Picasso, el Genio Incomprendido: Desmontando Mitos del Artista Más Grande del Siglo XX
¡Lo prometido es deuda! Hoy, Antonio García Villarán te invita a un profundo recorrido por la vida y obra de Pablo Ruiz Picasso, desentrañando verdades y desmintiendo falsas ideas sobre este artista revolucionario. ¿Realmente fue un pintor abstracto? ¿O, por el contrario, un clásico que desafió todas las convenciones? Prepárate para descubrir al Picasso más auténtico.
En este vídeo exploraremos su fascinante trayectoria, desde sus inicios académicos hasta sus periodos más vanguardistas, y analizaremos cómo su genio forjó un legado que aún hoy resuena con fuerza.
Picasso: El Clásico Prodigio con un Catálogo Monumental
Muchos creen que Picasso es sinónimo únicamente del Guernica y de un estilo puramente abstracto. ¡Nada más lejos de la realidad! Picasso fue un artista profundamente clásico en su formación. Su aprendizaje fue rigurosamente académico, influenciado por su padre, profesor en las escuelas de arte de Málaga y Barcelona. Sus dibujos de infancia son un testimonio de un talento asombroso.
Ya desde niño, Picasso realizaba unas «academias» —dibujos de esculturas clásicas a carboncillo— de una maestría tal que él mismo se sorprendía. Si te interesa desarrollar tu propio talento artístico, la base académica es fundamental, y puedes encontrar recursos de calidad en la Academa CREA13. Su pasión por el trabajo era innegable, y esto se refleja en el vasto catálogo de su obra, recopilado por Christian Zervos, que reproduce más de 16.000 piezas, todas pintadas y dibujadas por él mismo.
Su primera exposición individual la realizó a los 13 años, y sus dibujos académicos datan de cuando apenas tenía siete. Aunque su padre le brindó consejos y ayuda en composiciones, Picasso demostró una precocidad extraordinaria. Cuadros como La Primera Comunión, pintado a los 15 años, o sus retratos de sus padres, son auténticas joyas. Sus copias e interpretaciones de Velázquez o El Greco son prueba de un dominio técnico espectacular del color y la composición. Con semejante base, un artista puede elegir cualquier camino. Si Picasso hubiera querido ser un falsificador, su vida habría estado resuelta, pero su inmensa imaginación lo llevó por senderos inexplorados.
El Joven Rebelde que Cuestionó la Academia
A pesar de su perfecto dominio del dibujo y la pintura académica, Picasso era profundamente crítico con la institución. En sus cartas, arremetía contra el sistema educativo de la Escuela de Bellas Artes de Madrid, anhelando ir a París o Múnich, donde sentía que la verdadera historia del arte se estaba gestando con movimientos como el Impresionismo.
Su juventud estuvo marcada por la influencia de pintores historicistas como Rosales, Fortuny o Pradilla, maestros de la técnica. Del Prado y de estos artistas, Picasso extrajo el máximo provecho. No es de extrañar que obras como Ciencia y Caridad (1897) recibieran una medalla de oro en Málaga y menciones honoríficas, a pesar de algunas críticas puntuales.
Aunque malagueño de nacimiento, Picasso vivió poco tiempo en Málaga y, según sus memorias y testimonios de quienes le rodearon por más de 30 años, como Sabartés, apenas recordaba esa etapa. Su destino era París, la cuna del movimiento moderno que lo alimentaría. Le fascinaban Toulouse-Lautrec y Degas, y sus obras de esa época beben de estas fuentes.
El «Instagrammer» Original: Picasso y su Vida en Cuadros
Lo que más impresiona de Picasso es su capacidad para igualar e incluso superar las técnicas de sus admirados, incorporando todo lo aprendido a lo largo de su vida en una constante experimentación. Un ejemplo es su forma de abordar los labios de una figura con pinceladas verticales rojas, una solución que analizó y tomó de artistas contemporáneos como Ramón Casas, elevando la técnica a su propio estilo.
Si Picasso viviera hoy, sería el «instagrammer» definitivo. Toda su vida fue un constante pintar lo que le sucedía: sus parejas, sus hijos, sus animales, la gente que pasaba por su vida. Su mano sería un móvil con innumerables «filtros», como las famosas Época Azul y Época Rosa.
Durante la Época Azul, plasmó la miseria y la pobreza, así como a sus amigos y la vida en los bares de su juventud. La muerte de su amigo Casagemas lo impactó profundamente, inspirando no solo un retrato, sino también una alegoría de su ascenso al cielo, con un burdel lleno de mujeres desnudas y un caballo blanco: las extravagancias de Picasso. El desnudo femenino sería una constante en su obra.
No todas las obras de esta etapa están terminadas, algunas parecen bocetos. Sin embargo, su valor actual es incalculable. Destacan retratos de una intensidad emocional profunda como La Celestina, Los Pobres a la Orilla del Mar, y por supuesto, La Vida, con sus composiciones clásicas de figuras de pie y bocetos subyacentes en tonos amarillentos y azules. Aunque se habla de «épocas», Picasso era un artista orgánico que mezclaba colores y estilos sin ceñirse rígidamente a un periodo. Un ejemplo es Mujer con corneja, donde azul y rosa conviven armoniosamente.
Picasso también se inspiró en el circo, pintando saltimbanquis, bailarinas y acróbatas. La Familia de Saltimbanquis es una obra maestra con un «error» convertido en virtud: a uno de los personajes le falta una pierna, un detalle que el ojo apenas percibe y que demuestra la genialidad del pintor para la composición.
