Proyecto ARCO 2019: Mis Conclusiones Tras Visitar Seis Ferias de Arte en Madrid
¡Hola! Soy Antonio García Villarán, y después de haber visitado seis ferias de arte de Madrid y haber culminado la serie de vídeos que llamé «Proyecto ARCO 2019», es momento de compartir mis conclusiones y reflexiones. Esta serie, que te invito a explorar en mi canal de YouTube Antonio García Villarán, ha sido un viaje intenso por el panorama artístico de la capital.
La Polémica del Ninot: ¿Obra Oportunista o Verdaderamente Provocadora?
Como era de esperar, el primer punto a tratar es el famoso «Ninot» de Santiago Sierra y Eugenio Merino. Los medios de comunicación le otorgaron una publicidad extrema, pero, ¿qué hay detrás de la cortina? Los grandes medios, que a menudo son patrocinadores de ARCO (y lo pudimos ver en los logos oficiales), tuvieron acceso preferencial el día previo a la apertura oficial, lo que les permitió ser los primeros en difundir la noticia de esta obra. Esto genera una pregunta fundamental: ¿es justo que solo quienes tienen «pasta» puedan dar las primicias?
Santiago Sierra y Eugenio Merino son artistas conocidos por generar polémica intencionadamente. Este año, su obra, un ninot gigantesco del rey, buscaba precisamente eso: captar la atención mediática. En mi opinión, lo más impresionante no era la obra en sí, sino ver cómo todos los demás medios de comunicación, como «borreguitos», acudían a cubrirla.
Me pregunto: ¿es realmente una obra polémica o más bien oportunista? Todos sabemos que el rey visita ARCO. ¿Busca esto el choque directo? Un dato curioso es que en 2008, dos jóvenes fueron condenados por quemar una foto del rey, acusados de injurias contra la corona. Sin embargo, en 2018, la Audiencia Nacional archivó el caso, mostrándose de acuerdo con el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, lo que implicaba que quemar una foto del rey ya no era «peligroso». ¿Han aprovechado esta coyuntura los artistas para hacer una obra «reivindicativa» sin riesgo real? Personalmente, creo que de antisistema tiene más bien poco, pues carece de un riesgo genuino.
La propuesta de esta obra es que la persona que la compre se compromete, por contrato, a quemarla antes de un año, quedándose únicamente con el vídeo de la quema. Esto me lleva a una reflexión: ¿por qué no habría alguien que ofreciera 200.000 euros a los artistas a cambio de que ellos quemaran esa misma cantidad de dinero? ¡Eso sí sería un pago conceptual!
Esta obra, sinceramente, hace aguas por varios lados. Primero, la idea de hacer un ninot y quemarlo es una tradición anual en Valencia con personajes públicos de todo tipo. Además, he descubierto por la red que, al ser preguntado por una estudiante sobre si el dinero ganado se invertiría en la causa que defienden, uno de los autores respondió que no, que era para seguir trabajando en su estudio.
Hasta el momento, la obra no se ha vendido. Incluso se ha abonado un mes de seguro a una empresa de desmontaje. Esto me recuerda a lo que sucedió con la calavera de diamantes de Damián Hirst, que «mágicamente» se vendió a uno de los propios compradores (uno de los cuales resultó ser el mismo Hirst). ¿Pasará lo mismo con el ninot para no quedar en evidencia?
Se dice que cuando el ninot sea quemado, debajo habrá una estructura o una escultura de bronce. Sin embargo, a mí, personalmente, esta obra no me interesa en absoluto. En ARCO, pude encontrar obras mucho más divertidas y estimulantes, como el botecito con la puntilla bailando por un imán, o esa «mancha» de plástico en la pared que costaba una fortuna.
ARCO: Entre el Déjà Vu y la Decadencia Silenciosa
Tras recorrer el primer pabellón de ARCO, mi impresión fue que aproximadamente un 80-90% de las obras eran «aparte» (arte de baja calidad o sin interés), con solo un 10-20% que ofrecía algún atisbo de interés, sin llegar a ser espectaculares. El segundo pabellón, en cambio, resultó más interesante, con obras de artistas reconocidos, aunque de menor formato o perfil.
