El Viaje Artístico de Antonio García Villarán: Una Vida Dedicada al Arte y la Creación
Soy Antonio García Villarán, un artista plástico y divulgador de arte en YouTube. A mis 76 años, desde mi pueblo natal en Aznalcázar, Sevilla, he compartido la trayectoria de innumerables pintores y artistas en mi canal. Hoy, sin embargo, quiero invitarte a explorar la mía propia: un recorrido por mis etapas pictóricas y mi evolución constante en el mundo del arte.
Los Primeros Trazos: Infancia y Autodidactismo
En mi familia, no existían precedentes de artistas plásticos. Sin embargo, desde la escuela, mi habilidad para el dibujo sobresalía. Recuerdo que mis profesores nos ponían a copiar láminas de Freixas, y aunque no nos enseñaban mucho, yo lo hacía rápido y con gran precisión.
A los siete años, pinté mi primer cuadro al óleo, una postal de navidad, junto a mi tía Ambrosio. Fue en ese momento cuando mi afición por la pintura, que ya venía de mi gusto por el dibujo, se convirtió en una verdadera fascinación. Poco después, pedí a los Reyes un maletín de pintura, un caballete, lienzos y libros de Para Ramón. Aprendí mucho con ellos, copiando sus láminas paso a paso.
Formación Clásica y Primeros Reconocimientos
A los 13 años, mis padres me inscribieron en las clases de dibujo y pintura de Roberto Reina. Allí recibí una enseñanza clásica, pintando numerosos bodegones y dibujando esculturas al carboncillo. Recuerdo que era el único niño rodeado de adultos jubilados o de mayor edad.
A los 16 años, me presenté a mi primer concurso de pintura en el Ateneo de Sevilla con un cuadro de gran formato que titulé «El Zagalillo». Fui seleccionado, lo que fue una sorpresa y un gran honor, dado el prestigio del premio en la ciudad.
La Puerta a Bellas Artes y la Etapa Amarilla
Después de cursar el Bachillerato Artístico Experimental, enfocado en el ingreso a Bellas Artes, realicé las pruebas a los 17 años y entré a la primera. Muchos de mis compañeros se quedaron fuera, a pesar de ser un grupo reducido.
Esta etapa inicial de aprendizaje culminó con mi entrada a Bellas Artes. En primero, ya influenciado por el Impresionismo y los Expresionistas Alemanes, comencé mi Etapa Amarilla. Utilizaba imágenes de revistas de moda para interpretarlas. Aunque te parezca curioso, pintaba en amarillo y su complementario, el azul. Mi admiración por el periodo azul de Picasso y mi color favorito, el amarillo, se fusionaban con la potencia y las pinceladas únicas de los expresionistas alemanes. Estaba obsesionado con Van Gogh, queriendo ser un impresionista. Pintaba mucho del natural, desde mis primos hasta frutas y girasoles que encontraba en el camino.
Años de Intensa Producción y Experimentación en la Academia
Al terminar primero de Bellas Artes, sentí que aquello se me quedaba corto. Así que, a partir del segundo año, empecé a hacer curso y medio por año, finalizando dos especialidades —Pintura y Escultura— y un doctorado en tan solo seis años. Durante los veranos, no dejaba de pintar en Aznalcázar o asistía a cursos de dibujo, pintura y grabado en lugares como Betanzos (La Coruña). Siempre fui un buen estudiante, con excelentes notas y matrículas de honor, e incluso obtuve una beca de Paradores de Turismo.
En mi segundo año de Bellas Artes, junto a dos amigos vascos, alquilamos un estudio en el centro de Sevilla que llamamos «Las Jaulas». Fue una etapa de experimentación total, donde pintábamos, dibujábamos, hacíamos fiestas artísticas, performances e incluso dos cortos surrealistas. Durante este tiempo, también realizaba numerosos encargos de retratos y pintaba las pañoletas de las casetas de la Feria de Sevilla para costearme el estudio y los materiales, que siempre han sido muy caros en Bellas Artes.
La Exploración de la Escultura: Materia y Forma
A lo largo de mi carrera, la escultura siempre me interesó. Trabajé con todo tipo de materiales: escayola directa, mármol, madera. En cuarto curso, dentro de la especialidad de escultura, realicé un autorretrato tallado en madera con ojos de cristal y dientes de marfil, policromado y con una peana de hierro. En él, buscaba la máxima expresividad y la deformación como una forma de belleza. Al acabar primero de Bellas Artes, hice un busto de mi padre en barro, que luego se pasó a bronce. Y en quinto, una escultura de mármol que era una deformación de un cuerpo femenino, con partes toscas y otras completamente pulidas.
