La Tipografía del Cartel de Semana Santa de Sevilla: Entre el Barroco y la Oportunidad Abstracta
La identidad visual de la Semana Santa de Sevilla es un tema que siempre genera debate, y la tipografía de su cartel anual no es una excepción. En esta ocasión, la elección tipográfica ha suscitado una reflexión profunda sobre la coherencia entre el diseño y la rica tradición que representa.
Una Tipografía que No Convence: ¿Minimalismo en lo Barroco?
La tipografía utilizada en el cartel se percibe como temblorosa y, sobre todo, excesivamente simple. Esta particularidad choca frontalmente con la esencia de Sevilla y, más concretamente, con la grandiosidad de su Semana Santa. Sevilla no es un referente minimalista; es, por antonomasia, barroca, opulenta y rica en detalles.
No se trata de rechazar una tipografía de una sola línea, sino de cómo esa línea se ejecuta. Existen infinidad de estilos que, aun siendo de trazo único, pueden ser extraordinariamente barrocos, logrando transmitir un mensaje visual mucho más acorde con la profundidad y la solemnidad de la Semana Santa. Lamentablemente, esta propuesta tipográfica actual se asemeja más a la estética de una casa del terror que a la iconografía de una celebración centenaria. Para profundizar en la simbología de estas festividades, puedes visitar nuestra sección sobre Semana Santa en Sevilla.
Luis Gordillo y el Potencial del Arte Abstracto para la Macarena
El autor del cartel, Luis Gordillo, es un gran pintor abstracto, y es en este terreno donde, a juicio de muchos, reside una oportunidad perdida. Su reconocido talento para lo abstracto podría haber dado un giro radical a la concepción del cartel. La idea de un cartel que, a través de la abstracción, simbolizara la imagen de la Macarena, habría sido una propuesta audaz y, desde nuestra perspectiva, sumamente impactante.
Un enfoque abstracto no solo habría aprovechado la maestría de Gordillo en este campo, sino que también habría ofrecido una interpretación fresca y contemporánea, sin renunciar a la profunda espiritualidad de la Semana Santa. Esta aproximación podría haber resultado un acierto, generando una obra que trascendiera lo convencional y que se incrustara en la memoria colectiva con una fuerza renovada. Explorar el arte abstracto en contextos tradicionales abre puertas a nuevas formas de expresión.
Para conocer más sobre análisis de arte y cultura, visita la página principal de Antonio García Villarán.








