Una Galería de Arte Intentó Estafarme: La Alerta para Artistas
Hola, soy Antonio GC Villarán. Hoy quiero compartir contigo una experiencia que me acaba de ocurrir y que considero crucial para todos los artistas, especialmente aquellos que están empezando o buscando oportunidades para exponer su trabajo.
La Decepción de la Propuesta
Hace poco recibí un correo electrónico de una galería de arte que decía haber descubierto mi trabajo en la red. Me halagaban con frases como «nos parece fantástico», «es la calidad que buscamos», y que su «departamento curatorial» estaba encantado con mi obra y quería exponerme.
Se presentaban con una trayectoria de más de 14 años en el mercado del arte, con presencia en Buenos Aires, Madrid, Berlín, Miami y ahora también en Nueva York. Hasta este punto, era una propuesta más de las muchas que llegan a mi correo de contacto – de hecho, pocas me convencen y ninguna prospera.
La galería en cuestión se llama **Azur**. En su email, mencionaban que buscaban artistas emergentes y consagrados, y que querían «contribuir a la legitimación internacional del artista y construir un mercado sólido y establecido para el arte». Leyendo esto, pensé que quizás tendrían un plan concreto para mi obra, que ya es internacional, pero quise saber más.
La Tarifa de Entrada: Una Señal de Alarma
La propuesta específica era exponer dos cuadros en una de sus galerías en el barrio de Chueca, Madrid, junto a otros artistas emergentes y consagrados. Sin embargo, una de las frases finales del correo encendió todas mis alarmas: «tenga en cuenta que este proyecto requiere una tarifa de entrada«.
¿Una tarifa de entrada? La idea de tener que pagar por exponer mi arte me hizo sospechar inmediatamente. Aunque mi colaborador Fran suele responder este tipo de correos, le pedí que me dejara gestionarlo a mí. Les pregunté cómo me consideraban –artista emergente o consagrado– y, por supuesto, pedí explicaciones sobre esa «tarifa» y si implicaba alguna comisión de venta.
Desgranando el Contrato: Las Demandas de la Galería Azur
Poco después recibí el contrato. Aquí te detallo lo que «ofrecían» y, sobre todo, lo que exigían:
Las Promesas (Limitadas) de la Galería:
- Exposición de mis obras en la web oficial de Galería Azur (una web que, sinceramente, nunca había oído mencionar).
- Exposición física durante un mes en diciembre.
- Exposición online en su web durante 12 meses, con hasta 10 obras.
- Un curador (cuya existencia real es cuestionable) elegiría dos de mis obras.
- Una inauguración con «recepción» (sin especificar qué tipo de recepción, si aperitivos o simplemente alguien en la puerta).
- Envío de fotos de la exposición y publicación de mi biografía y foto junto a las 10 obras en su sitio web.
Las Exigencias y Costes para el Artista:
- Las fotos de las obras para la web las tengo que hacer yo.
- El envío de las obras al estudio (y la posible devolución si no se venden) corre a cargo del artista.
- Las fichas de obra, con textos descriptivos, las tengo que preparar yo.
- Las obras deben estar enmarcadas y listas para exhibir, lo cual también es un coste para el artista.
- El transporte de las obras (ida y vuelta) lo paga el artista. Si la obra no se recoge a tiempo, incluso hay un coste extra por almacenaje.
- Las obras no pueden superar los 120 x 120 cm.
- Te «invitan» a hacer invitaciones en papel por tu cuenta, es decir, a pagar por tu propia promoción.
- Debes proporcionar un certificado de autenticidad para cada obra, también costeado por el artista.
El Verdadero Coste de Exponer y el Modelo de Negocio de Azur
¿Y por todo esto? Me pedían **1.300 euros**. Sí, has oído bien, mil trescientos euros por exponer dos cuadros en Madrid, en Chueca, junto a otros artistas que no elijo yo, asumiendo además todos los gastos de envío, enmarcado, seguro y producción de los materiales.
