Dora Maar: La Fotógrafa Visionaria Más Allá de Picasso
Dora Maar fue una de las fotógrafas más relevantes del siglo XX. Sin embargo, su figura a menudo queda eclipsada por su relación con Picasso, su paso por psiquiátricos, su carácter difícil o las escenas rocambolescas que protagonizó. Pero con este artículo, vamos a desvelar la verdadera Dora Maar y cambiar esa imagen preconcebida que muchos tienen de ella. Prepárate para descubrir a una artista innovadora, una mujer valiente y una figura clave en la historia del arte.
Hola, soy Antonio García Villarán, y en este vídeo te hablo de Dora Maar. Sí, es la misma que documentó los estados del Guernica y que tuvo una profunda vinculación con Picasso, pero de eso hablaremos más adelante.
Henriette Theodora Markovic: Los Orígenes de una Artista
Ella en realidad se llamaba Henriette Theodora Markovic (y, si me permiten, un nombre mucho más impactante que el simple Dora Maar). Desde siempre fue una persona muy especial. Hija única, nació en Francia de padre francés y madre croata, en un momento en que Francia era la cuna del arte a principios de siglo.
Sin embargo, en 1909, su familia viajó a Argentina debido a los negocios de su padre que, lamentablemente, no prosperaron. Así, Dora Maar vivió en Argentina durante diez años. Al volver a Francia, la joven Dora Maar ya dominaba el español. Esto, sin duda, sentaría las bases para su posterior encuentro con Picasso.
Una Búsqueda Artística Incesante
Aunque hoy la conocemos como una de las mejores fotógrafas de su época, Dora Maar empezó estudiando pintura. A su regreso a París, exploró diversas academias en busca de algo muy concreto que no lograba encontrar. Entre ellas, destacan la Escuela de Artes Decorativas, la Academia Lhote y la Academia Julian.
Estas academias, contrariamente a la exclusión de las mujeres en las Bellas Artes oficiales de la época, les permitían aprender a pintar y dibujar, incluso con modelo desnudo. Esta actitud revela la mentalidad de Dora Maar: una mujer deseosa de superarse, de romper barreras y de absorber todo conocimiento artístico.
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Dora Maar, La Visionaria de la Fotografía Surrealista
Dora Maar no era solo una fotógrafa documental. A ella le encantaba experimentar y se sentía atraída por las nuevas formas de expresión. Si viviera hoy, probablemente coquetearía con la Inteligencia Artificial.
Le gustaba estar en la «pomada» artística, rodeada de los talentos más vanguardistas. Conoció a Henri Cartier-Bresson e incluso abrió su propio estudio de fotografía. Hablamos de principios del siglo XX, cuando la fotografía era una disciplina naciente; abrir un estudio en esa época era una verdadera proeza.
Como artista, Dora Maar no solo realizaba retratos; también sentía una gran pasión por la fotografía callejera. Se cuenta que tiene un autorretrato fotográfico donde aparece detrás de un ventilador, considerado por algunos historiadores como el primer selfie de la historia.
Su gusto por rodearse de artistas la llevó a intimar con los surrealistas, especialmente con Man Ray, quien le aconsejaba: «Oye, Dora Maar, para hacer fotos que parezcan ensoñaciones, que la gente se pueda imaginar cosas, desenfoca un poquito, verás que te funciona». Y ella le hacía caso, eran grandes amigos. De hecho, entre 1935 y 1936, participó en varias exposiciones surrealistas.
Además, Dora Maar tenía una ideología de izquierda y se iba radicalizando cada vez más. Aunque no estuvo afiliada a ningún partido, participaba en manifestaciones y se posicionaba firmemente contra el fascismo.
El Turbulento Romance con Picasso
Sé que os gusta el buen cotilleo, así que vamos a ello. La historia de Dora Maar con Picasso es realmente rocambolesca.
Cuentan que Dora Maar conoció a Picasso durante el rodaje de una película y se quedó prendada. Se enamoró. Picasso, sin embargo, inicialmente la ignoró. Desesperada, preguntó a sus amigos cómo podía conocerlo, y le sugirieron: «Ve al Café des Deux Magots, él suele andar por allí, y hazte ver».
Estamos en 1936. Un día, Dora Maar, con sus guantes negros (era muy mística), fue al café. Vio a Picasso, se sentó en una silla, sacó una navaja y empezó a jugar con ella, clavándola entre sus dedos cada vez más rápido. Llegó a pincharse, y la sangre brotó. Picasso, fascinado, pensó: «Uy, esta chica tan guapa, de 29 años (yo le doblo la edad), haciendo esto… me interesa». Él fue quien se acercó.
