marcel Duchamp: Figura clave en la transición al arte conceptual con sus ready-mades.
- Francis Picabia: Artista todoterreno que exploró múltiples estilos.
- Kurt Schwitters: Conocido por sus collages y cajas Merz.
- Man Ray: Fotógrafo dadaísta y surrealista.
Muchos de estos artistas transitaron por varios movimientos a principios del siglo XX, lo cual era algo habitual en una época de tanta ebullición creativa.
Tu Opinión Cuenta: ¿Es el Dadaísmo Arte?
Ahora, nos gustaría saber tu opinión. ¿Te gusta el Dadaísmo? ¿Piensas que es un movimiento artístico por derecho propio o más bien un eslabón hacia otras corrientes? ¿Has realizado alguna acción «Dadá» en tu vida? ¡Seguro que sí! Déjanos tus comentarios aquí abajo. Si te ha gustado este contenido, suscríbete al canal de Antonio García Villarán, revienta el botón de «me gusta» y apóyale para que siga creando vídeos como este. ¡Nos vemos muy pronto!








