¡Bienvenidos a un reto artístico donde el pasado y el futuro del arte se encuentran! Soy Antonio García Villarán, y en este vídeo me he propuesto un desafío fascinante junto a dos colaboradoras excepcionales: María, una talentosa maquilladora con su propio canal de Twitch, que será nuestra modelo, y FJ, un experto en modelado 3D. El objetivo es simple, pero ambicioso: realizar un vaciado de la cabeza de María utilizando dos métodos completamente diferentes. Yo, a la antigua usanza, como se hacía en el siglo XIX o incluso en mis días en la Facultad de Bellas Artes, con escayola. FJ, por su parte, le hará un escaneado de la cabeza para obtener una réplica en 3D. ¿El resultado? Una comparación entre la escultura tradicional y el modelado digital.
La Vanguardia Tecnológica: Escaneado 3D y Fotogrametría
FJ, nuestro especialista en modelado 3D, se encargará de la parte digital del reto. Utilizará dos métodos principales: un escáner 3D Sense versión 2 y, además, una cámara de fotos junto con un teléfono móvil para la fotogrametría. La idea es demostrar que se pueden obtener resultados impresionantes con aparatos y técnicas relativamente asequibles, e incluso con software libre.
El escáner 3D funciona mediante luz infrarroja, proyectando líneas y puntos sobre el objeto (en este caso, la cabeza de María) para analizar su forma. Para un escaneado exitoso, es crucial que la persona mire a un punto fijo, sin pestañear demasiado y, por supuesto, respirando con normalidad. Se comienza por la zona frontal, haciendo un giro de 360 grados para capturar todos los ángulos. El propio software guía el proceso, indicando las zonas que aún faltan por escanear. De vez en cuando, es necesario hacer una pequeña pausa para que el sistema capture también las texturas, no solo el volumen.
Después del escáner, FJ aplica la fotogrametría. Esta técnica, originalmente utilizada para cartografiar grandes áreas con fotos aéreas, permite reconstruir una malla 3D a partir de múltiples fotografías tomadas desde diferentes ángulos. Para ello, se realizan numerosas fotos alrededor del modelo en forma de cúpula y con capas de densidad de puntos.
Con el teléfono móvil, se utiliza una aplicación como Polycam (no patrocinada). La aplicación guía al usuario, grabando y capturando fotos automáticamente a medida que se rodea al modelo. Con unas 20 fotos ya se obtiene un resultado aceptable, aunque siempre es mejor hacer más para asegurar la calidad.
Para la fotogrametría con cámara, FJ incorpora un truco adicional: colocar pegatinas en la superficie de la cabeza de María. Esto ayuda al software a detectar mejor las zonas y a recomponer las imágenes con mayor exactitud. Es importante no usar flash, ya que una iluminación no homogénea puede afectar el cálculo, y mantener la misma distancia focal en todas las fotos. Una vez tomadas todas las imágenes, se utiliza un software como Metashape para procesarlas y generar la malla 3D. Finalmente, se miden las proporciones (ancho, largo, alto) para asegurar que las medidas del modelo digital sean correctas.
La Tradición Artesanal: El Vaciado en Escayola al Estilo Bellas Artes
Mientras FJ trabaja con la tecnología, yo me preparo para el método tradicional. Este proceso es un poco más «sucio», así que comenzamos protegiendo a María con plástico. Mis utensilios son sencillos: escayola y vendas de escayola, tal como lo hacía en la facultad.
Los preparativos para María son cruciales para evitar que la escayola se pegue o cause molestias:
- Tapamos su cabeza con una bolsa, solo hasta el cuello, para darle más importancia al busto.
- Le ponemos un gorro de natación para proteger el pelo.
- Se desmaquilla y se quita los piercings.
- Aplicamos crema hidratante en toda la cara y vaselina en las cejas para evitar que la escayola se adhiera.
- Introducimos algodón en los orificios de las orejas para que no les entre escayola.
Aunque en otros vídeos se usa alginato, un material más caro, yo opto por materiales económicos y el método que aprendí. Una vez lista, empezamos a preparar las vendas de escayola, cortando trozos y humedeciéndolos en agua tibia. Es importante aplicar la escayola con gestos que permitan registrar muy bien los volúmenes.
Para delimitar el molde, creo una especie de «diadema» con rollitos de vendas de escayola en la parte de atrás, que servirá de pared para separar el molde posterior del frontal. Así, la parte de atrás de las orejas quedará en el molde trasero y la delantera en el molde frontal. La parte trasera es más sencilla, ya que no buscamos registrar el pelo (¡la anécdota de un profesor que recomendó aceite de oliva para el pelo en un molde es un claro ejemplo de lo que no hay que hacer!). Después de la primera capa de vendas, aplico escayola pura para endurecer el molde, formando «montañitas» y asegurándome de que no queden grumos.
La parte delantera, la de la cara, es la más delicada. Hay que cubrirlo todo, asegurándose de que la escayola se meta bien en la tela con movimientos circulares. Para evitar que los dos moldes se peguen, se aplica un poco de jabón en la unión antes de que el frontal fragüe. Finalmente, se hace un refuerzo con otra capa de vendas y más escayola pura para asegurar la solidez del molde.
El Momento de la Verdad: Desmoldado y Análisis de Resultados
Tras un tiempo prudencial (en el vídeo fueron unos 15-20 minutos, aunque para el positivado se esperan más de 24 horas), llega el momento más esperado: el desmoldado. Con mucho cuidado, se empieza a retirar la parte de atrás, que sale relativamente fácil. María colabora moviendo suavemente la cara, la nariz, la boca y los ojos para facilitar el proceso. Con delicadeza, se retira la parte delantera, ¡y el molde está listo! A partir de este negativo, se sacará el positivado, es decir, la réplica en escayola.
Para el positivado, primero se aplica vaselina en todos los recovecos del molde para asegurar que la escayola no se pegue. Luego, se cierran las dos mitades del molde, sellando las juntas con escayola y tapando orificios como las fosas nasales con papel y más escayola. El siguiente paso es el relleno: se vierte la escayola líquida en el molde y se voltea varias veces para que registre bien la barbilla, la nariz y todos los salientes del rostro. Para un molde macizo como el que buscamos, esta operación se repite hasta asegurar un llenado completo.
Después de más de 24 horas (y con la ayuda del sol para un secado parcial), procedo al desmoldeado del positivado. Con un martillo y un cincel, empiezo a tallar con sumo cuidado, intentando no dañar la pieza final. Gracias a la vaselina, los trozos del molde de venda de escayola salen con facilidad. Aunque pueden aparecer burbujas o pequeñas pérdidas en zonas como la oreja, estas imperfecciones, lejos de ser defectos, a mí me parecen bellas y le otorgan un carácter muy artístico y real a la pieza. Estoy muy contento con el resultado.
¿Cuál Eliges Tú? Pasado o Futuro del Arte
Y aquí están los resultados de este emocionante desafío: por un lado, el molde de escayola, hecho con mis propias manos y técnicas tradicionales, mostrando la belleza de lo imperfecto y lo artesanal. Por otro, la copia 3D, realizada por la máquina de FJ, con una fidelidad al original impresionante, una precisión que solo la tecnología puede ofrecer.
Tenemos el «átomo» frente al «píxel», la historia frente a la vanguardia. Ambas obras representan la cabeza de María, pero desde perspectivas y procesos totalmente distintos. Ahora, la decisión es tuya: ¿Cuál de las dos cabezas te ha gustado más? ¿Prefieres la pieza hecha de manera tradicional o la copia digital en 3D?
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