El filósofo Fernando Castro, a quien sigo y cuyas opiniones considero muy acertadas, ya en 2017 señalaba que ARCO se mantenía muy homogéneo. Había disminuido el número de galerías españolas, aumentando las extranjeras, pero con pocas apuestas novedosas. Las galerías presentaban prácticamente a los mismos autores, a veces en las mismas paredes y con obras de la misma serie, generando una sensación de déjà vu. Se percibía un arte «inercial», lejos del impulso rompedor e innovador de los años 80 y principios de los 90. Se notaba también una fuerte presencia de artistas ya consagrados, apostando al «caballo ganador». Coincido plenamente con él; de 2017 a 2019, la situación no parece haber cambiado mucho.
ARCO sigue consolidándose como una de las primeras ferias de «segundo nivel». La espuma ha bajado, ya no es lo que fue, pero mantiene cierto interés. También creo que es una feria homogénea, algo decadente, que apuesta por lo que consideran «ganador», y con una calidad media. Aunque es verdad que el montaje es excelente, con buena iluminación y espacios amplios, me pregunto: ¿para qué tanto esfuerzo en el montaje si el contenido en las paredes o el suelo no está a la altura? Sin duda, la feria se queda coja en lo más importante: la obra.
El Dinero Manda: Falsedad y Especulación en el Arte Contemporáneo
En estos días, recibí un mensaje con una noticia de 2010 que sigo encontrando muy vigente: una entrevista a Bárbara Rose, historiadora de arte y mujer de Frank Stella. Ella afirmaba, entre otras cosas, que el arte contemporáneo ya no es seguro y que solo manda el dinero. Es un testimonio valioso de alguien que ha trabajado para museos e instituciones y conoce a fondo el sector.
Rose también relataba que Jeff Koons, el artista del «perrito Puppy» del Guggenheim, invierte en arte, pero no en arte contemporáneo. Él, que trabajó en Wall Street, invierte en «valores seguros»: arte antiguo. Es paradójico que un autor contemporáneo gaste su dinero en aquello que él mismo no produce.
Uno de los grandes problemas que señala Bárbara Rose es la falsedad y la especulación. Al preguntarle por Damián Hirst, ella misma no lo considera un artista y apunta que ya en 2010 sus precios habían bajado. Recientemente, otra noticia confirmaba que los precios de Hirst siguen descendiendo. ¡Menos mal que el mercado se va dando cuenta de las cosas poco a poco!
Rose también sostiene que, después de Duchamp, hay algo de trampa en el arte, que es un gran juego y que él cambió las reglas al no ser ni Picasso ni Matisse. Además, destaca que en España hay grandes artistas, pintores y escultores desconocidos que no cuentan con los medios para salir adelante.
Prácticamente todas las fuentes y vídeos que he consultado coinciden en que ARCO, que en sus inicios fue una gran feria, ha ido cayendo en decadencia. Espero sinceramente que mejore, y para ello, la crítica es fundamental. Sin crítica, todo seguirá igual.
Curiosamente, ha salido la noticia de que el director de ARCO de este año se va. Él asegura que no hay nada oculto tras su marcha, pero como bien digo: si no hay nada oculto, ¿para qué decirlo? Es como cuando te dicen: «detrás de esa puerta no hay nada, no la abras».
Hay que reconocer el mérito de montar un evento de esa magnitud, pero también debemos saber que se puede montar bien, regular o mal. No por el simple hecho de montarlo hay que aplaudir. ARCO, en mi opinión, es una feria que se mira mucho a sí misma, sin mirar hacia afuera, hacia lo que realmente sucede en el mundo del arte. Quizás siendo más humilde, podrían aprender mucho. Al fin y al cabo, esta feria se hace para la gente, ¿por qué no se escucha más a la gente?
Incluso hubo una polémica sobre el hecho de que ARCO siempre estuvo dirigido por mujeres hasta la llegada de un director masculino. Él respondió que «no se tomaban el arte con tanta importancia como para poner a un hombre al frente», para después matizar que las mujeres habían sido «brillantísimas». La próxima directora será Maribel López, pero por lo que he escuchado, parece que seguirá una línea continuista. ¡Qué pena!
Mis Conclusiones Clave Sobre ARCO 2019
1. Muchos iban «para decir que habían ido»: A mucha gente le daba igual ir a ARCO que a la sierra de Cazorla; el objetivo era el postureo social.
2. Obra básica y sin compromiso: Demasiadas obras que no llegaban ni a piezas decorativas. Cuadros de un solo color que te hacían imaginar al comprador pidiendo un verde «un poquito más oscuro que me viene bien con las cortinas».