El Cubismo: Innovación y Tradición de Picasso
El verdadero «Picasso» tal como lo conocemos, para muchos, nace con Las Señoritas de Aviñón (1907). Esta obra, inspirada en esculturas arcaicas y el arte africano, marcó un antes y un después. Fue una apuesta arriesgada; a nadie le gustaba, incluso su amigo Braque la describió como si alguien hubiera «bebido gasolina para escupir fuego».
A pesar de las teorías sobre quién fue el primer cubista (Juan Gris o Braque), lo cierto es que Picasso y Braque exploraron juntos esta nueva manera de entender el arte. Aunque el cubismo analítico y sintético a veces puede resultar repetitivo en sus temas (retratos de marchantes, bodegones con guitarras o incluso con Anís del Mono), no hay que olvidar que el cubismo es, en esencia, clásico. Predominan la armonía de color, la unidad formal con líneas rectas y las pinceladas puntillistas.
La verdadera innovación del cubismo, y de Picasso en particular, fue la inclusión del papel pegado como parte de la obra. En una época donde solo la pintura al óleo era considerada arte, los cubistas reciclaron y añadieron nuevos materiales, sentando las bases para movimientos posteriores como el Dadaísmo. Picasso y Braque buscaban crear un lenguaje universal, un estilo que incluía la palabra y la tipografía en la obra, algo que, aunque ahora parezca moderno, ya se hacía desde el Románico y el Renacimiento.
Anécdotas de un Genio Juguetón y Controvertido
Françoise Gilot, una de sus compañeras durante más de diez años, reveló en su libro la afición de Picasso por el reciclaje. La famosa Cabeza de Toro, hecha con un sillín y un manillar de bicicleta, es un ejemplo. Le encantaba buscar materiales en cubetas de escombros, componiéndolos en esculturas que, a veces, eran auténticas piezas de «hamparte», pero siempre con un juego formal.
Picasso era un jugador nato, no solo con la pintura, sino también con las personas. La anécdota sobre su supuesto machismo y el incidente en el que pidió a Dora Maar y Marie-Thérèse Walter que lucharan por él, es bien conocida. Sin embargo, como bien señala Françoise Gilot, solo personas que «le iba la marcha» habrían accedido a tal petición. Gilot, por ejemplo, se negó, como es lógico.
En cuanto a su técnica, Picasso fue pionero en registrar el proceso creativo de su Guernica, fotografiando cada estado del cuadro. Hoy podemos ver su evolución, desde el inicio hasta el final. Aunque el Guernica es una obra maestra, los bocetos y estudios preliminares muestran un análisis formal fascinante, con ojos desorbitados, bocas mordiendo pañuelos y manos apretando con furia, expresando un horror palpable.
La obra de Picasso, aunque repetitiva en temas, es una lucha constante contra la repetición formal. Sin embargo, al final de su vida, su producción artística pareció flaquear. Sus interpretaciones de clásicos como Las Meninas, aunque numerosas, a menudo se encasillan en una óptica cubista que él mismo popularizó. Las corridas de toros y sus autorretratos, que hoy serían «selfies» para Instagram, también fueron temas recurrentes. Para Antonio García Villarán, Picasso fue un continuador del arte clásico, un creador de «covers» de obras antiguas.
Picasso era generoso y caprichoso a partes iguales. La anécdota con su marchante Daniel-Henry Kahnweiler, al duplicar el valor de un billete de 500 francos con un simple dibujo, es legendaria. Pero también era obstinado, como demuestra su encuentro con el comprador Jacques, a quien, por capricho, le negó la venta de cuadros y le «robó» el sombrero.
Un detalle interesante es que nunca firmaba sus cuadros al terminarlos, temiendo el robo. Curiosamente, él mismo afirmaba que sus últimas obras eran tan «fáciles de pintar» que cualquiera en Estados Unidos podría falsificarlas.
Aunque tenía mucho dinero, era austero en sus gastos personales y reacio a deshacerse de lo viejo, incluso de las personas de su vida. Mantenía a sus ex-mujeres con asignaciones para que no se alejasen del todo, buscando perpetuar ciertos lazos. Picasso vivió siempre de su arte, desde 1900, cuando su primer marchante, Pedro Mañach, le pagaba 150 francos por todo lo que dibujase.
También escribía, aunque solo le mostraba sus poesías a Sabartés, su amigo de juventud. No toda la obra de Picasso es excepcional, ni él mismo consideraba de calidad muchas de sus cerámicas. Hacia el final de su vida, rodeado de aduladores y «parásitos» que buscaban su dinero, produjo numerosos bocetos que pueden parecer «hamparte». Sin embargo, incluso en estos, se percibe el conocimiento y la intención detrás de cada línea y color.
El Legado Inmortal de Picasso: Más Allá de la Fama
Es innegable que Picasso es uno de los artistas más importantes del siglo XX. No solo por ser un paradigma de cambio y superación, negándose a estancarse en una única fórmula, sino por la inmensidad y diversidad de su obra, que ofrece algo para todos los gustos.
Aunque existen innumerables libros que ofrecen visiones diferentes y a veces contradictorias sobre él, muchos testimonios de quienes lo conocieron no lo retratan tan negativamente como la prensa generalista. Probablemente, nunca llegaremos a saber cómo fue realmente.
Esperamos que este recorrido por la vida y el arte de Picasso te haya acercado a la complejidad y genialidad de este artista. Nos encantaría conocer tu opinión en los comentarios. Vuestros comentarios enriquecen mucho el canal, y ¡aprendemos de ellos!
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