Pintando con Daltonismo: Un Artista Desafía el Color con Antonio García Villarán y SoundTrack
¡Bienvenidos a una experiencia artística única en mi canal! En esta ocasión, tengo el placer de recibir al gran SoundTrack, un artista excepcional y, para muchos, un misterio intrigante. No solo es un excelente guitarrista, sino que lleva más de 32 años dedicándose a la pintura. Sin embargo, lo que hace su arte aún más fascinante es su condición: el daltonismo. ¿Cómo pinta un daltónico?
SoundTrack nos compartió su primera revelación sobre su visión del color. Fue en el instituto, durante una clase de plástica, cuando dibujó un árbol con el tronco verde y las hojas marrones. Su profesora, al corregirlo, le informó que era al revés, desvelando así su daltonismo. A partir de ese momento, investigó su condición y descubrió que padece deuteranomalía, que le dificulta distinguir los tonos verdes, y protanomalía, una afectación más leve en la percepción de los rojos. Ambas son condiciones genéticas no contagiosas. Es irónico, dado que estamos rodeados de verde, que esta particularidad marque su interacción con el color.
El Primer Reto: Pimientos Verdes y Rojos
Precisamente, inspirados en los colores verde y rojo de su anécdota del árbol, nuestro primer desafío fue pintar pimientos. Para añadir una capa extra de dificultad y poner a prueba su habilidad con la mezcla, decidimos usar únicamente los colores primarios: amarillo, rojo y azul. ¿La paleta? Unas originales cajas de fresas, porque aquí somos muy conceptuales.
Yo mismo confesé ser un pésimo dibujante, mi perro parece una lagartija. Así que, con grandes brochas y lienzos de gran formato, el objetivo no era la perfección, sino disfrutar y rellenar todo el espacio. SoundTrack comenzó con valentía, aunque la incertidumbre de los colores era evidente. Mojar la brocha y mezclar es crucial, pero la duda sobre qué tono resultaría era palpable.
Resultados Inesperados y Perspectivas del Color
Al revelar nuestras obras, la creatividad de SoundTrack brilló. Mientras yo busqué un enfoque más realista, él exploró la abstracción. Mi experiencia en la academia de Roberto Reina (Crea13) me enseñó a ver azules y rojos donde antes no distinguía nada. Esta práctica me permitió exagerar ciertos tonos en mis pimientos, algo que funciona muy bien en pintura.
SoundTrack, con su daltonismo, logró capturar diferentes tonalidades, pasando del verde al rojizo, con hasta cuatro tonos distintos. Su pimiento, aunque no «realista» en el sentido convencional, tenía forma y una interesante composición. ¡No está nada mal para alguien con su condición!
El Segundo Reto: La Máscara del Demonio
Para la segunda ronda, elevamos la apuesta: pintar una máscara de demonio. Pero con un giro. En lugar de buscar el realismo, decidimos darle una interpretación fantástica. Y como el color rojo suele ser el predominante en estas figuras, nos desafiamos a no usar rojo.
SoundTrack se lanzó con una energía increíble. Sus brochazos eran potentes, su obra una expresión de «pintura de locos», como yo la describí, con una estética que generaba un «mal rollo» fascinante. Era arte contemporáneo en su máxima expresión, con una composición y encuadre que, si se exhibiera, ¡triunfaría en cualquier galería! Mi versión, en cambio, optó por un perfil más definido, usando el azul para compensar y delimitar, con brillos casi realistas y chorreones que daban esa textura demoníaca.
El Reto Definitivo: Retratos al Natural
El desafío final fue el más grande y personal: un retrato recíproco. SoundTrack me pintaría a mí, y yo a él, con total libertad creativa y como «modelo del natural». Nos miraríamos, nos observaríamos y plasmaríamos lo que quisiéramos en el lienzo.
El proceso fue intenso, lleno de concentración y movimiento. Al final, las reacciones fueron hilarantes. SoundTrack bromeó diciendo que en mi retrato se veía «como más viejo» y hasta se parecía a su padre. ¡Le encantó el carácter que le di! Mi retrato fue definido como «horripilante» y «total», una composición impactante con un árbol detrás y una figura que, a pesar de las libertades, era perfectamente reconocible como SoundTrack.
Tu Veredicto
Esta experiencia con SoundTrack ha sido increíblemente enriquecedora. Demuestra que el daltonismo no es un impedimento para la creatividad y que el arte va más allá de la percepción convencional del color. SoundTrack es un gran artista, y ha dado una lección de fuerza, estética y pasión.
Ahora te toca a ti decidir: ¿Cuál de los dos artistas, SoundTrack o yo, fue el ganador en esta batalla de colores y creatividad? Deja tu comentario y cuéntanos tu apreciación de nuestras obras.
Ha sido un placer compartir esta aventura con SoundTrack. Nos llevamos unas obras magníficas, dignas de un museo… o al menos de venderlas en algún lugar. ¡Muchas gracias por vernos!
Si te ha gustado esta experiencia, te animo a que la pruebes tú mismo. ¡Pintar con un daltónico mola un montón!
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