3. Obras fabricadas en serie: Abundaban obras que podrían ser producidas en masa, como los «pantalones vaqueros» por todos lados, o cuerdas que parecían recién compradas en una ferretería.
4. Autocensura: Percibí una gran ausencia de obra provocativa. Otros años había más desnudos, más obras que hablaban de política o religión. Este año, todo era muy «políticamente correcto y soso».
5. Necesidad de cambio: Aunque había miradas que se mezclaban como cuchillos al hacer una crítica constructiva, muchos galeristas y artistas lo agradecían. Creo que ven que un cambio es necesario y ellos mismos lo saben.
6. El «Meme Artista»: Una anécdota que vivimos fue la de un joven que, en medio de la feria, colocó un vaso con una cañita y unos papeles, y se puso delante como si fuese el artista de la obra. La gente se paraba y le hacía fotos, entre el cachondeo y la reflexión.
Sinceramente, ARCO necesita mutar. Necesita mirar hacia afuera, inyectar frescura, renovación y, sobre todo, compromiso con el arte y la sociedad.
Art Madrid: Una Alternativa con Alma
Art Madrid, surgido a raíz de que ARCO, en un momento dado, expulsara a unas 50 o 60 galerías españolas para dar cabida a las extranjeras, fue una grata sorpresa. Esas galerías se asociaron y crearon su propio «Salón de los Rechazados» (Salon des Refusés), que este año celebraba su 14º aniversario.
Curiosamente, el primer año de Art Madrid se le asignó un pabellón en IFEMA, justo enfrente de ARCO, lo que implicaba una competencia directa. Sin embargo, un mes antes de la inauguración, la dirección de IFEMA los cambió de sitio, llevándolos a la Casa de Campo, «en el quinto pino». ¿Será que ARCO tenía miedo a la competencia?
Art Madrid es una feria complementaria. Cuantas más ferias haya, mucho mejor. Lo importante es que cada una lo haga lo mejor posible. Como experiencia vital, fue «mucho más normal». Prometía y cumplió. Había más comunicación, más naturalidad en casi todas las galerías, y los precios eran visibles y lógicos. ¿Acaso en ARCO hablar de dinero es de mal gusto? ¡Los artistas comen y viven de su trabajo! Me quedo con una frase de Art Madrid: «Una alcayata es una alcayata».
JustMAD: Un Artista Hiperrealista y un Martillo Inesperado
JustMAD era una feria de tres plantas que, en principio, parecía pequeña, pero resultó ser muy grande, con muchas galerías y artistas. Aquí me encontré con un pintor hiperrealista, un verdadero «infiltrado» o «troll» que no solo sabía lo que era el arte, sino que lo practicaba con maestría. Si no vendía sus obras, las dejaba por la calle.
Aquí vivimos la anécdota del martillo. Tras visitar la feria, una artista con la que habíamos hablado se nos acercó con los ojos rojos, indignada por nuestras preguntas y opiniones. Le expliqué que mi opinión era una crítica constructiva y que era importante reflexionar sobre ella. Lo más impactante es que ella tenía un martillo en la mano. Mi equipo me lo hizo ver después, y confieso que me lo tomé a broma, de ahí surgieron muchos memes. ¿Es normal ir con un martillo en la mano a una feria de arte? ¿O no?
Desgraciadamente, una de las conversaciones más interesantes que tuve en JustMAD, con una galerista italiana, se perdió por un problema técnico. Le expresé mis pensamientos sobre muchas obras y ella, aunque le costó al principio, finalmente agradeció la honestidad, algo que, según ella, no solía ocurrir.
Hybrid Art Fair: Juventud, Frescura y un Beso Artístico
Hybrid, la feria que se hacía en el hotel, aunque en el vídeo se vea mucho «aparte», también ofrecía arte realista y obras interesantes. Era una feria juvenil, fresca, que me gustó mucho.
Destaco una obra de arte realista: un contador que mostraba lo recaudado por la galería. Comenzó en 755 euros y, en total, durante todos los días, consiguieron más de 3.000 euros. Si a esto le restamos los 1.200 euros que cuesta exponer, más el viaje, la estancia y el montaje, no sale muy a cuenta. El galerista tenía razón al decir que el mundo del arte es el único en el que hay que trabajar para poder mostrar tu trabajo. Esto no ocurre, por ejemplo, con médicos o abogados.
