Fauvismo: La Pintura más Salvaje que Desafió la Realidad
¡Hola! Soy Antonio García Villarán, y hoy vamos a adentrarnos en uno de los movimientos artísticos más explosivos y salvajes de la historia del arte: el Fauvismo. Prepárate para descubrir por qué esta corriente revolucionó la percepción del color y la forma.
El Pánico Artístico: Cuando la Fotografía lo Cambió Todo
A finales del siglo XIX, Europa fue testigo del nacimiento de numerosos movimientos artísticos, los famosos «ismos», que surgían como rosquillas. ¿La razón? Un invento revolucionario que puso en jaque a la pintura tradicional: la fotografía.
Desde el Renacimiento, los artistas se habían esmerado en capturar la luz, el color, la anatomía y el movimiento para recrear imágenes lo más cercanas posible a la realidad, a lo que el ojo humano percibía. Pero todo cambió en 1826-1827 cuando el científico francés Joseph Nicéphore Niépce (míralo aquí escrito mejor) utilizó una cámara oscura portátil para captar una imagen que no se desvanecía. Unos años después, en 1827, Louis Daguerre, a quien seguramente te suena por el daguerrotipo, perfeccionó este invento, dando origen a la cámara fotográfica. ¡Imagina! De ahí hemos llegado a tener cámaras brutales en nuestros propios móviles.
Como dato curioso, la primera imagen fijada de la historia necesitó ¡ocho horas de exposición! El fotógrafo debía pedir a sus modelos que no se movieran, casi que no respiraran. La cámara tardaba más que Antonio López pintando un cuadro.
La Crisis de la Representación y el Auge de la Creatividad
¿Qué tiene que ver la fotografía con el Fauvismo? ¡Muchísimo! Este «invento del demonio», capaz de crear imágenes en cuestión de segundos, sumió a los artistas en un pánico colectivo. La ansiedad se apoderó de ellos: «¿Qué vamos a hacer ahora? ¿Esto nos quitará el trabajo?». Una situación no muy diferente a lo que hoy ocurre con la inteligencia artificial.
La disyuntiva era clara: reinventarse o morir. Muchos optaron por caminos ajenos al arte, pero aquellos que sentían una verdadera pasión por la pintura decidieron hacer algo nuevo. Así fue como nacieron los «ismos»: el Impresionismo, el Futurismo, el Expresionismo, el Dadaísmo y, por supuesto, el Fauvismo.
El Nacimiento de las «Fieras»: ¿De dónde Viene el Nombre Fauvismo?
La palabra «Fauvismo» proviene de «fauve», que en francés significa «fiera», y el sufijo «ismo», que denota movimiento. Es decir, «movimiento fiero» o «movimiento de fieras». Este nombre surgió casi por casualidad.
Fue el crítico de arte Louis Vauxcelles (un crítico muy conocido), quien, al reseñar algunas de las obras expuestas en el Gran Salón de Otoño de París en 1905, exclamó que aquello era «pintura de fiera», «pintura fauve». Y así, el término quedó acuñado para la historia.
La invención de la fotografía lo revolucionó todo, y el mundo del arte estaba en plena ebullición creativa. Mientras que los Impresionistas buscaban pintar la luz y capturar el momento al aire libre, los Futuristas proclamaban la belleza de la velocidad y las máquinas. Los fauvistas, por su parte, yo los veo como un híbrido entre impresionistas y cubistas. En esa época de tanta experimentación, muchos pintores pasaban de un movimiento a otro, como el caso de Picabia, que experimentó con surrealismo e impresionismo, además de escribir novelas.
Las Marcas de la Bestia: Características de la Pintura Fauvista
Los cuadros fauvistas «dan bocados», «pinchan», «gritan». Son intrínsecamente salvajes. Sus principales características son:
- Colores Puros y Contrastes Fuertes: Utilizan colores directamente del tubo, sin mezclas, creando combinaciones impactantes e imposibles en la realidad.
- Simplificación de Formas: Las figuras y paisajes se simplifican, reduciendo los rostros y los elementos a planos de color puros. Puedes ver una muchacha con la cara verde o un árbol morado.
- Color Subjetivo e Instinctivo: El color se usa de manera instintiva, no para describir la realidad, sino para expresar emociones y dar fuerza a la obra.
Un ejemplo emblemático es «La Raya Verde» de Henri Matisse (Madame Matisse) donde el rostro de una mujer tiene cejas azules, una mitad de la cara amarilla y la otra rosa pálido, con una impactante línea verde en medio y un fondo tricolor de verde, rojo y magenta.
Fauvismo vs. Abstracción y Surrealismo
Los fauvistas no deben confundirse con los abstractos ni con los surrealistas. Aunque son radicales con el color, los fauvistas no se separan de la naturaleza y tampoco inventan mundos oníricos. Simplemente, exaltan el color un paso más allá que impresionistas y puntillistas.
Tampoco son pintores naïf. Los fauvistas tenían profundos conocimientos de dibujo y color. Su instinto era el de un artista con técnica, no el de un principiante.
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Sin Profundidad, con Contornos y Trazos Espontáneos
Otra característica distintiva del Fauvismo es la ausencia de profundidad. El primer y el último plano pueden coexistir en la misma superficie, porque para ellos, un «rosa chicle» y un «amarillo canario» simplemente «cazaban» bien juntos, sin importar la perspectiva. ¡No hay que confundirlos con artistas pop, ya que el Pop Art llegaría mucho después!
Los fauvistas también empleaban contornos para delimitar figuras, árboles o paisajes. Sus trazos eran espontáneos y muy sueltos, como una montaña rusa que fluye por el lienzo. No les importaba la perfección anatómica, se dejaban llevar por la inmediatez. Un brazo podía ser más gordo o delgado; lo importante era la fuerza expresiva. Esta inmediatez, cuando viene de alguien que sabe dibujar, resulta en obras con una vitalidad controlada y sorprendente.
Fauvistas vs. Impresionistas: El Estudio Frente al Aire Libre
Una diferencia clave con los Impresionistas es el lugar de trabajo: mientras estos últimos salían a pintar al aire libre (plein air), los fauvistas pintaban dentro del estudio. No les interesaba cómo la luz natural incidía en los elementos; su foco estaba en el color por el color, en la inmediatez y en la máxima fuerza y expresividad.
Pintaban paisajes, bodegones, figuras humanas y retratos. Es decir, trabajaban con los géneros clásicos, pero con una aproximación completamente nueva. En obras como El puente sobre el río (1906), podemos ver troncos de árboles en azul, rosa y rojo, con copas en verde limón, celeste, azul Prusia y naranja, y fachadas de casas en salmón, rosa y gris azulado. Cuadros vibrantes y atractivos.
Fauvismo y Expresionismo Alemán: Caminos Paralelos
El Fauvismo guarda un gran parecido con el Expresionismo Alemán, y no es casualidad: surgieron casi a la vez. Ambos movimientos compartieron la lamentable distinción de ser considerados «arte degenerado» por los nazis alemanes, quienes destruyeron o confiscaron muchas de sus obras, llegando incluso a vender algunas al extranjero para financiarse.
Descubre a los Maestros Fauvistas
Para que sigas investigando sobre este fascinante tipo de pintura, aquí te dejo algunos nombres clave de artistas fauvistas:
- Maurice de Vlaminck
- André Derain
- Henri Matisse
- Raoul Dufy
- Émilie Charmy
Si conoces a más, ¡déjanos tus comentarios! Sigamos investigando sobre estos maravillosos fauvistas.
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