La Polémica Escultura de Palma: ¿Arte o Hamparte? La Verdad Detrás de ‘Primitive Eruption’
¿Qué sucede cuando una obra de arte público, valorada en más de 120.000 euros, desata un torbellino de controversia, acusaciones de fraude y un debate encendido sobre el valor real del arte contemporáneo? Te invito a desentrañar la impactante historia de «Primitive Eruption», la escultura de José Dávila en Palma de Mallorca que, para muchos, es el epítome de lo que Antonio García Villarán denomina «Hamparte».
Recientemente, durante una conferencia sobre Hamparte en la Galería Kewenig de Palma de Mallorca, Antonio García Villarán se encontró de lleno con esta obra: cuatro vigas y una piedra. Una imagen que, a primera vista, generaba más preguntas que admiración.
«Primitive Eruption»: Una Donación Cargada de Interrogantes
La historia de «Primitive Eruption» comienza en abril de 2023, cuando la junta de gobierno de Palma aceptó la donación de esta escultura. ¿Quién la donó? La misma Galería Kewenig, y la obra era del artista mexicano José Dávila. Su nombre, «Primitive Eruption», un título en inglés buscando resonancia internacional, según la crítica de Antonio.
Los defensores del artista argumentan que Dávila utiliza la «apropiación y recontextualización». Sin embargo, para Antonio García Villarán, colocar dos cristales y una piedra, o cuatro vigas y una piedra, en un nuevo sitio, no es suficiente para convertirlo en una obra de arte interesante o que aporte algo significativo. Afirma rotundamente: «Esto dista mucho de parecerse a una obra de arte interesante o que tenga algo que aportar porque palabrería hay así«.
La controversia se intensificó al conocerse que la escultura está valorada en más de 120.000 euros. Y lo que parecía un simple regalo, ya en su instalación inicial frente a la autoridad portuaria en el Paseo Marítimo, generó un coste de más de 3.000 euros al erario público. Esto levantó las alarmas entre los artistas y ciudadanos de Palma.
Alex Cebal, entonces secretario general de la asociación de artistas de Palma (que agrupa a más de 150 artistas de las cuatro islas), formuló preguntas clave: ¿De dónde salió esta obra? ¿Por qué se permite a una galería privada donar una pieza de tal valor al ayuntamiento, especialmente cuando este carece de fondos para restaurar y mantener las obras ya existentes en el espacio público?
De Peligro Público a Escultura Olvidada: Una Odisea Insólita
La escultura, ubicada a pie de suelo sin protección, se convirtió en un peligro público. Antonio describe cómo niños en bicicleta o turistas tropezaban con las vigas, que ni siquiera estaban pintadas y se mostraban oxidadas. La situación llegó al punto en que se reportaron incidentes donde personas casi sufrían graves accidentes. Era, literalmente, una «escultura asesina».
Ante esta situación, el ayuntamiento decidió retirarla. El costo por este traslado fue de más de 5.600 euros, sumándose a los 3.000 de su instalación inicial. La escultura fue llevada a los almacenes de la empresa contratada, pero la historia no terminó ahí.
Meses después, un historiador descubrió la escultura abandonada en un descampado, literalmente tirada. Las imágenes se hicieron virales, provocando un nuevo escándalo y exigencias de explicaciones al ayuntamiento y a la empresa.
Finalmente, la escultura fue colocada frente al Es Baluard, el Museo de Arte Contemporáneo, donde Antonio la vio por primera vez.
El Manifiesto y el «Acoso y Derribo» del Mundo del Arte
El manifiesto acusaba a Alex Cebal de «desconocimiento alarmante del mundo del arte». Antonio, doctor en Bellas Artes, se indigna ante esta postura.
Defendiendo la Divulgación y la Verdad
Antonio concluyó su reflexión revelando haber recibido amenazas por su trabajo, reafirmando su compromiso con la transparencia.
¿Qué Opinas Tú? La Escultura de Palma Debe ser Retirada
¿Estás de acuerdo con esta perspectiva? El arte debe ser un diálogo, no un monólogo impuesto.