¿Por qué ocurre esto? En parte, por la poca y mala difusión que tienen las ferias y el arte en general, la falta de crítica, y el desconocimiento de los artistas. Sin embargo, me dijeron que la mejor difusión de la feria la había hecho yo en YouTube. Esto no debería ser así, las propias ferias deberían apostar más por la difusión en redes.
Aquí viví la anécdota del beso: una artista alemana regalaba besos en trocitos de madera filmados, por 30 euros. Aunque es un «aparte» puro, fue curiosa la reacción cuando le propuse darle un beso en la mano o en otro sitio, a lo que ella se negó por ser «una artista». Después de nuestra conversación, y al saber quién era yo, me regaló una obra. Un gran detalle.
Me gustó mucho de Hybrid que daba oportunidad a todo el mundo: galerías, colectivos y asociaciones de artistas. Fue la feria más reivindicativa de todas y, al igual que Art Madrid, estaba llena de color, a diferencia del ambiente más blanco y gris de ARCO.
Urvanity: Ruido, Postureo y Falta de Transparencia
En Urvanity, aunque había obras interesantes y de mediana calidad, la experiencia no fue muy buena. La música ambiental era como la de una tienda de Zara, con ruidos de martillazos y publicidad por todas partes. Las marcas se habían «comido» la feria.
Un galerista incluso nos impidió grabar y se negó a dar los precios de las obras, tratándonos de muy malas maneras. No se dan cuenta de que no hay «publicidad mala», y que esto era publicidad gratuita. Esta falta de transparencia, al final, pasa factura. La gente no es tonta: si ves una obra de 200.000 euros sin interés y otra muy interesante de 3.000, 6.000 o 10.000, sacas tus propias conclusiones. Urvanity fue, en efecto, la feria del «postureo».
Drawing Room: Pequeña e Íntima
Por último, Drawing Room era una feria pequeña e íntima, que se vendía como una feria de dibujo, pero ofrecía muchas más cosas. Igualmente, también había obras interesantes.
Datos y Comparativas: El Impacto del Proyecto ARCO 2019
El número de galerías participantes fue:
* ARCO: 203
* Art Madrid: 42
* JustMAD: 67
* Hybrid: 35
* Urvanity: 23
* Drawing Room: 19
Sumando las galerías de estas cinco ferias alternativas, obtenemos un total de 186, un número muy similar al de ARCO (sin contar FLECHA, que empezó antes de mes).
Los precios de las entradas fueron:
* ARCO: 40 euros
* Art Madrid: 15 euros
* JustMAD: 15 euros
* Hybrid: 9 euros
* Urvanity: 10.95 euros
* Drawing Room: 10 euros
Ir a ARCO cuesta 40 euros, mientras que visitar las otras cinco ferias ronda los 60 euros. Una idea que propongo es que las ferias pequeñas podrían asociarse para crear pases combinados o bonos económicos, incentivando así las visitas y, potencialmente, las ventas. ¡Es una asesoría gratis! También, las visitas guiadas son una excelente manera de difundir y vender arte, ya que a la gente le gusta que le expliquen las cosas. En ARCO, un dibujo de Picasso costaba 110.000 euros, y uno de Miró, 85.000.
Respecto al número de visitantes:
* ARCO: 100.000 personas (según ellos)
* Art Madrid: 20.000
* Hybrid: 5.000
* JustMAD: 20.000
* Drawing Room: 8.000
* Urvanity: No quiso dar los datos, mostrando una actitud «déspota».
Un dato revelador es que mi vídeo sobre ARCO ya ha superado las 200.000 visitas. ¡Es decir, más gente ha visto mi vídeo que ha ido a la feria! ¿Acaso ver un vídeo no es una forma de «ir» a la feria y difundirla?
Realicé una encuesta en mi comunidad preguntando qué feria les había gustado más. La más votada, con más del 70% de los votos (¡más de 15.000 votos!), fue Art Madrid. Yo esperaba otra, pero Art Madrid realmente sorprendió.
Un Estudio Revelador y Reflexiones Finales
Una estudiante de Sevilla, Paula Bermejo, se puso en contacto conmigo para compartir un estudio que realizó sobre ARCO, basado en encuestas a profesores, alumnos y visitantes.
Los resultados fueron contundentes:
* El 83% de los encuestados pensaba que las obras son difíciles de entender.