El Encuentro con el Maestro: La Etapa de Collage
A partir de tercero de Bellas Artes, mi obra evolucionó al conocer a mi maestro, Manuel Álvar Ezquerra. Fue entonces cuando comenzó lo que denomino mi Etapa de Collage. Mi trabajo se basaba en un dibujo de línea muy suelto y la técnica del collage, pegando papeles por todas partes, incluso servilletas usadas. Acudía al Jueves, el rastro de Sevilla, para comprar libros viejos y usar el color de sus papeles. Seguí experimentando hasta encontrar algo más puro.
Hacia la Pureza Abstracta
Todo esto desembocó en la fusión de los conceptos de pintura y dibujo, aplicando todo lo aprendido sobre la línea suelta, las perspectivas imposibles y los escorzos. Finalmente, comprendí que la pintura, para ser pura, debía ser abstracta. Así dio inicio mi Etapa Abstracta, influenciada por artistas como Miguel Pérez Aguilera y el propio Manuel Álvar Ezquerra, quienes hacían un tipo de pintura lírica y abstracta que yo entendía profundamente.
En esta época, buscaba pintar conceptos: el movimiento, una sinfonía, el peso o lo liviano, el sufrimiento. Mi obra se materializaba en cuadros abstractos al óleo. «Cúpula» es uno de los trabajos abstractos más conseguidos y de mis favoritos de esta etapa, logrando una mención de honor en el Premio Pérez Aguilera. En él, se aprecia una armonía de blancos y multitud de formas abstractas inspiradas en los elementos, el aire y el agua.
Una Pausa Transformadora: De la Pintura al Dibujo y la Edición
Siempre he estado ligado a la enseñanza del arte. Tras finalizar Bellas Artes, empecé como profesor colaborador con Manuel Álvar Ezquerra, di clases en la cárcel de Sevilla 2, y fundé mi propia academia, Crea13, que aún hoy sigue abierta y por donde han pasado infinidad de jóvenes artistas.
Después de mi primer viaje a la India, dejé de pintar al óleo por nueve años. Esta etapa, que llamo las Anilinas, me llevó a dibujar en formatos grandes, utilizando tintas que fabricaba yo mismo, anilinas y lejía, siempre con la experimentación y modelos del natural. Durante este tiempo, también fundé la editorial Cangrejo Pistolero Ediciones, publicando más de 40 títulos de poesía ilustrada. Me dediqué intensamente a la ilustración, la creación de carteles para eventos y al dibujo digital.
El Reencuentro con el Óleo: La Etapa Oscura
Nueve años después, tras mi segundo viaje a la India, volví a coger los pinceles, reconciliándome con el óleo, una técnica que había evitado por prejuicios. Aquí comenzó mi Etapa Oscura. Mi interés se centró en temas como las calaveras, los esqueletos, el mundo de las pesadillas y la noche, inspirado en autores como Alfred Kubin o Goya. Mi objetivo era crear obras que no se agotaran nunca, que revelaran nuevas facetas con cada observación. También recuperé algo que siempre me ha gustado hacer: pintar del natural.
La Obra Actual: Del Natural al Arte Digital
Actualmente, trabajo principalmente con óleo sobre lienzo, aunque también utilizo tablas o papeles. Realizo muchísimos dibujos, creando series como «Los Demonios» o «La Muerte de mis Amantes», y sigo dibujando mucho del natural. Desde hace varios años, trabajo en la serie «Alegorías Andaluzas», explorando aquello que conozco y siento. Los autorretratos han sido una constante desde mis inicios, un ejercicio fundamental de autoconocimiento que me permite observar mi propia evolución.
El proceso creativo de muchas de mis obras, tanto pequeñas pinturas como dibujos, puede verse en directo en mi Discord o en mi canal secundario de YouTube, donde la gente puede observar el proceso paso a paso.
Lo más reciente en mi trayectoria es mi serie de criptoarte «13 13 13», donde investigo el dibujo digital, la pintura digital y los NFTs. Son 13 imágenes, cada una creada a partir de dos palabras, y puedes explorar esta serie en MakerPlace.
Mis obras son cada vez más grandes y complejas, con más figuras y un cuidado por cada gesto y pincelada. Siempre me pongo nuevos retos. Ahora vivo en el campo, con un estudio que satisface plenamente mis necesidades, un espacio donde puedo pintar con tranquilidad, dejar modelos expuestos y dedicarme a la producción artística. Creo que estoy en mi época de mayor productividad.
Mirando al Futuro: Evolución Constante
¿Cuál será mi siguiente etapa? No lo sé. Lo que sí te aseguro es que seguiré evolucionando y buscando. No me gusta estancarme; mi trayectoria artística es prueba de ello. Aunque aún quiero desarrollar mucho más lo que tengo entre manos, el futuro siempre está abierto a nuevas posibilidades.
Espero que esta mirada a mi viaje artístico te haya resultado interesante. Te invito a explorar más de mi obra en mi galería y a seguir mis procesos creativos en mi canal de YouTube.