¿Qué le dijo Picasso? Consciente de su fama en aquella época, se aproximó y le espetó: «Oye, chica joven, me encantaría tener ese guante que para mí es una obra de arte. Me encantaría tenerlo para mi colección en el pequeño ‘museo’ que tengo en casa, y que, por supuesto, te invito a visitar». (El «museo» no era más que un mueble con algunas de sus curiosidades, pero el ardid funcionó para cautivarla). De este modo, Dora Maar persiguió a Picasso hasta que consiguió lo que quería.
Un Amor Destructivo
Pero la cosa no termina aquí. Desde el principio, Picasso dejó claro a Dora Maar que estaba casado con Olga Khokhlova y que además tenía otra amante, Marie-Thérèse Walter. A pesar de esto, Dora Maar aceptó ser su amante también. Cada uno es dueño de sus decisiones, y Dora Maar aceptó.
Se dice que Picasso era tan romántico como destructivo, muy posesivo, y no le importaban demasiado los sentimientos de sus parejas. De hecho, profundicé en su compleja personalidad en otro vídeo que puedes encontrar en mi canal.
Picasso apartó a Dora Maar de la fotografía. Le dijo algo como: «La fotografía es fría… no, tú lo que tienes que hacer es pintar, pintar». Y ella, por amor, dejó de lado esa faceta suya y se dedicó a la pintura. Incluso se cuenta que Dora Maar ayudó a Picasso en la creación de algunos de sus cuadros. Ella fue quien fotografió los estados del Guernica, pero es que se dice que incluso le ayudó a pintar algunas de las partes del cuadro. Con lo cual, ¿el Guernica debería ser obra de Picasso y Dora Maar? Ahí lo dejo.
Lo que voy a decir ahora es muy fuerte, pero es real. Parece ser que Picasso maltrató a Dora Maar, no solo psicológicamente, sino también físicamente. Varios testigos afirman haber presenciado palizas que le daban a Dora Maar y que la dejaban inconsciente. De aquel infierno, su amigo Paul Éluard consiguió sacarla. Picasso decía que Dora Maar estaba «loca» y que había que internarla en un psiquiátrico, y la metió, no en uno, sino en varios. Ya sabes que en aquel entonces, los tratamientos incluían electroshocks y medicamentos experimentales. La pregunta es: ¿Dora Maar estaba desequilibrada o fueron los psiquiátricos de la época los que minaron su salud mental? Me encantaría saber tu opinión en los comentarios.
Aun así, Picasso llegó a regalarle más de 100 obras e incluso le compró la casa donde vivió hasta su muerte. Por cierto, Dora Maar vivió 100 años.
El Legado de Dora Maar
La verdad es que al mirar sus fotografías, se percibe que fue una mujer que sufrió muchísimo. En el millar de fotografías que dejó, apenas en dos aparece sonriendo. Tuvo que ser una persona muy intensa, de carácter difícil, pero también muy interesante e intelectual.
Quienes la conocieron la describían como irónica, orgullosa y muy inteligente. Su mezcla de español (con un posible acento argentino, dada su infancia allí), francés y un carácter apasionado debió hacer de sus discusiones un verdadero espectáculo. Pasó sus últimos años en esa casa que le regaló Picasso, al sur de Francia. Cuando murió, dejó todas sus posesiones a su padre (ya fallecido) y a un monje. Además, llegó a decir que «después de Picasso, solo estaba Dios», una frase que revela la profunda huella que Picasso dejó en ella, y quizás, el estado de su alma.
A su muerte, dejó más de 130 obras de Picasso. Se sabe que, de vez en cuando, pasaba apuros económicos y pedía permiso a Picasso para vender alguna de sus obras, y así iba viviendo.
Siempre se ha dicho aquello de que «detrás de un gran hombre, siempre hay una gran mujer». Bueno, esto hay que borrarlo ya. Yo diría que «al lado de un gran hombre, siempre hay una gran mujer, y al revés: al lado de una gran mujer, siempre hay un gran hombre». Esto sí lo compro, ¡pero lo otro, fuera!
Ahora sí, me gustaría saber qué opinas tú de la obra de Dora Maar. Déjamelo aquí en los comentarios. No olvides compartir este vídeo, darle a ‘me gusta’ y suscribirte a mi canal para más contenido sobre arte. ¡Dora Maar es conocida, pero creo que todavía falta mucho para que se le haga justicia! Tu apoyo me ayuda a seguir creando este tipo de contenido. ¡Nos vemos muy pronto!