* Prácticamente todos eran conscientes de la baja calidad de las obras de ARCO, del «enchufe» y de la mediocridad de las piezas.
* Una señora describió ARCO como «el Banco Santander pero con otra decoración».
* A pesar de todo esto, el 66.7% de los entrevistados tenía una visión positiva de ARCO, frente a un 33.3% negativa. ¿Significa esto que hay esperanza?
* La conclusión final del estudio es que, a pesar de la percepción general, ARCO es en su mayoría «aparte» y la gente lo sabe.
También quiero destacar un tuit de Crespo de Coactum Factum, que me gustó mucho: «Espero que estéis siguiendo la serie de Antonio García Villarán sobre ferias de arte en Madrid porque se está empezando a entrever algo. Antonio estaba apuñalando ARCO». Aunque era una frase para llamar la atención, lo más importante era el siguiente punto: «Soy consciente que estoy extrapolando de un solo punto, pero cada día que pasa veo que los canales especializados tienen más influencia». Y yo, en cierto modo, también lo creo.
La Poca Cobertura Mediática y el Poder de la Difusión Digital
Todo el mundo tiene móvil y acceso a la información de manera inmediata. Esto, sumado a la poca cobertura de los grandes medios de comunicación, genera un vacío que está siendo llenado por los canales especializados. Según LV Media, medios generalistas como El País o El Diario.es son los que más publicaciones han realizado sobre ARCO, mientras que blogs de arte o publicaciones especializadas aparecen en los primeros resultados al buscar noticias sobre las ferias alternativas. Es decir, ¡se da muy poca cobertura al arte en general!
Mi llamado es claro: queridos amigos y amigas youtubers del mundo, visitad las ferias de arte. Son muy divertidas y se puede aprender mucho. Y queridas ferias de arte, ¡invertid en comunicación online! Tenéis que poneros las pilas.
ARCO se vanagloria de sus 100.000 visitas este año, pero como ya he mencionado, mi vídeo de ARCO ha superado las 200.000 visitas. Mis vídeos de las otras ferias también han tenido un gran alcance. ¿Acaso ver un vídeo no es una forma de ir a la feria, de difundir el arte?
¿Qué ha Aportado mi Proyecto ARCO 2019?
Algunos comentarios me hicieron pensar si mis vídeos realmente aportaban algo. Aquí está mi respuesta:
1. Una mirada diferente a la crítica del arte: En un momento donde prácticamente no hay crítica de arte, mis vídeos ofrecen una nueva perspectiva.
2. Entretenimiento con el arte: Si el arte no es entretenido, nadie lo querrá ver. Intento hacerlo accesible y divertido.
3. Generar interés: Mucha gente me ha dicho: «Estamos aquí por ti, por ver tus vídeos». He logrado que la gente se interese por visitar las ferias.
4. Publicidad gratuita: Por el número de visitas, mis vídeos han aportado una publicidad invaluable para las ferias y para el arte en general.
5. Un encuentro real con galeristas y artistas: ¿Dónde más habéis visto que se hable cara a cara con ellos de esta manera?
6. Originalidad en el formato: Una propuesta fresca y diferente en el panorama de la difusión artística.
7. Difusión del arte: He recorrido las ferias, he hablado de lo que he visto, he mostrado muchísimas obras.
8. Generar debate: Los comentarios en mis vídeos son prueba de ello.
Me siento tranquilo porque sé que estos vídeos aportan, y mucho.
Para terminar, quiero informarte que la semana que viene se publicará en mi canal el vídeo privado que hice para mis patrocinadores Vishnu y Shiva. Les he preguntado si les importaba que lo liberara y la mayoría ha dicho que sí. Así que ese vídeo, donde se ve mi día a día y muchas imágenes inéditas, estará disponible para todos.
Ahora, me gustaría preguntarte a ti: ¿Te ha gustado el Proyecto ARCO 2019? ¿Piensas que debería repetirlo el año que viene? ¿Qué aportarías tú para mejorar? Déjame tus comentarios y sigamos dialogando sobre el apasionante mundo del arte. ¡Gracias por ver este vídeo y por difundir el arte!
También te invito a conocer más sobre mi proyecto y mi filosofía artística en mi Academia Crea13, donde comparto mis conocimientos y pasión por el arte. ¡Nos vemos muy pronto!