A esto se suma la realidad de ser artista:
- Producción de obra: Tener un estudio, pagar hipoteca o alquiler, luz, agua, mantenimiento.
- Formación: Años de estudio y desarrollo de una carrera artística.
- Materiales: Lienzos, óleos, pigmentos, etc., que no son baratos.
Todas estas son inversiones previas a siquiera pensar en exponer. La galería Azur parece ignorar todo este esfuerzo, exigiendo un pago por delante.
Pero la cosa no termina ahí. Si la obra se vendía, la galería también se llevaba un **30% de comisión**. Entonces, ¿qué me daba realmente la galería a cambio de ese dineral? La pregunta seguía en el aire.
Cuando les pregunté si me consideraban artista emergente o consagrado, me respondieron que consagrado, pero que ambos perfiles pagaban los mismos 1.300 euros. Al investigar su web, descubrí que tienen más de **400 artistas** en su plataforma. Haz las cuentas: 400 artistas por 1.300 euros… hablamos de un negocio de más de medio millón de euros, sin apenas inversión ni compromiso real con el artista. Un «negocio del siglo» basado en el pago por exponer.
La Voz de Otros Artistas: Confirmando la Estafa
Decidí contactar a algunos de los artistas que aparecían en la web de Galería Azur, a través de sus perfiles de Instagram, para conocer su experiencia. Las respuestas fueron contundentes y confirmaron mis sospechas. Aquí te comparto algunas de sus frases:
- «Lo mejor es vender tú porque si no es pagar fiestas a las galerías.» (Comentando que las inauguraciones estaban llenas de los propios artistas y sus invitados, no de compradores).
- «Creo que todas las galerías donde hay exposiciones colectivas se paga a no ser que sea artista consagrado.» (Una idea errónea que este tipo de «galerías» propagan).
- «En el momento que pagas, la galería ya ha cobrado, se lo toman en plan relax.» (La falta de incentivo para mover la obra es evidente).
- «La verdad es que mi experiencia no ha sido muy buena, simplemente se dedican a exponer tu obra fuera de la semana y ya después no se preocupan en nada.» (Sin cartera de clientes, sin promoción real).
- «Si me lo volvieran a ofrecer, creo que no lo haría.» (Un «creo» que debería ser un «no» rotundo).
- «Es mucho dinero y no he vendido mis cuadros en la exposición.» (El resultado previsible).
- «Yo participé con ellos hace años pero no lo volvería a hacer.»
- «Finalmente cobran al artista y no hay movimiento importante.»
Esto, para mí, es una estafa. Una galería de arte genuina apuesta por el artista, invierte en su local, en medios y promoción, y a cambio se lleva un porcentaje de las ventas. No cobra por exponer. Las buenas galerías hacen un trabajo excepcional, apoyando las carreras de los artistas, no poniéndoles más trabas. Dedicarse al arte ya es suficientemente difícil sin tener que pagar por cada oportunidad de mostrar tu trabajo.
Mi Veredicto y un Llamamiento Crucial
Mi respuesta final a Galería Azur fue simple: «No me interesa».
Quiero hacer un llamamiento a todos los artistas, especialmente a los que estáis empezando:
¡Por favor, si alguien os pide dinero por exponer vuestra obra, no paguéis!
Una galería seria, un marchante de verdad, apostará por tu obra porque ve valor en ella. Sigue apostando por tu arte, sigue mejorando, sigue creando la mejor obra posible, pero recuerda que cada uno debe hacer su trabajo. Los artistas pintamos, modelamos, dibujamos; es nuestro trabajo y también necesitamos comer. Vender nuestra obra nos permite seguir haciendo lo que amamos: crear arte.
¿Y tú qué piensas?
Si te ha pasado algo similar, por favor, déjamelo en los comentarios. Si crees que estoy equivocado y que los artistas debemos pagar por exponer, también déjamelo saber. Me gusta aprender, conocer diferentes puntos de vista y generar debate.
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